Bretaña, Materia de LIT.
Categoria:
Literatura
Concepto y orígenes. Forman la m. de B. un conjunto de elementos y temas legendarios, integrados por motivos antiguos de origen bretón. La teoría de un origen céltico ha sido muy discutida, puesto que son precisamente los motivos relativos a la m. de B. de los relatos galeses, como los del Mabinogion (v. CELTAS, LENGUA LITERATURA), p. ej., los que podrían derivar de las composiciones bretonas. Se suponen ocurridas en un tiempo muy remoto, anterior a Carlomagno, y en Bretaña, sea la insular o la continental, debido a la confusión primitiva sobre el concepto. La m. de B. fue fuente de inspiración de muchos escritores, entre los que destaca Chrétien de Troyes (v.), y también Wace, María de Francia, Thomas y Béroul (v. FRANCIA VIII); gracias a ellos se consolidan definitivamente estos temas, al incorporarse a la literatura culta.Concepto y origen de la literatura artúrica. Gran parte del contenido de la m. de B. versa sobre la figura del rey Artús (Artur o Arturo). Por ello, en primer lugar se atenderá a la denominada literatura artúrica, o conjunto de narraciones, primero en verso y posteriormente en prosa, que giran alrededor de este personaje y de su corte. Estas composiciones abundan en elementos procedentes de los romans de inspiración clásica, pero esencialmente derivan de la Historia Regum Britanniae (ca. 1136) de Geoffrey o Godofredo de Mommouth, autor también de Vita Merlini (ca. 114851), sobre el sabio Merlín. Si bien Artús aparece citado ya como un jefe en el s. Ix en la crónica de Nennius (mezcla de motivos históricos y folklóricos), en la obra de Godofredo se le dedica aproximadamente más de una tercera parte. Esta historia se puede considerar como la prehistoria de la novela moderna, dada, principalmente, la invención con que trata los temas al servicio de sus ideales políticos (hay que tener en cuenta que escribía un bretón en un país anglonormando; por ello, oponía a la tradición clásica y francesa, una propia bretona). En ella, Artús es ya un rey que casa con Gennuera (Gueniévre o Ginebra) y lucha con su sobrino Mordreut (o Mordred); . esta obra es traducida a lengua vulgar por Wace en Li Romans de Brut (1155), en versos octosílabos de rima pareada, forma que quedará consagrada para la estructura de la novela en los s. xii y xiii. En la obra de Wace aparece por primera vez la Tabla Redonda o mesa donde se sientan, en condiciones de igualdad, los caballeros de la corte artúrica. En torno, pues, de la figura gloriosa de Artús van cristalizando una serie de temas, elementos y personajes, relacionados no sólo con las fuentes grecolatinas citadas, sino también con motivos mitológicos irlandeses y escoceses, bíblicos y folklóricos, tradiciones célticas, y posteriormente, como se verá, con asuntos religiosos.Consolidación de la leyenda artúrica. La primera mención de Arturo en un texto historiográfico (Historia Brittonum, de Nennius), que data del siglo ix, habla de un heroico caudillo que defiende a los bretones frente a los invasores anglosajones. En el primer cuarto del siglo xii ya se atestigua fraguada la leyenda sobre un antiguo rey de Bretaña que salvó a su pueblo y luchó contra su sobrino; se decía que Artús no había muerto y que volvería a reinar. Resumiendo el cuerpo principal de la leyenda ya formada, se encuentra a Artús, hijo de los amores adúlteros entre el rey Uther e Ingern (o Ingerna), esposa del duque de Cornualles, que nace en Tintagel (Cornualles), mediante la intervención y artilugios de Merlín. Tras suceder a su padre en el trono, se convierte en un gran conquistador (Galia, Noruega, Islandia), vencedor de sajones, pictos y escotos. Son famosos su espada Excalibor (o Caliburnus) y su lanza Ron. Su residencia habitual es en Caerleón (Gales). Al dirigirse a Roma para ser nombrado emperador, es traicionado por su sobrino Mordred, que pretende apoderarse de su reino y su.mujer, a quien se los había encargado en su ausencia. Luchan en tres encuentros, en los que vence Artús, matando al traidor en el tercero, en el río Camlán. Pero Artús, herido, se retira a la isla de Avalón que es presentada con las cualidádes de las islas Canarias y se ha identificado con Glastonbury, gobernada por Morgen (el hada Morgana, que también aparece como hermana de Artús) y sus ocho hermanas menores. De allí, volverá para liberar al pueblo bretón.Respecto a la cronología, el reinado de Artús se localiza en el 542; ahora bien, la incongruencia de esta fecha queda patente al considerar que ni en las crónicas bretonas de esa época, ni en la de Gildás, escrita en 545, ni en la de S. Beda el Venerable (673735) aparece tan siquiera nombrado.Entre los personajes más relevantes todavía no citados hay que nombrar a Lancelot (Lanzarote), el fiel amante de la reina Ginebra; Galván, sobrino de Artús;y además los caballeros Perceval y Galaad, cuya aventura, la búsqueda del Graal o Grial, por su personalidad y repercusión se han considerado como un ciclo independiente, aunque íntimamente ligado a la leyenda artúrica.
