Biblia XVI REL. CRIST.
Categoria:
Religión Cristiana
EDICIONES DEL TEXTO ORIGINAL, COMENTARIOS Y CONCORDANCIAS. Los estudios sobre la Biblia responden a un múltiple interés científico, cultural y religioso (v. IV). Así se comprenden los esfuerzos seculares por reconstruir el texto (Crítica textual), afectado por su transmisión manuscrita a través de muchos Siglos (V. MANUSCRITOS II; PAPIROLOGIA III) hasta la invención de la imprenta (a. 1445). Con ésta ven la luz las ediciones impresas del A. T. y N. T. en una verdadera floración. Su bondad interna varía conforme al tino con que se ha sabido incorporar a cada una los resultados de la crítica del momento en orden a ofrecer el texto más fiel. Asimismo se comprende la labor ininterrumpida de inteligencia del contenido del texto sagrado que se refleja en un sinnúmero de Comentarios al mismo. Y también el trabajo como de disección del texto mismo, con el fin de poder explotar mejor sus posibilidades en la investigación, que representan las Concordancias.Textos originales, comentarios y concordancias son imprescindibles para la investigación, siendo a su vez resultado de la misma. Útiles en extremo son también las versiones de la Biblia (v. VI), sobre todo las más antiguas.Habiéndose hablado de las versiones en un artículo anterior, vamos ahora a dar una rápida panorámica de los otros tres tipos de obras citados.Ediciones del texto original. Se entiende ediciones impresas de los textos originales, del hebreo del A. T. y del griego del N. T. Texto original equivale a la reconstrucción del mismo hecha con ayuda de los manuscritos anteriores a la imprenta, copias del texto o de versiones. Para una consideración general de las características de este trabajo de reconstrucción textual (o crítica textual, como suele decirse, v. EXÉGESIS BÍBLICA, 3); para una perspectiva de lo que implica en concreto con respecto a uno u otro Testamento, V. ANTIGUO TESTAMENTO II y NUEVO TESTAMENTO II.Del Antiguo Testamento. En el s. xv la actividad tipográfica del A. T. pertenece casi exclusivamente a los judíos. Existe un número de incunables (0,5%) impresos en Italia, España y Portugal. Las primeras ediciones del A. T., parciales, eran más bien comentarios con el texto original inserto. El primer libro impreso fue el Salterio (Bolonia 1477) con el comentario de David Kimhi (m. 1235). Luego la Tórah (v. PENTATEUCO) (BOlonla 1482) con el Targum de Onqelos (v. vi, 4) y comentarios de Rási (v.) y Esra. Siguieron los Profetas (2 vol., Soncino, Milán, 148586) y Hagiógrafos (ib. 1490). Entre las hispanoportuguesas destacó la Tórah de Eliezer Toledano (Lisboa 1491). La primera edición completa del A. T. vio la luz en Soncino el 23 feb. 1488; se la llamó Biblia Soncinense. Antes de terminar el siglo salieron dos más (Nápoles 149192 y Brescia 1494).Siglos XVI-XVII: Desde principios del s. XVI se inicia una importante actividad tipográfica del A. T. por parte de los cristianos, en especial con una serie de Salterios en distintas lenguas. Durante estos dos siglos se imprimen las monumentales Biblias Políglotas (v. VI, 8) con los textos originales tanto del A. T. como del N. T. Características de esa época son las llamadas Biblias rabínicas. La primera apareció en Venecia (1516-17), dirigida por Félix Pratense, doctor rabino judío convertido al cristianismo. Segunda fue la de Jacob ben Hayyim (Venecia 15252-6), la cual por su aparato crítico y seriedad científica se convirtió en textus receptus; se la llamó bombergiana de su editor Daniel Bomberg; su texto hebreo masorético, unas veces el de ben Al"er y otras el de ben Neftalí (v. ANTIGUO TESTAMENTO II, 3A), sigue siendo prácticamente el de las actuales Biblias hebreas para uso escolar. Entre las reediciones posteriores destacan las de J. Athias y J. Leusden (Amsterdam 1661 y 1667) y la de E. van der Hooght (ib. 1705).Siglos xvilixx: Prosigue con mayor ahínco la labor crítica para la reconstrucción del texto. Contribuyen con material crítico nuevo las ediciones de B. Kennicott (Oxford 177680) y de J. B. de Rossi (Parma 178488). A través de los editores, en especial de Hooght, el texto de ben Hayyim es aceptado por la generalidad. A su vez se multiplican las ediciones. Entre ellas cabe notar como de mayor interés crítico la de S. Baer y F. Delitzsch (Londres 186992), la de Ch. D. Ginsburg (ib. 1894), la de P. Haupt (ib. 18961904) y, por último, la de R. Kittel. Las dos primeras ediciones de Kittel (1905 y 1912) reproducen sustancialmente el texto de ben Hayyim; a partir de la 3a edición, preparada por P. Khale, reproduce fielmente el de ben Ag’er, más