Biología BIOL.
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Biología
ESTUDIO GENERAL. De bios, vida y logos, tratado. Etimológicamente, es el tratado de la vida (v.), pero en realidad la b. no es un tratado o ciencia general sobre la vida sino sólo sobre aquellos aspectos de la misma, o, mejor, de los seres vivientes, que son accesibles al método (v.), descriptivo, experimental, físico y químico, propio de las ciencias (v.) naturales o fenoménicas. La ciencia comúnmente llamada B. no puede dar una definición propiamente dicha de la vida o de los seres vivientes, para ello es necesario un método más general y comprehensivo, como el de la Filosofía, que se ocupa de la vida y de los vivientes, de sus diferentes clases, analogías y divergencias, desde un punto de vista general en la ciencia filosófica llamada Psicología (la cual, en sus aspectos más fenoménicos y experimentales, tiene relaciones obvias con la B.): v. VIDA 1II y PSICOLOGÍA. La B. sólo puede estudiar algunas funciones de los vivientes corpóreos: nutrición (v.), o intercambio de sustancias con el medio ambiente y que tiende a la conservación individual de los seres vivos; reproducción (v.), propiedad que permite a las estructuras vivientes formar otras semejantes a ellas mismas y que garantiza la supervivencia de las especies biológicas a lo largo del tiempo; relación, capacidad de establecer relaciones, de mayor o menor complejidad, con otros seres de su misma o distinta especie, así como con el medio en el cual transcurre su existentecia. Tales funciones son llamadas biológicas y se hallan en diverso grado en los diferentes vivientes corpóreos; pero otras actividades vitales, y otras clases de vida, como las funciones cognoscitivas y volitivas humanas, los fenómenos de la libertad y la responsabilidad, las actividades morales y espirituales caen fuera de la B. y sus métodos.1. Ciencias biológicas. Siendo los vivientes corpóreos tan variados y numerosos, la B. ha tenido que dividirse en varias ciencias biológicas. En el estudio de los seré` vivos hay que considerar su forma, su estructura y su composición química, cuestiones íntimamente relacionadas pero que pueden ser objeto de consideración independiente. Lo primero que puede observarse en los distintos seres vivientes es su forma, naciendo de este modo la ,Morfología o estudio de las formas, que cuando se realiza comparativamente entre los diferentes grupos de seres vivos relacionándolos entre sí según la semejanza o diferencia de sus formas, recibe el nombre de Morfología comparada, de gran interés desde el punto de vista biológiCO (V. MORFOLOGÍA ANIMAL).El conocimiento de las estructuras vivientes presenta un mayor grado de complejidad, ya que habrá de tenerse en cuenta el nivel estructural alcanzado por los distintos grupos biológicos y que repercutirá en la complejidad de sus estructuras. Si se comienza por lo más sencillo, los seres vivos, con la excepción de los llamados virus (v.) están formados por una unidad estructural fundamental, que puede cumplir todas las funciones vitales, llamada célula (v.). El estudio de la célula en cuanto a su organización interna, composición y funcionamiento, constituye la Citología (v. CÉLULA II). Los seres más sencillos están formados por una sola célula; seres unicelulares en los cuales, lógicamente, sus funciones coinciden con las de la única célula que les forma. Pero la mayoría de los seres vivientes están constituidos por numerosas células que según su forma y la función que realizan, de acuerdo con un estricto principio de división del trabajo fisiológico, se agrupan en unidades estructurales de rango superior llamadas tejidos, cuyo estudio es el objeto de la Histología (v.). Los tejidos a su vez, en los seres más complejos, se agrupan en unidades más complicadas llamadas órganos que tienen a su cargo un acto fisiológico, como el corazón, el hígado o la hoja. Los órganos nuevamente se unen en grandes estructuras a las que se encomiendan importantes funciones biológicas y que reciben el nombre de aparatos, como el digestivo, respiratorio o excretor. Por su parte, todos los tejidos estructuralmente semejantes