Birmania (myanmanainggandaw) HIST.
Categoria:
Historia de la Iglesia
HISTORIA DE LA IGLESIA. Aunque existe libertad de conciencia y de religión, según el art. 20 de la Constitución (1947), el budismo está considerado como religión del Estado, y a ella pertenece casi un 85% de la población. El budismo no admite la distinción de castas, por lo que este problema es totalmente desconocido en B. Existen, además, pequeños grupos de animistas entre los chin y los kachin, en un 5%; musulmanes en la región del Arakan en un 4%; casi Iln 4% de hindúes de inmigración, y cerca de otro 4% de cristianos, entre católicos y protestantes.El budismo es la religión de Estado hasta el punto de que muchos identifican los términos budista y birmano. Aun con la oposición de algunas minorías, sobre todo de la musulmana, el primer ministro U Nu se decidió a proclamar oficialmente al budismo como religión estatal (1960), pero dos años después quedaba abolida esta proclamación. Tuvo la delicadeza, antes de dar ese paso oficial, de consultarlo a los jefes de las diversas confesiones religiosas. El arzobispo católico de Mandalay, el nativo mons. José U Win, declaró en nombre de la jerarquía católica birmana que los católicos no se opondrían a la decisión gubernamental. Por lo demás, la gran mayoría budista de la nación da pie a tal actitud oficial.Los protestantes. Han sido activos en estas Misiones, anglicanos, adventistas, baptistas, Ejército de Salvación, pentecostales y metodistas. Comenzaron los baptistas americanos en 1815 con el misionero Adoniram Judson, y desde un principio obtuvieron buenos éxitos con los nativos karen. Los anglicanos entraron juntamente con las tropas inglesas de ocupación. Tienen diócesis propia en Rangún, dentro de la Comunidad general de Church o£ India, Pakistan, Burma and Ceylon. Hay también metodistas ingleses. De 1941 a 1951 han tenido dificultades serias, primero a causa de la II Guerra mundial, y luego por conflictos internos en los que se vieron complicados los baptistas, durante la rebelión de los karen.Los católicos. Las primeras tentativas de evangelización se remontan a mediados del s. xvi, cuando el franciscano P. Pedro Bonfer llegaba a aquel territorio; pero sólo a fines de siglo pudieron establecerse algunos dominicos, franciscanos y jesuitas, como capellanes de las tropas portuguesas y sacerdotes de los colonos europeos. En 1692 lograron entrar en Pegú los dos primeros misioneros’ del seminario de París, pero fueron asesinados al año siguiente. Por su parte, Propaganda Fide se preocupaba de proporcionar misioneros a B.; en 1704 pasó aviso al vicario apostólico de Siam para que extendiese hasta B. su acción apostólica. Luego dio órdenes a Carlos Ambrosio Mezzabarba, legado pontificio en el asunto de los Ritos Chinos, para que desde Cantón enviase, con el cargo de vicario apostólico, al barnabita Segismundo Calchi, con el sacerdote secular José M. Vittoni; ambos entraron en el puerto de Syriam en 1721. Durante la guerra interna entre birmanos y peguanos, fue asesinado el primer vicario con otros dos sacerdotes. Después de la toma de Dangon (actual Rangún) por el rey Alompra, se estableció allí la Misión de los barnabitas, desde 1767, que llegó a contar con unos 3.000 cristianos. De 1824 a 1825 tuvo que sufrir la cristiandad birmana tristes vicisitudes a causa de la guerra con los ingleses. No era eso lo peor, pues los barnabitas se veían obligados a tener que abandonar la Misión por falta de personal.En 1830 envió Propaganda Fide a algunos de sus sacerdotes propios con el P. Federico Cao; pero la Misión volvió a languidecer por falta de misioneros. Entonces se acudió a la Sociedad de Oblatos de María, de Turín, que quedó encargada de atender a la abandonada Misión birmana. Pero los nuevos misioneros no pudieron llegar hasta 1840: eran siete sacerdotes, dos diáconos y cinco coadjutores. Con ellos iba, consagrado vicario apostólico en 1842, el P. Ceretti. Tampoco tuvo éxito esta nueva Misión, a causa de la guerra, de 185152. Los birmanos no pudieron derrotar a las tropas inglesas y terminaron vengándose en los misioneros europeos. Fueron destruidas las iglesias de Myaungmya, Bassein y Rangún con sus respectivas casas de Misión; y sus misioneros detenidos, encarcelados y