Bassano, Familia
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Biografía GER
Pintores venecianos, activos desde comienzos del s. XVI hasta 1620 aproximadamente. Del primer representante, Francesco da Ponte llamado el Viejo, conocido desde 1501 a 1540, sólo se conservan algunos pequeños retablos, que muestran a un pintor provincial. Su hijo Jacopo n. hacia 1517-18 en Bassano, junto a Vicenza en plena región véneta, de donde tomó el nombre por el que se conoce a toda la familia. En 1535 se encuentra en Venecia como discípulo de Bonifacio Pitati, un pintor menor, pero popular. En 1540 vuelve a Bassano para casarse y allí reside ya la mayor parte de su vida rodeado de grandes consideraciones. En 1541 es eximido de todo impuesto vista la excelencia de su pintura y en 1549 rehúsa un cargo de consejero municipal. M. en Bassano el 13 feb. 1592.Se puede observar hacia 1530 su intervención en pinturas paternas. A estas primeras experiencias sigue el contacto vivificante con el arte de Bonifacio, al que se unen influencias de Lotto y Tiziano, mostrando cierta libertad en las interpretaciones cromáticas y luminísticas, inclinándose al realismo. Desde este estilo ya superado llega casi de golpe a conclusiones propias a partir de la Deposición de S. Lucas de Crosara (ca. 1538) con una serie de obras muy distintas que testimonian, más que una imitación, una interpretación personal del manierismo romano en la versión de Pordenone sin sombra de eclecticismo y utilizando composiciones nuevas por completo. A este periodo pertenecen el Martirio de S. Catalina del Mus. Cívico de Bassano y el Retablo de la Virgen con S. Martín y S. Antonio Abad de la Pinacoteca de Munich.En el siguiente decenio se hace sentir en Venecia el estímulo del Parmigianino, que le libera de su provincianismo, haciendo más espesa su pincelada, acentuando los colores y dando relieve inusitado a sus obras, y que le lleva poco a poco al abandono de las formas pordenonianas anunciando motivos que perdurarán hasta sus últimas obras. Ejemplo cumbre de esta época es el Descanso en la huida a Egipto de la Ambrosiana de Milán, en la que todos los elementos de la visión parecen contenidos a la fuerza en la tela y donde irrumpe la vitalidad de un color corpóreo y vivacísimo que recuerda al Tintoretto de la Escuela de S. Marcos. En las obras de este periodo es típica la división en una zona lejana de tonos fríos contrastando con un primer plano de tonos cálidos, según procedimiento inspirado directamente en el paisajismo nórdico. A la misma época pertenece la Cena de la Galería Borghese de Roma, muy viva de gestos y de pincelada muy espesa que hace pensar en Ribera. En estas obras extraordinarias hay que buscar las más remotas raíces de la pintura del s. XVII y de Caravaggio mismo.La Crucifixión del Mus. de Treviso de 1561-63 cierra la época de fascinantes experiencias e inaugura otra en la que habrá algunas transformaciones profundas con innovaciones de la armonía cromática, pero que no supondrá ya una sucesión de obras singulares, con escasa relación entre sí. En esta época abandona las influencias lottescas, pordenonianas y manieristas y se vuelve hacia los nuevos esquemas de Tiziano, Veronés y Tintoretto que han dominado la pintura véneta en esos años. La forma, antes tan compacta, se disuelve gradualmente en un complejo de medias tintas y veladuras fraccionándose en volúmenes menores y creando una nueva y más coherente atmósfera, con un enfriamiento de las tintas y un ensombrecimiento general que hará de B. un antecedente de la pintura moderna. De esta época se pueden considerar sus pastorales de tonos plateados y no siempre ligadas a temas bíblicos.
Hacia 1570 queda cerrado el ciclo de las intuiciones geniales de B. Todavía su arte nos reservará algunas sorpresas pero ya habrá quedado fijado el estilo que en su aspecto externo se transmite a sus hijos. El de la última época de B. se puede señalar en la Adoración de los Pastores (1568) del Mus. de Bassano, que no se destina como las obras anteriores similares al culto privado, sino al altar de una iglesia. Las fantasías líricas aparecen aplacadas, el formato tradicional induce a una representación simplemente devocional y no existe ya el libre desenvolvimiento de los cuerpos transfigurados y unificados por la atmósfera del cuadro. Las figuras entran usualmente en módulos que serán seguidos con una constancia única en la pintura occidental; agotada la vena inventiva, exigencias prácticas le llevan a escoger un repertorio de tipos y unas composiciones cada vez más fijas: figuras tumbadas, el campesino con el buey, las ovejas, los perros, animales de todas clases, etc. Estos mecanismos no inutilizaron la vena creadora de Jacopo pero sí las de sus hijos, pintores muy inferiores. Estas características de repertorio aparecen ya en la Adoración de 1568, pero el gusto colorístico se renueva otra vez en una atmósfera que va poco a poco calentándose hasta participar plenamente del tono véneto.Las obras del periodo 1570-74 son prueba de la progresiva estereotipación de sus esquemas en escenas en cierto modo ampliadas y en las que el acento se pone en el esplendoroso empaste y en el espeso toque. Pero su pintura no se había atrofiado. En ciertas obras, como el Retablo de S. Roque (1575) de la Pinacoteca Brera, su estilo se nota sobre todo en la delicadeza de la pasta cromática; en otras, p. ej., la Madonna del Podestá Moro (1576) del Mus. Cívico de Bassano, se advierte un sentido de intimidad que envuelve a todas las figuras en una luz dorada. Una serie de obras entre 1577-80 testimonian la nueva tendencia pictórica en la que emplea los modelos acostumbrados y lo que importa es la pincelada amorosa y trémula que define y describe cada objeto. La última obra maestra afín a las de esta época es el Bautismo de S. Lucía del Mus. Cívico de Bassano.