de un ser vivo se considera que forman un sistema. El estudio de los órganos, aparatos y sistemas constituye la Anatomía (v.), recibiendo el nombre de Anatomía comparada, cuando se realiza comparando las analogías o diferencias entre los distintos grupos biológicos. Puede comprobarse de esta manera que el conocimiento de las estructuras vivientes puede ser realizado a diferente nivel de organización, a cada uno de los cuales corresponde una ciencia biológica concreta, que constituyen ramas muy importantes y cultivadas de la B.Todas las citadas estructuras están constituidas por diferentes compuestos químicos, los llamados compuestos orgánicos, a su vez formados por diversos elementos químicos. La composición y reacciones químicas que tienen lugar en los seres vivos son estudiados por la Bioquímica (v.). Las estructuras que forman los seres vivientes no son puramente estáticas, sino que presentan un intenso dinamismo, es decir, funcionan. El funcionamiento parcial o general de los organismos da lugar a una serie de problemas cuyo estudio es el objeto de la Fisiología (v.). Una de las manifestaciones más importantes de la vida es la capacidad de los seres vivientes para reproducirse, originando otros organismos, sus descendientes, semejantes a ellos, pero que presentan características individuales dentro de cada grupo específico. Esta función da origen a dos nuevas ciencias biológicas. Por una parte, se estudia el desarrollo y mecanismo de todo el proceso que tiene lugar hasta que los nuevos seres pueden vivir con independencia fisiológica; es lo que se llama desarrollo embrionario y que contemplará la Embriología (v.). Por otra, se estudiarán la transmisión y modificaciones de los caracteres individuales y específicos que constituyen la herencia biológica a través de las sucesivas generaciones, esta ciencia es la Genética (v.).Las relaciones de los organismos vivientes entre sí, o con el medio ambiente en que viven, plantean una serie de importantes problemas biológicos, que son el objeto de una ciencia muy actual que recibe elnombre de Ecología (v.). Finalmente, a lo largo de la historia de la Tierra, los seres vivientes han variado más o menos en sus formas y en su complejidad estructural, apareciendo y desapareciendo sucesivamente especies distintas relacionadas entre sí según líneas filogenéticas. El estudio de los seres extinguidos y sus relaciones con los actuales son el objeto de la Paleontología (v.). Generalmente, las cuestiones más fundamentales del conjunto de ciencias mencionadas suelen agruparse de manera ordenada en un conjunto de conocimientos, un tanto complejos, que constituyen la B. general y que es la base de los conocimientos biológicos, llegando a identificarse tal ciencia concreta con la propia B.No termina aquí la serie de ciencias biológicas, sino que aumenta su número cuando se estudian los seres vivos intentando establecer relaciones naturales entre ellos para conseguir un estudio más profundo. Ante todo, del gran conjunto de seres vivientes que aparecen en la Naturaleza se han hecho dos grandes divisiones o reinos: el reino animal de cuyo estudio se ocupa la Zoología (v.) y el reino vegetal que constituye el objeto de la Botánica (v.). Estas dos grandes ramas de las ciencias biológicas comprenden asimismo las ciencias de carácter general que se refieren al estudio de los animales y plantas respectivamente. En consecuencia, existirán la Citología, Histología o Anatomía animal y vegetal correspondientes y así ocurrirá con el resto de las ciencias ya citadas. Del conjunto de plantas o animales se suelen separar aquellos seres que tienen de común su pequeño tamaño, lo que obliga a realizar su estudio, al menos inicialmente, a través del microscopio. Estos microbios, junto con otros seres no clasificables como animales o vegetales que exigen para su observación el microscopio óptico o electrónico, son el objeto de una ciencia denominada generalmente Microbiología (v.), que suele subdividirse en ramas más especializadas como la Protozoología, que se ocupa de los animales unicelulares o protozoos (v.); la Bacteriología, que trata del conocimiento de las