Brasil XI MEDIOS
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Medios de Información
MEDIOS DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN SOCIAL. Prensa. El Correio Brasileiro, de Hipólito José da Costa, que comenzó a editarse en Londres (junio 1808), en la tipografía de W. Lewis, fue el primer periódico de B., y de gran influencia. Después, en la Imprenta Real nació el Diario de Rio de Janeiro, el primer periódico de información general editado en B. Sosegada la proliferación de periódicos políticos que aparecen con la agitación que precede y sigue a la Independencia, empieza a nacer lentamente una prensa más seria, que al final del s. xix tomaría cuerpo y proclamaría la República. En el presente siglo, los periódicos, modernos, han aumentado en número y tirada, pero el regionalismo, las grandes distancias y su dificultad de distribución, impiden hacer una prensa nacional; los periódicos se convierten en algo así como clubs privados, con sus estaciones de radio y’ canales de TV, destacando el grupo Diários Associados.Hay grandes diarios tradicionales y poderosos, que procuran ayudar a sus lectores con materiales formativos, sin escatimar medios. Entre los de Río de Janeiro, el jornal do Brasil, dirigido por la condesa Pereira Carneiro, es el mejor informado y con un aceptable servicio de documentación acompañando las principales noticias. En los de tipo independiente, O Globo tendiendo a la derecha y el Correio da Manhá hacia la izquierda nacionalista, definen la prensa de Río de Janeiro. La tirada del primero (200.000 ejemplares) equivale a la suma de los otros dos. En Sáo Paulo hay que destacar el Estado de Sáo Paulo, de la familia Mezquita (200.000 ejemplares, llegando los domingos a 300.000 y casi 200 páginas); según la UNESCO es uno de los 10 periódicos de las Américas que dedican más espacio a noticias internacionales; residiendo en el país, su lectura es imprescindible. Con enfoque más nacional destaca Folha de Sáo Paulo, que es el de mayor tirada. Todos los grandes periódicos lanzan otro por la tarde, y los domingos, a iniciativa del Estado de Sáo Paulo, una edición deportiva hora y media después de terminados los partidos de fútbol. Hay 294 principales diarios (Diário de Noticias, Diário da Noite, A Gazeta Esportiva, Diário Popular, Diário de Sáo Paulo, Estado de Minas, jornal do Comércio,_ Correio do Povo) con una tirada de 5.225.000, lo cual equivale a 55 ejemplares por cada 1.000 hab. También de gran calidad y patrón norteamericano son algunas de las 800 revistas de información general (Realidade: 365.973, Manchete: 217.488, O Cruzeiro: 165.000, Fatos & Fotos: 121.654). Con un discreto capital extranjero y la dirección en manos de judíos, su orientación deja mucho que desear en el mayor país católico del mundo que es B. Las revistas especializadas suman 720 con una tirada de 16.631.548 ejemplares. Nótase la ausencia de publicaciones religiosas de importancia.Los periódicos publican escasas noticias de Hispanoamérica. B. carece de una agencia nacional de noticias. La Agéncia Meridional sirve a Diários Associados (empresa que introdujo la TV en el país), que posee una red de periódicos, revistas y estaciones de radio y TV, pero que decreció después de la enfermedad y muerte de su fundador, Assis Chateaubriand. A excepción del periodo de dictadura constitucional iniciado en 1964, la prensa siempre se ha caracterizado por su gran libertad de expresión, a veces sin límite de crítica hacia la autoridad o el respeto a la vida privada de los ciudadanos. La Asociación Brasileña de Prensa (1908) es el principal órgano de defensa de los intereses de la prensa, y coopera al bienestar de sus socios. De carácter nacional, su sede en Río de Janeiro está en un edificio que es un jalón de la arquitectura nacional.Radio y televisión. El Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONTEL) dicta las normas sobre la organización y censura de los programas de radio y TV. En la programación deberá ser observado un elevado sentido moral y cívico y la preservación del orden público, no permitiéndose la emisión de espectáculos, películas, chistes, etc., contra la moral familiar, las buenas costumbres y el orden