Azaña y Díaz, Manuel
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Biografía GER
Presidente de la II República española, n. en Alcalá de Henares el 1O en. 1880. Educado en el Colegio de Agustinos de El Escorial cursó la carrera de Derecho en la Univ. de Madrid. Durante muchos años funcionario de la Dirección General de Registros; cultivó el periodismo y el ensayo, en el cual ocupa destacado lugar junto a otros escritores de la generación de 1914. Su verdadera plataforma fue el Ateneo madrileño, del que llegaría a ser secretario y presidente.Adscrito al Partido Reformista de Melquiades Alvarez, fracasó dos veces en el intento de ser diputado, y ya antes de la Dictadura se alejó del campo monárquico. En 1925 creó Acción Republicana, nuevo molde de la izquierda burguesa, más al día que el desfasado radicalismo de Lerroux. Firmante del Pacto de San Sebastián, miembro del Comité Revolucionario de 1930, se ocultó tras el pronunciamiento de Jaca y evitó la prisión en la Cárcel Modelo. Ministro de la Guerra en el Gobierno Provisional constituido el 14 abr. 1931, sus reformas militares apuntaban no sólo a eliminar el peligro de una oficialidad monárquica, sino a afirmar el civilismo del Estado frente al militarismo que culminó en la etapa dictatorial, y a adoptar la estructura orgánica del Ejército a sus dimensiones reales; pero por falta de tiempo y medios, la obra de A. se quedó a la mitad, sin cuajar el propósito de crear un eficiente "ejército republicano". En las Cortes Constituyentes se reveló como gran orador y representante de un jacobinismo burgués que brindó su alianza a los socialistas convirtiéndose en orientador de toda da izquierda ( "bienio social-azañista" ). En esta etapa, presidió el Gobierno que se proponía la "revolución desde arriba", y se aprobaron la Ley de Bases para la Reforma Agraria y el Estatuto autonómico catalán. También hizo frente a la subversión ácrata y a la apelación de algunos al golpe militar (pronunciamiento de Sanjurjo).Durante el "bienio de derechas" (1933-1935), A. fue sañudamente perseguido, sobre todo tras la revolución de octubre de 1934 (detenido en Barcelona, se le creyó, injusta y erróneamente, implicado en el pronunciamiento separatista de Companys-Dencás). Propugnó en 1935, en sus "discursos en campo abierto", la repetición de la combinación de fuerzas que gobernaron durante el primer bienio. Su partido -ampliado y refundido con otros núcleos de izquierda, bajo la nueva denominación de Izquierda Republicana-, fue nervio fundamental del Frente Popular que triunfaría en las elecciones de febrero de 1936. A. formó Gobierno inmediatamente. pero no logró incluir en él a los socialistas. que prefirieron mantenerse al margen de las responsabilidades ministeriales sumándose a la agitación revolucionaria de los otros sectores proletarios. Aceptando la presidencia de la República en mayo de 1936, tras la destitución de Alcalá Zamora, A. renunció de hecho a canalizar el torrente frentepopulista que ya había desbordado los supuestos programáticos de la campaña electoral. Al producirse el alzamiento militar de julio y el estallido revolucionario como réplica, A. y el Gobierno se vieron totalmente anulados por la iniciativa de las sindicales obreras armadas; pero se le mantuvo en la presidencia para que llenase, de cara a Europa, la apariencia de un republicanismo democrático, muy alejado de la realidad española de aquellos terribles días. Intentó en algún momento la negociación de un cese de hostilidades, apelando secretamente a la mediación inglesa, gestión confiada a Besteiro en 1937. Pero durante la dictadura de Negrín, respaldada por los comunistas, la situación de A. se agravó: prácticamente fue un prisionero de su primer ministro hasta que, al producirse la gran ofensiva nacional en Cataluña e internarse el presidente y el Gobierno en Francia, renunció A. a la presidencia. M. en Montauban (Francia) en la noche del 3 nov. 1940, reconciliado con la Iglesia Católica pese al cerco sectario de sus propios amigos.Aparte su labor de ensayista (culminante en sus estudios sobre Valera y en la Velada de Benicarló), escribió una obra teatral ( La corona) y unas interesantísimas Memorias, para las que había redactado previamente unos incisivos Diarios.
C. SECO SERRANO.
BIBL.: M. AZAÑA, Memorias íntimas, Madrid 1939; G. DÍAZ AOIN, El pensamiento político de Azaña, Buenos Aires 1943; G. M. VERD, La conversión de Azaña, "Razón y Fe", núm. 1.058 (dic. 1986), 420-434.
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