Braganza, Casa de HIST.
Categoria:
Historia
Dinastía reinante en Portugal desde 1640 a 1910 y en Brasil hasta 1889. Desciende esta casa de la rama nobiliaria del mismo título, emparentada directamente con los Capetos a través de Enrique, nieto del duque de Borgoña, Roberto I. Aquél, por su boda con Teresa, hija natural de Alfonso VI de Castilla, recibió en dote los territorios comprendidos entre el Miño y el Tajo, y su hijo, Alfonso Enríquez, alcanzó el título de rey en tales posesiones. La dinastía así creada siguió su reinado por línea directa hasta 1385, año en que Juan I, fundador de la dinastía de Avís (v.), introduce esta rama bastarda hasta 1580.El matrimonio de Alfonso, hijo bastardo de Juan I, con la única heredera del condestable Nuño Alvarez Pereira, fue el origen de la C. de B., puesto que Alfonso fue el primero en ostentar el título a partir del 28 jul. 1449. El nuevo duque destacó por su oposición a D. Pedro, antiguo regente del reino durante la minoridad de su sobrino Alfonso V, y que cayó en desgracia a la subida de éste al trono. Su hijo Fernando 1 (140378), segundo duque de B., fue nombrado capitán general de Ceuta en 1445 y su actuación en África le valió el marquesado de Villaviciosa, donado por el rey ese mismo año. Fernando II, primer hijo del anterior, fue el tercer duque de B. Destacado guerrero en África y en la batalla de Toro (1477), sobresalió principalmente por dirigir el movimiento nobiliario contra Juan II, quien acabó acusándole de traidor y mandándole ejecutar el 22 jun. 1483. Jaime I (14801514), su sucesor, estuvo desterrado en Castilla por el castigo a su padre, pero volvió a Portugal en 1497 gracias al perdón general concedido por el nuevo rey Manuel I, que además le devolvió todos sus bienes y posesiones. Casó con una hija de los duques de Medinasidonia, a la que dio muerte tras recibir ciertas confidencias sobre su adulterio. Tras su campaña en África (1513) fue declarado presunto heredero de la corona. Su hijo y sucesor Teodosio I destacó por su protección a las artes y el boato del que supo rodearse. En Villaviciosa creó una auténtica corte con un lujo y ceremónial semejante a la del rey. Juan I, sexto duque de B., hubo de moverse entre las intrigas de los candidatos al trono portugués vacante en 1580. Felipe II llegó a ofrecerle el Brasil con el título de rey, los Algarves y otras dignidades si secundaba sus planes, pero Juan rehusó. Su hijo Teodosio II (15681630), séptimo duque de B., acompañó a D. Sebastián en su desgraciada expedición a África, donde cayó prisionero cuando contaba sólo diez años de edad.Puesto en libertad (27 ag. 1579), mantuvo, como su padre, buenas relaciones con el nuevo monarca Felipe I (II de España). Casó con Ana de Velasco, hija de Juan Hernández de Velasco, condestable de Castilla. El primer hijo de este matrimonio, Juan 11 (160456), sucesor de su padre en 1630, fue el octavo duque de B. Casado con Da Luisa de Guzmán, hija del duque de Medinasidonia, con él va a ascender la dinastía al trono portugués.En 1637 el descontento popular por la dominación española y, en particular, por la política centralizadora del condeduque de Olivares (v.), se desbordó en el levantamiento de Évora, y aunque éste se hundió por la pasividad de Juan, que se negó a aceptar el título de rey, resurgió definitivamente y con éxito el 1 dic. 1640, tras una laboriosa gestación en la que participaron los hombres más destacados de Portugal. El movimiento, iniciado en Lisboa, corrióse rápidamente por todo el país. El duque Juan 11 fue coronado rey en Lisboael 15 dic. 1640, recibiendo el nombre de Juan IV. De su matrimonio con Luisa de Guzmán, tuvo a Teodosio, m. en 1653; Ana, Juana y Manuel, muertos muy jóvenes; Catalina, que, casada con Carlos II de Inglaterra, hubo de volver a su país a la muerte de éste; Alfonso, que le sucedió, y Pedro, duque de Beja, que reemplazó a su hermano en el trono. Alfonso VI, cuarto hijo de Juan, sucedió a su padre a los 13 años (1656), bajo la regencia de su madre. Enfermizo y poco dotado, su reinado fue muy desgraciado. Casó con María Francisca Isabel de Saboya, hija del duque de Nemours (27 jun. 1666), pero su matrimonio, tremendamente desdichado tanto por el carácter del rey, como por las relaciones de María con su cuñado Pedro, terminó con la anulación definitiva (24 mar. 1668). Al fin, Alfonso abdicó en su hermano Pedro II (v.), llamado el Pacífico, el 27 en. 1668, pero éste no se coronó rey hasta la muerte de aquél (12 sept. 1683). Casado con su antigua cuñada, María Francisca de Saboya, el rey sólo tuvo una hija, Isabel