Armas
Categoria:
Varios
ARMAS DE COMBATE. 1. Introducción. Son las a. por antonomasia, entendiendo por tales las máquinas, ingenios, o la adecuada integración de ellos en un instrumento complejo con finalidad y objetivo unitarios, que sirven para atacar o defenderse activamente. Quedan, pues, fuera de esta definición las llamadas "a. naturales" (dientes, uñas, puños, etc.) y los medios pasivos de defensa, como la fortificación.Desde la difusión de las a. de fuego y, en particular, desde la aparición del proyectil explosivo, se ha venido discutiendo si el a. es el ingenio empleado para lanzar el proyectil o lo es el proyectil mismo, ya que éste es quien cumple la misión agresiva. Se ha dicho, también, que el medio empleado para el lanzamiento no influye sino en ciertas circunstancias y que si, hasta hace poco tiempo, este medio fue, generalmente, una boca de fuego, hoy se utilizan métodos muy diversos, unas veces simplicísimos, tales como un tubo de chapa, una guía, una pequeña base, etc., o complejísimos, tales como los pozos -receptáculos subterráneos= o los silos submarinos. Por eso, al incluir dentro de la Artillería al conjunto de las a. pesadas con misión de preparar, apoyar y proteger por el fuego la acción táctica combinada de las demás Armas combatientes (Infantería, Caballería, Ingenieros) y Servicios en la que participa, y de efectuar acciones estratégicas por el fuego de gran alcance de carácter independiente, se ha venido admitiendo que la verdadera a. de c. de la Artillería es el proyectil, puesto que la boca de fuego lanzador no es otra cosa que el medio empleado para que aquél llegue a su objetivo y produzca en él el efecto pretendido. Aun cuando hoy este concepto de asimilar el "arma" al "proyectil" se admite como válido generalmente sólo en lo que se refiere a la Artillería en gracia a recalcar la gran importancia del mismo, no debe olvidarse que el proyectil es nada menos, pera nada más, que un porta-agresivo, el vehículo de la energía vulneradora del blanco, pero que se aplica a un blanco o a otro, cambiando de objetivo, y se concentra o se reparte merced a la acción del elemento lanzador o "balistador" que es el que mantiene el ritmo o cadencia de los lanzamientos, y el que dispone y rige las trayectorias y faculta la maniobra con ellas, lo que constituye una gran parte de las funciones que ha de cumplir un a. de c. propiamente dicha. Así vemos que en las nucleares (v.) un a. es "el conjunto preparado y dispuesto para ser utilizado por un medio de lanzamiento"; para la Artillería, un a. es un disparo completo que en los cohetes (v.) incluye el motor propulsor y la cabeza u ojiva de combate y para los misiles lo mismo y los mecanismos, todos o en parte, de guiado, pero para todo lo demás "un arma" debe entenderse como fue definida al principio, en la que el proyectil es una parte de la misma, aunque sea, por lo general, la más trascendente.2. Sistemas de armas. De dicha definición se deduce que pueden existir a. de c. simples y complejas. A estas últimas, en el caso más característico, se ha comenzado a llamar Sistema de armas, que se constituye mediante una estructura compleja formada por distintos elementos u órganos que podemos denominar, en función de su finalidad particular dentro del conjunto del sistema de a., como sigue:1) Elemento cibernético. Constituido por los siguientes órganos: a) Órgano informador: captor, situador, analizador y seguidor dei blanco; determina los elementos necesarios para poder batirlo. b) órgano calculador: determina los datos para el lanzamiento, en función de los anteriores, sobre el blanco y los introduce y mantiene actualizado el lanzador respecto al blanco seleccionado. c) órgano decisor: selecciona el blanco entre varios, determina el momento de iniciar y suspender la acción agresiva del sistema, fija el régimen, cadencia, etc. (dirige el tiro).
