Armenia IV. Lengua y Literatura.1 LIT.
Categoria:
Literatura
Lingüística. El a. es una lengua autónoma dentro de la familia lingüística indogermánica (v. INDOEUROPEOS II). Todavía se escribe con el alfabeto creado a principios del s. v por S. Mesrob (o Maschtotz). El alfabeto de la lengua clásica consta de 36 letras, que ordinariamente se transcriben como sigue (entre paréntesis se señala la supuesta pronunciación de la época clásica): a, b, g, d,. e, z (s sonora como en francés zéro o rose), J (e cerrada deriváda de ey),.2 (vocal reducida; es una e invertida), t`, z (como la j francesa de journal), i, 1, x (como la j castellana), c (ts), k, h, j (dz), t(tvelar), c (ti), m, n, y, s (como la sch alemana, la sh inglesa, la ch francesa), o, c` o c, p, j (dz),r (vibrante), s, v, t, r, c`, o F, w (u consonante), p`, k`; la vocal u se designa por medio de la combinación ow. Posteriormente se añadieron dos signos más, ó para el diptongo aw convertido en o y f para la f de las palabras extranjeras.Llama la atención, y quizá haya que explicarlo por el influjo de las lenguas vecinas caucásicas, la abundancia de sonidos oclusivos. A los oclusivos simples se añaden dos grupos de dentales semioclusivos (africados), sibilantes y chicheantes, y a cada punto de articulación corresponden tres modos de articulación; sordos: k, p, t, c, 1; sonoros: g, b, d, j, j; aspirados: k`, p`, t`, c`, c`. Los sonidos aspirados, según la opinión tradicional, eran sordos; pero según una reciente investigación de E. Beneviste eran sonoros. El tratamiento de los nombres en a. posiblemente esté también relacionado con las lenguas caucásicas; no se distingue ningún género gramatical y, sin embargo, existen siete casos (nom., gen., dat., acus., loc., abl., instrum.). Un sufijo demostrativo hace las veces del artículo determinado. En la conjugación verbal aparecen dos radicales, el de presente y el de aoristo. No está completamente claro, si se debe interpretar la diferencia entre los dos radicales más bien como dos modos de acción (presente imperfectivo, aoristo perfectivo) o como dos aspectos (presente cursivo, aoristo complexivo). Reciben un aumento en el aoristo aquellas formas que empiezan por consonante y que sin aumento serían monosilábicas (berem "yo llevo", beri "yo llevé", eber "él llevó"; dnem "yo pongo", edi "yo puse", ed "él puso"). No existen formas propias para el futuro; se usa el subjuntivo. Tampoco la voz mediopasiva tiene formas propias en todos los casos; las formas mediopasivas son en parte iguales a las activas. Aún buscan nuevas explicaciones para un fenómeno propio de la sintaxis a.: junto a un participio pasado el sujeto se pone en genitivo cuando se trata de un verbo transitivo; el complemento permanece en acusativo. También aquí algunos quieren ver conexiones con las lenguas caucásicas.Dialectología. Aunque la lengua clásica (grabar "lengua escrita") se sustituyó desde hace mucho tiempo por el a medio y posteriormente por a. moderno, hasta el s. xix se utilizó como lengua literaria. Actualmente se emplea sólo en la liturgia. Debido a los contrastes dialécticos, se distinguen en la época moderna dos lenguas escritas, el a. occidental y el a. oriental. Ambas lenguas están muy emparentadas, así como con el a. antiguo; más que la mayoría de las lenguas románicas entre sí y con el latín. Las diferencias entre el a. occidental y el oriental atañen sobre todo a la fonética y a la morfología; en menor grado a la sintaxis. En 1922 se llevó a cabo en la República A. soviética una reforma de la ortografía que se acomoda a la pronunciación actual. Esta ortografía se utiliza en el a. oriental, mientras que el occidental, ahora lo mismo que antes, emplea la ortografía histórica. En el a. occidental los antiguos sonidos oclusivos sordos se han cambiado en sonoros y los sonoros en sordos (aspirados), por lo que con frecuencia resulta una pronunciación diferente, no obstante una misma escritura. Igualmente, determinadas formas tienen en ambas lenguas un significado distinto. Así, p. ej., ka berem significa en a. oriental "yo llevaré", mientras que en el occidental (en el que se pronuncia ga perem) significa "yo llevo" (en a. oriental "yo llevo" se dice berem em, y en occidental "yo llevaré" se dice bidi perem).Literatura. De loss al Medievo. La literatura a. comienza directamente con su edad de oro, a raíz de la invención del alfabeto a. a principios del s. v. De la época preliteraria no se han consignado sino algunos cánticos en la literatura más reciente. La literatura a. fue durante largo tiempo predominantemente eclesiásticoreligiosa. Además, los a. han tenido siempre una especial predilección por la historiografía. Asimismo, existe desde la Antigüedad una literatura científica. En época posterior aparece también una poesía popular. Sin embargo, la mayoría de los autores seguirán perteneciendo durante largo tiempo al clero. Tan sólo a partir del s. xix son los laicos los principales representantes de la creación literaria.Las primeras obras literarias a. son traducciones del sirio y del griego, sobre todo traducción de la Sagrada Escritura. Estas traducciones a. han conservado parcialmente obras de las que se ha perdido el original, como p. ej. la Exposición de la predicación apostólica de Ireneo. En el s. v comienza ya la literatura a. original. De esta época proceden las obras siguientes: la Refutación de las sectas de Esnik de Kolb, que es una polémica con el paganismo, el mazdeísmo, la filosofía griega y Marción; la biografía de S. Maschtotz de Koriun; la historia de la conversión de los a. a principios del s. Jv por Gregorio el Iluminado (v. v), escrita por un supuesto testigo ocular que se llama a sí mismo Agatangelos. La obra histórica de Fausto de Bizancio, que informa sobre un largo periodo del s. IV, probablemente se escribió originariamente en griego y se tradujo en el s. v al a. La historiografía original en lengua a. comienza con la continuación de esta obra, que abarca entre el 385 y el 485, gracias a Lázaro de Pharpi. La obra histórica legada a la posteridad bajo el nombre de Moisés de Khorni no es considerada hoy día en general como una obra del s. v, sino que se la data muy posteriormente (hasta el s. IX). Entre los siguientes historiadores cabe citar a Elische (Eliseo), probablemente del s. VII. Gregorio de Narek (9511003) es famoso por su lírica religiosa.HANS QUECKE.
BIBL.: A. MEILLET, Esquisse d’une grammaire comparée de 1’arménien classique, 2 ed. Viena 1936; H. JENSEN, Altarmenische Grammatik, Heidelberg 1959; A, ABEGxIAN, Neuarmenische Grammatik. Ost und Westarmenisch, Berlín y Leipzig 1936; H. THOROSSIAN, Histoire de la litterature arménienne, París 1951; V. INGLISIAN, Die armenische Literatur, en Handbuch der Orientalistik, I, 7, LeidenColonia 1963, 156250.
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