Austria (üsterreich) I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
I. Medio físico. a) Relieve. b) Clima. c) Hidrografía. d) Vegetación. 2. Población. 3. División regional. a) El Vorarlberg. b) Tirol. c) Valle _del Salzach. d) Alpes orientales. e) Burgenland. .Í) Valle del Danubio. 4. Economía. a) Agricultura. b) Industria. c) Comercio.Con 83.857 Km2 y 7.650.000 hab. (1993), es uno de los estados centroeuropeos surgidos después de la I Guerra mundial, como consecuencia de la desmembración del Imperio austrohúngaro (v.) En 1938 fue anexionada al III Reich alemán, y al lado de éste participó en la II Guerra mundial. Hasta 1955, después de diez años de ocupación por las potencias vencedoras, no recuperó A. su total independencia política (v. u y iv). Está limitada al N por Alemania y la República Checa, al E por la República Eslovaca y Hungría, al S por Eslovenia, Italia y Suiza, al O por este último país y Liechtenstein.1. Medio físico. a) Relieve. Las cuatro quintas partes de A. son montañosas, ya que el país se extiende sobre la vertiente septentrional de los Alpes (v.). El resto pertenece al valle del Danubio. Desde el punto de vista morfológico estructural cabe distinguir tres grandes conjuntos regionales: los Alpes, el Valle del Danubio y la Llanura de Panonia, que en ocasiones reciben también la denominación respectiva de Alta A; Baja A., y Burgenland.
1) Alpes austriacos o Alta Austria. Los grandes conjuntos estructurales alpinos aparecen aquí muy desdibujados; los Prealpes occidentales pertenecen en su mayor parte a Baviera (Alemania), y las altas cumbres alpinas quedan repartidas entre los países vecinos, sin que constituyan una verdadera línea fronteriza. Por eso, la unidad regional de los Alpes austriacos es más aparente que real. De hecho, la extremada complejidad estructural y morfológica de la cordillera alpina se resuelve en una serie de pequeñas unidades comarcales que coinciden, ya con un bloque montañoso, ya con un corredor intramontano o con un valle glaciar. De ahí la complicada diversidad regional de esta parte de A., donde cada valle y cada macizo se individualizan por su recia personalidad geográfica. De O a E cabe distinguir en los Alpes austriacos cuatro amplios conjuntos montañosos que a su vez constituyen unidades regionales perfectamente definidas: el Vorarlberg, el Tirol, los Alpes de Salzburgo y los Alpes de Estiria.El Vorarlberg se encuentra en el extremo occidental del país haciendo frontera con el alto Rin y el lago de Constanza. Desde muchos puntos de vista el Vorarlberg es una región renana. Los valles de los ríos Inn, afluente del Rin, y Bregenzer Ache, afluente del lago de Constanza, canalizan la vida de esta región hacia el O. En cambio, las altas cumbres: Kaltenberg, 2.900 m.; Rotewand, 2.706 m.; MadererSpitze, 2.771 m.; KuchenSpitze, 3.170 m.; Hoher Riffler, 3.160 m.; Fluchthorn, 3.403 m.; etcétera, que separanel Vorarlberg del Tirol, contribuyen a acentuar todavía más su aislamiento. La mayoría de esos macizos son bloques calcáreos con interestratificaciones margosas, en los que la erosión diferencial ha labrado profundos valles. En ocasiones la estructura se complica con la aparición de mantos de corrimiento que cabalgan sobre las formaciones molásfcas del piedemonte bávaro.Más al E, el Tirol (v.) no es sino un gran surco longitudinal abierto de SO a NE, entre los Prealpes bávaros al N y los macizos del Oetztal y del Brennero al S, entre los cuales corre el río Inn. Ambas vertientes ofrecen una estructura y una litología muy diferentes que explican la variabilidad de formas topográficas a uno y otro lado del río. La vertiente norte constituye el dorso de los Prealpes bávaros y está formada por grandes bloques calcáreos profundamente disecados por los ríos alpinos afluentes del Danubio, cuyas cabeceras se acercan en ocasiones hasta menos de 10 Km. del Inn. La zona de mayor elevación se encuentra hacia el E, .en los Lechtaler Alpen, recorridos por el alto Lech, afluente también del Danubio: Mádelegabel, 2.645 m.; Grosser Krottenkopf, 2.657 metros; Parseierpitze, 3.038 m. Más al E y a espaldas del Zugspitze, 2.747 m., se encuentran los macizos de Wetterstein, 2.868 m.; Mieminger, 2.759 m.; Karwendel, 2.756 m.; Solstein, 2.641 m., y hasta 20 cumbres que rebasan ampliamente los 2.600 m. de altura.Al sur del Inn, los bloques calcáreos dejan paso a otros de naturaleza esquistosa y cristalina, propios de la zona axial alpina, a la que pertenecen los macizos de Oetztal y Brennero ya citados. La topografía es aquí de una bravura extraordinaria. A la altitud, frecuentemente superior a los 3.000 m., se une la acción erosiva de los glaciares que han eliminado todo vestigio de superficie de erosión sobre los macizos: Weisskugel, 3.736 m.; Glockturm, 3.356 m.; Wildspitze,3374 m.; Ramolkogl, 3.551 m., etc.En los Alpes de Salzburgo y en los de Estiria, la estructura longitudinal alpina, dirigida de 0 E, queda perfectamente marcada por los surcos intramontanos abier. tos por los principales ríos alpinos. El eje de toda esta zona alpina lo constituye una serie de bloques cristalinos que forman el conjunto montañoso de los Tauern, cuya altitud desciende paulatinamente a medida que se avanza hacia el E. En la parte occidental, los Hohen Tauern sobrepasan siempre los 3.000 m.; Grossvenediger, 3.797 metros; Rosso, 3.495 m.; Roterknopf, 3.281 m., etc. Más al E los Niedere Tauern o Bajos Tauern no pasan nunca de los 2.500 m. y pronto pierden categoría como cadena montañosa: KSnigstuhl, 2.331 m.; Eisenhut, 2.441 m.; Pranker HShe, 2.169 m.Al norte de los Tauern, los Alpes de Salzburgo propiamente dichos se extienden sobre 50 Km. de N a S, y casi 100 Km. de E a O. El tramo occidental, a partir del Inn, aparece constituido por materiales pizarrosos que dan una topografía de líneas suaves, únicamente rotas en ocasiones por los pequeños afluentes del Inn. Ésta es la zona de los Tuxer Alpen y los Kitzbühler Alpen que culminan, respectivamente, en el Ratkogel, 2.761 m.; y en el Gastein, 2.363 m. Hacia el E, las pizarras se acuñan contra los macizos cristalinos de la zona axial a medida que las formaciones calcáreas se van haciendo más frecuentes. En las calizas predominan las estructuras de grandes bloques aislados, profundamente entallados por los ríos afluentes del