2) Elemento disparador o balistador: Constituido por los siguientes órganos: d) órgano basador o de sostén: En una o varias unidades (cureña, base, plataforma, rampa, soporte, vehículo, afuste, dípode, trípode, etc.). Sostiene los demás órganos, los liga, absorbe esfuerzos, facilita la acción continuada, etc. e) órgano balistador: simple o múltiple (boca de fuego, guías, rampas, tubos, haces de ondas electromagnéticas, etc.), produce el disparo proyectando el proyectil o provocando el comienzo de su autopropulsión y guiándolo inicialmente hasta que se separa del "balistador" o rompe su conexión, material o de otro género, con él.3) Elemento agresor. Constituido por los siguientes órganos: f) Órgano portador del agresivo: es el vector y vehículo del agresivo, es decir, es el proyectil vacío o cabeza de combate, ojiva de guerra, cte., menos el agresivo que contiene. g) Órgano agresor: efectuador, vulnerador, que produce en el blanco los efectos buscados. Se compone de espoleta y agresivo (explosivo químico o nuclear; agresivo químico, biológico, radiológico, cte.).4) Elementos complementarios: constituidos por distintos elementos con misiones motrices, de conexión, transporte o autopropulsión, etc.Como se ve, en resumen, el Sistema de a. se compone de: un a. -en el sentido artillero antes expuesto-, un medio de lanzamiento o disparo y aquellos otros elementos de sostén, información, cálculo, control y asistencia que se precisan para su acción eficaz.3. Evolución del armamento. En el incesante progreso y evolución de las a. hemos de resaltar algunos efectos importantes. El a. blanca, en alguna de sus modalidades, es tan antigua como el hombre y, sin embargo, en las últimas contiendas no han faltado, como en ninguna, acciones más o menos importantes resueltas favorablemente por su empleo; ’puede afirmarse que el a. blanca sobrevivirá a través de los tiempos, a pesar de las a. nuevas, como ha sobrevivido a la honda, al arco, a la ballesta, al arcabuz y al fusil. Dicha supervivencia se debe a que las a. nuevas no reemplazan más que a las de su misma especie táctica, es decir, a las que cubren la misma necesidad táctica específica y, como máximo, produce un desplazamiento, más o menos pronunciado hacia ellas, del centro de gravedad del conjunto del armamento. Así ocurrió que el fusil sustituyó al mosquete como éste al arcabuz que, a su vez, había sustituido a la ballesta como ésta al arco; pero el fusil no sustituyó al cañón ni a las a. blancas, aunque influyó sobre éstas, como lo demuestra la desaparición de algunas, la permanencia de otras y la aparición de la bayoneta. Ésta influyó a su vez sobre el fusil, para convertirlo en asta de ella. Con ello se buscó armonizar, en el a. individual y básica del combatiente, dos a. de distinta clase y, por ello, de posibilidades tácticas muy distintas aunque complementarias: el fusil para las acciones a distancia por el fuego, y la bayoneta para las acciones en contacto físico o de choque en las que, como decía Suvarof, "la bala es loca, la bayoneta sabia".Modernamente, la aparición de la ametralladora (que no sustituye ni al fusil ni al cañón), el a. química (v.), etc., y, finalmente, el a. nuclear -que por un momento hizo pensar que habría que abandonar los demás medios existentes hasta su aparición- han venido a confirmar que el armamento, en su conjunto, debe constituir un equilibrio armónico entre las distintas clases de a., la proporción en que éstas intervienen y las posibilidades nacionales de producir, entretener y mantener el armamento adoptado. Esta adopción deberá ser, en cada etapa de la vida nacional, Consecuencia directa de las misiones encomendadas a las Fuerzas Armadas, y de la situación en que se encuentre la nación.Actualmente el progreso técnico es tan grande y rápido que resulta cierta la afirmación de que en tiempo de paz no hay a. que pueda considerarse al día; esto significa que, en tiempo de guerra, la evolución será aún más rápida. Las nuevas a. conducen a nuevas tácticas y éstas exigen nuevas organizaciones; he aquí, resumida, la cadena de inducción que ocurre tras cualquier avance en un a. y que resalta la trascendencia que tiene en las Fuerzas, Armadas todo aquello que pueda obligar a modificar el delicado equilibrio establecido, en el armamento, entre las a. de combate de diferente clase.4. Clasificación de las armas. Las a. se han clasificado agrupándolas bajo nombres genéricos que responden a distintas cualidades según su modo de empleo, tipo de agresivo que utilizan, sistema de proyección, forma de la trayectoria, grado de automatismo, etc. Quizá la primera clasificación que proceda hacer sea la que atiende a la naturaleza del poder agresivo, es decir, aquella que las denomina según el componente del a. en el que reside la capacidad vulnerante, de ataque. El agente agresivo puede ser:1) Físico, el cual, a su vez, puede ser de acción: a) Mecánica, actuando por contusión o por corte, punción, impacto o por sobrepresión debida a una onda explosiva o de choque, y también por la acción combinada de las anteriores. b) Térmica: mezclas piróforas o pirofóricas, incendiarias. c) Radiológica: por acción fotónica (rayos X, rayos gamma) o corpuscular (rayos a y a, neutrones, iones, cte.). d) Eléctrica (rayos en bola, descargas eléctricas).