bacterias (v.), y la Virología, cuyo objeto es el estudio de los seres vivos más pequeños y sencillos que se conocen y que son los llamados virus.La multitud de seres vivientes que existen, animales, vegetales y microbios, exigen para su estudio racional y científico de una clasificación que les encuadre en distintos grupos según sus afinidades morfológicas, anatómicas o genéticas. De esta forma, los distintos grupos biológicos naturales pueden relacionarse hasta constituir un sistema natural, en el que cada animal, vegetal o microorganismo quede situado según sus relaciones con otros más o menos semejantes. Tales relaciones pueden establecerse, no solamente entre los seres actualmente vivientes, sino también con los extinguidos. En base a ello se establecen hipótesis de posibles evoluciones biológicas (v. EVOLUCIÓN; FIjISMO). La formación de los distintos grupos se ha hecho de acuerdo con criterios más o menos objetivos según un orden de mayor a menor afinidad, lográndose de este modo su jerarquización en las llamadas categorías taxonómicas (v. TAXONOMÍA), de las cuales las fundamentales son: especie, género, familia, orden, clase, rama o tipo y reino, existiendo numerosos subgrupos intermedios. El conjunto de todos los seres actuales o extinguidos, relacionados entre sí filogenéticamente, encuadrados en las diferentes categorías taxonómicas, deberán constituir un sistema natural cuyo estudio es el objeto de la Sistemática, que puede ser animal, vegetal o microbiana, según se ocupe de los grandes grupos de seres vivos.2. Las etapas de la Biología. Tres grandes etapas ha cubierto las ciencias biológicas en su desarrollo histórico hasta llegar a la actualidad. La inicial comprende desde la aparición de la primera escuela biológica en Grecia ea. 600 a. C., hasta la muerte de Galeno ca. 200 d. C La segunda es un largo periodo de varios siglos de duración en los que se pierde gran parte de la herencia cultural del mundo antiguo, al menos no se realiza ningún nuevo avance en el conocimiento biológico. Esta etapa finaliza hacia principios del s. xIII; en que vuelve a sentirse en Europa el interés por la cultura antigua. La tercera etapa, que al principio se inicia lentamente, con una fase de reactivación de unos cuatro siglos, después acelera su ritmo de manera espectacular a partir del s. xvii hasta desarrollarse plenamente durante los s. xviii y xix, en los cuales se plantean muchos de los grandes temas qu alcanzarán su plenitud o su solución en el s. xx. Las diferentes ciencias biológicas han aparecido en distinto momento a lo largo de la Historia. Algunas ramas alcanzan un rápido desarrollo para quedar después estabilizadas a un determinado ritmo de nuevos conocimientos. Otras dan lugar a nuevas ramas que inmediatamente cobran impulso, o se diversifican en numerosas ciencias aplicadas que logran una proyección en el mundo de tal importancia que incluso cambian los modos del vivir humano.Grecia y Roma. Como en otras ramas del saber humano, los conocimientos biológicos aparecen en Grecia. La primera escuela que se ocupa de cuestiones relacionadas con la B., a través de la Medicina, se sitúa ca. 600 a. C. en la isla de Cos. En esta escuela descuella la figura de Hipócrates (v.) (460370 a. C.), considerado como el "padre de la Medicina" y uno de los precursores de la B. Los griegos, pueblo marinero, se preocuparon del mar y los animales marinos, estudiando primero sus costumbres y comenzando después el conocimiento de su anatomía y fisiología. Alcmeón de Crotona puede ser considerado como el primero que realizó un estudio de Embriología. La principal figura biológica del mundo antiguo es, sin duda, Aristóteles (v.) (384322 a. C.), que es indiscutiblemente el primer biólogo. Él es quien primeramente se plantea el problema de la naturaleza de la vida, estudia con sorprendente exactitud las costumbres de numerosos animales marinos, se ocupa igualmente de las plantas y hasta intuye una primera clasificación sistemática de los animales, con conceptos muy próximos a los invertebrados (v.) y vertebrados (v.) actuales. Su obra es tan duradera que extiende su influencia hasta el nacimiento de