Danubio, que dan una topografía de inmensos frentes escarpados y altísimas mesas que en ocasiones se elevan hasta casi 3.000 m.: Dachstein, 2.995 metros; Totes Gebirge, 2.128 m.; Steinernes Meer, 2.653 metros; Kaiser Gebirge, 2.334 m.; Steinberg, 2.511 m.; etcétera, algunos de cuyos nombres aluden precisamente a peculiaridades del relieve cárstico (v. CARST).Al sur de los Tauern, los Alpes cárnicos forman frontera con Italia y culminan en el monte Coglians, a 2.760 metros. Hacia el este, y ya en la frontera con Yugoslavia, los montes Karawanken no son sino la última ramificación de los Prealpes meridionales que casi nunca pasan de 2.000 m.Los Alpes de Salzburgo al N, los Alpes cárnicos al S y los Tauern entre ambos, forman los ejes orográficos de la mitad oriental de A. Estas tres unidades morfológicas y estructurales aparecen separadas por dos grandes surcos longitudinales: al N, entre los Tauern y los Alpes de Salzburgo, el valle del ZalzachEnns; al S, entre los mismos Tauern y los Alpes cárnicosKarawanken, el valle del Drave. Esto, unido a la peculiar estructura de bloques aislados que ya ha sido explicada, hace que las comunicaciones en esta zona alpina sean mucho más fáciles de lo que una topografía tan complicada haría suponer.Continuando hacia el E, el vigor del relieve decrece aún más. Pasados los Bajos Tauern no se encuentran ya alturas superiores a los 2.500 m. Este tramo oriental alpino, que domina la Llanura de Panonia, son los Alpes de Estiria, cuya estructura es semejante a la de los tramos anteriores. Como en ellos, es posible distinguir también aquí tres grandes unidades: al N, una serie de bloques calcáreos ampliamente recortados que dan frentes muy abruptos desde los que se domina la Baja A.: Ebenstein, 2.123 m.; Hochswab, 2.227 m.; Rax, 2.009 m.; Schneeberg, 2.075 m.; más al S, los bloques cristalinos que continúan la formación de los Tauern: Stuhleck, 1.782 m.; Wechsel, 1.743 m.; Renfeld, 1.722 m., y entre ambas series de macizos, la amplia depresión del MürzLeitha. Siguiendo hacia el S, los bloques cristalinos se hunden suavemente bajo los materiales sedimentarios recientes de la Llanura de Panonia. únicamente en la parte occidental, más allá del río Mürz, se levantan dos amplias crestas graníticas paralelas orientadas de N a S entre las que se abre el valle del río Lavant, afluente del Drave. La más occidental de estas crestas forma los Sau Alpen, 2.079 m., y los Seetaler Alpen, 2.398 m.; la más oriental da lugar a los Koralpen, con 2.140 m. en el Speik Kogel.2) Valle del Danubio o Baja Austria. El segundo gran conjunto regional austriaco es el Valle del Danubio, conocido también como A. subalpina o Baja A. La mayor parte del valle adopta la forma de una depresión triangular, de amplia base abierta hacia Baviera, aguas arriba del río, que se va cerrando a medida que se prolonga hacia el E, para quedar estrangulada poco antes de Viena, situada ya en los aledaños de la Llanura de Panonia. La vertiente meridional del valle está formada por las estribaciones de los bloques calcáreos prealpinos, ya citados, y por la serie de materiales molásicos, de edad miocena, que colreatan el valle y han sido profundamente abarrancados por la erosión. El Hausruck con 800 m. de altitud en el Gobelsberg constituye la máxima elevación de la zona. En el límite entre las montañas prealpinas y los depósitos terciarios de la depresión, quedan abundantes formaciones morrénicas, que en ocasiones dan origen a la formación de lagos: Aller See; Traun See, etc.La vertiente septentrional del mismo valle corresponde a la prolongación hacia el SE del macizo de Bohemia, que lanza su espolón granítico contra los Prealpes, cerrando así la depresión del Danubio por el E. El macizo de Bohemia es un bloque disimétrico, fuertemente basculado hacia el SO, de manera que el frente abrupto del mismo mira hacia la depresión de Bohemia, en Checoslovaquia, mientras que el dorso, de pendiente suave, viene a morir en A. por debajo de los mantos terciarios del Valle del Danubio. El río corre adosado al bloque cristalino, al que en ocasiones llega a morder en sus bordes con profundos encajamientos de sobreimposición. El límite fronterizo con Checoslovaquia da las mayores elevaciones: Pl8ckenstein, 1.738 m.; Sternstein, 1.125 m.; Viehberg, 1.111 m. En ocasiones, algunos bloques aislados alcanzan altitudes semejantes: Ochsenberg, 1.024 m.; Weinsberg, 1.039 m.; Peilstein, 1.060 m.Aguas arriba de Krems, el Danubio se abre paso hacia la Llanura de Panonia, a través de profundos desfiladeros que constituyen uno de los caracteres morfológicoestructurales más interesantes de la A. subalpina.3) La Llanura de Panonia o Burgenland. Ocupa una amplia franja de piedemonte entre las alineaciones montañosas citadas y la frontera austrohúngara. Es la región del Burgenland, en la que cabe diferenciar dos partes: la más meridional, accidentada por las últimas estribaciones alpinas, y la septentrional, una auténtica llanura conocida como Cuenca de Viena. Por el E la Cuenca de Viena se abre hacia el cenagoso lago Neusiedl, que A. comparte con Hungría. Por el O dicha cuenca penetra en los macizos cristalinos de los Alpes gracias a una serie de fallas, con resurgencias termales, que han permitido el hundimiento de bloques entre el Wienerwald y el LeithaGebirge.b) Clima. El clima de A., considerado en conjunto, es francamente continental; pero la especial configuración del relieve introduce tantas modificaciones locales que, de hecho, A. es un mosaico climático en el que se dan los más variados contrastes. La influencia oceánica queda ya muy lejos, pero la barrera alpina no es suficiente para impedir la penetración de las influencias mediterráneas, que llegan muy al interior del país hasta más allá del Danubio. Toda A. es un dominio climático de transición entre los climas continentales y los mediterráneos, con las modificaciones propias de los climas de montaña y de valles cerrados.La isoterma de los10° C reducida al nivel del mar, atraviesa el país de O a E, dejando a un lado el Valle del Danubio y a otro los Alpes.Durante los meses del verano, la mayor parte de A. queda entre las isotermas de los 20 y de los 21°, mientras que durante el invierno la temperatura desciende hasta 0. Esto con las isoter. mas reducidas, pero la marcha