2) Químico: tóxico, vesicante, nervioso, lacrimógeno, psicoquímico, etc.3) Biológico: microorganismos (virus, rickettsias, bacterias, hongos, cte.); toxinas, hormonas vegetales y herbicidas.4) Nuclear: es en realidad de acción mixta, mecánica, térmica y radiológica, pero tan su¡ generis que ha de considerarse con independencia.Las a. de los grupos anteriores pueden dividirse en dos grandes tipos: el de las individuales o personales y el de las colectivas, estas últimas son las que precisan más de una persona para su empleo y no actúan en beneficio de la acción individual del jefe del a., sino de la , acción colectiva de la unidad a la que apoya. En cierto. modo, esta clasificación concuerda con la que atiende a’ su manejabilidad en función del peso, dividiéndolas en ligeras y pesadas y también con la división en a. portátiles (características de la Infantería y Caballería e Ingenieros) y piezas de Artillería o a. artilleras.A su vez, estos tipos pueden subdividirse considerando en ellos distintas clases según el estado dinámico en que se encuentra el elemento agresivo del a., lo que permite actualizar una antigua clasificación del siguiente modo: a) Colocadas o estáticas: minas, cargas, cepos, abrojos y púas, etc.; actúan por contacto, presión, proximidad, a tiempos, etc.b) Asidas o de mano: a. de la lucha cuerpo a cuerpo que no se desprenden de quien las maneja; a su vez pueden ser: cotundentes (maza, clavo, mangual, azote), cortantes (hacha, machete, montante), penetrantes (puñal, chuzo, lanza, estoque, bayoneta) y mixtas (alabarda, espada, sable); se asen por mediación de una empuñadura, un mango o un asta, lo que puede servir para subdividirlas.c) Arrojadas o arrojadizos: impulsadas por quien las arroja, constituyen un proyectil, en la lucha a corta distancia; algunas se lanzan por medio de un accesorio que facilita el impulso, tal como las lanzadoras de azagayas. Pueden ser también contundentes, cortantes, punzantes y mixtas (hierros arrojadizos, discos cortantes, bumerang, jabalina, venablo, azcona, azagaya, etc.); actualmente están representadas por la granada de mano.d) Disparadas o de tiro: en las que una parte, llamada proyectil, se separa del resto del a., se dirige al blanco y produce en él los efectos buscados. Son las que permiten el combate de lejos. Este grupo puede dividirse en tres tipos de a. en función del lugar en que se encuentra la fuente de energía cinética del proyectil, es decir, el elemento impulsor del mismo; así: De proyección, cuando el proyectil es impulsado por una fuerza cuya fuente no forma parte del mismo (cerbatana, arco, ballesta, fusil, pistola, lanzallamas, cañón clásico, etc.). De propulsión, cuando el proyectil es impulsado en una o más etapas de su recorrido por una fuerza cuya fuente forma parte del proyectil mismo o es solidaria de éste (cohetes, misiles). Mixtas de los dos anteriores, cuando el proyectil recibe un impulso y además incrementa su energía cinética mediante la propulsión en una o más etapas (cañones coheteros, proyectiles-cohete propiamente - dichos).A su vez, las a. de protección pueden dividirse en dos clases, atendiendo a la fuente de energía impulsora, la cual, en las a. de la época anterior a la aparición de las de fuego, o pirobalísticas, era la de los músculos del hombre o de los animales, bien directa y simplemente aplicados a proporcionar el impulso o bien indirecta y acumulativamente mediante un artificio acumulador de la energía, en forma potencial, de los esfuerzos sucesivos de un hombre o de varios a la vez y que podía luego liberarse de golpe, actualizándose toda la acumulada. Eran, pues, a. que llamaremos miobalísticas (del gr. myos, músculo, y bollo, lanzar). El elemento acumulador utilizado fue muy diverso; así, en las a. catabalísticas se utilizó la potencia viva de una viga que era sostenida e impulsada por múltiples brazos y se lanzaba contra puertas o muros (ariete); o bien, esta misma que se elevaba para luego hacerla descender con fuerte impulso (p. ej., ariete suspendido) o dejando caer un gran peso contra el