Bizancio MÚSICA
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Música
MÚSICA. Al no conservarse casi nada de la música profana en los códices musicales bizantinos antiguos, llamamos música bizantina a la litúrgica de las Iglesias de rito bizantino griego (v. CONSTANTINOPLA Iv). En este rito existían antiguamente dos Typiká u Ordines Liturgici, el monástico, llamado Hagiopolites, que imperaba en Palestina; y el de las Iglesias seculares, denominado Ekklesiastés por Simeón Tesalonicense, pero llamado Asmatikón y utilizado en S. Sofía de Constantinopla. Igualmente, en los códices musicales se encuentran dos tipos de música con caracteres propios, uno denominado Hagiopolites y otro Asma (del Ekklesiastés). Hay que admitir que ya antiguamente existía una tradición musical oral semejante a las litúrgicas orientales. Algunos elementos de esta tradición, puestos de manifiesto en la época cucuzélica, son hoy día uno de los componentes de la tradición moderna. Lo sucedido con los Typiká antiguos, fusionados después de un periodo de ósmosis preparatoria, fue lo ocurrido más o menos en la misma época con las músicas.Características del Hagiopolites. Una es la obtención de melodías resultantes de la agregación de fórmulas preexistentes, vinculadas al sistema modal y unidas entre sí, ajustándose a una técnica y modelo determinados. El término composición debe entenderse en este caso en el sentido etimológico de la palabra, y las melodías resultantes deben considerarse centonas.Estilos. Las fórmulas melódicas elaboradas según los dictados de la quironomía producen los estilos, que se ajustan a las necesidades litúrgicas. Los estilos principales del Hagiopolites son: 1) Ekphonetikón para el canto de las perícopes escriturales; 2) Sticherarikón, más o menos silábico, en el que no es raro encontrar algún pequeño melisma. En el Hagiopolites, los Heirmoi de los Kanónes tienen música de este estilo (estilo 1); 3) Asmatikón, con fórmulas más desarrolladas y elaboradas que el precedente (estilo 2); 4) Psaltikón es el más elaborado y reservado, por lo general, al solista y al coro (estilo 3). Un análisis comparativo de las fórmulas melódicas de los diversos estilos, excepción hecha del primero, muestra los dos últimos derivados del Sticherarikón por elaboración de las fórmulas según las leyes de la quironomía; por consiguiente, debe considerarse este último como el más arcaico, el originario. Comparando el sistema que rige las composiciones del repertorio del Hagiopolites con los elementos comunes de los sistemas de las músicas tradicionales orientales, el primero revela claramente una reelaboración sistemática del tradicional. En dicha reelaboración no son extraños algunos conceptos derivados de la música griega clásica, tal como la veía el organizador del Hagiopolites. Las fórmulas melódicas del estilo Sticherarikbn o han sido tomadas de alguna tradición oriental o se han compuesto exnovo. La adaptación del sistema a las necesidades litúrgicas evidencia el esfuerzo y los límites de la obra. La tradición asigna la paternidad del sistema a S. Juan Damasceno (m. 749); no existe, sin embargo, nada que ratifique este dato tradicional.El hecho de que el repertorio himnológico del Hagiopolites sea estrictamente monástico y de que los primeros y más grandes melodistas fueran sirios, hace que se considere la región siriopalestina la probable patria de origen del sistema. Por el desarrollo de la himnografía y la valuación relativa al desarrollo de los Oficios divinos, se puede formular la hipótesis de que la época de la organización del sistema no puede situarse más tarde de finales del s. vii o comienzos del viii, época en que precisamente vivió S. Juan Damasceno. Queda por explicar el hecho de por qué los códices más antiguos son de finales del s. ix o principios del x. Este hecho ha inducido a algún estudioso a situar la realización del sistema en el s. x. El repertorio en estilo Sticherarikón ha durado prácticamente hasta la reforma crisantina de 1814, mientras que el de los restantes estilos comenzó a caer en desuso muy pronto, ya en el s xiv, para dejar paso a las composiciones de los maistores (maestros de capilla).Ekklesiastés o Asma. El repertorio del Ekklesiastés era menor que el del Hagiopolites; gran parte de él debía ser interpretado con música tradicional, no excluyéndose