de las temperaturas reales se aparta mucho de este esquema teórico. Salvo muy raras excepciones, todo el país registra temperaturas medias anuales inferiores a los 10°: Bregenz, en el Vorarlberg, 8,2; Innsbruck, 7,9; Salzburgo, 7,9; Klagenfurt, 7,2; Graz, 8,1; Viena, 9,2.Mucho más representativas que las temperaturas medias anuales son las estacionales. El invierno es en todas partes muy frío; tanto más frío cuanto mayor es el aislamiento de las comarcas, en lo cual la topografía juega un papel decisivo, especialmente por los fenómenos de inversión térmica a que da lugar. Bregenz, en el alto Rin, registra 1,3° en enero, casi lo mismo que Viena, 1,7, en el extremo opuesto del país; Innsbruck, muy aislada, 3,3; Landeck, 3; Freistadt, a espaldas de la Selva de Bohemia, 3,7; MSdling, 1,1; Salzburgo, 2,4; Graz, 3,4, y Klagenfurt, en los limites de Estiria, 6,4. Por el contrario, el verano es en todas partes cálido excepto en las montañas. Las temperaturas medias del verano varían, según las zonas, entre 17 y 20°. A medida que se avanza hacia el E los contrastes entre el verano y el invierno son más fuertes, como consecuencia del incremento de la continentalidad: Gutenstein registra 16,9° en julio; Ischl, 17,4; Bregenz, 17,6; Innsbruck y Salzburgo, 17,8; Sankt Pá1ten y Graz, 18,5; Klagenfurt, 18,8; Viena, 19,6; Westadt, 19,7.Como resultado de todo ello, las amplitudes crecen también a medida que se avanza hacia el E: Bregenz, 18,9°; Innsbruck, 21,1; Salzburgo, 20,2; Viena, 21,3; Graz, 21,9; Klagenfurt, 25,2. Como se ve, no son los fríos invernales los que originan las fuertes amplitudes térmicas, sino los calores del verano.La continentalidad se acusa también en la abundancia y el régimen de las precipitaciones. La mayor parte del país recibe entre 500 y 800 mm. de lluvia anual, excepto las altas cumbres alpinas que reciben cantidades de lluvia superiores a los 1.500 mm. y las cuencas interiores intramontanas donde son raras las precipitaciones de más de 400 mm: En la Baja A. el promedio de precipitaciones se encuentra en torno a los 600 mm.; pero la degradación hacia el E es rapidísima, de manera que el Corredor de Moravia, al nordeste del país, recibe menos de 400 mm. y sobre el lago Neustadt la lluvia anual escasamente totaliza 500 mm. En todo el territorio austriaco los macizos montañosos establecen islas de humedad, de manera que mientras en las depresiones, incluso las de la zona alpina, rara vez caen más de 850 mm. de lluvia, en los macizos próximos llueve tres o cuatro veces más: Innsbruck (600 m. de altura), 850 mm.; Dachstein y Hochkánig (2.900 m. de altura), 2.000 mm.; Klagenfurt (440 m. de altura), 950 mm.; Graz (370 m. de altura), 850 mm.La mayoría de las depresiones intramontanas de los Alpes austriacos son áridas, como consecuencia del efecto desecante de los vientos fohen (v.. VIENTO), que dan cielos despejados y de una gran luminosidad durante la mayor parte del año.El régimen pluviométrico se caracteriza por la abundancia de las precipitaciones estivales en comparación con las del invierno, lo cual viene a caracterizar todavía más la continentalidad del clima. Los meses del invierno son secos, especialmente enero y febrero, durante los cuales cae menos del 5% de la lluvia anual. En cambio, julio es en general el mes. más lluvioso del año, con precipitaciones superiores al 20% del total.c) Hidrografía. La red fluvial. austriaca es muy simple. Todo el complejo hidrográfico del país se reduce a un gran tronco colector, el Danubio (v.), que corre de O a E drenando todo el territorio, excepto una pequeña parte en el extremo occidental,. que vierte al Rin. Los afluentes austriacos del Danubio por su margen izquierda son de corto curso y escaso caudal: las características morfológicoestructurales de la región y las peculiaridades climáticas impiden el desarrollo de avenamientos largos y caudalosos. En cambio, los afluentes alpinos: Inn, Salzach, Enns, Leitha, destacan por su longitud y por sus particularidades hidrológicas. Aunque todos estos ríos son alpinos, distan mucho de tener un régimen común. Las particularidades regionales son tan variadas, desde el punto de vista de los factores generadores del régimen hidrológico, que cada río se caracteriza por un régimen particular, en el que a tramos pesan, unas veces más, otras veces menos, las condiciones glaciares, nivales o pluviales.El verano es, sin excepción, la época de las aguas altas. Ya en abril, como consecuencia de la fusión de las nieves y de los heleros alpinos, comienza a elevarse el caudal de los ríos austriacos, que durante los meses invernales, de octubre a marzo, acusan su mínimo hidrológico. El máximo se produce entre mayo y septiembre, con una fuerte elevación entre juniojulio. El Inn da en Passau, junto a la frontera austrobávara, 1.750 m3/seg. en julio, y solamente 480 en febrero; el Drave, en la frontera austrohúngara, registra 500 m3/seg. en julio y 150 en febrero; el Mur, aguas abajo de Graz, en Radkersburg, lleva en julio un caudal de 250 m3/seg. y 120 en enerofebrero. El verano es también la época de las grandes crecidas, especialmente entre agosto y septiembre. El Inn, a su paso por Innsbruck, ha llegado a totalizar un caudal de 1.600 m3/seg.; 2.700 en Wasserburg (Baviera), y más de 6.800 en Passau. El Enns, en su confluencia con el Danubio, registró en septiembre de 1899 3.200 m3/seg.; es decir, unas cinco veces su caudal ordinario por esas fechas. El Drave, a su paso por Villach, ha dado más de 2.000 m3/seg. en varias ocasiones; y lo mismo sucede con los restantes ríos austriacos.Todas estas irregularidades repercuten en el régimen del Danubio. El Danubio austriaco, con más de 600 Km. de recorrido, es un río de régimen hidrológico complejo. En la llanura de la Baja A. recibe las precipitaciones, ciertamente no muy intensas, de las perturbaciones invernales atlánticas que llegan hasta allí muy debilitadas. El Danubio acusa estas lluvias porque en su recorrido por Baviera algunos de sus afluentes tienen un régimen francamente pluvial. En primavera y a lo largo del verano su caudal se incrementa por las aguas procedentes de la fusión de las nieves alpinas. El resultado de ello es un caudal abundante durante todo el año, con un máximo de verano que no llega a doblar el caudal de los meses de aguas bajas. A