Browning, Robert
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Biografía GER
Vida y obra. B., uno de los más grandes poetas ingleses de la época victoriana, n. en Camberwell, barrio de Londres, el 7 mayo 1812, hijo de un acomodado funcionario del Banco de Inglaterra. Su madre era escocesa y de ella heredó su afición a la música y a la pintura. Se educó principalmente en casa de sus padres, cuya extensa biblioteca le permitió adquirir una amplia cultura a muy temprana edad. A los 20 años pasó varios meses en Rusia, y en 1838 y 1844 hizo dos viajes a Italia, país que iba a dejar profunda huella en su obra y donde residiría largos años. Inicia su obra poética con Pauline (1833), muy influida por los poetas románticos Shelley y Keats, pero en Paracelsus ( 1835), acerca de este célebre alquimista y astrólogo medieval, empiezan a señalarse los acentos peculiares de B., su erudición y su gran capacidad para el diálogo y el monólogo interior. Sordello (1840), largo y oscuro poema sobre las luchas entre güelfos y gibelinos en la Italia medieval, tuvo poco éxito, pero al aparecer su obra poética de 1841 a 1846, publicada bajo el título de Bells & Pomegranates (Campanas y granadas), B. quedó consagrado como poeta de primer orden. A estos años pertenecen Dramatic Lyrics (1842), Dramatic Romances and Lyrics (1845) y el célebre El paso de Pippa (1841).A consecuencia de estas publicaciones, conoció a Elizabeth Barrett, escritora de fina sensibilidad y muy precaria salud, siempre recluida en casa de su padre, hombre severo y fanático, que se opuso terminantemente a la boda de su hija, de quien B. se había enamorado. La historia de los amores de B. y Elizabeth Barrett es una de las más célebres de la literatura inglesa; sobre ella se han escrito varios libros, entre ellos Flush, de Virginia Woolf, y la obra de teatro The Barretts of Wimpole Street, de R. Besier. A pesar de su delicada salud y de la oposición de su padre, Elizabeth se casó en secreto con B. fue con él a Italia, donde vivieron felices hasta la muerte de ella, en 1861. De este matrimonio nació un hijo, escultor de cierto renombre. Elizabeth Barrett dejó un hermoso recuerdo de su matrimonio en una serie de sonetos, Sonnets from the Portuguese (Sonetos del portugués), 1850, inspirados en los de Camoens y considerados por Unamuno como "una de las obras más llenas de calor humano".
En Italia, B. se entregó a extensas lecturas y a estudios de música y arte, plasmados luego en los ricos y variados poemas que integran los volúmenes Men and Women (Hombres y mujeres), 1855, y Dramatis Personae (1864). Después de la muerte de su esposa volvió a Inglaterra, donde dedicó más de cinco años a The Ring and the Book (El anillo y el libro), 1868, poema muy extenso (más de 20.000 versos) y de gran sutileza psicológica, que está entre las mejores de sus obras. En sus últimos años, B. no cesaba de escribir versos, generalmente poesías muy largas, cada vez más cargadas de erudición y de un estilo extremadamente oscuro y difícil. A estos años pertenecen Balaustion’s Adventure (La aventura de Balaustión), 1871, basado en el Alcestes de Eurípides; Prince Hohenstiel-Schwangau (1871), sobre el emperador Napoleón III; Fifine at the Fair (Fifine en la feria), 1872; Red Cotton Night-Cap Country (El país de los gorros rojos), 1873, sobre un acontecimiento de Normandía en aquellos años; Pacchiarotto and How He worked in Distemper (Pacchiarotto y cómo trabajaba al temple), 1876; Dramatic ldylls ( 1880) y Asolando ( 1889), bella colección de poesías cortas con las cuales da fin a su vida de poeta, que abarca más de 50 años. M. en Venecia, el 12 dic. 1889, y fue enterrado en el Rincón de los Poetas de la Abadía de Westminster, donde tres años más tarde serían trasladados los restos del otro gran poeta inglés de su tiempo, Alfred Tennyson.