la ciencia moderna en el s. xvii. La división del Imperio de Alejandro tuvo la consecuencia afortunada para la cien ,¡a de la fundación por Ptolomeo (v.) de la escuela de Alejandría en Egipto, la cual durante varios siglos fue 1 máxima depositaria e impulsora de la B. En dicho periodo son destacables el anatomista Herófilo, que realizó la disección del sistema nervioso, y el fisiólogo Erasístrato, que estudió el aparato circulatorio.La conquista romana termina con el esplendor de la escuela de Alejandría y casi con el desarrollo de la B. Todavía pueden encontrarse los nombres de Dioscórides (v.), botánico de gran importancia, especialmente por la influencia que su obra tuvo en siglos posteriores, y Plinio el Viejo (v.), cuya fama excede a su verdaderaimportancia. Su Historia Natural, llena de errores y supersticiones, fue la obra más leída a lo largo de siglos, influyendo de forma negativa sobre la escasa ciencia medieval. Esta etapa se cierra con la figura de Galeno (v.) (129201), cuyos estudios anatómicos y fisiológicos, realizados en animales, y sus conceptos, vertidos en libros extensos y complicados, tuvieron una enorme influencia nhasta el desarrollo de la ciencia moderna.
Edad Media. Con la disolución del Imperio romano y las e invasiones bárbaras se produce una profunda crisis cultural, con repercusiones en todos los órdenes del saber, también en el científico natural, que afecta tanto al mundo europeo como al árabe. El cristianismo va rehaciendo la a cultura; se traducen obras de los antiguos; especial importancia tuvieron las traducciones hechas por árabes españoles, p. ej., en la escuela de traductores de Toledo (v.). Ya desde el s. ix, pero sobre todo desde el xii y XIII, ’aparece el escolasticismo (v. ESCOLÁSTICA), es decir, el movimiento y creación de estudios en escuelas y universidades (v.), que se van fundando por toda la geografía europea, centros que impulsan e imparten los saberes. n Así, en primer lugar y sobre todo se desarrollan las e ciencias del espíritu, Filosofía, Teología, Derecho, etc.; se redescubren las grandes filosofías de Platón y Aristóteles; y también se comienzan a estudiar seriamente la Medicina y la ciencia natural, sobre ellas se crean facultades universitarias, etc.Aparte otros, las grandes figuras de la ciencia del s. xIII son Roger Bacon (v.) (121495) y S. Alberto Magno (v.) (120680). Este último, especialmente, vuelve a iniciar los estudios biológicos en sus tratados, al modo aristotélico, sobre los animales y las plantas, comenzando de este modo la tercera etapa de las ciencias biológicas.Resurgimiento. La Anatomía comienza su resurgir con Andrés Vesalio (v.) (151464), que hace de Padua el principal centro de esta ciencia. Realiza disecciones que superan a las tradicionales de Galeno y crea una escuela de anatomistas que produce nombres muy destacados. Su gran obra De fabrica corporis humani es el primer tratado científico que pone los cimientos de la B. moderna. Otro gran descubrimiento es el de la circulación de la sangre, que señala el resurgir de la Fisiología. Iniciado el descubrimiento por Miguel Servet (v.) fue completado finalmente, por el inglés William Harvey (v.) (15781657), que realizó sus trabajos fundamentales en la Univ. de Padua.El gran acontecimiento de esta época es el descubrimiento del Nuevo Mundo, acompañado de los viajes y exploraciones de españoles y portugueses durante los s. xv y xvi. Los científicos se encuentran con floras y faunas desconocidas. Nuevas especies de animales y vegetales se aclimatan en Europa, cambiando usos y costumbres alimenticias. El gran numero de especies nuevas exige unos esquemas de clasificación para su estudio. John Ray y Tournefort están entre los primeros sistemáticos, pero el problema no fue resuelto hasta mediado el s. xvin por obra del naturalista sueco Karl von Linaneo (v.) (170778), quien aplica la nomenclatura binaria para las especies biológicas y define los principales grupos taxonómicos que son la base de la Sistemática moderna.Las primeras colecciones y museos aparecen en el s. xvi al igual que los jardines botánicos (v.) y zoológicos. En 1545, se funda el jardín Botánico