María, pero a la muerte de aquélla volvió a contraer matrimonio con María Sofía Isabel de Neubourg (11 ag. 1687), hija del elector Federico Guillermo. De este enlace nacieron: Juan, muerto a los pocos días; Juan, príncipe del Brasil; y Francisco, Antonio, Teresa y Manuel, que no dejaron descendencia; además, tuvo D. Pedro otros hijos naturales que fueron legitimados.Juan V el Magnánimo subió al trono en 1706. De su matrimonio con Mariana, hija de Leopoldo I, Emperador de Austria, tuvo seis hijos; dos de ellos, Bárbara y José, sirvieron para reforzar la alianza con España, puesto que la primera casó con el príncipe de Asturias, que luego fue coronado rey con el nombre de Fernando VI de España, mientras que José casó con Mariana Victoria, hija de Felipe V de España y de su segunda mujer Isabel de Farnesio. Además nacieron: Pedro, primer heredero, que murió a los dos años; Carlos, desaparecido a los 14; Pedro, que fue prior de Crato y luego rey consorte; y Alejandro, muerto a los cinco años. De los varios naturales que también tuvo, sólo reconoció Juan a tres (Gaspar, José y Antonio), que son conocidos en la historia como los Meninos de Pa1havá.José I, príncipe del Brasil, sucedió a su padre en 1750. Su reinado estuvo dirigido totalmente por su valido Sebastián José Carvalho, marqués de Pombal (v.). Casado con Mariana Victoria de Borbón (19 en. 1729), fueron sus hijos María Francisca Isabel, princesa del Brasil, Mariana, María Francisca Dorotea y María Francisca Benedicta. María I subió al trono en 1777 y m. en Río de Janeiro el 20 mar. 1816. Casada con su tío paterno Pedro (rey consorte Pedro III), tuvo seis hijos: José, príncipe del Brasil, que casó con su tía María Benedicta; Juan, que sólo vivió días; Juan, príncipe del Brasil por la temprana muerte de su hermano mayor, regente y luego rey; Mariana, que casó con el infante D. Gabriel, hijo de Carlos III de España; Clementina e Isabel, ambas desaparecidas siendo niñas. Su reinado fue una lucha permanente entre la reacción, que intentaba derrocar las ideas establecidas por Pombal, y estas ideas que trataban de no perder su posición.Juan VI hubo de desempeñar la regencia desde 1795, a consecuencia de la incapacidad de su madre y de la muerte de su padre (1786) y de su hermano José (1788). Este gobierno transcurrió en medio de las presiones de Francia y España e Inglaterra, que dieron lugar a una primera guerra (la de las Naranjas de 1801), y a la posterior invasión napoleónica por el tratado de Fontainebleau de 1807, que obligó a huir a la familia real al Brasil. La negativa del rey a regresar a Portugal tras la definitiva derrota francesa (1814), dio paso a una época de dependencia inglesa, rota al fin por la revolución liberal del 24 ag. 1820. Proclamado rey Juan VI (ya lo había sido en Brasil a la muerte de su madre en 1816), éste decidió regresar (3 jul. 1821), no sin antes dejar a su hijo Pedro como regente del Brasil. Durante su reinado hubo de hacer frente al movimiento contrarrevolucionario dirigido por su propio hijo Miguel; también en su reinado se concedió la independencia al Brasil (29 ag. 1825). De su matrimonio con Carlota Joaquina, hija de Carlos IV de España, tuvo nueve hijos: María Teresa, que casó con su primo Pedro Carlos de Braganza y Borbón, hijo de Gabriel de Borbón y de Mariana Victoria, hermana de Juan VI; Antonio, primer heredero, muerto muy joven; María Isabel, que fue reina de España por su matrimonio con Fernando VII; Pedro, príncipe del Brasil y sucesor de su padre; María Francisca de Asís, casada con el infante Carlos de Borbón, pretendiente a la corona de España; Isabel María, regente de Portugal desde el 6 mar. 1826 hasta la implantación de la regencia de Miguel (22 feb. 1828); Miguel, gran prior de Crato, regente y luego rey desde 1828 a 1833; María Asunción y Ana de Jesús María. Pedro IV, su sucesor en 1826, prefirió quedar en Brasil, donde ya era Emperador, y abdicó la corona portuguesa en su hija María de la Gloria, bajo la regencia de su hermana Isabel María. Durante este gobierno comenzaron los movimientos en favor del infante Miguel, quien, designado regente en un intento de Pedro por encontrar una solución viable a las dificultades políticas, se declaró rey absoluto (30 jun. 1828). Pedro abdicó la corona del Brasil en su hijo y apoyó a María en contra de su tío, al que al fin lograron derrocar (1833). Casó el emperador con Carolina Josefa, hija de Francisco I, Emperador de Austria, de la que tuvo a Pedro, su sucesor en el Brasil, y a María de la Gloria. Viudo, volvió a contraer matrimonio con