Bayeu, Familia
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Biografía GER
Pintores españoles del s. XVIII, naturales de Zaragoza e hijos de Ramón Bayeu Fanlo y de María Subías. El más prestigioso y conocido es Francisco, nace el 9 marzo 1734, muere en Madrid el 4 agosto 1795. Recibió en su ciudad natal una esmerada educación, estudiando filosofía y latinidad, tras la cual pasó por los estudios de pintura de Juan Andrés Merklein y, desde 1748, de José Luzán. Mayor impacto fue el obrado en él por otro pintor, Antonio González Velázquez, llamado por el cabildo zaragozano para decorar la cúpula de la Virgen en la catedral de El Pilar. La relación con González Velázquez animó a Francisco a concurrir a un concurso convocado por la Academia de San Fernando en 1758. Fue B. el único concursante y obtuvo el premio por su pequeño y excelente cobre La tirania de Gerión, una de las mejores obras que salieron de sus manos. La consecuencia fue una pensión de dos años en Madrid, acordada por la Corporación. No los cumplió B., sino que en 1759 vuelve a Zaragoza, se casa con Sebastiana Merklein, hija de su primer maestro, y decora las iglesias de S. Ildefonso, Felipe y Santiago y S. Engracia y la cartuja de Aula Dei.En 1763 es reclamado desde Madrid por Mengs como su ayudante y destinado a pintar en Palacio las bóvedas de las estancias de la reina y de los príncipes de Asturias, trabajos que terminó en 1765, el mismo año en que era nombrado teniente director de la Academia de San Fernando y el 10 abril 1766 pintor de Cámara. Continúa las pinturas para S. Pascual de Aranjuez, para el oratorio del palacio de El Pardo, para la antecámara del infante D. Luis en Palacio y para la cúpula de la colegiata de S. Ildefonso. En 1773 se compromete a pintar dos cúpulas en el templo de El Pilar, de Zaragoza, pero, ocupado con la decoración del Salón de Embajadores, de El Pardo, no recibe licencia real para ello hasta 1775. Esta decoración zaragozana, que le traería graves disgustos con su cuñado Goya, es acaso la más hermosa de Francisco B. En 1775 comienza a pintar los frescos - bastante más desmayados- del claustro de la catedral de Toledo, ciclo en que también interviene Maella. En 1778 decora la capilla del palacio de Aranjuez y, al ser consagrada el 25 mar. 1779, reanuda la obra toledana. El mismo año, contrata con el cabildo de El Pilar, de Zaragoza, la decoración de nuevos techos, siendo ejemplares los que con los temas de Regina Prophetarum y Regina Apostolorum cubrieron dos cúpulas. Vuelto a Madrid, fracasa al realizar La Porciúncula, para S. Francisco el Grande, que no gustó a la familia real, y prosigue sus frescos en el claustro de la catedral de Toledo. En 1784 comienza los altares de la parroquial de Pedrola, que concluye en 1788. En 6 jul. 1788 es nombrado director de Pintura de la Academia de San Fernando. En 1791 decora el oratorio del rey en el palacio de Aranjuez, y en 1794 la pieza dormitorio del rey, en el de Madrid. El 17 jun. 1795 era nombrado director general de la Academia, sólo mes y medio antes de su muerte. Fue Francisco B. dibujante superiormente dotado, académico, frío, como devoto que era de Mengs, pero no desprovisto de imaginación y de excelente modo de componer. Son notables su Autorretrato y el Retrato de su esposa.
De sus hermanos, Ramón, n. en 1746, m. en Aranjuez el 1 mar. 1793, ha alcanzado mayor popularidad por el género a que se dedicó. Muy favorecido, por Francisco, ganó en la Academia el concurso de 1766, derrotando a Goya, y desde 1773 pintó cartones para la Fábrica de tapices, 35 en total, de los que son famosos El choricero, El juego de bolos, El majo de la guitarra, El muchacho de la esportilla, etc;, muy frescos de color. Colaboró con su cuñado Goya en los encargos de s. Ana de Valladolid y de la iglesia de Valdemoro. En cuanto al tercero de los hermanos, Manuel, de biografía poco aclarada, fue monje en las cartujas de Las Fuentes y de Valldemosa, y amigo de Jovellanos, con quien se carteó de 1802 a 1808. Su obra más conocida la constituyen las pinturas cartujanas de Las Fuentes, en el Museo de Huesca, muy personales y desenfadadas de dibujo, alguna vez incorrecto éste, pero denotadoras de un brío y una espontaneidad que precisamente hubieran hecho buena falta a la labor impecable, pero demasiado gélida, de su hermano Francisco.
J. A. GAYA NUÑO.
BIBL. : V. DE SAMBRICIO, Francisco Bayeu, Madrid 1955; R. DEL ARCO GARAY, Fray Manuel Bayeu en el Museo (de Huesca), "Memorias de los Museos Arqueológicos Provinciales", V, 1944, 120; E. PARDO CANALÍS, Notas para el estudio de Fray Manuel Bayeu, "Seminario de Arte aragonés", 1951.Guarda este contenido en tu perfil
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