Ciclo del Graal. El primer relato sobre Perceval y los sucesos del Graal es la novela inacabada de Chrétien de Troyes. El graal, copón o vaso sagrado, pasará en la leyenda a significar el cáliz de la Santa Cena, donde José de Arimatea recogió la sangre de jesús producida por la lanza de Longinos, y representará una alegoría cristiana, simbolizada en el hecho de su búsqueda, aventura a la que acuden los caballeros de la corte artúrica y cuyo hallazgo sólo conseguirá Galaad, el caballero más casto, hijo de Lancelot. Con el tiempo, se va añadiendo en torno una compleja simbología, llegando a cristalizar en una especie de mitología del cristianismo y en cuya difusión intervino definitivamente el espíritu místico de la Orden cluniacense. Así también evolucionaría el concepto de la caballería, apreciándose en el caballero la castidad como máxima virtud (Galaad se considerará incluso símbolo de Jesucristo). El ciclo del Graal, a pesar de su gran difusión por toda Europa, no consiguió en España tanta resonancia como la conseguida por personajes como Lanzarote o Tristán.Factores y características de la literatura artúrica. Hay que considerar el momento histórico de consolidación de esta literatura (apuntando con ello a Chrétien de Troyes, como el principal escritor que la fraguó en sus novelas), el s. xii en Francia, para comprender un factor que le es esencial: el amor cortés, que por aquel entonces irradiaba desde Provenza (v. PROVENZAL, LENGUA Y LITERATURA), y del cual se hará estandarte y portavoz. La cortesía, como ideal y reglas de comportamiento social, supeditadas a la ley exclusiva del amor, arraiga en la sociedad bretona, donde se estaba reemplazando la caballería feudal, bárbara y guerrera de la Alta Edad Media, por una caballería galante y cortés, con y por medio de esta literatura.Otro factor importante es el elemento mágico y el ambiente misterioso, en muchas ocasiones asociado a figuras femeninas, quizá como un hecho que afianzara más su influencia benéfica, ya que toda esta literatura, según el ideal cortés de la época, estaba contribuyendo al encumbramiento social de la mujer, y en ella desempeña un papel relevante, e insólito en cualquier manifestación literaria anterior. Desde el punto de vista social, y ligado al aspecto de valoración de la mujer como meta de los afanes de los caballeros, se ha de advertir que esta literatura, inspirada en su conjunto en las costumbres e ideales corteses propios de su tiempo, se convierte a la vez en un modelo convencional para la vida real. Estos mismos ideales informarán después los libros de caballerías (v.), de los que se consideran su remoto origen, pues con la literatura artúrica se ha introducido el tema de la caballería andante en las letras.María de Francia. La obra de esta escritora participa de las características comunes a la m. de B. (ensalzamiento del amor; elemento maravilloso), y sus temas, bien acusan la influencia latina, bien se incluyen plenamente en la m. de B., como los lais de Lanval y Chévrefeuille (Madreselva). Se desconocen datos sobre su identificación, aunque se supone ubicada en Bretaña y contemporánea a Chrétien de Troyes. Introduce el género del lai o cuento de tipo cortesano, en la literatura culta. Se componen de la explicación de una antigua aventura, de la que ella se confiesa narradora y no autora, sobre la cual los bretones hicieron un lai para recuerdo de la misma, que ella recoge, aplicándole una moraleja o razón. Los primitivos lais iban acompañados de música. Este género influyó grandemente en la literatura francesa de los s. XII y XIII. En una de estas composiciones, de