Batiffol, Pierre
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Biografía GER
Sacerdote e historiador francés. Perteneciente a una familia intelectual, en cuyo seno nace en Toulouse (27 enero 1861), ingresó muy joven en el célebre seminario parisiense de Saint Sulpice, donde entablaría estrecha amistad con alguna figura de la Iglesia francesa del momento como el famoso P. Lagrange. A partir de 1884, fecha de su ordenación sacerdotal, se consagró al ejercicio de su ministerio en los medios parisinos, alternó éste con la asistencia a las aulas de la Sorbona y de los centros de alta cultura, tanto laicos como eclesiásticos de la capital gala. En el Instituto Católico trabó contacto con Mons. Duchesne, que inculcaría a su joven alumno la afición por el estudio de la historia de la Iglesia antigua.Durante una década B. ejerció numerosas funciones y cargos, hasta que, merced al gran predicamento obtenido por la publicación de sus obras iniciales, fue designado rector del Instituto Católico de su ciudad natal en 1898. La labor desplegada al frente de dicho centro fue muy intensa, consiguiendo para dicha institución un gran prestigio en los ambientes cultos de su país y del extranjero y catalizando un gran número de vocaciones para la reconstrucción y análisis de la Historia de la Iglesia en sus múltiples facetas, primordialmente en la rama de las ciencias teológicas. Profesor de éstas en los días de tormenta de la crisis modernista, particularmente graves para el catolicismo francés, se esforzó en una incansable tarea docente y publicística en refutar la tesis de los adeptos del modernismo, por quienes, a su vez, sería atacado con gran dureza. En los difíciles años que siguen, algunos dudan de la exactitud de algunas de las afirmaciones que hace en una obra sobre la Eucaristía y lo denuncian a Roma. El proceso termina con la inclusión de esa obra en el Indice, y B. abandona el rectorado del Instituto Católico de Toulouse.
De vuelta a París, y tras haberse suprimido la inclusión de su libro acerca de la Eucaristía en el Indice, la obra científica de B. conoció sus mejores horas aprovechadas en una incesante y vasta tarea intelectual, que abarcó todas las áreas del estudio de la Historia de la Iglesia antigua, desde la Arqueología hasta los dogmas; tema éste que atrajo siempre sus preferencias y al que dedicó la mayor parte de sus desvelos. Ingente obra que supo alternar con una intensa actividad en pro de la revitalización de los círculos y agrupaciones católicos consagrados particularmente al desarrollo y fomento de la vida cultural y al mejor conocimiento del pasado eclesiástico. Muy honrado por Pío XI, gran admirador de su labor, los últimos años de su existencia - cortada el 13 enero 1929, en pleno afán creador- asistieron a la irradiación de su fama científica por todo el mundo.
El nombre de B. se encuentra en el origen e inspiración de la mayor parte de las empresas científicas acometidas en su país en orden al esclarecimiento de la trayectoria de la Iglesia antigua. De ahí que su personalidad se halle presente en la fundación y dirección de obras colectivas de diverso tipo - colecciones, revistas, etc.-. A esta tarea debe unirse, obviamente, su propia obra; dentro de la cual, como ya se ha expuesto, ocupan el lugar más sobresaliente sus trabajos dedicados a la Historia de los dogmas: Etudes d’histoire et de théologie positive (1902), L ’Eucharistie y L ’enseignement de Jésus (ambas de 1905), y, sobre todo, su célebre tetralogía acerca del catolicismo inicial: L’Eglise naissante et le catholicisme (1909); La Paix constantinienne (1914); Le catholicisme de Saint Augustin (1920), y Le siege apostolique (1924). Ello, sin embargo, no debe hacer olvidar su inmensa labor en el campo del estudio de la literatura cristiana y en el de la Historia de la liturgia, así como en el de la Arqueología.J. M. CUENCA TORIBIO.
BIBL. : I. RIVIERE. Mgr. Pierre Batiffol, París 1929.
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