antiguo, mientras un equipo de estudiosos contribuye a la elaboración del aparato crítico (Biblia Haebraica, Stuttgart 192937).Del Nuevo Testamento. A partir de la imprenta se multiplican rápidamente las ediciones del texto griego del N. T., con un valor crítico desigual y con diferencias debidas a la elaboración y acceso a distintos códices.Siglos XVI-XVII: La primera edición impresa del N. T. griego corresponde al vol. 5° de la B. Políglota Complutense (1514) (v. vi, 8A); pero la aprobación pontificia retrasó su aparición hasta 1522. Aprovechó la dilación el editor J. Froben para publicar la preparada por Erasmo (v.) de Rotterdam (Basilea 1516), con cuatro reediciones hasta 1535; su texto fue base de todas las siguientes ediciones hasta el s. xix, a pesar de su escaso valor crítico. Otro editor famoso fue Roberto Estienne (m. 1559), más conocido como Stephanus, de París; sobre la 5a ed. de Erasmo imprimió cuatro más entre 1546 y 1551; célebre fue la 3a llamada regia, que pasó a textus receptus; en la última edición introdujo como obra suya la división en versículos. Sobre la regia publicó T. Beza (v.) en 1565 su primera, a la que seguirían cinco más sobre el texto de la 2a revisado. Ya en el s. XVII los hermanos Elzevier, de Leyden, sacaron varias ediciones sobre el texto de Beza y de Stephanus.Siglos xviiixx: A partir del primer cuarto del s. XVIII se siente la necesidad de liberarse del textus receptus y de establecer un texto crítico a través de la valoración y estudio comparativo de los distintos manuscritos, versiones y citas de autores antiguos. La gran cantidad de manuscritos descubiertos exige un trabajo de examen y clasificación: se agrupan por familias, se distinguen recensiones y se elaboran principios de interpretación (v. NUEVO TESTAMENTO). Así se acompaña el texto con un amplio aparato crítico. Se cuentan como importantes las ediciones de J. J. Wettstein (Amsterdam 175152), J. A. Bengel (Tubinga 1734), y J. J. Griesbach (Halle 1774, con material crítico nuevo y propio). K. Lachmann deja el textus receptus e intenta restituir el del tiempo de S. jerónimo (Berlín 1831); C. Tischendorf (nueve ediciones de 1841 a 1872) descubre y publica nuevos e importantes manuscritos. Siguen B. F. Westcott y F. J. A. Hort (Londres 1881: 30 años de preparación), y, finalmente, H. von Soden que supera a sus predecesores (Die Schriften des N. T. in ihrer ültesten erreichbaren Textgestalt, 4 vol., BerlínGotinga 1902-13). El material disponible es ya enorme y se siente que su estudio supera las fuerzas de un hombre solo.Junto a las grandes ediciones han ido apareciendo otras "manuales", todas con varias reediciones. Entre las más recientes destacan, de autores católicos: H. J. Vogels (Düsseldorf 1920), A. Merck (Roma 1933) y J. M. Bover (Novi Testamenti Biblia graeca et latina, Madrid 1943, 5a ed. 1968); y de autores protestantes: A. Souter (Oxford 1910), y en particular E. Nestle (Stuttgart 1898, 23 ed. 1957).Comentarios. A partir del s. III d. C. los comentarios o explicaciones del texto de la S. E. han proliferado por todo el mundo cristiano. Valgan como ejemplo los nombres de Hipólito (v.), Orígenes (v.), Eusebio de Cesarea (v.), S. jerónimo (v.) y S. Agustín (v.) para la época patrística; en el Medioevo, S. Alberto Magno (v.) y S. Tomás de Aquino (v.) y, más tarde, Juan Maldonado (v.). A fines del pasado siglo se publicó el famoso Cursus Scripturae Sacrae de R. Cornely, I. Knabenbauer y Fr. von Hummelauer. El estudio de toda esta producción constituiría el material de una gran historia de la exégesis (v.).Durante el s. XX, junto a las numerosas ediciones de la Biblia con notas explicativas en casi todas las lenguas, han ido. apareciendo comentarios, algunos todavía incompletos, sobre todo en las principales lenguas europeas. Nos limitamos aquí a indicar los más importantes en lenguas románicas:En francés: A partir de 1903 aparece la colección "Études Bibliques" (incompleta) iniciada por M. J. Lagrange (v.). Desde 1924 los PP. Jesuitas publican la col. "Verbum Salutis" (N. T.). En París, entre 1935 y 1957, L. Pirot y A. Clamer editan La Sainte Bible (A. T. y N. T. comentados). En 1946 se inicia la col. "Lectio Divina" de los PP. Dominicos (Éd. du Cerf). La Escuela Bíblica (v.) de Jerusalén a partir de 1948, dirige la edición de la llamada Bible de Jérusalem. En italiano, bajo la dirección de S. Garofalo empieza en 1947 la publicación de La Sacra Biblaia (incompleta). En catalán, los benedictinos de Montserrat publican desde 1928 bajo la dirección del P. B. Ubach (v.) la llamada Biblia de Montserrat (incompleta).