de Padua, seguido por los de Pisa, Bolonia, Leyden y Oxford, siempre como dependencias de sus universidades; el famoso Jardin des Plantes de París se funda en 1626. Al mismo tiempo, se crean los primeros herbarios (v.) y se incorporan a las colecciones las nuevas especies exóticas.Las sociedades científicas, que tanto habrán de hacer por el desarrollo de la ciencia en general, surgen en el s. xvii, siendo la primera la Academia Nazionale dei Lince¡ (v.) fundada en Italia en 1609 y que tuvo una vida efímera, pero intensa. En ella figuró Galileo Galilei (15641642) y en su corta existencia publicó la primera Historia Natural de América y realizó la primera contribución efectiva al desarrollo del microscopio, palabra inventada por la Academia. En 1668, el ministro francés Colbert obtuvo el reconocimiento de la Académie des Sciences y paralelamente se fundó en Inglaterra la Royal Society, aunque sus orígenes se remontan a unos años antes. Con la fundación de las sociedades científicas aparece el periodismo científico, cuyo primer ejemplo fue el "Journal des Sravans" publicado en París en 1665.Desarrollo. La aplicación del microscopio (v. mieROScopfA) a la investigación científica constituyó un acontecimiento de la máxima trascendencia. Robert Hooke (16351703) descubrió en 1665 la estructura celular y aplicó por vez primera la palabra "célula" aunque sin el significado que posteriormente tuvo. Casi al mismo tiempo (1667) Anton van Leeuwenhoek (v.) (16321723) observó los primeros microorganismos, a los que denominó "animálculos", y una gran serie de estructuras vivientes, fundamentalmente células sanguíneas y tejidos. Su contribución a la Microbiología y a la Histología han sido muy notables. Posteriores descubrimientos condujeron a la formación de la teoría celular, base de la Citología moderna, que fue enunciada por Schleiden en 1838 y Schwann en 1839, en células vegetales y animales respectivamente. En 1831, Robert Brown había descubierto el núcleo, y posteriormente Waldeyer, en 1888, denominó cromosomas (v.) a las estructuras nucleares que se han mostrado después como portadores de la herencia biológica.La Microbiología se desarrolla en la segunda mitad del s. xix, especialmente por obra de Pasteur, Koch, Lister y otros muchos. Pasteur (v.) (182295) realizó los primeros estudios científicos sobre la naturaleza de las fermentaciones, combatió a los defensores de la "generación espontánea" y descubrió el origen microbiano y el tratamiento de varias enfermedades, entre ellas la rabia. Robert Koch (v.) (18431910) descubrió los gérmenes productores del cólera y la tuberculosis, iniciando de este modo la Microbiología médica y la lucha contra las enfermedades infecciosas, cuyo capítulo final ha sido el descubrimiento de la penicilina por A. Fleming (v.) en 1928, iniciándose así la "era de los antibióticos".En el transcurso de los s. xvii al xix se desarrollan las grandes controversias sobre las doctrinas biológicas que pueden concretarse en las tres más significativas: la disputa vitalismomecanicismo. sobre la naturaleza y funcionamiento de las estructuras vivientes; la cuestión de la generación espontánea y las teorías sobre la evolución biológica. Todas ellas han dado lugar a polémicas arduas y a la toma de posiciones apasionadamente defendidas. En muchos casos, las especulaciones han conducido a lamentables errores, pero de todas estas disputas científicas han salido las ideas biológicas que han conducido a la B. del s. xx a su máximo esplendor. El vitalismo (v.) trata de explicar los fenómenos biológicos por medio de la presencia de una "fuerza vital" especial que únicamente existe en los seres vivos. Tiene un lejano origen aristotélico y su máximo exponente es Stahl (16601734). Por el contrario, los mecanícistas explican los fenómenos vitales como el resultado de mecanismos puramente físicoquímicos. El primer mecanicista es el filósofo francés Descartes (v.) (15961656), pero el auge del mecanicismo (v.) llegó a principios del s. xix cuando Justus von Liebig (v.), WShler (v.) y Berzellus (v.) demostraron que la materia de los seres vivos está compuesta por sustancias químicas