su paso por Viena el río lleva 1.500 m3/seg. desde noviembre hasta febrero, y en pleno verano el caudal se eleva hasta 2.500 m3/seg. Las grandes avenidas de los afluentes danubianos se acusan también en el colector: en Viena se han registrado riadas de hasta 14.000 m3/seg., coincidiendo con situaciones climatológicas excepcionales.d) Vegetación. Las características topográficas de A., la exposición de los bloques montañosos, y el mayor o menor aislamiento de las diferentes zonas respecto de los factores generadores del clima austriaco, condicionan la distribución de las formaciones vegetales. En el mapa ecológicovegetal de A. hay que distinguir dos grandes zonas: los Alpes y la Baja A. En los Alpes austriacos se encuentran los mismos pisos de vegetación que en el resto de la cadena alpina, si bien los límites altitudinales acusan las particularidades de los climas y las topografías locales. Por debajo de los heleros, hasta los 1.500 6 1.600 m. de altitud, se extienden las formaciones de praderas alpinas, cuya distribución obedece por igual a causas climáticas y edáficas. El piso de pradera alpina deja paso, en seguida, al bosque abierto con predominio de coníferas de altura, especialmente Pinus montana y Pinus Cembra. El, límite altitudinal de las coníferas desciende rápidamente desde las regiones occidentales hasta las orientales de Estiria. En el Vorarlberg las Piceas y algunas variedades de Pinus suben hasta los 2.400 m. de altura, mientras que en el extremo oriental de la cadena alpina dicho límite se halla hacia los 1.200 m. de altitud.Por debajo de los 1.000 m. se extiende por todas partes una formación mixta de frondosas y coníferas, con mayor o menor predominio de unas u otras especies, según factores locales de exposición, litología y suelos. En el Valle del Danubio y en el piedemonte oriental de los Alpes austriacos predomina el haya; mientras que en las estribaciones prealpinas el dominio corresponde a las coníferas y de manera especial a las Piceas. En los aledaños de la Llanura de Panonia, y en todos aquellos lugares donde la sequedad se deja sentir con mayor intensidad, los hayedos dejan paso a los robledales de tipo centroeuropeo. En las zonas de altitud inferior a 700 m. el bosque forma manchones irregulares, que indican la fuerte deforestación que a lo largo de los siglos ha permitido la conquista de espacios agrícolas.2. Población. A. cuenta con 7.650.000 hab. (1993) y aun este escasísimo potencial demográfico no se ha conseguido sin dificultades. Con anterioridad al tratado de Versalles, el Imperio austrohúngaro tenía más de 56 millones de hab. La reorganización política que siguió a la derrota de las potencias centrales supuso para A. un gran traumatismo demográfico del que no se ha repuesto. A. perdió de golpe en aquella ocasión las regiones más populosas y económicamente más dinámicas, quedando reducida a los territorios ya citados. Durante más de 15 años A. se debatió en una constante recesión económica y humana, complicada más tarde con la anexión a Alemania y su participación en la II Guerra mundial. Hacia 1950 A. era uno de los países más envejecidos de Euro’ pa. El 16% de la población tenía más de 60 años, y los jóvenes de menos de 20 años representaban solamente el 28%. Cuarenta años después, esa situación no había cambiado. En 1991 la población menor de 15 años representaba el 17% del total, y las personas de más de 64 años, el 15%. El envejecimiento relativo de la población austriaca es, pues, muy grande. En 1950 el índice de juventud (proporción de jóvenes respecto al de viejos) ascendía a 1,4; en 1991 era tan sólo de 1,1, es decir, había casi el mismo número de jóvenes que de viejos.En medio siglo (de 1940 a 1990) la población austriaca solamente se incrementó en 350.000 almas, que supone menos del 1 por mil acumulativo anual. El crecimiento vegetativo de la población austriaca ha sido en ese período prácticamente nulo, como resultado de una natalidad muy baja, 1112 por mil, y una mortalidad semejante. Las expectativas no son mejores, así las previsiones demográficas para el año 2025 dan una cifra de 8 millones de habitantes. Para esa fecha, la población dependiente (jóvenes más viejos respecto del total) que en 1991 era del 32%, será probablemente del 40%, si no aumenta la tasa de fecundidad, que en el año de referencia era de 1,4 hijos por mujer (para mantener estable el número de hab. es necesaria una tasa de 2,1 hijos por mujer).La densidad de población es de 91 hab/Km2, una de las más bajas de Europa central. Las zonas más pobladas son las de la Baja A. en el Valle del Danubio, donde sobre una superficie equivalente al 37% del territorio austriaco vive el 57% de la población. Aquí las densidades alcanzan frecuentemente cifras superiores a los 100 habitantes por kilómetro cuadrado. Esta concentración demográfica, relativamente fuerte aunque muy alejada de las concentraciones renanas o de los Bórde centroeuropeos, no se debe tanto a peculiaridades agrarias o industriales, cuanto a que el Valle del Danubio ha desempeñado desde antiguo un importantísimo papel como vía de paso que ha permitido los intercambios comerciales y culturales entre los pueblos del oriente europeo, y aun asiático, y de las regiones renanas. El limes romano centroeuropeo estaba en el Danubio, y todos los pueblos que han recorrido Europa alternativamente de N a S o de E a O, en una sucesión de migraciones pendulares, que no ha concluido, han utilizado esta vía de paso. La misma fragmentación política de Europa central, tiene como trasfondo funcional el Valle del Danubio. Esto es lo que explica la mayor concentración demográfica de la Baja A.Las regiones alpinas fueron, durante siglos, áreas marginales del Imperio austrohúngaro, incapaces de soportar una elevada presión demográfica, la cual se aliviaba mediante la emigración hacia los centros urbanos o sentando plaza de soldado en los ejércitos mercenarios de Europa, y preferentemente en los austriacos. Los intereses de las regiones alpinas coincidían más con los de los países vecinos, también alpinos, que con los de Viena, situada en el borde mismo de la Llanura de Panonia. Por eso, a la A. del Danubio, aguas arriba de Linz, se la suele denominar en los textos antiguos Alta A., porque evidentemente así era vista desde Viena.