público. Deberá dedicarse un máximo del 25% del horario de programación diaria para publicidad comercial, y un mínimo del 5% para la transmisión de noticias. CONTEL recomienda a las emisoras de radio y TV que adopten el Código de Ética de la Radiodifusión Brasileña, aprobadó por el III Congreso Brasileño de Radiodifusión (Río de Janeiro, octubre 1964).La radiodifusión, que comenzó en B. en 1919 con la inauguración de una pequeña emisora (RadioClub de Pernambuco), se desenvuelve rápidamente a partir de 1932. En la actualidad hay 920 emisoras, pertenecientes á 718 empresas, oídas a través de 7.500.000 aparatos. La TV empezó en 1951, en Río de Janeiro. Hoy las principales capitales tienen instaladas estaciones; en total, 45 (pertenecientes a 30 empresas), acompañadas, sin mucho entusiasmo, por 4.100.000 aparatos. El hecho de que, después de USA, sea B. uno de los países donde mejor se hace la publicidad y más se gasta en propagandá, permite a una ciudad como Sáo Paulo disponer de siete canales de TV, y a Río de Janeiro de cinco. La mayoría’ de las estaciones (reunidas en tres principales grupos) conectan con Sáo Paulo o Río de Janeiro para seguir los programas en directo. Los musicales son de gran calidad, y los artistas principales están contratados en exclusiva; pero la mayor parte del tiempo se emplea en seriales, llegados principalmente de USA.Cine y teatro. Un año después de las experiencias de los hermanos Lumiére, aparece en Río de Janeiro (1896) la primera máquina de cine. En 1907, la entonces capital de B. tenía 22 salas. Años después nacía la primera película brasileña de largo metraje, Os estranguladores, de António Leal. A partir de 1949, comienza un movimiento renovador del cine brasileño, que obtiene numerosos premios en festivales internacionales. Durante estos últimos años, se producen 25 películas de largo metraje, como media anual y recibe una media de 680 películas, en su totalidad importadas de los grandes centros productores del mundo, desde Japón a USA. B. posee 3.700 salas con 2.500.000 butacas y una asistencia de 328.000.000 de espectadores.La creación, en 1961, del Grupo Ejecutivo de la Industria Cinematográfica (GEICINE), vino a alentar. la esperanza de cuantos ansían protección efectiva para las películas realizadas en el país. Existe también un decreto, que obliga la exhibición de películas nacionales durante 42 días al año, pero la falta de una rigurosa fiscalización hace que la media se torne inoperante.Ya fue superada la llamada fase de las chanchadas, películas comerciales sobre una historia mixta de carnaval y comedia con actores prestados por la radio, el teatro o la TV. El ciclo do cangago tiende a renovarse. La película O Cangaceiro (1953), de Lima Barreto, realizada en Sáo Paulo, lejos del hostil Nordeste, fue un toque de partida. Después, A morte comanda o cangago y Lampiáo, o reí dos cangaceiros, ambas de Carlos Coimbra, fueron el descubrimiento del paisaje humano y geográfico de un B. sufrido. Vidas secas (1963) de Nelson Pereira dos Santos, representa la expresiva fuerza creadora del cine brasileño. Esto sin olvidarse de O pagador de promessas de Anselmo Duarte, máximo galardón de Cannes en 1962, que hizo volver la mirada de la crítica internacional hacia el horizonte del cine brasileño. Tratando de reflejar más la vida urbana, pueden mencionarse Cidade ameagada y O assalto au trém pagador, de Roberto Farias.La actual fase del cinema nóvo se desarrolla dentro de un estilo que consiste en una doble integración, exterior e interior, de elementos típicamente populares; en una primera dimensión de elementos típicamente folklóricos (músicas, canciones, vestuario y decorados) y en una segunda de elementos extraídos del movimiento literario conocido con el nombre de tropicalismo, que en la opinión de todos estos realizadores (muchos salidos de los cineclubs y de la crítica especializada) supone la auténtica expresión del espíritu brasileño, lo que les ha llevado directamente a la adaptación de obras de autores tropicalistas; así ha hecho Nelson Pereira dos Santos con Machado de Assis (Alienista, 1970) lo mismo que Joaquim Pedro de Andrade con Mário de Andrade (Macunaima), o Glauber Rocha