la teoría de que algunos himnos pudieran ser comunes a la tradición monástica. El estilo de Ekklesiastés más característico es el denominado Kalophonikdn (bel canto) llegado a nosotros bajo el título de Asma. El término Kalophon¡kán nos dice que éste era un estilo muy elaborado y prolijo (estilo 4). Contrariamente a las del Hagiopolites, las composiciones del Asma no se ajustaban a fórmulas preexistentes características, aunque en él podamos encontrar fórmulas según la moderna concepción y del Hagiopolites. Este estilo había penetrado también en los monasterios, al parecer en una época anterior, y se mantuvo en la época cucuzélica (a partir del s. xiv), siendo favorablemente acogido por los maistores.Época cucuzélica. La música descrita anteriormente pertenece a la época que podemos calificar como antigua, clásica; aunque la notación había sufrido modificaciones, el repertorio musical se había conservado sustancialmente igual. La fusión realizada de los dos Typ¡ká, y, por tanto, de los repertorios himnológico y musical, produjo también una renovación de al menos una gran parte del repertorio musical antiguo, tal vez favorecido por situaciones políticas y culturales particulares. El centro propulsor de la renovación es B., aunque no faltó la aportación de centros monásticos. La época toma nombre de Juan Coucouzeles, el maistor por excelencia (segunda mitad del s. xiiiprimera mitad del xiv). En esta época tuvieron gran desarrollo las composiciones en estilo Kalophonikón; fue muy cuidado el nuevo estilo llamado Papad¡kón; el estilo Heirmologikón (de los heirmoi) se distingue del Sticherarikón precedente. Entre los compositores, además de Coucouzeles, son de destacar: Juan Kladás (contemporáneo), Xsenos de Corone (s. xiv), Manuel Chrysaphes (s. xv), Jorge Raidestinbs (final del s. xvii), Germán de Patrasso (final del s. xvii), Jacobo Protopsaltes (s. XVIII), Petro Peloponésico (m. 1777), Petro de Bizancio (m. 1808), etc. La música primitiva es adéspota casi en su totalidad; las atribuciones que se encuentran en los Sticherarikón y en los heirmoi seguramente se refieren a los compositores del texto (v. nimnos LITÚRGICOS).Música bizantina moderna. El periodo moderno comienza con la reforma crisantina de 1814. Parte del repertorio moderno es de la época cucuzélica, parte de la época tradicional y parte compuesta después de la reforma. Los estilos son los de la época cucuzélica. Los compositores dignos de mención son Pedro Efesino (m. 1840), Teodoro Phokaeus (m. 1848), Constántino de B. (m. 1862), etcétera.Oktoechos musicale. La música litúrgica bizantina usa el sistema modal representado por ocho principales, cuatro auténticos y cuatro plagales; estos últimos anteponen a la serie de los auténticos la palabra plagal, a excepción del III plagal que es denominado Barjys (grave, estilo 5). En los textos teoréticos antiguos y, por consiguiente, en la música bizantina modal, los ocho modos, como en el gregoriano (v. GREGORIANA, MúsicA), están equiparados a otros tantos modos de la música griega clásica. Junto a estos modos principales, exponentes del sistema, existen ocho que por su posición se denominan medii (estilo 6). Si añadimos a éstos el legetos y el nenanó, considerados modos propios en el último periodo cucuzélilico, se llega a la notable cifra de 18. El género usado en el sistema modal bizantino antiguo es el diatónico; las escalas cromáticas (intensa y suave) y enarmónicas usadas en la música bizantina moderna no pertenecen al sistema.El desarrollo de las melodías de cada uno de los modos se produce en el ámbito de una octava, por lo que es necesario el ámbito de dos octavas para obtener las melodíasde los ocho modos. Tal ámbito corresponde a la escala disdiapasón (doble octava) griega lalala con Mese Sistematica en el la, ¡son o nota punto de partida del modo I auténtico (estilo 7). Las ¡sa o notas punto de partida de los modos auténticos se encuentran en el tetracordio lare, las de los plagales en el tetracordio resol; la octava de las isa permanece así dividida en dos tetracordios disjuntos (estilo 8). Los modos medii tienen las isa en el tetracordio fasi (estilo 9). Además del sistema general, la música bizantina usa sistemas particulares: 1) diapasón (octava), compuesto por un pentacordio y un tetracordio; este último en los auténticos se encuentra