En castellano: En 1936 empieza la col. "Colectánea Bíblica", y en 1956 la col. "Christus Hodie". De 1960 a 1965 aparecen los siete volúmenes de la Biblia Comentada por Profesores de Salamanca, dominicos. Los jesuitas publican de 1961 a 1970 los nueve volúmenes de La Sagrada Escritura (texto y comentario).Concordancias. Han nacido de la necesidad de un máximo aprovechamiento del texto sagrado para la investigación. En ellas las referencias bíblicas se distribuyen en base bien a la ocurrencia de un mismo tema (Concordancias reales) o de una misma palabra (Concordancias verbales). Éstas son las conocidas habitualmente bajo el nombre de Concordancias. Las reales se llaman también léxicos, vocabularios o diccionarios, a los que hemos hecho referencia antes (v. bibl. del art. I). El orden en ambas es alfabético.Como texto base de las Concordancias verbales se ha utilizado el latino de la Vulgata (A. T. y N. T.) (v. vi, 3), la versión griega de los Setenta (A. T.) (v. VI, 2), o los’ correspondientes originales hebreo (A. T.) y griego (N. T.).Concordancias de la Vulgata: Las primeras datan del 1250 en París; son numerosas hasta fines del s. xlx; muy difundido ha sido el Concordantiarum SS. Scripturae Manuale, de los jesuitas E. de Raze, E. de Lachaud, J. B. Flandrin, Lyon 1851, con. ediciones y reimpresiones hasta nuestros días (última, Barcelona 1964). Concordancias hebreas (A.T.): Las primeras aparecieron entre 1437 y 1445 (Isaak Nathan). Las de Salomón Mandelkern de 1896 superaron todas las anteriores; han sido reeditadas varias veces, la última en JerusalénTel Aviv (1956). Junto con las de G. Lisowsky (19561957) son las de uso más general en la actualidad. Concordancias de los LXX: Las más elaboradas son las de E. Hatch y H. Redpath (18921906, reed. 1955). Concordancias griegas (N. T.): las primeras en 1546 (Sixto Bertuleyo). Las dos más importantes han sido las de C. H. Bruder (1842 y 1913) y las de F. W. Moulton y A. S. Gelen (1897, última ed. 1950). Las concordancias manuales de A. Schmoller representan un compendio de Bruder. Hay que hacer una referencia también a las concordancias en lenguas modernas aparecidas sobre todo en el s. XX. V. t.: ANTIGUO TESTAMENTO; NUEVO TESTAMENTO.M. GALLART RIBERA.
BIBL.: J. M. BOYER, Critica textualis Ni. Ti. in crisim reoocata, Principia tenenda atque applicanda, "Estudios Bíblicos" I (1929) 329353; M. J. LAGRANGE, Introducción á l’Étude du N. T., Ir. Critique textuelle, París 1935; J. VANDERVORST, Introduction aux textes hébreu et grec, Malinas 1935; L. DENNEFELD, Critique Textuelle de l’A. T., en DB (Suppl.) II,240256; H. J. VOGELS, Critique Textuelle du N. T., en DB (Suppl.) 11,256274; J. COPPENS, La critique du texte hébreu de 1’A. T., Lovaina 1950;J. DuPLACY,.Oú en est la critique textuelle du N. T.?. "Rev. Sciences Religieuses" 45 (1957) 419441, y 50 (1962) 242263; ID, París 1959; F. DfAz. EsTEBAN, Biblia (Ediciones hebraicas príncipes y más importantes de la), en Enc. Bibl. 1,11861190; M. DE TUYA, Introducción a la Biblia, I, Madrid 1967, 408464 (Historia del texto sagrado).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.