Asia III. Biologia. BIOL.
Categoria:
Biología
Relieve y vegetación. El perfil del vasto dominio asiático es el de mayor altitud media entre todos los continentes, estimándose en casi 1.000 m. La cumbre del Everest, en tierra, con sus 8.848 m., marca un record, lo mismo que en el mar la fosa de Mindanao desciende a un abismo de 10.500 m. de profundidad. Participando de los más diversos climas, desde el polar hasta el tropical, pasando por todos sus estadios intermedios, A. anexiona en su seno, que enmarcan los océanos y muchos mares singulares a que éstos dan lugar, una riqueza vegetal y animal importantísima, con gran variedad de formas y número de representantes. La zona que corresponde a la región Paleártica (v. ZOOGEOGRAFÍA) ocupa su casi total extensión, quedando limitada al S por la barrera que forma la potente cordillera del Himalaya (v.), de la zona tropical, incluyendo la selva indomalaya, una de las más densas del mundo.La tundra. Ocupa la franja N de Siberia (v.), desde la península de Kola hasta el mar de Behring. Durante tres cuartas partes del año esta región permanece helada, igual que sus aguas circundantes, paralizando su vida casi totalmente. Las corrientes marinas son el único factor atemperarte de un clima que, siendo extremadamente duro, lo es, no obstante, bastante menos que la Siberia central. Cuando el deshielo sobreviene, se convierte en un inmenso pantano, en el cual se desperezan los sauces y abedules enanos, junto con reducidos grupos de azaleas, brezos y otros arbustos. En la parte noroeste de Siberia vegetan, en gran densidad, plantas herbáceas y bulbosas, mientras que, en la oriental, perduran los resistentes musgos y líquenes, entre ellos el tan apreciado Cladonla rangifera o "musgo de reno", por ser uno de los alimentos que le es dable beneficiar a este ciervo del hielo, de tan particular adaptación al medio (v. RENO). No porque concurran en esta región las duras condiciones antes mencionadas, la vida queda anulada, antes bien, la realidad de la primavera y su verano cobran un potencial expresivo como ninguno. Es la ley del contraste y la supervaloración de los efectos circundados por elementos desfavorables.La representación animal es, asimismo, apreciable. Unos seres viven en estos parajes con perennidad, como ocurre con el lemming, el oso blanco o polar (v.) y el zorro ártico; otros solamente hacen acto de presencia cuando llega el verano, por estar incapacitados para ello al no poseer la resistencia necesaria para hacer frente al rigor invernal. Toda una legión de aves zancudas, patos, gansos y pájaros diversos, se dan cita en estos parajes convertidos en barrizal, invitando, con su presencia, a múltiples depredadores y beneficiarios parásitos de aquéllos o de sus productos. El lemming de collar (Dicrostonyx torquatus), es un pequeño roedor que vive en colonias cuya reproducción, según las circunstancias, es tan intensa que mejor parece una explosión de la vida. Los animales de presa hacen verdaderos desastres en estas manadas ingentes y los lemming, a su vez, originan increíbles migraciones que acaban en hecatombes masivas. El zorro polar (Alopex lagopus) posee una piel blanca muy apreciada en peletería y que ha puesto en trance peligroso su supervivencia. La lechuza polar (Nyctea scandiaca) es una elegante rapaz, tributaria especialmente del lemming, cuyo plumaje es delicadísimo. Vive bien en cautividad y se exhibe en varios parques zoológicos, reproduciéndose.La taiga. Es la zonificación más potente de todas las existentes. La tundra, ya citada, con el bosque caducifolio, sólo existente en la parte oriental frente a los mares de China y Japón, eran las plataformas más débiles. La parte esteparia alcanza ostensible potencia, siendo el desierto de gran preponderancia. Finalmente, el bosque indomalayo es una de las grandes y escasas selvas que, con toda potencialidad, existen en el mundo. La taiga es parca en especies, y por ello un tanto monótona. Los alerces (Larix sibirica), los pinos (Pinus silvestris) y los abetos de la especie Abies sibirica, con algunas inclusiones de abedules, etc., son las especies dominantes. La humedad reinante, muy notable, favorece a los musgos y líquenes que utilizan los troncos de los árboles, piedras y otros soportes, para su desarrollo; los Sphagnum son muy abundantes. También el reino animal se retiene en la incorporación de especies. Sin duda los insectos y arácnidos son los más numerosos, alimentando a un buen grupo de aves y mamíferos, como son las musarañas, pájaros carpinteros, rapaces nocturnas, etc. Como animales más representativos por su prestancia, citaremos al tigre de la Siberia (Panthera tigris longipilis), el más corpulento dentro de las distintas razas que se conocen y fácilmente distinguible por el largo pelo que lo cubre; el lince (Lynx lynx siberianus); el glotón (Guío gulo); algunos osos (Ursus arctos beringinianus, U. a. siberianus), y el ungulado de gran porte denominado alce (Alces alces) de la altura de un