arte elaborado, se recoge por primera vez el tema de Tristán.Ciclo del Tristán. Esta figura encarna el amor pasión que supera cualquier ley humana. En el La¡ du Chévrefeuille, que se considera posterior a la obra perdida de Chrétien de Troyes sobre el mismo tema, se narra la anécdota en que Tristán se encuentra en un bosque con su lejana amada, Iseo, gracias a una señal: una rama de avellano envuelta en madreselva. Los amantes confiesan que, como la madreselva enlazada al avellano, ellos no pueden vivir separadamente. Una vez formada ya la leyenda, Tristán de Leonís se une con amor adúltero a Iseo la Rubia, prometida de su tío el rey Marc de Cornualles, a consecuencia de haber bebido descuidadamente un filtro mágico. Él se casa en Pequeña Bretaña con Iseo de las Blancas Manos. En peligro de muerte, envía a buscar a su amada, pero su mujer, celosa, le avisa que la nave en que ha de llegar lleva vela negra, señal convenida de que no acude. Tristán muere de dolor, y, tras desembarcar, sobre su cadáver muere Iseo la Rubia. La versión más antigua es la francesa de Thomas (ca. 1170), de la que deriva la alemana de Gottfried von Strasburg, Tristan und Isolde (1220). Más popular que la primera es la versión francesa de Béroul (fines del, s. xii). Más tarde, Tristán aparecerá como caballero del rey Artús, enlazado con la literatura artúrica.Difusión de la materia de Bretaña. En su propagación figura, en primer lugar, Eleonor de Aquitania, reina de Francia y después de Inglaterra, hija de Guillermo IX, conde de Poitiers, vehículo de enlace del amor cortés, entre Provenza y Bretaña, así como si hija, Marie de Champagne, cuyas cortes fueron focos de expansión del ideal cortés, que encarnaban los temas artúricos. La obra que tuvo más difusión fue el Lancelot en prose (s. XIII), conocido como la Vulgata, gran corpus que cierra con La mort le rol Artu.La extensión de los temas de la m. de B. a otras literaturas va más allá del enclave románico, así, en las germánicas, con la introducción del Parzival, de Wolfram von Eschenbach (v.), y supera también el ámbito del medioevo, en el que se dieron múltiples continuaciones y adaptaciones de estos temas (cabe destacar la figura de Robert de Boron), ya que se ha mantenido como motivo de burla o inspiración, a lo largo de la historia de la literatura. En las letras castellanas aparece repetidamente en el romancero (v.); en las catalanas, a través de la literatura provenzal, se recogen citas de elementos de la m. de B. desde mediados del s. XII. Entre los autores que han tratado la m. de B. cabe destacar a Cervantes (en el Quijote, la presencia de la literatura artúrica es definitiva; el mismo nombre del protagonista es una reminiscencia del de Lanzarote), a Ariosto (v.), o a E. A. Robinson (v.) y T. H. White en las letras actuales.J. BUTIFA JIMÉNEZ.
BIBL.: R. BOSSUAT, Manuel bibliographique de la littérature franpaise du Moyen .4ge, Melun 1951; J. FRAPPIER, Le Graal el la Chevalerie, "Romania" LXXI (1954); R. R. BEZZOLA, Les origines el la formation de la litiérature courtoise en Occident, París 1960; J. MISRAHI, Symbolism and Allegory in Arthurian Romance, "Romance Ph1lology" XVII (1964); C. GARCIA GUAL, Historia del rey Arturo y de los nobles y errantes caballeros de la Tabla Redonda, Madrid 1984; G. DE MONMOUTH, Historia de los reyes de Britania, Madrid 1987; V. CIRLOT, La novela artúrica, Barcelona 1987; C. GARCIA GUAL, Primeras novelas europeas, 2 ed. Madrid 1988. Consúltese también el "Bulletin de la Société Internationale arthurienne", publicado por J. FRAPPIER.
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