Viena (v.) ocupa hoy una situación marginal dentro del territorio austriaco. La vía del Danubio sigue siendo importante, pero su papel decayó después de la H Guerra mundial. Así, poco a poco las regiones alpinas han ido, adquiriendo un gran peso demográfico y económico dentro del país. Entre 1962 y 1968 Viena creció solamente un 0,5%; Linz, la gran ciudad danubiana, aparte de Viena, creció un 4%; pero las regiones alpinas han visto aumentar su población hasta un 10% en ocasiones. La tradicional economía de montaña, que no permitía más que un nivel de vida muy bajo, se ha visto complementada con una serie de actividades del sector terciario que sin menoscabo de la agricultura y ganadería tradicionales han dado un fuerte impulso a la economía de esta región. La consecuencia inmediata ha sido una inversión en el sentido de las migraciones: mientras la Baja A. apenas experimenta crecimiento demográfico, la Alta A. se ha convertido en área de atracción demográfica.3. División regional. La unidad nacional del Imperio austrohúngaro venía dada por la yuxtaposición de reinos y provincias que gozaban de una gran autonomía. El federalismo, más o menos mediatizado por el poder central, cuenta en A. con una gran tradición histórica. La Constitución de 1920 consagró la forma política de administración federal, que fue también adoptada cuando en 1955 A. recuperó la plena soberanía después de la lI Guerra mundial. El territorio austriaco se halla dividido en nueve provincias o LUnder, que a continuación detallamos con sus correspondientes capitales: Viena; Baja A. (Sankt Pólten); Alta A. (Linz); Salzburgo (Salzburgo); Tirol (Innsbruck); Vorarlberg (Bregenz); Carintia (K1agenfurt); Estiria (Gran); Burgenland (Eisenstadt). Debido a razones físicas y humanas, todas las provincias o Ltinder austriacos tienen una recia personalidad geográfica. Las circunscripciones administrativas se sobreponen con ligeras modificaciones, a unidades regionales que han tenido vida propia durante siglos.a) El Vorarlberg. La provincia más occidental es el Vorarlberg (322.000 hab. en 1993), que tiene por capital a Bregenz, pequeña ciudad de 25.000 hab. a orillas del lago Constanza (v.). El Vorarlberg vive en cierto modo de espaldas al resto de las provincias austriacas. El Alto Rin canaliza toda la actividad económica hacia Suiza y las regiones renanas. La industria textil de bordados, confección, etc., heredera de una tradición artesana que tiene varios siglos, se localiza en pequeños núcleos urbanos de 25.000 a 35.000 hab.: Hórbranz, Hard, Dornbirn, Gótzis, etc. El aislamiento del Vorarlberg planteó en algún momento problemas políticos que se resolvieron con la construcción de un ferrocarril que alcanza el alto Inn en el Tirol por el túnel de Arlberg a 1.790 m. de altitud.b) Tirol. El Valle del Inn o Tirol constituye una unidad regional perfectamente diferenciada cuyos límites dibujan el perfil de las altas cumbres alpinas. Si el Vorarlberg se siente vocacionalmente inclinado hacia el Rin, el Tirol lo hace hacia Baviera (v.) siguiendo el curso del río. Ésta ha sido también una región aislada del resto de A., más preocupada por sus relaciones comerciales con Alemania e Italia que por los problemas de la política nacional. El aislamiento ha sido roto desde que el ferrocarril llega al Valle del Salzach por un collado a 1.800 m. de altura. La revalorización del eje de comunicaciones NS de Europa, a través de los Alpes, y la aparición de nuevas actividades están dando una nueva fisonomía socioeconómica al Tirol. Aun así, es una de las regiones menos pobladas de A., con una densidad de población inferior a los 50 hab/Kmz. La capital es Innsbruck (120.000 hab.), sobre el Inn, en un paso de uso antiquísimo que da nombre a la ciudad.c) Valle del Salzach. Más al E, el territorio de Salzburgo coincide prácticamente con el Valle del Salzach, cuya personalidad geográfica reviste los mismos caracteres que la de los valles anteriores. El Salzach, que hasta su confluencia con el Inn forma frontera con Baviera, es un río típicamente alpino. Primeramente corre de O a E, siguiendo uno de los corredores intramontanos formados en el contacto entre los bloques cristalinos de los Hohe Tauern (más de 3.500 m. de altura), que constituyen la vertiente meridional del valle, y los bloques esquistosos de los Kitzbühler (2.500 m. de altura), que forman la vertiente norte. Luego tuerce bruscamente hacia el N buscando salida al Danubio a través de grandes bloques calcáreos que dan una topografía sumamente accidentada. Precisamente en el punto donde el río abandona definitivamente la montaña se encuentra la capital, Salzburgo, con 140.000 hab., que ha sido durante mucho tiempo la ciudad rectora de los Alpes austriacos y todavía conserva algunas de las funciones regionales que le dieron primacía en otro tiempo. El cambio socioeconómico que ha experimentado toda A. llega también a esta ciudad, que, gracias a ello, conoce una nueva época de prosperidad. Salzburgo goza de un emplazamiento que controla una de las vías de penetración en los Alpes. Fue campamento militar romano, y durante siglos los emperadores austriacos hicieron de la ciudad una de las plazas fuertes más importantes del país. Con el cambio de las ideas estratégicas perdió su importante papel militar, pero conservó su función residencial y de atracción veraniega que es lo que modernamente ha dado nueva vitalidad a la economía ciudadana. Aparte de algunas industrias relacionadas con la madera, Salzburgo es un centro comercial y sobre todo cultural y turístico.d) Alpes orientales. El grueso de los Alpes orientales se reparte entre Estiria (v) y Carintia. Aquélla ocupa el eje central alpino, mientras que Carintia se extiende sobre el surco intramontano meridional de los Alpes que sigue el río Drave. Si los valles septentrionales se sienten vocacionalmente inclinados hacia el Rin o Baviera, Carintia lo hace hacia Italia y el Po. El alto Drave es un río italiano y su valle constituye una excelente vía de penetración desde el Mediterráneo hacia Centroeuropa. Ésta es la vía tradicional de paso para ir desde Italia a Viena por Klagenfurt.El extremo oriental de Carintia forma el Tirol oriental, comarca muy alejada del Tirol propiamente dicho. Se trata de un amplio valle de origen glaciar jalonado por los Altos Tauern al N, y los Alpes Pusterios al S, ya en Italia. El murallón granítico de los Tauern, con más de 3.500 m. de altura, impide toda comunicación con el Valle del Salzach, situado, en la cara norte de la barrera montañosa. El único portillo practicable