Amelia, hija del príncipe Eugenio Beauharnais y de Augusta de Baviera, que le dio sólo una hija: Amelia.María II (v.) comenzó su reinado en 1834. Su gobierno fue un continuo enfrentamiento entre constitucionales, carlistas y monárquicos y sólo tuvo un periodo de relativa calma bajo el ministerio de Costa Cabral. Casó con el duque Augusto de Leuchtemberg, hermanó de la emperatriz viuda del Brasil, pero su repentina muerte le llevó a un nuevo enlace con D. Fernando Augusto de SajoniaCoburgo Gotha (1836), luego Fernando II como rey consorte. De los ocho hijos del matrimonio sólo destaca Pedro V, que comenzó a reinar en 1855, tras dos años de regencia de su padre. Hombre culto y melancólico, quizá no fuese el más indicado para reinar en aquellos momentos, y, sin embargo, logró desempeñar su cometido con gran entusiasmo y acierto. A pesar de las desgracias acaecidas durante su reinado (terremoto, cólera, fiebre amarilla) y de las perturbaciones políticas, logró una cierta reorganización interna, al menos en dos campos fundamentales: la educación y las obras públicas. Casó en 1858 con la princesa Estefanía de Hohenzollern, que al morir un año después no le dejó heredero.Le sucedió Luis I, hermano de D. Pedro, cuyo reinado se caracterizó por los continuos tumultos y cambios de gobierno. Sin embargo, la formación del partido progresista por fusión del histórico y del reformista, y la creación del Gran Oriente Lusitano Unido, permitió una mayor estabilidad y con ella un nuevo avance en las medidas de gobierno (reforma administrativa, empréstito de 1873, etcétera). Casó con María Pía de Saboya, hija de Víctor Manuel II, rey del Piamonte y luego rey de Italia, de la que tuvo dos hijos: Carlos, su heredero, y Alfonso Enríquez. Carlos I sucedió a su padre en 1889, cuando ya estaba casado con María Amelia de Orleáns, hija de los condes de París. Su reinado constituye el momento culminante de las alteraciones políticas que ensombrecían Portugal. Si en el exterior se obtuvieron éxitos sobre las revueltas coloniales y se supo llevar una actividad diplomática acorde con estos intereses, en el interior la situación degeneró hasta conducir al asesinato del rey y de su primogénito, Luis Felipe, el 1 feb. 1908. Su otro hijo, Manuel II, fue el último rey de Portugal. Siendo aún muy joven a su subida al trono, no supo hacer frente ni a la catastrófica situación financiera, ni a los problemas derivados de las alteraciones políticas. Al fin, los republicanos lograron imponerse y el 4 oct. 1910 llevaron a cabo el movimiento que derrocó a la monarquía. D. Manuel con toda la familia real hubo de abandonar el país.El Brasil comienza a tener cierta autonomía cuando en 1821 Juan VI, refugiado en Río de Janeiro desde 1808, decide regresar a Portugal y dejar aquel territorio bajo la regencia de su hijo Pedro. liste fue coronado Emperador en 1822 (Pedro I) (v.) y en 1825 conseguía la independencia de la metrópoli. En 1831 abdicó en su hijo Pedro II (v.) para defender en Europa los derechos de María de la Gloria. Los primeros años del nuevo reinado estuvieron dirigidos por D. José Andrade y luego por un Consejo de Regencia, hasta que en 1841 fue coronado D. Pedro. Su gobierno fue una continuada agitación política, que terminó con el destronamiento del Emperador y la implantación de la República (1889). Casado con María Teresa Cristina, hija de Francisco I, rey de las Dos Sicilias, tuvo dos hijas: Da Isabel y Da Leopoldina.Correspondió a la C. de B. reinar en épocas difíciles para Portugal: crisis económica en el s. xvil, dependencia de Gran Bretaña en el s. XVIII, bandazos políticos y revoluciones en el s. xix. Los monarcas mostraron tan buena voluntad como, en su mayoría, escasa capacidad para resolver tamañas dificultades, aparte una cierta falta de decisión ante los asuntos, falta de decisión que parece ser el denominador común de la familia. Con todo, la dinastía de B. sigue siendo hoy la bandera de los grupos legitimistas en Portugal. V. t.: PORTUGAL V.J. M. RODRÍGUEZ GORDILLO.
BIBL.: A. A. TEIXEIRA DE VASCONCELLOs, Le Portugal et la maison de Bragance, en Les contemporains portugais, espagnols et brésiliens, t. I, París 1859, 49,9657; F. ALMEIDA, História de Portugal, Coimbra 1929; A. BOUCHOT, Historia de Portugal, Madrid 1858; M. FERRÁNDIZ y C. BEIRAO, Historia contemporánea de España y Portugal, Barcelona 1966; 1. PAVóN, La Revolución Portuguesa, Madrid 1941; M. GUEDEs, História de Portugal, Barcelos 1935; J. P. OLIVEIRA MARTINS, História de Portugal, 8 ed. Lisboa 1913.
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