Boecio TEOL.
Categoria:
Teología
2. Obra teológica. Tan grande, o mayor que el influjo de las obras y traducciones filosóficas de B., fue el de sus breves tratados teológicos. Dos de ellos versan sobre la Trinidad: De Sancta Trinitate (o Quomodo Trinitas unus Deus ac non tres Di¡), dirigido a su suegro el cónsul Quinto Aurelio Símaco, y Utrum Pater et Filius et Spiritus Sanctus de divinitate substantialiter praedicentur, dirigido a Juan diácono; B. demuestra conocer a S. Agustín y acuña nuevos términos en la explicación del misterio. Otro, el más filosófico, trata de la relación entre el ser y la bondad de las cosas, Quomodo substantiae in eo quod sint bonae sint, cum non sint substantialia bona (conocido por De hebdomadibus); escrito como respuesta a una pregunta de su amigo Juan, diácono, concluye que las cosas son buenas porque las ha hecho Dios que es Bueno. El cuarto tratado, dirigido también al diácono Juan, se ocupa del misterio de la Encarnación: Liber contra Eutichen et Nestorium, llamado en el Medievo Liber de persona et duabus naturis, en el que clarifica los diversos significados de la palabra naturaleza, y da la definición de persona (v. 1) que se ha hecho clásica. Finalmente, el De fide catholica (o Brevis fidei christianae complexio), compendio de la doctrina cristiana, es considerado como auténtico por muchos críticos, aunque algunos lo dan como probable del papa Juan I (523526) que sería el Juan, antes diácono, amigo de B., a quien éste dedicó algunas obras.Por estos tratados teológicos, escritos ca. 520, se considera a B. (a quien se ha llamado "el último romano y el primer escolástico") como un precursor de la teología que se desarrollaría mucho más tarde en la Edad Media, ya que abiertamente se sirve de la filosofía para penetrar científicamente las verdades de la fe enseñadas por la Iglesia; en la dedicatoria del libro sobre la Trinidad dirigida a Juan diácono se encuentra una expresión anticipada del crede ut intelligas: "fidem si poteris rationemque coniunge" (si puedes, une fe y razón: PL 64,1302). La autoridad teológica que B. llegaría a alcanzar en la Edad Media sólo es comparable a la de S. Agustín, especialmente en las cuestiones de la Trinidad y la Encarnación; su obra fue ampliamente comentada y elaborada. Además de dar materia para las discusiones posteriores acerca de la naturaleza de la Teología (sobre todo en el De S. Trinitate, donde también plantea el tema de la división de las ciencias y el del objeto del conocimiento humano), solamente resaltaremos que en el tema de Dios, uno de los primeros y más capitales de B., asienta firmemente ante todo que Dios es un ser personal: con ello se revela en B. el teólogo cristiano y, a pesar de retener mucho del pensamiento antiguo sobre Dios, se distancia fundamentalmente dé Platón, Aristóteles y del mismo Plotino.Debido a que en su obra maestra, en prosa y verso, la Consolación, no cita en ningún momento a Jesucristo ni la S. E., ni explícitamente la fe cristiana, algunos historiadores en los s. xvlli y xix pusieron en duda el cristianismo de B. y la autenticidad de sus obras teológicas; demostrada ésta, la cuestión está definitivamente resuelta. Por otra parte, aunque la Consolación es exclusivamente filosofía, especialmente Teodicea y Ética, se le puede considerar un modelo de "filosofía cristiana"; su profundo optimismo y confianza en la Providencia divina, la pureza y seguridad de sus principios morales, presuponen una convicción cristiana. En la Consolación se encuentra la consagrada definición de la eternidad divina: "interminabilis vitae tota simul et perfecta possesio" (posesión total, simultánea y perfecta de una vida interminable; V,6: PL 63,858); y también la clásica definición de Dios como sumo Bien y de la felicidad que está en Él (libro 111 prosa 2: PL 63,724).En la tradición de las diócesis de la Alta Italia B. fue considerado y venerado como mártir (León XIII aprobó su culto para la de Pavía el 25 dic. 1883). En su proceso y ejecución estuvieron mezclados motivos religiosos y políticos. Como personaje político B. destaca por su rápida carrera y sus esforzados intentos de lograr el acuerdo y unidad entre romanos y godos, fracasados ante los rebrotes de desconfianza y crueldad del bárbaro y arriano Teodorico. Después de defender ante el mismo Teodorico al senador Albino, a quien se acusaba de traición por favorecer al Emperador de Bizancio, B. se vio envuelto en la misma acusación; ello, su catolicismo, y su amistad con el papa Juan I (que estaba más unido al Emperador oriental que a Teodorico), desencadenaron su proceso. La persona y obra de B. resultan un expresivo símbolo de la unión del antiguo mundo grecolatino, que perecía en su época, con el mundo y la cultura de una época nueva que tardaría siglos en dar sus mejores frutos. Finalmente, entre los alumnos que tuvo B., mencionemos a Casiodoro (v.). V. t.: ERUDITOS FILÓSOFOS DE. LA ALTA EDAD MEDIA; ESCOLÁSTICA.JORGE IPAS.
BIBL.: Ed. príncipe de las obras de B. es la de Venecia 149192; también se encuentran en PL 63 (obras teológicas) y PL 64 (obras filosóficas), mezcladas con algunas no auténticas; hay diversas ed.
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