que rompe la continuidad orográfica es el que sigue el alto Drave y facilita las comunicaciones con Italia. El Tirol oriental, lo mismo que la Engadina o el Alto Adigio, es una región en constante litigio, sin que se haya llegado todavía a una solución política estable a pesar de los reiterados esfuerzos de los respectivos Estados nacionales. Más al E, siguiendo el valle del Drave aguas abajo, el relieve se complica extraordinariamente. Los pequeños ríos que descienden de los Tauern’han labrado profundos valles y modelado un relieve sobreimpuesto a otro glaciar, muy vigoroso, que en ocasiones conserva todas sus peculiaridades. Además, la estructura alpina, predominantemente dirigida de O a E, se complica con la aparición de afloramientos de rumbo NS, fenómenos de fractura que han producido elevaciones y hundimientos de bloques, mantos de corrimiento, etc. A todo esto se añade la disposición caótica de los materiales glaciares que han colmatado la depresión. El Valle del Drave, con el que se identifica Carintia, es en realidad una zona de topografía muy accidentada. Los ríos alpinos han depositado imponentes masas de acarreos glaciares que han permitido la formación de lagos morrénicos: Millstñtter See, Wórther See, etc.El límite meridional de Carintia lo constituyen los Alpes cárnicos y los Karawanken. Pero entre esta última alineación alpina y el Drave se levanta una inmensa arista de 100 Km. de longitud, por sólo 10 Km, de anchura y más de 2.000 m. de altura que forma los Gailtaler Alpen, al sur de los cuales corre el río Gail. Villach, en la confluencia del Gail con el Drave, es una pequeña ciudad de 55.000 hab., que cuenta con algunas industriastextiles y metalúrgicas de poca importancia, pero es un nudo clave en las comunicaciones de A. e Italia. Aguas abajo de Villach se abre una zona de colinas morrénicas que forman la comarca de Rosenthal, donde se encuentra Klagenfurt, capital de la Carintia, a orillas del pequeño río Glan, con 90.000 hab. Magenfurt es también un importante nudo de comunicaciones en la encrucijada de caminos que conducen desde el Drave a Estiria por el valle del Mur. Su situación ha permitido el desarrollo de pequeñas industrias textiles, metalúrgicas de transformación, químicas, derivados de la madera, piel, zapatos, etc. A pesar de esta incipiente industrialización, Carintia sigue siendo una región predominantemente agrícola, con un poblamiento rural disperso entre los densos bosques que ocupan las colinas morrénicas.
e) Burgenland. El límite de las cadenas alpinas, en el contacto con las llanuras húngaras, es el Burgenland; una de las más pequeñas provincias austriacas con sólo 3.965 Km2 y una densidad de 68,3 hab/Km2. La capital es Eisenstadt (11.000 hab.), a poca distancia del cenagoso lago Neusiedl. El Burgenland no es más que el piedemonte de las últimas estribaciones alpinas que se prolonga hasta el río Raab, afluente del Danubio, muy al interior ya de las llanuras húngaras. Esto es un inconveniente grave; porque la línea fronteriza ha truncado un desarrollo armónico consecuente con las peculiaridades geográficas de la región. El Burgenland no cuenta con ninguna vía de comunicación importante; tampoco hay allí ninguna gran ciudad, ninguna industria de consideración, ningún yacimiento mineral de rentabilidad aceptable, ni siquiera la agricultura es próspera como consecuencia de la fuerte continentalidad del clima. Aguas abajo, la frontera húngara; aguas arriba, el murallón alpino. El Burgenland ha sido siempre una región de agricultores y pastores. Las condiciones climáticas sólo permiten el crecimiento de un bosque abierto, muy degradado, en el que los rebaños de ovejas encuentran pasto suficiente. Algunas industrias textiles en decadencia ponen la única nota diferenciadora en una región donde más del 60% de la población activa es agrícola o ganadera. Las nuevas coyunturas socioeconómicas empujan a una fuerte emigración hacia los centros industriales de Estiria (Graz), Magenfurt y los nuevos núcleos turísticos alpinos.f) Valle del Danubio. El Valle del Danubio, con las provincias de Alta y Baja A., cierra el cuadro de la geografía regional austriaca. Ya se ha explicado anteriormente el sentido que cabe dar a estas dos denominaciones. El Valle del Danubio es todo él Baja A., respecto de la zona alpina, y así se explica hoy en los modernos manuales de geografía. Linz, capital de la Alta A., se encuentra a 260 m. de altitud; Viena, capital de la Baja A., a 202 m. La escasa diferencia de altitud entre ambas ciudades pone de manifiesto lo convencional de aquellas denominaciones, una vez que han sido superadas las circunstancias históricas que hicieron de A. la Marca del Este.La provincia de la Baja A. es la que cuenta con mayores extensión y población: 19.174 Km2 y 1.435.000 hab. (1993). Se extiende desde la frontera de la Rep. Checa al N, hasta las últimas estribaciones de los Alpes, al S; desde el Corredor de Moravia, al E, hasta el río Enns, al O. El Danubio es el gran eje sobre el que se articula la organización regional de la Baja A. Pero, a diferencia de lo que sucede en las provincias alpinas, la Baja A. se caracteriza por una potente y diferenciada vida comarcal, resultante de la yuxtaposición de factores físicos y humanos, cuya interacción tiene muchos siglosde antigüedad. Al norte del Danubio, sobre el dorso de los macizos de Bohemia, se extiende una de las regiones que han pesado más en la evolución económica y política del país. La parte más occidental de esta región es el Waldiverter, una comarca poblada de bosques a través de los cuales se ha establecido, desde tiempo inmemorial, la comunicación entre el Danubio y el Elba por Bohemia. Hoy es una región predominantemente agrícola y ganadera; pero en otros tiempos se desarrollaron allí importantes centros industriales, en los que se elaboraba el hierro y otros metales no férreos. En la parte oriental, los bosques, que antiguamente poblaban la región, han sido talados poco a poco para conquistar espacios agrícolas sobre los ricos y profundos suelos loéssicos (v. suF_Lo) que tapizan el zócalo cristalino. Así ha podido desarrollarse una floreciente agricultura centrada en el cultivo del viñedo y del cual toma nombre la región: es el Weinvierter o Tierra del vino. El viñedo crece aquí en condiciones ecológicas sumamente adversas, superadas gracias a la habilidad y cuidados de los agricultores austriacos. El cultivo de la vid, resulta excesivamente caro, peor lo que paulatinamente el viñedo va cediendo espacio a la remolacha, al lino, lúpulo, etc.