encima, y en los plagales debajo del pentacordio (estilo 10); 2) pentacordio constituido por una serie de pentacordios similares conjuntos, por lo que se denominan rueda. En este sistema es necesario iniciar la serie con el sol inferior, poner un bemol en el si y una diesi en el fa (estilo 11); 3) tetracordio, que podemos encontrar en pocos casos. Además de las notas de los modos, o ¡su, en el sistema tienen gran importancia las notas de cadencia interna y final. Todo lo antedicho es principalmente válido para el estilo Sticherarikón del Hagiopolites; tanto el Asma como los otros estilos del Hagiopolites presentan particularidades referentes, bien a las cadencias internas, bien a las finales.Época cucuzélica. Con el uso del sistema tradicional, semejante en líneas generales al de las tradiciones musicíales litúrgicas orientales, bastante diferentes al del Hagiopolites, comienza a elaborarse un sistema propio de la música bizantina moderna.Oktoechos litúrgico. El oktoechos musical ha influido en la celebración de los oficios divinos, dando origen a los ocho periodos de semanas que comienzan en Pascua. Para cada periodo, unido a uno de los ocho modos, se ha compuesto una serie de himnos: los del domingo, dedicados a la Resurrección; y los de los restantes días de la semana, dedicados a otras conmemoraciones. El libro específico que contiene estas composiciones se llama el Gran Oktoechos o Parakletiké.Semiografía musical bizantina. La música bizantina no usa pentagrama para expresar gráficamente las melodías, sino signos especiales divididos en fonéticos y de quironomía. Los signos fonéticos se derivan de los signos de prosodia griegos completados según las necesidades (estilo 12). Respecto a los signos de quironomía, algunos toman la forma de los prosódicos, otros del nombre que los distingue, y otros se han creado teniendo en cuenta diversos elementos (estilo 13). Las denominaciones dadas por los estudiosos a las variaciones en la notación, a lo largo de los siglos, son diversas: paleobizantina (constantinopolitana, antigua, recta o lineal) (fig. 1); neobizantina (mediobizantina, redonda, hagiopolita) (fig. 2); cucuzélica (tardobizantina) (fig. 3); moderna (fig. 4). Unida a ésta se encuentra la semiografía ecjonética, reservada a la lectura cantada de las perícopes escriturales. La semiografía ecfonética va desde los orígenes al s. xv; la semiología paleobizantina, desde los orígenes hasta principios del s. XIII, y comprende aún más notaciones para catalogar definitivamente. Característica principal interna es el no ser diastemática, los signos fonéticos no dan intervalos definidos. La semiología neobizantina va desde la segunda mitad del s. xii hasta el xiv; ésta incluye la totalidad de los signos fonéticos y es perfectamente diastemática. La semiología cucuzélica va desde el s. xiv hasta 1814. Se distingue de la precedente por un uso acentuado de signos de quironomía escritos en rojo fuera del texto. Algunos signos fonéticos comienzan a prevalecer sobre otros y a asumir formas que preludian la notación moderna. La semiología moderna tiene origen en la reforma de Chrysanthos de Mati (m. 1843), Gregorio Levites (m. 1822), Jorge Chourmouzios (m. 1840). La obra de los reformadores se ha criticado como demasiado radical, pero al contrario de otras fue aprobada por el Patriarcado de Constantinopla, porque, entre otros méritos, tiene el de haber conservado el .espíritu de la tradición.BARTOLOMEO DI SALVO.
BIBL.: Atti del lo Congresso di Studi di Musica Bizantina e Orientale Liturgica, Grottaferrata 1968; Monumenta Musicae Byzantinae; CHRYSANTHos, Gran teoría de la música, Trieste 1832 (en griego); Atenas 1911; G. I. PAPADopouLos, Datos para la historia de nuestra música eclesiástica, Atenas 1890 (en griego); JANNiN, Le chant syrien, "Joumal asiatiqueu, 1912, 263295 y 287448; J. B. THIBAUT, Monuments de la notation écphonétique et hagiopolite de PÉglise grecque, San Petersburgo 1913; K. PsAcHos, La semántica de la música bizantina, Atenas 1917 (en griego); K. PAPADEMETRION, Los modos de la música bizantina, Atenas 1933 (en griego); C. HOEG, La notation écphonétique, Copenhague 1935; O. TiBY, La Musica bizantina. Teoría e Storia, Milán 1938; E. WELLEsz, A History of Bizantine music and hymnography, 2 ed. Oxford 1961.
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