Bálticos, Pueblos II. Religión. REL. NO CRIST.
Categoria:
Religión No Cristiana
Las tribus bálticas (lituanos, letones y prusianos, cuya lengua se extinguió en el s. XVII) fueron cristianizadas, a partir del s. XII, con gran lentitud; todavía en el s. XVII hay noticias de una singular mezcolanza de cristianismo y paganismo (v. LITUANIA III; LETONIA III; ESTONIA III).Prusianos. Adoraban a los astros, al trueno y a los animales, principalmente a la serpiente (v. SERPIENTE II). La idolatría (v.) estaba muy extendida, así como el culto al fuego (v.), a los ríos (v. AGUA VI) y a los árboles (v. ÁRBOL ii). Residencia de dioses y demonios eran los campos, los bosques, ríos y lagos; en ellos estaba prohibido pescar, cortar árboles o segar la hierba. Los espíritus, Vele, poblaban el mundo silvestre y acuático. Había también enanos y hadas, Laume,, protectores de los bienes y objetos, del ganado, del hogar, del jardín, del trigo, de los caminos, etc. Se ofrecían sacrificios de bueyes, cerdos, caballos, machos cabríos y humanos. Sobre los templos los conocimientos son escasos. En los bosques sagrados ardía el fuego perpetuo. Los dioses se representaban, a veces, en estatuas de granito, con un cuerno en la mano y un gorro en forma de casco.Lituanos. Grandes dioses. Los principales eran Patrimpas, Pikulas y Perkunas. El primero, dios del mar y del agua, proporcionaba al hombre lo necesario para satisfacer sus necesidades más elementales; se le representaba como un joven con la cabeza coronada de espigas, o bien como una culebra erguida en espiral con cabeza humana. Mulas era el dios del mal; se le representaba como un viejo con blancas barbas; moraba en el infierno y exigía sacrificios humanos. Perkunas era el rey de los dioses, del cielo y de la tierra, equivalente a Júpiter, y a quien obedecían los astros.Divinidades secundarias. Proamsis, la divinidad más primitiva, era el dios del destino; tenía un poder inmenso en el cielo, en las aguas y en la tierra. Ukapirna era el dios del tiempo. Virsaitis, el protector de la morada. Kovas, de la guerra. Ragutis, de las bebidas. Gardaitas, protector de los marinos, era el dios de los vientos y tempestades; se le representaba como un monstruo que habitaba el mar. Krugis era el dios de los guerreros. Praurime era la diosa del fuego sagrado. Laime, la deidad del destino y de la felicidad. Pibryte era la Fortuna lituana, dispensadora de la prosperidad y la riqueza. Grubyte, la diosa de la primavera y de la vegetación. Verpeja, la Parca lituana. Todos estos dioses eran los Dievai.Deidades inferiores. Se los denominaba Dievaiti. A este grupo pertenecían: el dios de los enfermos, simbolizado por una culebra; el dios del amor; el de los campos cultivados; el dios protector del hogar, del eco, de los caminos, el dios y la diosa protector de cada hombre. El número de los dioses inferiores era infinito, tanto como el de criaturas terrestres. El dios del abeto tenía a sus órdenes un sinnúmero de espíritus subterráneos; se le ofrecía cerveza, pan y otros objetos, depositados al pie de su árbol. En la mitología lituana aparecen semidioses y héroes legendarios (v. HÉROES MITOLÓGICOS). La más famosa es Birute, cuya leyenda se centra en las proximidades de Palanga, donde existió un altar con vaidilutes o vestales, que mantenían el fuego sagrado.Cultos de la Naturaleza (v.). En la religión lituana se veneraban los bosques sagrados. No se permitía cazar en ellos y eran asilo de perseguidos; estaba prohibido arrancar árboles, a los que se daba culto. Sagrados eran los caballos, machos cabríos y otros animales de color blanco, que se sacrificaban a los dioses. Las aves eran también animales sagrados y mediante ellos se predecía el porvenir (V. AVES IV). El principal animal sagrado era la culebra (v. SERPIENTE II). Creían que el alma de los difuntos antes de pasar al otro mundo debía presentarse al gran sacerdote del fuego. Las hogueras de los bosques con el fuego sagrado no se apagaban; si la llama se extinguía, pensaban que amenazaba un peligro al pueblo. El culto a los astros (V. ASTROLATRÍA) desempeñaba un lugar importante en la mitología lituana. Las estrellas y planetas eran considerados hijos del Sol y de la Luna. La Tierra era también una deidad, con numerosos hermanos, los zampatis, que protegían la habitación humana.Letones. Diferentes dioses moraban en las flores, ríos, pozos, jardines, campos, bosques, etc. Un dios reinaba en el cielo y otro en la tierra, al que obedecían dioses inferiores. Laima era la diosa protectora de los partos. Dekla acunaba a los recién nacidos. Se les hacía ofrendas depositadas en las piedras, bajo las encinas por los hombres y bajo los tilos por las mujeres. Existían también sacrificios colectivos.J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: G. ALEXINSKI y F. GUIRAND, Mitología lituana, en F. GUIRAND, Mitología general, Barcelona 1965, 401413; A. GiExszTOR, Mitología báltica, en P. GUIRAND, Mitologías de las estepas, de los bosques Z! de las islas, Barcelona 1965, 99105; P. TAccHIVENTURI, Storia delle Religioni, II, 5 ed. Turín 1962; H. KRONASSER, Baltos, en F. KONiG, Diccionario de las Religiones, Barcelona 1964, 179181; H. BIEZAIS, Die Religionsquellen der baltischen WSlker, Upsala 1954; W. HAVERS, La religión de los indogermanos primitivos a la luz de su lengua, en F. KÓNIG, Cristo p las religiones de la tierra, II, Madrid 1961, 645694; H. USENER, Gátternamen, 3 ed. Francfort 1948, 79 ss.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.