Al sur del Danubio, los Prealpes austriacos, y el espolón granítico de la Wienerwald o Selva de Viena, a cuyo extremo se encuentra la ciudad, constituyen una región de bosques sin apenas espacios agrícolas.El peso demográfico y económico de la Baja A. gravita sobre el Valle del Danubio y sobre la Cuenca de Viena. Aquél, como ya se ha dicho, es disimétrico; el río corre adosado al macizo cristalino que forma la vertiente norte del valle y en ocasiones llega a morder en el mismo, tallando un cauce profundo y angosto. Pero al otro lado, en la vertiente sur, los materiales detríticos, fácilmente deleznables, que tapizan el piedemonte prealpino, dan buenos sueldos agrícolas, sobre los que se concentra una gran densidad de población. Las grandes vías de comunicación no siguen el curso del río, sino que corren por esta zona de piedemonte en la que se han desarrollado importantes ciudades industriales: Sankt Pólten (51.000 habitantes), Ybbs, Klosterneuburg, etc. En cambio, las ciudades nacidas sobre el mismo río con una clara función militar han ido perdiendo importancia. De ellas, sólo Krems conserva su importancia. La Cuenca de Viena es una fosa tectónica abierta hacia el E, que destaca por su importancia agrícola. Pero hacia el interior de la misma, Wiener Neustadt es, con 36.000 hab., un importantísimo centro textil.La Alta A. es la provincia de mayor densidad de población. Su capital es Linz.(200.000 líab.) a orillas del Danubio. Contrariamente a lo que sucede con la Baja A., la mayor parte de esta provincia se extiende sobre las montañas prealpinas y su piedemonte hasta el río. La consecuencia es un mayor desarrollo de la agricultura y una fuerte concentración demográfica. Además de Linz, Wels (50.000 hab.), Steyr y Ried son ciudades industriales. Linz ha heredado la vieja tradición metalúrgica del Waldvierter, cuyos accesos controla, y es, juntamente con Krems, un importante centro siderúrgico en torno al cual se han desarrollado importantes industrias metalúrgicas y mecánicas. En el extremo meridional de la Alta A. la vida regional vuelve a adquirir los caracteres de la vida de montaña modernamente remodeladas por la atracción turística. Por el Traun se llega fácilmente hasta el circo glaciar de los Salzkammergut, flanqueado por los bloques del Totes Gebirge, donde se suceden los lagos de origen glaciar, junto a los cuales, como el Hallstátter See, se han desarrollado algunas de las culturas más antiguas de Centroeuropa (v HALLSPATn CULTURA DE).4. Economía. A lo largo del s. XX, la vida econórmca de A. ha pasado por muchas vicisitudes: pérdida de los territorios de Bohemia, Hungría y Bosnia en 1918; anexión política y económica al Reich alemán en 1938; vuelta a la independencia política en 1945, tras la derrota alemana; servidumbre de la ocupación aliada y carga de las reparaciones de guerra hasta 1955 en que los aliados abandonaron el territorio austriaco previas determinadas concesiones políticas y económicas; petición formal de ingreso en la CEE en 1989.Los Gobiernos austrohúngaros habían dado a cada uno de los conjuntos nacionales que constituían el país un papel específico en su economía. Al disgregarse el Imperio, se produjo una gran distorsión en el equilibrio económico interno de cada una de las nuevas nacionalidades aparecidas, ya que el desarrollo económico de cada una de ellas había sido planteado sobre una base sectorial de complementariedad a escala interregional. Las zonas industriales de mayor importancia quedaron incorporadas a la antigua o ex Checoslovaquia; Hungría se formó sobre las mejores tierras de cultivos cerealistas y A. quedó reducida a la zona montañosa alpina del antiguo Imperio y al valle superior del Danubio.a) Agricultura. Así, el 73% del territorio austriaco es montañoso y apenas se encuentra espacio agrícola arable. Los bosques de hayas y coníferas ocupan el 40 del territorio. Se cultivan menos de 1,5 millones de Ha, el 55% en forma de praderas permanentes. A la terminación de la guerra, la población activa ocupada en la agricultura representaba el 36% de toda la población laboral. Desde entonces, el éxodo rural hacia las ciudades ha sido muy fuerte. En 1961, la agricultura daba trabajo a 800.000 personas; en 1993 eran 217.000 las personas ocupadas en estas actividades (un 6 % de la población activa). Todo ello ha originado una gran escasez de mano de obra campesina, que ha sido contrarrestada por la mecanización. A. es uno de los países europeos que posee mayores tasas de mecanización agrícola. Aun así, la agricultura tan sólo aporta el 3 % del producto interior bruto (1993). El 93% de las tierras arables se dedican al cultivo de los cereales, especialmente trigo, cebada y maíz: 316.000 Ha., 220.000 Ha. y 194.000 Ha., respectivamente, en 1990. Siguen en importancia la patata (135.000 hectáreas); la remolacha azucarera (40.000), y la vid (55.000). Los rendimientos por unidad de cultivo son elevados, pero no tanto como los de los países de Europa occidental. Si en 1965 se recolectaron 2.540.000 t. de patata y se extrajeron 235.000 t. de azúcar de la remolacha cosechada, en 1990 se recolectaron 900.000 t. de patata y 335.000 t. de azúcar de remolacha. A estos cultivos, que pueden considerarse tradicionales, hay que añadir el girasol y pequeñas cantidades de tabaco.A pesar de los esfuerzos realizados: mecanización de las faenas agrícolas, consumo intensivo de abonos, concentración parcelaria, selección de semillas, etc., la agricultura austriaca es insuficiente para satisfacer las necesidades alimenticias del país. A. tiene que importar aproximadamente un 7 % de los alimentos que consume. A partir de 1960 se inició un proceso de transformación agrícola y mejora ganadera para dotar al país de productos proteínicos (carne, leche y huevos) que ha dado excelentes resultados, permitiendo a A. cubrir sus propias necesidades y exportar a los países vecinos.La producción de madera se acerca a los 15 millonesde m; por año. Como productos derivados, en 1993 se obtuvieron 250.000 t. de pasta de papel y 1.000.000 t. de celulosa, destinadas en su mayor parte a la exportación.
