Béticas, Cordilleras GEOG.
Categoria:
Geografía
GEOGRAFÍA. Ocupan todo el sur y sudeste de la península Ibérica, formando un impresionante sistema, el mayor de la misma, que se extiende a lo largo de 600 Km., desde Gibraltar al cabo de la Nao (Alicante), y en una anchura de casi 160 Km., desde la depresión del Guadalquivir y parte meridional del Sistema Ibérico (v.) hasta el mar Mediterráneo. Constituyen la zona central emergida del supuesto gran conjunto rifeñohéticobalear. Así, pues, corren en dirección SONE, abarcando las actuales provincias de Málaga, Granada, Almería, Jaén y Murcia, y parte dé las de Albacete y Alicante. Este sistema aparece muy poco compacto, si lo comparamos con el otro gran conjunto alpino, los Pirineos (v.), debido a la alternancia de bloques montañosos y ,depresiones o complejos de poca elevación, del tipo de las llanuras y colinas. Tal relieve es debido a una erosión de tipo diferencial que, ayudada por las líneas de fallas, deslizamientos y corrimientos, ha provocado una rápida destrucción de los enormes afloramientos de rocas blandas, arcillas yesosas y salinas pertenecientes al triásico, y margas del flysch cretáceo y eoceno; con la consiguiente preponderancia en altura de las rocas duras, fundamentalmente calizas y dolomías del triásico y jurásico.Por todo ello, vemos cómo aparecen sedimentos de facies marina que se fueron acumulando a lo largo de toda la Era Secundaria en lo que era fosa hética, sedimentos que en el Terciario, como resultado del plegamiento alpino, se levantaron y plegaron. Este Sistema Bético fue arrasado por la violenta erosión, apareciendo al final del Terciario como una verdadera penillanura. La fuerte erosión provocó una acumulación de los materiales arrancados de las montañas., en las depresiones, rompiéndose el equilibrio isostático, lo que ocasionó nuevos movimientos, que elevaron, entre otras, a las sierras B. hasta la altura actual. La alternancia del paisaje no sólo es debida a las razones litológicas apuntadas, sino también a razones estructurales, que han originado, derivadas de su evolución geológica, dos gigantescas alineaciones paralelas al Mediterráneo: la cordillera Penibética y las sierras Subbéticas, separadas por la depresión longitudinal Penibética, o surco Intrabético, como lo llama Sermet.La cordillera Penibética. Es la alineación más meridional, que corre paralela a la costa desde Gibraltar hasta el cabo de Palos, formando un gran arco de altura uniforme, entre 1.500 y 2.000 m., hasta su núcleo central, Sierra Nevada, decreciendo hacia el E. Está formada por materiales autóctonos y paraautóctonos, en Sierra Nevada, y alóctonos en las Alpujarras y Manto de Málaga. Dentro de este conjunto, que se suele denominar poco felizmente Penibético, hay tres núcleos bien diferenciados: Sierra Nevada en el centro, que aparece desdoblada por el gran sinclinal de las Alpujarras, dejando una alineación litoral, formada fundamentalmente por las sierras de Lújar, Contraviesa y Gádor, y por otro lado una alineación interior, constituida por Sierra Nevada propiamente dicha, donde encontramos la mayor altura ’ de la Península, el Mulhacén, con 3.478 m., junto con la Veleta, 3.392 m., y la sierra de BazaFilabres al E. A los lados de este bloque fundamental, aparecen, en el sector occidental, la serranía de Ronda, separada por el valle del Guadalhorce de las sierras de Alhama, Tejeda y Almijara; y en el oriental, conos volcánicos que sobresalen por encima de los llanos margosos litorales, en torno al cabo de Gata.Sierra Nevada se presenta como una masa compacta, en la cual no hay casi valles, y los pocos ejemplos existentes muestran una enorme pendiente, fruto de su juventud, que los asemeja a barrancos. Esta carencia de valles ha impedido la penetración humana y su asentamiento urbano. Cuando éste existe, es a baja altura, sin rebasar nunca los 1.500 m., a excepción de algunas cortijadas de uso meramente veraniego. Además, los núcleos de habitación suelen colocarse en las laderas que miran hacia el sol, huyendo de los valles que las frecuentes inversiones térmicas hacen menos habitables.El clima presenta dos variedades diferentes. Por un lado, la zona costera y en general toda la solana, que recibe una gran influencia mediterránea, careciendo por el contrario de influjo continental, debido a la misma existencia del conjunto montañoso; es, pues, un clima