Auvernia (auvergue) II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Sus orígenes históricos se identifican con los de Aquitania (v.). Estuvo poblada por los arvenes y, con la dominación romana, comprendida en la misma provincia de Aquitania hasta el a. 475, en que el emperador de Occidente, Julio Nepote; la cedió a los visigodos. Con la victoria de Clodoveo sobre Alarico fue anexionada al reino franco y, desmembrándose en la evolución de dicho reino, tuvo que sufrir frecuentes luchas intestinas que la asolaron. Siguió, pues, la suerte del reino de Aquitania en la época carolingia y, con la aparición del primer feudalismo francés, al hundirse el imperio de Carlomagno, fue separada del Borbonesado y el Velay, pasando a la dominación de una dinastía feudal aquitana fundada por Guillermo el Piadoso y constituyéndose como su centro de dominación. Hasta finales del s. x estuvo administrada por los duques tolosanos y por vasallos de éstos que se titularon condes de A.A mediados del s. xii, y después de una lucha dinástica entre estos condes, el antiguo territorio se desgajó en dos muy desiguales, ya que en uno de ellos quedó únicamente el denominado Delfinado Auvernés, que comprendía las tierras de la orilla derecha del Allier, una parte de Clermont y otra muy pequeña de la Limagne; esta parte mínima de la vieja A. quedó en poder de Guillermo VII y sus descendientes hasta los comienzosdel s. xv. En este siglo, coincidiendo con el proceso de la unificación francesa, la zona que hemos denominado el Delfinado, pasó a poder de la casa de Borbón por lazos matrimoniales de los antiguos dominadores. Un descendiente de éstos, el condestable de Borbón, fue desposeído de su soberanía por Francisco I a raíz de su defección para luchar en las filas de Carlos I de España (1523). Lo que perdió el condestable fue devuelto a sus descendientes que lo retuvieron hasta 1693, en que fueron liquidados sus derechos y el Delfinado Auvernés quedó definitivamente integrado en la corona francesa, aprovechando la falta de herederos legales.
Por su parte, el condado de A., que, como sabemos, mantuvo la mayor expansión territorial de la antigua región de A., había quedado en poder de Guillermo II el Viejo (finales del s. xii); pero posteriormente fue sufriendo progresivas amputaciones. La primera, a comienzos del s. xiii, es la de mayor significación política: se trata de la independencia de la ciudad de Clermont que se entregaba a la soberanía de su obispo, con lo cual se iniciaba una verdadera dinastía de obisposcondes de Clermont, origen de múltiples enfrentamientos entre los feudales laicos y estos señores eclesiásticos.La segunda escisión, menos representativa de una situación política interior, fue más grave por la extensión territorial que comportaba: se produce cuando Luis VIII de Francia se posesionó de una amplia zona, en torno a la ciudad de Riom, para entregarla en feudo a su hijo Alfonso de Poitiers. La trayectoria de esta zona desgajada fue azarosa: "devuelta" primero a la corona francesa, a la muerte de Alfonso en 1271, y posteriormente, después de casi un siglo de integración con la corona, de nuevo traspasada al ducado de Berry, cuando Juan el Bueno de Francia creó dicho ducado para entregarlo a su hijo menor. Por esta línea terminó formando parte de los dominios del condestable de Borbón, con lo que de algún modo se conseguía una momentánea reunificación parcial del antiguo condado, sufriendo, como es lógico, la suerte de los territorios del condestable que hemos señalado en las líneas precedentes. Lo que quedaba del primitivo condado, una vez efectuadas estas amputaciones estuvo brevemente adscrito a la corona francesa en época del rey de Francia Juan el Bueno, que había casado con la heredera del condado (1350); pero después recuperó su autonomía, al menos nominalmente, con la dinastía de los condes de La Tours d’Auvergne, a comienzos del s. xv, que la conservó bajo su soberanía hasta 1615, en que, a la muerte de la última representante, Margarita de Valois, quedó definitivamente unida a la corona. A lo largo de este complejo proceso de desintegración, A. fue especialmente afectada por las guerras de religión, al haberse constituido la ciudad de Issoire en una de las plazas fuertes del calvinismo.V. t.: FRANCIA IV y V.C. ALVAREZ SANTALV.
BIBL.: A. IMBERDIS, Histoire générale d’Auvergne, ClermontFerrand 1968; J. M. BIELAWSKI, Histoire du Comté d’Auvergne et sa capitale, ClermontFerrand 1869; G. BONNEFORY, Histoire de la administration civile dans la province d’Auvergne, París 1902.
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