b) Industria. La industria contribuye con el 375,1 a la formación de la renta nacional y da trabajo al 37%, de la población activa. Estas cifras indican que la industria pierde importancia relativa frente a los servicios, que con el 55% de la población activa proporcionan el 605,1 del producto nacional bruto. En orden de importancia, las principales actividades industriales son las siguientes: industrias alimenticias, químicas, textiles, construcciones mecánicas y la industria siderúrgica pesada. Esta clasificación, válida en el interior del país en función del número de personas que trabajan en cada una de las industrias citadas, no responde al conocimiento que de A. se tiene en el mundo. De cara al exterior, las principales industrias austriacas son la siderúrgica y la química. En 1990 se produjeron 4.500.000 t. de acero que, dada la escasa población del país, hacen de A. uno de los principales países del mundo productores de acero por habitante: 633 Kg. (como término de comparación, los EE.UU., 365 Kg.; España, 282 Kg. en el mismo año). El desarrollo siderúrgico de A. sobrevino con la ocupación alemana de 1938. A partir de entonces se modernizaron los yacimientos ferríticos de Estiria y se realizaron grandes inversiones financieras y técnicas en el montaje de plantas siderúrgicas. Después de la guerra se nacionalizaron las principales acerías, una de las cuales, la Vereignite Osterreichsche Eisen und Stahlwerke (Fundiciones Unidas Austriacas de Hierro y Acero), más conocida como VOST, en Linz, produce el 54 % de todo el acero austriaco. La mitad, aproximadamente, de esta producción se exporta a los países del Mercado Común o del Este y a cambio A. recibe carbón, petróleo y productos alimenticios. Uno de los problemas con que se enfrenta la siderurgia austriaca es la falta de carbón coquizable. En cambio, durante mucho tiempo ha disfrutado de la primacía mundial en la producción de magnesita, 1.000.000 t. en 1990, muy solicitada por la industria del acero.La otra gran industria de A. es la química, que utiliza como materia prima el lignito, la madera y sobre todo el petróleo. Las minas de lignito de Graz producen al año más de dos millones de toneladas, insuficientes para las necesidades del país, pero muy estimadas por ser ésta la única fuente energética sólida de que dispone. Los derivados de la destilación de los lignitos y la fabricación de pastas celulósicas han constituido los objetivos tradicionales de la industria química austriaca. Actualmente, el lignito va perdiendo importancia como materia prima y se utiliza cada vez más como combustible en las centrales térmicas: el 32% de la energía eléctrica producida, 53.000 millones de Kwh. en 1993 es de origen térmico y nuclear.Los primeros yacimientos petrolíferos austriacos se descubrieron hacia 1934. La anexión de A. por Alemania en 1938 atrajo importantes sumas de capital hacia este sector, que pudo así desarrollarse y crear una poderosa industria petroquímica que ha llegado a ser la segunda del país y una de las principales de Europa. A raíz de la II Guerra mundial, A. producía 3.600.000 t. de petróleo; luego, la producción fue decreciendo hasta quedar en 2.700.000 t. en 1965 y 1.200.000 en 1990. La capacidad de las refinerías austriácas es de 9,5 millones de’ toneladas por año. Como la producción nacional de petróleo no llega a tanto, A. debe importar aproximadamente las tres cuartas partes del consumo, en su mayor parte desde Trieste por un oleoducto que atraviesa losAlpes. Complementaria del petróleo es la producción de gas natural: 748.000 m3, en 1955; 1.800.000 en 1966; 1.300 millones en 1993.
c) Comercio. No obstante la prosperidad industrial austriaca, desde la terminación de la guerra el país acusa un déficit crónico en su balanza comercial. Aparte de las reparaciones de guerra, A. se vio obligada a pagar a Rusia 150 millones de dólares anualmente, en concepto de pago por los bienes confiscados por esta nación en 1945 y devueltos a A. en 1955. Después, hubo necesidad de importar grandes cantidades de equipo industrial y materias primas para la reconstrucción. Entre 1964 y 1966, las exportaciones austriacas representaron el 25% del producto nacional bruto; en el mismo periodo, las importaciones ascendieron al Z7%. Esta diferencia ha sido cubierta por las aportaciones del turismo. En 1993 las exportaciones cubrieron el 80% de las importaciones, pero el turismo de calidad (18.500.000 visitantes en 1991) hacen que A. sea uno de los países con mayor estabilidad monetaria de Europa.A. HIGUERAS ARNAL.
BIBL.: G. DE MARTONNE, Europa Central, en Geograf a Universal, dir. P VIDAL DE LA BLACHE, IV, Barcelona 1931; P GEORGE, J. TRICART, LEurope Centrale, I y II, París 1954; R. CLOZIER, La Géographie de l’Allemagne et de l’Autriche, París 1964; ID. Léconomie de l’Allemagne et de l’Autriche, París 1964; A. LosSER, L’écpnomie autrichiénne contemporaine, Estrasburgo 1984; OCDE, Etudes économiques, Autriche.
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