análogas a las del mundo inorgánico y que podían obtenerse por síntesis en el laboratorio. En realidad ello no demuestra el mecanicismo, que de hecho poco se ha transmitido al buen sentido de biólogos posteriores; el vitalismo abandonó en general las teorías sobre la fuerza vital; pero se ha profundizado en la consideración de que el todo (v.) de un ser vivo es más que su conjunto de órganos relacionados y su conjunto de fenómenos físicoquímicos.Sigue siendo cierto que los fenómenos y funciones biológicovitales son más que meros fenómenos físicoquímicos (v. t.: VIDA I, 1 y 8; TELEOLOGÍA).La cuestión de la generación espontánea es una larga polémica que dura hasta finales del s. xix. Tradicionalmente era admitido por muchos que la vida puede aparecer espontáneamente en ciertos materiales orgánicos inanimados. Una primera refutación parcial de ello fue la del italiano Francesco Red¡ (162197), que negó la producción espontánea de las larvas de moscas en la carne en putrefacción. Posteriormente, la polémica renació entre Needham (173189) y Spallanzani (v.) (172999), llevada al campo de los animálculos o microbios. Finalmente, la teoría recibe el golpe de gracia con Pasteur y Tyndall, que demuestran experimentalmente y sin lugar a dudas la inexistencia de la generación espontánea.Las teorías sobre la evolución de las especies están representadas por Lamarck (v.) (17441829) y Charles Darwin (v.) (180982). El primero creía que las especies se formaban por influencia del ambiente. Los caracteres adquiridos por esta influencia se transmiten de generación en generación introduciendo modificaciones paulatinas. Sus teorías fueron combatidas y prácticamente anuladas por Georges Cuvier (v.) (17691832), partidario de lo que se ha llamado fijismo (v.), que implica la no evolución de las especies, todas las cuales se han formada por uno o más actos creacionales. Cuvier es el fundador de la Paleontología y la Anatomía comparada. Por su parte Darwin opina que las especies se forman por selección natural debida a una competencia existencial o "lucha por la existencia", que selecciona a los individuos mejor dotados. Darwin no pudo apoyar su teoría en otro mecanismo menos especulativo, siendo muy criticada por ello. Ambas teorías evolucionistas se han modificado notablemente a la luz de posteriores descubrimientos, entre ellos la aparición de la Genética, creada a partir de los trabajos de G. J. Mendel (v.) (182284) en 1865, pero que no fueron conocidos hasta principios de siglo, ya muerto Darwin, por lo que no pudieron tener repercusión sobre sus teorías. En la actualidad, las teorías evolucionistas se dividen en neolamarckistas y neodarwinistas, y en general en las diversas hipótesis evolucionistas se dan alcances más o menos restringidos a las posibles evoluciones biológicas (V. EVOLUCIÓN IV; FIJISMO).3. Revolución biológica. En nuestro tiempo, algunas ciencias biológicas, como la Zoología y la Botánica, han alcanzado un equilibrio estable, y aunque se continúan realizando nuevos estudios o perfilando los ya realizados, su desarrollo no tiene comparación con el de siglos anteriores. Otras ramas, por el contrario, han comenzado a tener un crecimiento más espectacular, sucediéndose los descubrimientos a tal ritmo y abriéndose tales perspectivas que algunos opinan nos hallamos ante una especie de revolución biológica. Sobre todo, a partir de la década de los años 30 y debido fundamentalmente al incremento del número de científicos dedicados a la investigación biológica y a la incorporación de nuevas tecnologías, como el microscopio electrónico, los modernos instrumentos de análisis, los isótopos radiactivos y las computadoras, se han podido abordar y resolver problemas hasta hace algunos años insolubles.La B. actual continúa haciéndose las interrogaciones que siempre la han preocupado. Se pregunta cuál es la naturaleza de la vida; cuál es el origen de la vida y si es posible para el hombre crear la vida. Según las líneas generales marcadas por estas grandes cuestiones, se desarrollan en la actualidad las ciencias biológicas, que de una manera directa o indirecta pueden dar en el futuro alguna respuesta