Características de su poesía. En una época que admiraba la versificación armoniosa, meliflua y sentimental, su poesía tardó en ser aceptada a causa de la rareza de sus temas y de la aspereza y cacofonía de sus versos. Sin embargo, en los últimos 20 años de su vida, adquirió gran popularidad y nacieron numerosas Browning Societies, donde sus admiradores se agrupaban para descifrar el mensaje del maestro, cuya filosofía de fe y optimismo servía de estímulo en un periodo sembrado de dudas religiosas. Esta excesiva admiración por B., el moralista, fue muy perjudicial para el poeta en cuanto a las generaciones posteriores, y sólo ahora, tras la perspectiva de un siglo, vuelve a ser reconocida su condición de grande y original poeta. Una de sus más notables contribuciones a la poesía inglesa fue el empleo del dramatic monologue, antecedente de la técnica del monólogo interior, tan frecuente en la novela actual, y donde un personaje comunica su pensamiento al lector. B. acude una y otra vez a esta técnica y con ella penetra en la mente de gran variedad de tipos: un alquimista medieval (Paracelsus), un monje español (Soliloquy of the Spanish Garden), dos pintores italianos (Fra Lippo Lippi y Andrea del Sarto), dos músicos ( A Toccata of Galuppi’s y Abt Vogler ), dos obispos, uno renacentista y otro del s. XIX (The Bishop Orders His Tomb at Saint Praxed’s y Bishop Blougram’s Apology), un médico árabe (Karshish, the Arab Physician), un rabino hebreo ( Rabbi Ben Ezra), un hombre que acaba de matar a su amada (Porphyria’s Lover), una mujer que prepara un veneno para su rival (The Laboratory), y un sinfín de personajes más, de diversas épocas y procedencias, algunos históricos y otros ficticios.
Quizás alcanza su mayor éxito con esta técnica en El anillo y el libro, donde una serie de personajes nos revela diferentes facetas de un sórdido proceso criminal ocurrido en la Italia del s. XVIII. En un excelente prólogo, B. explica cómo descubrió un viejo libro amarillento en el mercado de S. Lorenzo de Florencia y en él leyó la extraña historia del conde Guido Franceschini de Arezzo, casado con una joven romana, a quien maltrató de tal manera que se vio obligada a huir, con ayuda de un sacerdote llamado Caponsacchi. El conde los persigue, acusa a su esposa de adulterio y, finalmente, mata a ésta y a sus padres. El poema de B. arranca del proceso del asesino y, a través de una sucesión de monólogos llegamos á conocer las diversas opiniones del público romano, del asesino y de su víctima, del canónigo Caponsacchi, de los abogados que intervienen en la causa y, finalmente, del papa lnocencio XII, que pronuncia el veredicto. Es una obra de impresionante fuerza y gran dramatismo, admirablemente realizada. Demuestra, además, como ha dicho G. K. Chesterton, que "no ha vivido jamás hombre en el mundo que no haya tenido su propio punto de vista".
Comparado con su gran contemporáneo Alfred Tennyson, se acusa a B. de falta de musicalidad, de ser poco sensible a las galas de la naturaleza. No obstante, cuando se lo propone, puede lograr versos de rara armonía, y sus descripciones de la naturaleza, aunque relativamente escasas, saben captar lo bello; pensemos, entre otros, en las hermosas canciones de la pequeña obrera italiana Pippa o en el célebre fragmento Home Thoughts from Abroad (Pensamientos sobre la patria desde el destierro). No es B. un poeta capaz de sostener el tono lírico a lo largo de todo un poema extenso, como lo haría un Shelley, pero la mayoría de sus obras contienen versos de asombrosa perfección. Es, además, un poeta de inmensa variedad tonal, que va desde lo tierno hasta lo áspero, desde lo trágico hasta lo cómico o grotesco. Es capaz de escribir poesía amorosa de gran fuerza emotiva, como, p. ej., Any Wife to Any Busband (Cualquier mujer a su marido) o Two in the Campagna (Dos en el campo); de acre vituperio como Mr. Sludge, the Medium (El Sr. Sludge, espiritista) o Pacchiarotto, and Bow Be worked in Distemper; y de alegre buen humor como The Pied Piper of Bamelin (El flautista de Hamelin). Es muy diestro en el manejo de rimas complejas y posee extraordinario repertorio de palabras técnicas y exóticas. A veces, la brusquedad de su estilo y su erudición recuerdan a los poetas metafísicos del s. XVII, y a veces, también, parece tener afinidades con algunos del s. XX. Es una curiosa combinación de sabiduría victoriana, inquietud renacentista y pedantería medieval.