mediterráneosubtropical. Por otro lado, se aprecian un clima de montaña en Sierra Nevada y núcleos circundantes a más de 2.000 m., con inviernos rigurosos y muy largos en los que la nieve cubre el suelo desde noviembre a mayo, y veranos secos y poco calurosos. Como resultado de este clima y del peculiar relieve, ha surgido una gran variedad de vegetación, la cual se ordena en varios pisos: en las zonas más bajas, subtropical; a una altura intermedia, una faja de vegetación mediterránea a base de olivos y vid hasta los 1.300 m. y encinas hasta los 1.800 m.; por encima de esta altura, se halla el piso subalpino.Las sierras Subbéticas. Contienen materiales secundarios y del eoceno, con predominio de las margas yesíferas que rellenan pasillos, separando una serie de macizos calizos. Se extienden desde el cabo de la Nao hasta la punta de Tarifa, y entre la depresión Penibética y la antefosa alpina que es la depresión del Guadalquivir. Es una cadena paraautóctona con pliegues normales en el centro, y vergencias laterales en sus zonas extremas. Su núcleo fundamental lo forman las sierras de la Sagra (2.398 m.) y las de Segura, Cazorla y Alcaraz. Núcleo que constituye un gran centro acumulativo de aguas, de cuya dispersión en todas direcciones nacen dos importantes cursos fluviales: el Guadalquivir y el Segura, además de otros de menor entidad, el Guadiana Menor y Guadalentín. Las sierras calizas están fuertemente talladas en parte por carstificación, sobre todo por su alternancia con materiales blandos, lo que produce laderas escarpadas y abruptas. A su lado corren largos pasillos de fondo margoso, frecuentemente empleados por ríos; así ocurre con las depresiones de Fuentepiedra y Pozo Alcón, recorridas respectivamente por el Genil y el Guadiana Menor. A partir de Pozo Alcón, las Subbéticas presentan un relieve jurásico, que se va comprimiendo en haces de pliegues, unidos al sistema Penibético conforme nos acercamos a Gibraltar, donde acaban.En cuanto al clima, sigue la variedad continentalmediterránea con inviernos fríos, acentuados en los numerosos núcleos montañosos, y veranos calurosos que ven disminuir su temperatura con la altura. Las precipitaciones superan en gerieral los 500 mm., llegándose fácilmente a los 800 mm., conforme nos adentramos en las sierras de la Sagra, Segura, Cazorla, Alcaraz, etc.Las sierras Subbéticas constituyen una típica zona fronteriza poco poblada, surgiendo núcleos de habitación de escaso desarrollo, tanto económico como demográfico, que se va superando gracias a una paulatina industrialización.La Depresión longitudinal Penibética. Separa las sierras Subbéticas de la Penibética por medio de un biendelimitado rosario de depresiones u hoyas, que a veces pierden su continuidad por abruptos umbrales montañosos. De E a O se encuentran las depresiones del Sangonera y Almanzora, casi costeras. Esta última comunica con la gran hoya de HuéscarBazaGuadix, separada de la de GranadaLoja por la sierra de Harana. Por último, la de ArchidonaAntequera, sólo parcialmente obstruida por la sierra Gorda, que la separa de la anterior.
Su clima es continentalmediterráneo, de invierno frío y largo (6° en enero), al que sigue un verano caluroso (25,7°). Las lluvias son en general escasas, pues sólo se alcanzan alrededor de 440 mm., y caen sobre todo en primavera y otoño, con un mínimo en invierno. Como resultado de este clima y tras el desmonte del encinar, han surgido las típicas "estepas", que son grandes superficies de terreno inculto, sólo cubierto de matorral.Es ésta la zona más rica de todas las C. B., apareciendo vegas feracísimas donde se asientan los principales poblados, alrededor de los cuales han surgido numerosísimos pueblos de poca entidadM. C. PEZZI.
BIBL.: I. BOSQUE MAUREL Andalucía, en Geografía regional de España, dir. M. DE TERXN, Barcelona 1968; P. FALLoT, Les cordilléras bétiques, "Estudios Geológicos" 8, (1948), 83172; E. ALASTRuE, Bosquejo geológico de las cordilleras subbéticas entre Iznalloz y Jaén, Madrid 1944; L. HEMPEL, Límites geomorfológicos altitudinales en Sierra Nevada, "Estudios Geológicos" XXI (1960), 8193; B. 1VIESSERLI, Beitrüge zur geomorphologie der Sierra Nevada, Zurich 1965; L. SOLÉ SABARfs, e I. MORENO CARDONA, Bibliografía geológica y fisiográfica de las cordilleras béticas, "Bol. Univ. Granada" XIV, no 71 (1942) 467570.
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