torturados. Una vez más quedaba la Misión birmana desamparada y casi totalmente arruinada. Su vicario apostólico Vlons. Balma partió para Europa, con el fin de buscar una solución. En su propia Congregación era difícil encontrarla, pues no se veían perspectivas de vocaciones. Regresó a la Misión y desde allí expuso sus inquietudes a Propaganda Fide. Al mismo tiempo escribía también al vicario apostólico de Malaca, mons. Moucho, por si de allí le pudiera llegar el socorro. Éste a su vez acudió a sus superiores del Seminario de París, y lo mismo había hecho desde Roma Propaganda Fide. El Seminario de París declinaba el ofrecimiento, aunque haciendo un esfuerzo más, aceptaba al fin también esta nueva Misión birmana. Se convino en que la Misión de Malaca escogiera a cinco de sus misioneros, que con un superior de Misión, se dispusieron a partir para B. Iba como superior de todos el P. Pablo Andrés Bigandet, consagrado obispo el 30 mar. 1856. Su nombramiento canónico era el de administrador apostólico de Pegú y Ava, y coadjutor del vicario apostólico de Malaca. La Misión de B. habría de ser, de momento, un apéndice o prolongación de la Misión de Malaca.Mons. Balma se encontraba en Moulmein gravemente enfermo; quedaba, pues, mons. Bigandet en plena libertad para proceder como personalmente creyera oportuno. La situación de la Misión era desastrosa: en el orden material, en ruinas las iglesias, casas y obras de la Misión; en el orden espiritual, no era tan alarmante. En Rangún había unos 1.800 fieles, generalmente practicantes; en Myaungmya, la parroquia kareana dirigida por el P. Tarolli estaba floreciente, con unos cristianos bien disciplinados e instruidos. El nuevo obispo hizo una visita detenida de toda la Misión, y estudió el método mejor de apostolado; eran de todo punto necesarias escuelas, en las que los nativos pudieran ser convenientemente formados e instruidos. A esa política escolar consagró el nuevo obispo lo mejor de su vida y de su actividad. En su ayuda acudieron para este menester religiosas de San José de la Aparición, y religiosas del Buen Pastor, y además hermanas de la Doctrina Cristiana. La Misión comenzó a experimentar los primeros consoladores resultados, y en 1886 se desmembraba la región del E con centro en Toungú, que se cedía a los misioneros de Milán. La división jurídica sólo tendría lugar en 1870, cuando se desmembrara la primitiva Misión en tres vicariatos apostólicos; meridional, septentrional y oriental. En 1914, los católicos de B. llegaban a 84.000. En 1955, se establecía la jerarquía residencial con dos provincias eclesiásticas, que son las que existen en la actualidad Mandalay con dos sedes sufragáneas, Kentung y Myitkynia; y Rangún con cuatro: Bassein, Prome, Taunggyi y Toungú. Los católicos de B. sumaban, al terminar 1965, un total de 226.892. Una orden del Gobierno firmada el 22 mar. 1966 contenía una lista de misioneros extranjeros, 234 católicos y 18 protestantes, que deberían ir abandonando el país en fechas determinadas no más allá del 31 de diciembre del mismo año. Era el personal misionero llegado después de la proclamación de la independencia en 1948. El grupo mayor era de franceses. Comenzaba una obstrucción a la acción misionera, agudizada sobre todo en el campo escolar; se prohibían las escuelas privadas. Luego llegó su turno a las obras de asistencia y de caridad, que eran también nacionalizadas. Todo ello supone un golpe gravísimo para la Iglesia birmana. A fines de 1967 comienza a verse un nuevo rayo de esperanza, pues se ha permitido la apertura de algunas escuelas privadas.A. SANTOS HERNÁNDEZ.
BIBL.: P. A. BIGANDET, La Mission. de Birmanie, París 1890; L. GALLO, Storia del Cristianesimo nell’Imperio Birmano, preceduta dalle Notzie del Paese, Milán 1862; SANGERMANo, The Burmese Empire a hundred years ago, Westminster 1893; G. B. TRAGELLA, Frontiere d’Asia illuminate. La Prefettura Apostolica de KengTung, 19121937, Milán 1937; R. HowARD, Baptist in Burma, Filadelfia 1931; L. HuGHEs, The Evangel in Burma, Rangtín 1926; A. luDsoN, Relation of the American Baptist Mission to the Burman Bmpire, Washington 1823; A. SANTos, Bibliografía misional II, Santander 1965, 458464 (con bibliografía).
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