Bocanegra, Pedro Atanasio
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Biografía GER
Pintor granadino, discípulo de Alonso Cano. Acentúa las notas de barroquismo y gracia delicada apuntando el rococó. N. en Granada el 12 mayo 1638. Estudió con Miguel Gerónimo de Cieza, con quien intervino en la decoración de los altares de las fiestas del Corpus Christi; pero su orientación definitiva la marcó el magisterio de Cano. A la muerte de éste, 1667, comienza a destacar y realiza importantes conjuntos en la iglesia de los jesuitas y en la Cartuja. En 1674, tras la donación de un gran lienzo del Crucificado (de lo más elegante y sentido de la pintura granadina), consiguió que se le nombrara pintor de la catedral, donde realizó obras de importancia, entre las que destaca la Visión de San Bernardo, de apasionado barroquismo y rica coloración. Estos años de fama le enfrentan con Juan de Sevilla, con quien rivaliza en las dichas pinturas de altares y en la catedral, donde tuvieron violentas disputas. Su fama le llevó a la corte. Nombrado pintor del rey en 1676. Esto acrecentó su orgullo, chocando con algunos pintores. Volvió pronto a su ciudad, donde el triunfo le había hecho popular.De la época madrileña deben ser (además del bello lienzo destruido del convento de las Góngoras) las dos composiciones de la Virgen rodeada de Santos en el museo de Granada, la deliciosa Virgen adorada por niños, de los duques de Andría (asunto que repite, en pequeño, para la iglesia de San Sebastián de Antequera), la lnmaculada, del marqués de Montesuma, y la Alegoría de la Justicia, de la Acad. de San Fernando. De lo mucho producido en Granada sobresalen los Desposorios de Santa Catalina, en el convento de la Santa, de las mayores y mejores composiciones de la escuela; el Bautismo de Cristo, en los Hospitalicos, con una muy noble figura de Jesús, y los Desposorios de la Virgen, en el palacio arzobispal. Son de señalar, especialmente, sus figuras de Vírgenes, tanto lnmaculadas y Asunciones como con el Niño, de una gran variedad iconográfica, aunque dentro de un mismo tipo, muy personal, de belleza frágil y seductora. La abundancia de producción - al final con la colaboración de uno de sus hijos- es causa de que muchas de sus obras adolezcan de descuidos. Su enorme orgullo de pintor influyó al parecer, según Palomino, en su muerte. Al llegar a la ciudad el pintor Teodoro Ardemans, las rivalidades planteadas les llevaron a un desafío consistente en retratarse mutuamente. El madrileño lo hizo con rapidez, sin dibujar ni aun con los pinceles. Ello impresionó a B. en tal forma que aplazó su trabajo y se encerró en su casa sin ver a nadie, muriendo a los pocos días, el 17 de en. de 1689. En el palacio arzobispal de Granada se conserva un retrato con inscripción que dice ser el hecho por Ardemans; pero no es cosa segura. La fama de B. perduró aun fuera de Granada, quedando como expresivo ejemplo de pintor barroco.E. OROZCO DÍAZ.
BIBL. : PALOMINO-GÓMEZ-MORENO, Guía de Granada; ÍD, Catálogo del Museo de Bellas Artes (inédito); E. OROZCO DÍAZ, El Pintor Pedro Atanasio Bocanegra, Granada 1937; A. E. PÉREZ SÁNCHEZ, El "Jeroglífico de la Justicia" de Bocanegra, "Arch. Español de Arte", XXXV1II, 1965.Guarda este contenido en tu perfil
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