Bodino
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Biografía GER
Filósofo, economista y teórico político francés de nombre Jean Bodin. N. en Angers en 1530, posiblemente de ascendencia judía; estudió con los carmelitas de París, de cuya Orden parece que fue novicio. Trasladado a Toulouse, cursó Derecho y ejerció de abogado en el parlamento de París, gozando de la amistad del futuro Enrique III, hasta que caído en desgracia, se retiró a ejercer de procurador en Laon, donde se adhirió temporalmente a la Liga. Allí m. en 1596.Perteneció al grupo llamado de los "políticos" que, mediante un entendimiento entre católicos y protestantes, pretendieron fortalecer la autoridad real y la neutralidad religiosa. Su obra más famosa Six libres de la République (1576) fue traducida prontamente al castellano (Turín 1590). Aunque en la introducción alegue que es una defensa de la monarquía francesa y no requisitoria en lengua "vulgar" para fomentar la unión de los franceses, es mucho más que todo eso. Destaca en ella la acuñación definitiva del término soberanía usado en Francia durante la Edad Media, en sentido comparativo y referido a todos los señores feudales. B. lo convertirá en superlativo. "La Soberanía, dice, es el poder absoluto y perpetuo de una República". Éste es el signo de la República, como la quilla en el barco, pues "del mismo modo que el navío puede ser desmembrado en varias piezas e incluso quemado, así el pueblo puede disgregarse en varios lugares o extinguirse por completo, aunque la villa subsista por entero. No es la villa, ni las personas, las que hacen la ciudad, sino la unión de un pueblo bajo un poder soberano, aunque sólo haya tres familias... El recto gobierno con poder soberano constituye una república tan perfecta, como puede serIo el de un gran imperio".
A este resultado llega B. tras resumir un largo proceso de la práctica y teoría políticas. El cosmos medieval empieza a dar muestras sensibles de desintegración con el reforzamiento del poder regio, adonde se llega por varios caminos, como el predominio de cualidades personales en ciertos señores, la carestía de las armas, la extensión de los feudos de quienes se convertirían en reyes, por herencia o por conquista, etc. Con este proceso, el ansia de poder independiente buscará separarse del Pontífice que, como soberano espiritual, ejercía la potestad indirecta sobre los reyes cristianos. Ayuda igualmente el renacimiento del Derecho romano y, en ciertos países, la conciencia de la anterior unidad y el prestigio de la cruzada local para la reconquista de territorios (España). Estos procesos sociológicos coinciden con la secularización de la idea del gobierno y el ansia de la paz que ponen en peligro los fueros de religión. B. busca una religión que pacifique los espíritus. En una obra de su vejez, los Heptalomeros, así se manifiesta; deseo que en la ciencia política tiene otro despliegue: hacer independiente y neutral el poder político para gobernar sin protestas a gentes de diferente religión.
El odio al desorden conduce, como en Hobbes, a un poder absoluto y sin otra responsabilidad que la derivada de la ley divina y natural obligatoria para todos. Las circunstancias hicieron mella en el pensamiento del angevino, cuya preocupación por la paz había de verse turbada, gravemente, por las dos matanzas de s. Bartolomé: la de Montgomery (1569) en los católicos, y la de Carlos IX (1572) en los hugonotes. En esta coordenada hemos de situar la doctrina bodiniana, con su búsqueda de un poder, definidor del Estado. Sus consecuencias son trascendentales. Desde el momento en que el soberano es el autor de la ley y ésta tiene fuerza por él, se convierte en un puro mandato, y queda a voluntad del príncipe modificarla, porque a él le pertenece como al piloto, dice B., los instrumentos de navegación para usarlos; tal superioridad le convierte en auténtico definidor del Derecho. Cuando la Revolución francesa traspasa este concepto al pueblo, no sólo se reduce al mínimo la posibilidad de limitaciones al soberano, sino que se amplía su concepto al despersonalizarse. En la actualidad, tanto en el orden interno, por las limitaciones de todo género, como en el exterior, el concepto ha perdido la fuerza lineal que le diera B.
D. SEVILLA ANDRÉS.
BIBL. : Los seis libros de la República, selección, trad. e introd. por P. BRAVO, Caracas s. a. ; P. MESNARD, El desarrollo de la filosofía política en el siglo XVI, Puerto Rico 1956; N. PÉREZ SERRANO, El concepto clásico de la soberanía, Madrid 1934; F. I. CONDE, El pensamiento político de Bodino, Madrid 1935; D. SEVILLA ANDRÉS, La soberanía y el momento presente, Valencia 1945.Guarda este contenido en tu perfil
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