Francesco, su primer hijo pintor, n. en 1549. Su arte se inicia colaborando con su padre y sus primeras obras conocidas pueden fecharse alrededor de 1568. Su estilo se distingue ligeramente del de Jacopo por su toque más enérgico, un tono más descuidado y un cierto manierismo en el tratamiento de los ropajes. En torno a 1574 inicia un nuevo tipo de pinturas casi siempre oblongas de tema bíblico al que se unen composiciones cíclicas de las estaciones, los elementos, etc., ambientadas en un amplio paisaje con elementos de género. Posiblemente sus concesiones al paisaje de alta línea de horizonte, perspectivas forzadas y predominio de árboles tienen su origen en pintores nórdicos como el flamenco Lukas van Valckenborch. El cuadro bíblico-pastoril había sido iniciado por Jacopo hacia 1565, pero en los años siguientes había caído en la repetición de taller. Es difícil señalar qué pinturas responden a una concepción de Jacopo y cuáles a una idea de Francesco hasta 1580, en que ya Francesco y su hermano Leandro están maduros para una eficaz colaboración y Jacopo apenas debe trabajar. El Museo del Prado es especialmente rico en ejemplares de esta época en que la colaboración entre padre e hijo es muy frecuente. Desde La entrada de los animales en el arca de Noé, comprado por Tiziano en Venecia, hasta La reconvención de Adán o El hijo pródigo. También de estos años son los mejores de los cuadros bíblicos de Dresde.
En 1578 se casó Francesco. En 1580-81 está quizá en Florencia. Por esta época nacen aquellas escenas evangélicas que tendrán luego numerosas réplicas: el rico Epulón, la Cena de Emmaús, Cristo escarnecido, etc. Desde 1581 vive en Venecia y multiplica sus obras. Grandes y pobladas composiciones que encuentran el favor oficial, pero que muestran un agotamiento creador, como las conservadas en diversas salas del Palacio Ducal. Al periodo 1585-90 se adscriben grandes retablos como el de la Asunción de S. Luis de los Franceses de Roma o enormes composiciones como el Hércules del Mus. de Viena. En sus últimos años su manera se aproxima cada vez más a la de su hermano Leandro. Consumido por la tisis se quitó la vida el 4 jul. 1592 en Venecia.
Dejando de lado la poco conocida figura de Giambattista, n. en 1553, pasamos a Leandro n. en 1557. En 1577-78 está en Venecia con su padre Jacopo, vuelve en 1581 y es probable que se establezca allí definitivamente después de 1582. Su actividad se extiende desde las telas pintadas para el Palacio del Gobierno, a los retratos del dogo y la dogaresa, diversos retablos, no pocos cuadros de género y numerosos retratos. En 1596 se le hace caballero y muere en Venecia, colmado de honores, en octubre de 1622.
Destaca el gusto de Leandro por la pincelada filamentosa que da a toda la zona coloreada un efecto como de tapiz. Con su padre firma la Circuncisión de la parroquia de Rosa junto a Bassano, siguiendo esquemas de aquél y de Francesco y acentuando de una manera un tanto vacua su pomposidad. Sin embargo, en el retrato parece distanciarse de la tradición familiar para seguir su personal impulso o ciertas formulaciones del manierismo boloñés. A su época más juvenil pertenecen El buen Samaritano de Viena o los retratos de la colección Spada de Roma y del Prado. En las telas pintadas para el Palacio Ducal muestra escenas de ceremonias llenas de calma y serenidad frente a las agitadas composiciones típicas de su hermano Francesco. De 1595-96 es el doble retrato dogal de Dresde en que las rígidas figuras están descritas por una pincelada casi mecánica como sucederá con frecuencia de ahora en adelante. Sus retratos de esta época, en Viena, Cracovia y Dresde, le acercan a cierta retratística nórdica del tipo de Hals En su último periodo de actividad, que corresponde al primer cuarto del s. XVII, el pintor lleva a sus últimas consecuencias un declarado manierismo, mostrándose insensible a los intentos de renovación contemporáneos, aunque sería injusto no reconocerle algunos hallazgos felices en ocasiones.El último de los hijos de Jacopo, Girolamo, n. en Bassano en 1566 y allí está todavía en 1581. En 1587 estudia medicina en Padua. De nuevo se encuentra en Bassano en 1593-95; luego va a Venecia donde m. en 1621. Las pocas pinturas documentadas o firmadas que de él se conservan confirman los antiguos juicios que le exaltaban como extraordinario imitador de su padre y del mismo Francesco. Su habilidad particular consiste en una pincelada libérrima, descuidada, casi desordenada, que difiere mucho de la pincelada constructiva de su padre.J. Mª CRUZ V ALDOVINOS.
BIBL. : E. ARSLAN, 1 Bassano, Bolonia 1931 (contiene toda la bibl. publicada hasta esa fecha); S. BETTINI, L’ Arte de Jacopo Bassano, Bolonia 1933; L. MAGAGNATO, Dipinti dei Bassano, Vicenza 1952; Catalogo de/la Mostra di Jacopo da Bassano a cura di P. ZAMPETTI, Venecia 1957; E. ARSLAN, Bassano, en Enciclopedia Universale dell’Arte, II, Venecia-Roma 1959, 472-480.Guarda este contenido en tu perfil
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