buen caballo y con el hocico aplastado y anchas palas en su cornamenta, al cual acompañan algunos renos y ciervos de Siberia (Cervus elaphus) (v. CIERVO).La estepa. Como producto intermedio entre el bosque de coníferas o taiga y su consecuencia extrema en la degradación del mismo, dando origen al desierto, se sitúan la estepa y la sabana. La primera es muy importante en este continente y forma un anillo completo alrededor de la gran plataforma central ocupada por sus patentes zonas desérticas. Estos parajes son la cuna de los équidos, con troncos tan importantes como el caballo de Przewalski (Equus przewalski poliakow), el asno de Mongolia o kulán (Equus hemionus hemionus), el kiang asno perteneciente a otra variedad (Equus hemionus kiang) y el onagro, el asnocaballo de Persia (Equus hemionus onager). El primero fue descubierto por el coronel ruso Przewalski, y por ello se le impuso su nombre.Es el célebre caballo, de estatura mediana y formas redondeadas, nervioso de temperamento, que montaba Atila y se considera tronco de nuestros caballos actuales. Hoy día su presencia en estado salvaje es un tanto dudosa, cuidando los parques zoológicos de mantener la perdurabilidad de la especie. Los asnos que se han citado son formas valiosas de équidos, algunas, como el kulán, con notable parecido al caballo de Przewalski. El kiang habita en el Tibet y el onagro en Persia, Afganistán y norte de la India. Todos ellos atraviesan una situación precaria en cuanto a número (v. ASNO, CABALLO). El saiga (Salga tartarica) es una especie de ovejaantílope, con hocico prolongado en forma de trompa y pequeña estatura, que se adapta muy bien al terreno estepario. Su carne, muy apetecible, ha invitado al hombre a su caza lesionando seriamente su número. Entre las aves, las avutardas y de ellas la Otis tarda, con unos 15 Kg. de peso y gran facultad para la progresión terrestre, es un buen representante. La carne es de muy buena calidad y constituye otro de los recursos alimenticios de estas inhóspitas regiones.El desierto. Tres reductos, prácticamente unidos, integran una franja central en dicho continente que, incluida entre la estepa, de la cual procede por degradación, se eleva a la condición de auténtico desierto con gran potencialidad. Son los de Turquestán, en el mar Caspio y de Aral; el de Taklamakán, sobre el Tibet y el desierto de Gobi, situado en el extremo oriental, entrecruzándose entre Mongolia y China. En estos parajes el clima es extremo, con grandes oscilaciones, pero el predominio no son las altas temperaturas sino las bajas termométricas que se sitúan hasta los 45° bajo cero. Por estas circunstancias, las plantas y los animales deberán estar preparados para, además de poder soportar un estiaje intenso, hacer frente al rigor del frío reinante. Sus suelos salados aceptan grupos vegetativos de salsoláceas y representantes de los géneros Artemisia, Atriplex, etc. La roca y la arena alternan y a veces aparece la arcilla impregnada de salinidad. La formación de algunas praderas, variando en riqueza según la estación, permiten al hombre, cuya lucha por la permanencia es una dramática odisea con migraciones constantes, el cultivo de ciertos animales, como son ovejas, caballos, cabras, algunas vacas y cérvidos, culminando con el camello (v.) de dos jorobas, uno de sus apoyos más eficaces. La marmota es otro poblador del desierto asiático, encuadrándose en la forma Marmota bobae, bastante parecida a la europea. Como aquélla se guarece en madrigueras, con pasillos tortuosos que enlazan diversas cámaras. Es un animal gregario cuyo alimento lo constituyen las raíces jugosas y la hierba, las cuales almacena en sus guaridas al sobrevenir el invierno. Durante esta crítica estación las comunicaciones de la madriguera con el exterior quedan cerradas y el animal adopta un sueño o letargo que lo mantiene inactivo hasta la mejoría de las condiciones ambientales (v. HIBERNACIÓN). Los asnos salvajes denominados kulán, aunque más propios de la estepa, se dan cita en algunos lugares de estos desiertos. Con más propiedad se destaca una variedad de gacela, Gazella gutturosa, animal vivaracho y consistente, de formas menos elegantes que las africanas y cornamenta más reducida, sólo peculiar de los machos. Aparte de estos mamíferos a los cuales se podrían añadir la liebre saltadora (Ochotona rufescens) y el curioso roedor denominado jerbo existen también varias aves destacando, p. ej., las gangas, con biología de adaptación especial.La selva indomalaya. Es la región que contiene el mayor número y variedad de especies, tanto vegetales como animales, motivado por sus especiales condiciones de calor y humedad como corresponde a las zonas tropicales. Comprende la región zoogeográfica oriental (v. ZOOGEOGRAFÍA). Su locálización abarca las regiones de Indochina, el sur de China y gran parte de la India, extendiéndose por el archipiélago del sudeste asiático con las grandes bases de Sumatra, Java, Borneo, Filipinas y Ceilán, entre las más