Braga ARTE
Categoria:
Arte
ARTE. Ciudad portuguesa, de largo prestigio histórico a partir de su capitalidad romana del Conventus Bracaraugustanus, comunicado con el resto de la Lusitania por cinco vías. En el s. vi fue, por algún tiempo, capital del reino suevo, y; tras la invasión musulmana, su sede episcopal fue restaurada, con categoría de iglesia metropolitana, en 1096, siendo su primer prelado S. Geraldo. No obstante, la importantísima catedral de B. no es anterior al s. XII. Es templo románico de tres naves, con arcos apuntados y pilares compuestos, y cuya nave central, de mayor altura que las laterales, no fue cubierta a su tiempo, siendo objeto sus bóvedas de lamentable enmascaramiento en el s. xviii. Pero sí se conservan bien sus portadas románicas principal y do Sol, y todo el conjunto ejerció decisiva influencia en la región, pudiendo asegurarse que a esta inspiración se deben las iglesias rurales de Arnoso, Unháo, Manhente, Rio Mau, Travanca, etc. No menos importantes son las añadiduras de los siglos siguientes, como la ornamentación gótica absidal, los sepulcros del infante D. Alfonso (ca. 1400) y el del arzobispo Gonzalo Pereira, por el maestro Pero de Coimbra, el frontal del altar mayor y la hermosa sacristía sexcentista. Otro monumento óptimo es la Capela dos Coimbras, fundada en 1525 por el obispo D. Juan y alzada por canteros vizcaínos, siendo notable su retablo del Santo Entierro. Pero quizá los mwiUmentos más importantes no se hallen en la ciudad, sino en sus alrededores. Nos referimos a la iglesia de S. Fructuoso, en S. jerónimo de Real, importantísima construcción visigoda del s. vir, de planta cruciforme, con ábsides y arcos de herradura; construcción mutiladísima por deterioros y restauraciones desafortunadas, hoy remediadas en lo posible. En cuanto al paso del arte barroco, B. ofrece monumentos personalísimos en la llamada Casa del Mexicano, en la fachada de los Congregados, y en dos preciosos edificios de las cercanías, uno, la iglesia de Falperra, de asombrosa originalidad; otro, el monasterio del Buen Jesús, con sus gigantescas escalinatas, de indecible grandeza. Ambos edificios, setecentistas, y de autores anónimos, revelan una opulencia de formas constructivas y decorativas específicamente lusitanas, las más ricas en el país desde el florecimiento del estilo manuelino (v.). La ciudad de B. merece bien una cuidadosa visita, imposible de pormenorizar.J. A. GAYA NUÑO.
BIBL.: P. M. DE AGUIAR BARREIROs, Braga Monumental, Oporto 1927.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.