con Cornelio Penna. El cinema nóvo logra así, al igual que en 196364 realizó una serie de películas campesinas (Vidas secas, Os fuzis de Rui Guerra, Matraga de Roberto Santos, Ganga Zumba de Carlos Diegues, Deus e o diabo na terra do sol de Glauber Rocha) y en 196567 de ambiente ciudadano (O desaf io, A grande cidade, O justiciero, Terra em transe de Glauber Rocha), dar otro paso adelante, y en 196871 ha realizado una serie de obras en las que desarrolla este nuevo y complejo estilo, con éxito de Glauber Rocha en António das Mortes (1969) y de Carlos Diegues en Os herdeiros (1970).A finales del siglo pasado podía afirmarse con plena razón que no existía el teatro brasileño. Esta afirmación continúa siendo válida hasta 1941, cuando el director polaco Zbigniev Ziembinski se coloca al frente del grupo Os comediantes. Como para compensar la curiosa falta de actrices de cine (sin olvidar a Carmen Miranda, que triunfó en USA), el actual teatro brasileño está en manos de actrices: Casilda Becker (recientemente fallecida), Tónia Carrero, Nydia Licia, Maria Della Costa. Fernanda Montenegro, Dulcina, Dercy Goncalves, Irina Greco, Henriette Morineau, Itala Nandi, Bibí Ferreira, Cleide Iácomis, son las principales, y ninguna consigue mantener un actor de categoría, que prefieren el cine y principalmente los contratos y la popularidad de la TV. Esta situación se traduce en un empobrecimiento cada vez mayor del teatro brasileño (ahora casi limitado a representar alguna de las obras extranjeras de actualidad), en un notable descenso del nivel del espectáculo y en un desequilibrio interpretativo, representado en 62 teatros con capacidad para 37:859 personas, en los que se realizan 11.506 sesiones al año y a las que asisten 1.566.749 espectadores.Actividad editorial, B. destaca como el segundo país en la industria editorial de las Américas (después de USA y seguido de Argentina, México y Canadá), lo cual no significa que los editores estén satisfechos con los rendimientos económicos de su trabajo. A escala mundial, se incluye entre los 20 países que publican más libros. Por término medio, cada año se lanzan 6.000 nuevos títulos, cifra considerable para un país con alto grado de analfabetismo y un mercado limitado a la lengua portuguesa. Los libros de literatura se mantienen alrededor de los 1.000 títulos anuales; 500 sobre religión; los de ciencias sociales vienen aumentando sustancialmente cada año, y ya superan a los de literatura; Las traducciones son numerosas, pero el trabajo de muchos precipitados traductores deja bastante que desear.La más antigua biblioteca del país data de 1545, en el Convento del Carmelo, en Río de Janeiro. La Bibl. Nacional (1810) fue creada con 60.000 volúmenes donados por Portugal. Actualmente es una de las más importantes del mundo, con más de 1.200.000 volúmenes, 60.000 manuscritos, 250.000 mapas, grabados y fotografías, y 300.000 volúmenes de periódicos y revistas. Posee una de las tres Biblias en pergamino (1462) de Gutenberg. Son casi 11.000 las bibliotecas del país, entre las que destaca la Bibl. del Ministerio de Asuntos Exteriores, con una importante sección de mapas y planos que están ayudando a marcar los límites geográficos de B. con los países vecinos. El Inst. Nacional del Libro (1937) estimula la organización de bibliotecas públicas y promueve la edición de obras importantes (una enciclopedia brasileña, un diccionario de la lengua Nacional, Bibl. Demostrativa Castro Alves, Semana Nac. del Libro, una enciclopedia infantil, las obras completas de Machado de Assis), ayudado por el Grupo de Estudios de la Industria del Libro y de los Problemas del Escritor (GEILPE). Ha donado más de tres millones de libros. La Unión Brasileña de Escritores (UBE) es una asociación gremial que funciona en cada Estado con sus características peculiares, pero no existe como organización nacional.I. DÍEZ CUERVO.
BIBL.: IBGE, Anuário estatístico do Brasil 1971, Río de Janeiro; UNESCO, Los medios de información en América latina, París 1965; F. NOBRE, Le¡ de imprensa, Sáo Paulo 1969; International Year Book, Nueva York 1969; Annuaire Statistique de l’O.N.U., París 1968.
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