importantes. La lista de vegetales y animales se haría interminable y la despripción de sus particularidades ocuparía todo un extenso tratado. Es por ello que sólo mencionaremos algunas de sus representaciones zoológicas más significadas, especialmente patentizadas por su tamaño. El elefante y el rinoceronte asiático son los herbívoros más sobresalientes.El primero pertenece a la especie Elephas indicus y difiere, a simple vista, del africano por tener su lomo convexo en lugar del cóncavo o ensillado de su congénere, así como las orejas mucho más pequeñas. Es de temperamento más dócil que el de África y susceptible de amaestramiento, prestando grandes servicios al hombre. Sus colmillos son poco ostensibles en las hembras o incluso casi llegan a faltar. El rinoceronte (Rhinoceros) se halla diferenciado en tres sustanciales especies, habitando la India, Sumatra y Java. Poseen un cuerno, con excepción del de Sumatra que ostenta, como el africano, dos. Estos apéndices tienen fama de actuar como afrodisíacos, cualidad totalmente infundada, pero suficiente para poner en peligro de extinción a estos animales dada la caza obsesiva a que, por aquella circunstancia, se les ha sometido.Los bóvidos (v.) como el gaur (Bibos gaurus), el banteng (Bibos banteng) y el gayal (Bibos frontalis) son troncos salvajes muy representativos. El carabao (Bubalus bubalis) y el cebú (Bos indicus) son razas domesticadas desde muy antiguo y grandes auxiliares del hombre. Entre los antílopes existe el nilgó (Boselaphús), y de ciervos el sambar, el muntiaco y el tamín. Los grandes depredadores están presididos por el noble tigre de Bengala (Panthera tigris) de gran porte, aunque algo menor que el de Siberia, aventajando a éste en la patentización y limpieza de las rayas negras de su piel destacando sobre un fondo rojizo. De este tronco esencial se diferencian varias razas locales, algunas muy acusadas. Su alimentación carnívora no diferencia a muchas especies, atacando a cualquier animal y convirtiéndolo en presa apetecible. Es violento de carácter, altivo en el andar y rápido en el salto. El grupo de los primates posee dos especies de gran realce, dentro de la escala zoológica: los gibones y el orangután. Los primeros se personalizan en varias especies cuyo denominador común es su porte inconfundible. Caminan erguidos, descubriendo sus largas patas y brazos, estos últimos utilísimos en el desplazamiento por las ramas de los árboles, en los cuales, más que una progresión, por sujeción, parece un vuelo. Su vida se organiza por parejas, las cuales, en lugares idóneos, se afincan varias de ellas en régimen de vecindad. El orangután (Pongo pygmaeus) es un mono superior o póngido, del mismo grupo que los gorilas o chimpancés africanos. La larga lana que cubre su cuerpo y las bolsas de tejido adiposo que se emplazan en su cara y barbilla, contrastando con la frente despejada, le confieren un aspecto legendario, al cual responde su nombre, que significa "hombre del bosque", anexionando leyendas estrafalarias que dominan, de manera intensa, la creencia popular. Es vegetariano y su gestación y lactancia se asemejan a las humanas.Merece capítulo especial el tan raro como célebre panda gigante u oso de los bambúes (Ailuropoda melanoleucus), que habita la región sudeste y este de la meseta tibetana y la China occidental, en los compactos bosques de bambú, de cuyos tallos tiernos se alimenta. Es de naturaleza pacífica, rechoncho de cuerpo y cubierto por un espeso pelaje negro y blanco amarillento, jugando ambos colores, con intensos contrastes, en localizaciones que destacan los ojos y las orejas de su ancha cabeza unida al cuerpo por un cuello corto. Se ha adaptado a la vida en cautividad, siendo en la actualidad sólo privilegio de los parques zoológicos de Londres, Moscú y Pekín. Las aves son numerosísimas, siendo la cuna de varios faisanes, pavo real, gallos salvajes, etc., todos ellos de bellos coloridos. La selección de gallo salvaje bankiva (Gallus gallus)ha dado origen a toda la infinidad de razas domésticas que constituyen el importante capítulo de la avicultura (V. AVES I, 2; GALLINÁCEAS). Cocodrilos (v.), varios gaviales, cobras, pitones, varanos, etc., son reptiles de este vasto mundo.
V. t.: ZOOGEOGRAFÍA.A. JONCH CUSPINERA.
BIBL.: A. JONCH, El Mundo riniente, Barcelona 1967; R. CARRINGTON, Great National Parks, Londres 1967; E. P. GEE, Tl:e wildlife of India, Londres 1964; E. SCHUHMACHER, The last of the wild, Londres 1968; G. B. SCHALLER, The deer and the tiger. A study of the wildlife in India, Chicago 1967; 1. ARAMILEY, Beyond the Ural Mountains, Londres 1959; E. ELLERMAN y T. MoRRISONSCOTT, Checklist of Paleartic and Indian mammals, ed. British Museum, Londres 1951; E. FOENANDER, Biggame of Malaya, Londres 1958; R. LYDEKKER, The game animals of India, Burma, Malaya and Tibet, Londres 1924; S. RIPLEY and THE EDITORS OF LIFE, The land and wildlife of Tropical Asia, Nueva York 1964.
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