a tales interrogantes. La Citología ha podido conocer la estructura íntima de la célula y los orgánulos celulares. Se ha fragmentado la célula separando sus partículas integrantes y determinando su funcionamiento. Posteriormente se ha logrado conocer su composición química y los mecanismos de síntesis de proteínas, ácidos nucleicos y enzimas que intervienen en los procesos de biosíntesis del material celular. La Citología, en colaboración con la Bioquímica, ha hecho nacer dos nuevas ciencias, la B. molecular (v.) y la Enzimología (v. ENZIMAS).Otra línea de avance espectacular se encuentra en la Genética (v.), que ha conseguido descifrar leyes de la herencia biológica e intenta ahora penetrar en su más íntimo mecanismo bioquímico, mediante el descubrimiento de la estructura de los ácidos nucleicos, del llamado código genético (v.) y llegando a intentar la síntesis de los genes, portadores de los caracteres hereditarios, e incluso se piensa ya en la posibilidad de "construir" otros nuevos y modificar los ya existentes en las células mediante una especie de Ingeniería genética, que ya se perfila como nueva ciencia biológica.La Fisiología, siempre apoyada en la Bioquímica, ha conseguido conocer el mecanismo de la fotosíntesis (v.), uno de los fenómenos biológicos más importantes. Por otro lado, intenta superar las dificultades de los trasplantes (v.) de órganos, resueltos ya al nivel de la cirugía, pero no en cuanto a los problemas de incompatibilidad entre estructuras de diferente composición química, problema fundamentalmente biológico. Se estudian, por otra parte, los problemas de la reproducción en el hombre y en los animales, entre ellos la inseminación artificial (v.), los mecanismos hormonales anovulatorios (v.) o fertilizantes, la implantación de óvulos fecundados y, finalmente, la fecundación in vitro y la fabricación de la placenta artificial para conseguir el desarrollo embrionario en el tubo de ensayo. Muchos de estos problemas trascienden lo puramente biológico, planteando graves cuestiones morales, jurídicas y filosóficas.La Ecología (v.) plantea actualmente problemas insospechados hace unos años en cuanto a las relaciones del hombre con las demás especies biológicas y con el medio ambiente. Para algunos, el hombre está introduciendo un gradual desequilibrio en la Naturaleza que puede volverse contra su propia existencia. Desaparecen numerosas especies que juegan su papel en el equilibrio biológico, se produce la polución de aguas y del aire en algunos lugares (v. CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA), la población humana aumenta en proporción a la explotación de los recursos alimenticios, etc. Problemas que han de ser estudiados por la Ecología y otras ciencias, no sólo biológicas, a nivel teórico y práctico, contribuyendo al desarrollo y protección de la vida, sobre todo humana, en la Tierra. Desde los años 1950 ha aparecido también una nueva situación del hombre frente a un medio casi inédito: el espacio exterior a la Tierra. La permanencia por tiempo prolongado en el espacio, e incluso en otros planetas próximos, presenta problemas inéditos, que han dado lugar a nuevas ciencias biológicas, la B. espacial (v.) y la Exobiología (v.), que sirven además de base a la Medicina espacial (v.). V. t.: VIDA III; PSICOLOGÍA; MEDICINA; ZOOLOGÍA; BOTÁNICA; BIOESFERA; MATERIA 11, 12.D. FERNÁNDEZGALIANO.
BIBL.: S. ALYARADO, Biología General, Madrid 1968; M. CAULLERY, Les Sciences Biologiques, en Histoire des Sciences, París 1957; G. RATTRAY TAYLoR, The biological Time Bomb, Londres 1968; C. A. VILLEE, Biología, Buenos Aires 1961; P. WEisz, La ciencia de la Biología, Barcelona 1969; P. GRAY, The Encyclopedie of the Biological Sciences, Nueva York 1960; E. GUYENOT, Les Sciences de la vie aux XVIle et XVIIle siécles, París 1957; J. RoSTAND, Les grands courants de la biologie, París 1951’ J. KEOSIAN, The Origin of Life, Nueva York 1964; M. ARON y P. P. GRAssE, Précis de biologie animale, París 1957; É. GILSON, D’Aristote á Darwin... et retour, Essai sur quelques constantes de la biophilosophie, París 1971.
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