Betlemitas REL. CRIST.
Categoria:
Religión Cristiana
Congregación de los Betlemitas de las Indias Occidentales, actualmente extinguida. El 2 mayo 1667 llegaron reales cédulas que concedían fundar en La Antigua el Hospital de Nuestra Señora de Belén para convalecientes, iniciado por la caridad del Hermano Pedro de Betancur, que acababa de fallecer (v. BETHENCOURT, PEDRO DE SAN JOSÉ DE). Sus colaboradores los terciarios franciscanos, trataron de dar forma y permanencia al nuevo instituto escribiendo unas Constituciones, según recomendara en su testamento el Hermano Pedro, y presentándolas para su aprobación al obispo Fray Payo de Rivera. No ignoraba éste los privilegios y derechos de la Orden franciscana, a la que como terciarios pertenecían, pero tampoco quería obstaculizar la obra de caridad que se estaba afianzando con tan buenos servicios y tantas esperanzas. Por eso, superadas las contradicciones suscitadas por algunos franciscanos, decidieron los Hermanos de Belén prescindir del hábito de la Orden y preséntarse como simples seglares a la aprobación del obispo. El 15 oct. 1667 vistieron el nuevo hábito, de corte y proporción franciscana, pero de color pardo carmelita, los Hermanos Rodrigo de la Cruz, Agustín de San José y Francisco de la Trinidad. Posteriormente, sobre el lado izquierdo de la capa, adhirieron , una pequeña lámina de la Natividad de Cristo eran b. y se ordenó que ninguno se afeitase la barba, a imitación de los ermitaños.Desde los comienzos, la nueva hermandad atendió a dos frentes: los hospitales y las escuelas gratuitas para niños pobres, adjuntas a cada hospital, según lo practicara el Hermano Pedro. Fue famoso el Colegio de Belén, de La Habana. La naciente hermandad encontró su hombre providencial en Rodrigo de la Cruz, convertido de sus juveniles devaneos gracias a Pedro de Bethencourt. Rodrigo Arias Maldonado, de la familia de los duques de Alba y de Benavente, había sido gobernador de Costa Rica y, ya religioso, recibió el título de marqués de Talamanca, que no usó nunca. Tuvo y ejerció toda su vida el don de mando y con sus gestiones dilató la Orden desde México hasta Perú y Bolivia, obtuvo su aprobación como Orden tras porfiados papeleos en las Cortes española y pontificia, padeció no escasas intrigas e incomprensiones de súbditos infieles y levantiscos y m. en México en 1716, a los 80 años de edad, y 51 de intensa actividad organizadora y gubernativa:La Real cédula de la reina María Ana de Neoburgo concedió que los Hermanos de Belén pasaran al Perú a recoger limosnas para sus obras de caridad. Dos de ellos viajaron a Lima y, por ofrecimientos del conde de Lemos, Pedro Fernández de Castro, tomaron a su cargo el Hospital del Carmen que se estaba construyendo 11672) y que, años después, compartió con el de Guatemala la preeminencia de casa generalicia. En años sucesivos se fueron fundando los hospitales de México, Cajamarca, Trujillo, Cuzco, Potosí, Quito, La Habana, Canarias, Buenos Aires, Popayán, etc. A 50 años de muerto el Hermano Pedro, el instituto contaba con 21 casas, 253 religiosos, 1.260 enfermos asistidos y numerosos alumnos pobres en sus escuelas.
Clemente XI, por bula de 26 mar. 1687, otorgó que la confraternidad de los b. hiciese votos solemnes bajo la Regla de S. Agustín y tuviese un superior general, que en este caso sería el Hermano Rodrigo de la Cruz, quien, el 7 de mayo de ese año, emitió su consagración y profesión en manos del carel. Carpegna, vicario de Su Santidad. El 3 abr. 1710 la Congregación fue confirmada como Orden religiosa. En 1780 se imprimieron su Ritual y Ceremonial. La crisis que la iglesia americana padeció en el largo periodo de la emancipación les afectó profundamente; sus litigios ante la Santa Sede fueron prolongados, recias las disensiones internas, faltaron las vocaciones y la Orden se extinguió por falta "de espíritu y por leyes de los gobernantes.La religiosa Encarnación Rosal (181586) profesa en el beaterio b. de Guatemala, dio notable fervor e impulso apostólico a la rama femenina, que surgiera en los mismos días del Hermano Pedro. Expulsada la comunidad de Guatemala y Costa Rica, prosperó en Colombia, y hoy se halla extendida por Ecuador, Centroamérica, Estados Unidos, Italia y España, dedicada a la enseñanza y las obras sociales y misionales. La Madre Rosal m. en Ecuador el 24 ag. 1886; está enterrada en Pasto (Colombia) y su causa de beatificación se estudia en Roma. V. t.: BETHENCOURT, PEDRO DE SAN JOSÉ DE.CARLOS E. MESA.
BIBL.: J. GARCÍA DE LA CONCEPCIÓN, Historia Betlemítica, 2 ed. Guatemala 1956; C. E. MESA, Pedro de Betancur, el hombre que fue caridad, Madrid 1964; F. BRoTo, Vida de la S. de Dios María Encarnación Rosal, Madrid 1931; BET MAR (María Acevedo), La monja blanca, Bogotá 1964; A. ORTIZ LóPEZ, Historia de la Religión Betlemita, Bogotá 1955.
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