Bialik (Hayyim Nahman Bi'aliq)
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Biografía GER
N. en Radi (Volinia) en 1873; m. en Viena en 1934. Poeta y narrador hebreo moderno; editor de obras hebreas y recopilador de leyendas judías. Simboliza el tránsito de la vida de los ghettos europeos del s. XIX a la vida libre en Palestina del s. XX. Tradujo al hebreo Don Quijote de la Mancha y otras obras maestras europeas.Primeros años. Una gran parte de la obra de B. es autobiográfica. El pueblecito donde nació, Radi pertenecía a Zhitomir, Volinia, y estaba en pleno campo; su primera niñez transcurrió mezclado con los campesinos rusos, en contacto directo con la naturaleza y sin conocer las estrecheces del ghetto. Era el octavo hijo, no deseado, y por ende no se le hizo mucho caso, de modo que pudo vagar solo, alimentando sus sueños y su fantasía, al tiempo que la belleza del campo y de los bosques moldeaba su sensibilidad. A los seis años, el empleo que tenía su padre en un negocio de maderas fue sustituido por una taberna en el suburbio de Zhitomir y, como era norma de toda familia judía, el niño ingresó en la escuela elemental religiosa o heder; el propio B. ha descrito magistralmente cómo eran esas escuelas, en las que existía una disciplina severísima y con frecuencia brutal, de la que el pobre niño se escapaba abstrayéndose ensimismado, apartado de todos, entre amenazas y golpes del maestro o su ayudante. Un año después moría su padre y las estrecheces económicas de la familia obligaron a su madre a salir a trabajar, ganándose penosamente la vida, hasta el punto que hubo de dejar a su hijo en la casa del padre de su marido. Huérfano a los siete años, B. encontró nuevo hogar en casa de su abuelo, que era hombre muy piadoso de la secta de los Hasidim, pero sin la beatería ni la crasa ignorancia de la mayoría de éstos; a pesar de que era tratado con mucha severidad, B. pudo satisfacer su insaciable deseo de lecturas; la biblioteca de su abuelo, hombre de posición acomodada, era abundante y el niño leía de todo lo que caía a su alcance: Biblia, Misnah, Talmud, Halakah (jurisprudencia rabínica), chabolismo y filosofía religiosa, tanto de gentes piadosas como de los ilustrados o progresistas.
La amplitud de sus lecturas facilitó, y a mayor, su paso insensible a la Haskkalah o movimiento reformista judío, paso que en otros significó cambios y rupturas radicales respecto del tradicionalismo rabínico. A los 13 años se le permitió ir a la sinagoga y estudiar el Talmud sin maestros; se pasaba horas y horas estudiando; a los 16 años entró en el Bet ha-Midras (Academia talmúdica). Su gusto hubiera sido estudiar filosofía en Berlín, pero temiendo contrariar a su piadoso abuelo, se decidió a ir a la Academia talmúdica de Volohzyn (Lituania), donde era fama que el judaísmo rabínico se había modernizado tras la intervención de Elías, Gaón de Vilna ( 1720-97), que a los estudios talmúdicos, únicos hasta entonces permitidos, había decidido añadir algunas ciencias profanas, reformando al mismo tiempo moderadamente el talante casuística externo y la letra del rabinismo tradicional. En 1890 entró en Volohzyn, pero pronto la vida de la academia le defraudó, porque no era lo moderna y secular que había creído; los alumnos se pasaban del alba a la noche aprendiendo el Talmud, sin la menor concesión a la belleza de la naturaleza, al amor, a las lenguas extranjeras o a los libros profanos. Este tipo de estudiante empedernido, sacrificado, héroe silencioso, es descrito por B. en su poema El malmid (El empollón). Además del yídico, dialecto germánico hablado por los judíos del centro y oriente de Europa, conocía el hebreo y en hebreo comenzó a escribir muy pronto. Él también era un matmid,. un estudioso formidable del Talmud, pero conoció a algunos enterados de la literatura hebrea de la época, prohibida a los escolares de Volohzyn por su carácter nacionalista e ideológicamente ilustrada.