Durante muchos años, Tennyson había cautivado al público inglés con una poesía cuyo mérito principal radicaba en la perfección métrica y en la pausada belleza de su música. B., en cambio, como dice Chesterton, es "demasiado apasionado para ser poético". Su pensamiento corre con tanta celeridad que no le es posible ordenarlo en formas armoniosas, y a veces el lector ha de hacer verdaderos esfuerzos para seguir la veloz carrera.
La poesía de B. revela fuerte sensualidad. Ningún poeta inglés ha expresado mejor el goce físico resultante de la creación o de la contemplación de una obra de arte. Es capaz de entrar plenamente en el espíritu epicúreo de un obispo renacentista, como el de su poema The Bishop Orders Bis Tomb, el cual, a la hora de la muerte, reflexiona con deleite en las piedras y mármoles que han de adornar su tumba. Sin embargo, no era B. defensor de la filosofía del arte por el arte; para él ésta no debía divorciarse nunca de la vida y de las inquietudes espirituales. "Man’s reach must exceed his grasp", dice, con la cual nos da a entender que el hombre ha de aspirar siempre a lo lejano, a lo situado fuera de su alcance. La inquietud y la duda forman parte esencial de la creación y la fe. Así, en uno de sus más hermosos monólogos, Andrea del Sarto, el llamado "pintor perfecto", reflexiona con cierta melancolía sobre las aspiraciones abandonadas al retirarse a la paz de Fiésole con su esposa; y otro pintor, Fra Lippo Lippi, al ser detenido por la vigilancia nocturna que ronda las calles, explica que sin ponerse en contacto con el pueblo y la vida no puede pintar en la soledad del monasterio. B. procura penetrar en la mente de toda clase de seres humanos y comprender sus razones, pero por encima de las dudas y debilidades de cada cual, encuentra siempre una mano divina que guía y, finalmente, pone orden en el aparente desorden de la vida. Así, en otro poema, el viejo rabino Ben Ezra expresa gran confianza en el Dios que todo lo moldea según un plan preconcebido, del cual no podemos conocer más que una parte; y la joven Pippa, en otro, aunque se vea rodeada de maldad, canta alegremente:
"Dios está en el cielo
y todo va bien en la tierra".
El mismo B., hombre de gran vigor físico e intelectual, condena toda actitud pasiva ante la vida. En un poema muy significativo, The Statue and the Bust (La estatua y el busto), cuenta la historia de dos amantes que no tuvieron el valor de aprovechar su juventud y cuyo amor acaba en la frialdad de la arcilla y del bronce. Al final de su larga vida, B. seguía manteniendo esta misma tesis, y en el bello epílogo que cierra su última colección de versos, Asolando se describe a sí mismo como "Uno que nunca retrocedió y siguió adelante, que nunca dudó que las nubes se abrirían, que nunca imaginaba, ni en los peores momentos, que el mal triunfaría, mantenía que si caemos es para levantarnos de nuevo, que nos confundimos para mejor luchar y que dormimos para despertar".DOIREANN MACDERMOTT.
BIBL.: R. BROWNING, Obras completas 1833-1868 y Poemas 1868-1889, Londres; G. K. CHESTERTON, Robert Browning, Londres 1903; B. MILLER, Robert Browning a Portrait, Londres 1952; J. M. COHEN, Robert Browning, Londres 1952; J. BRYSON, Browning, Londres 1959 (con extensa bibl.); T. BLACKBURN, Robert Browning: a Study of his poetry, Londres 1967; M. MANENT, La poesía inglesa, Barcelona 1945 (contiene trad. de algunas de sus poesías).Guarda este contenido en tu perfil
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