Vida literaria. La afición literaria se emparejó con las nuevas ideas sionistas, que le habían ganado. Su primer poema, Al Pájaro, mezcla el amor a la libre Naturaleza con el ansia del retorno a Sión, a la patria de los antepasados bíblicos. No se atrevió a publicar esta poesía y a cambio envió un artículo en prosa a la revista "HaMelis". Decidió abandonar la Academia y marchar a Odesa, donde estaba lo más florido del nuevo pensamiento judío, capitaneado por Méndele Moker Sefarim, creador de una nueva prosa irónica en hebreo, y " Ahad ha- ´Am", propugnado de un judaísmo marcadamente intelectualista que pensaba en Palestina como un foco cultural judío que iluminará el pensamiento de los judíos dispersos por el resto del mundo. B. tenía la intención de formarse una profesión liberal en Odesa; en el año y medio que allí estuvo, aprendió ruso y alemán mientras se mantenía precariamente dando clases de hebreo. ’Ahad ha- ´Am" le animó a que publicara sus poesías, que tuvieron un éxito resonante por su estilo puro, inspiración, arte y aliento nacionalista judío. Pero su situación económica le obligó a volver a Zhitomir en 1892, donde se casó con la hija de un comerciante de maderas, en cuyo negocio le estuvo ayudando en los bosques de Kiev, pero sin dejar de escribir poemas, que enviaba a Rabniski, editor de la revista "Ha-Parddes". El negocio se vino abajo y, arruinado, tuvo que volver a ganarse la vida dando clases de 1897 a 1900 en Sosnowizi (Pietrikov, Polonia); publicó entonces en la revista "Ha-Siloah" el poema ha Matmíd.Cuando se inauguró la escuela moderna hebrea de Odesa en 1900 fue llamado allí; con su producción literaria fue acrecentando su fama, hasta el punto de ser traducido al ruso y al alemán, dándose a conocer así entre los no judíos; en unión de Rabniski fundó las editoriales de libros hebreos Moriah Debir, iniciando así una gran labor de promotor de publicaciones en lengua hebrea, de cuya cultura pasó a ser el símbolo. Acompañaba a estas actividades la de traductor: publicó en hebreo Don Quijote de la Mancha, de Cervantes, en versión algo abreviada, y el Guillermo Tell de Schiller. Compuso también relatos y cuentos magistrales en prosa. El encanto de su personalidad y su don de gentes está bien manifiesto en el hecho de que las nuevas autoridades subidas al poder con la Revolución soviética no le molestaron, a pesar de que el comunismo consideraba el sionismo como contra revolucionario. Sin embargo, acabó marchándose a Berlín, de donde, tras algunos años de estancia, pasó en 1923 a Palestina. En Tierra Santa renovó su actividad editorial y de recopilación y selección de leyendas y tradiciones judías (Haggacjah). B., aunque dejó de creer en la religión, no renegó, sin embargo, de la tradición religiosa de su pueblo. Fue el primero en darse cuenta y exponerlo, de la tragedia silenciosa, pero profunda, de la vida judía que se desintegraba con el paso del s. XIX al XX; en sus poesías campea un espíritu de esperanza en el futuro, pero son numerosas las elegías y lamentaciones por los pasados y presentes sufrimientos del pueblo judío, aceptados con resignación y mansedumbre, tan sin reacción, que el poeta acabará proclamando su cólera y animará a la revolución contra el impasible martirio de la nación judía. Como poeta lírico, B. tiene un aspecto triste (Después de mi muerte) y otro alegre, cuando compone poesías de aire popular.
Además de editor y poeta, fue excelente ensayista. Tiene ojo crítico para tratar los temas literarios, históricos y culturales del mundo judío frente a los europeizantes, busca sobre todo la actualización del rico venero hebreo y lo demuestra en su estilo literario, donde se da vida y moderniza a multitud de frases y palabras con de la literatura hebrea, extendida sobre un pasado secular, y que B. conocía concienzudamente. Para B. La literatura no podía reducirse a los estrechos límites de las amenidades poesía y novela, como pretendían algunos y jóvenes de su época, sino que ha de extenderse también a la expresión espiritual de los sentimientos, deseos y moldes en que vive y ha vivido la nación. La influencia de B. ha sido benéfica y profunda en el modo de pensar en el estilo del hebreo moderno.
F. DÍAZ ESTEBAN.
BIBL. : M. WAXMAN, A History o Jewlsh Llterature, Vol. IV, Nueva York 1960; M. GUIL, La Literatura Hebrea Moderna, Montevideo 1967; J. M. MILLAS VALLICROSA, Poesías de Jaim Najmán Bialik, Buenos Aires 1953; R. MACTAS DE POLAK, Poemas (de Bialik), Buenos Aires 1949; J. MILBANER, Poemes, (hebreo y trad. francesa), Jerusalén 1958; D. LATTES, Motivi amorosi nella poesia di Bialik, en (La Rassegna Mensile di Israel) XVI, 1 (1950), 147-57; B. BENSHALOM, Hebrew Literature between the two World Wars, en "Israel Argosy" (otoño 1952) 148-155.Guarda este contenido en tu perfil
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