extremo de una palanca o balancín haciendo que el otro extremo lance un proyectil directamente (p. ej., catapulta-balancín) o indirectamente (catapulta-honda). También se utilizó el momento de inercia de un proyectil en el que se acumulaba energía, haciéndolo girar alrededor de un centro exterior a él, como en la honda o a. "balear"; se utilizó, y aún se utiliza, como acumulador la tensión elástica en las a. elastobalísticas (gr. elastikos, que empuja), bien mediante ballestas o resortes, piezas de madera o metal, bien mediante tendones, nervios o tiras de cuero animales en las neurobalísticas (gr. neyron, nervio, tendón) o por los gases comprimidos o insuflados de las neumobalísticas (gr. pneyma, espíritu, soplo, aliento) en las cerbatanas y en las escopetas de aire o gas comprimido. Caben También las combinaciones de éstas, en a. de tipo mixto (p. ej., en la escopeta de salón de aire comprimido y resorte); de estos tipos de a. quedan aún representantes (escopetas y pistolas de resorte y aire comprimido, lanzallamas, ballesta de guerrillero, etc.).En las a. de proyección, llamadas de fuego o pirobalísticas (gr. pyr, fuego) se utiliza la energía química de la pólvora o de la mezcla de especies químicas, que reaccionan exotérmicamente; con ello se originan gases a alta temperaturá que se expansionan e impelen el proyectil. Esta clase de a. podemos subdividirla a su vez en distintos órdenes, atendiendo al sistema de proyección, o sistema pirobalístico, que utilizan de la siguiente forma: a) de recámara cerrada, en las que la boca de fuego retrocede; b) de recámara abierta, en las que el a. no retrocede porque la cantidad de movimiento de los gases de la recámara que escapan hacia atrás equilibra a la del proyectil hacia adelante; por ello se puede disminuir muchísimo el peso total del a.; c) mixto de los anteriores, con recámara inicialmente cerrada y luego abierta; disminuye el retroceso.Las a. de propulsión, que son de proyectil a reacción, constituyen un tipo de a. cuyo rejuvenecimiento y progreso a partir de la II Guerra mundial ha sido espectacular. Pertenecen a las a. de fuego o pirobalísticas (salvo raras excepciones que hoy tienen interés científico más que real, como es el motor iónico, etc.). Se pueden considerar subdivididas en: a) Cohetes, disparados desde tubos, guías o soportes, bien simples o múltiples llamados lanzadores o lanzacohetes, que sirven para apuntarlos al blanco, al que se dirigen en vuelo libre en función de la puntería efectuada y estabilizados por aletas, o bien por giro, o giróscopos (v. COHETES). Se llaman cohetes propiamente dichos cuando llevan en sí el combustible y el carburante y proyectiles a reacción cuando sólo llevan el combustible, tomando el oxígeno del aire. b) Misiles, conducidos o dirigidos hacia el blanco durante toda o parte de su trayectoria mediante una acción por telemando (de ahí el nombre de "teledirigidos") o bien por un mando automático alojado en el mismo proyectil ("autodirigidos"). Los misiles son cohetes o a reacción en cuanto al combustible y carburante. c) Como es lógico, existen a. mixtas de las anteriores a) y b).También se pueden reunir en un tipo mixto las a. que combinan la proyección y la propulsión, como los cañones (de recámara abierta o cerrada) que lanzan proyectiles con capacidad de propulsión cohete. En el epígrafe siguiente se dan otras clasificaciones.5. Elementos y características de un arma. El valor halístico del a., es decir, sus características balísticas, dependen de sus elementos esenciales, que son: a) el proyectil; b) la carga de proyección o propulsión, y c) la boca de fuego con la cámara de combustión continuada por el ánima del tubo o cañón, en las armas de proyección o por las toberas de escape en las de propulsión a reacción. De la masa y coeficiente de forma del proyectil, densidad de sección, carga explosiva y espoleta del mismo, así como del peso y naturaleza de la carga de proyección o propulsión y de las características del sistema de dirección o guiado, dependen las cualidades o características balísticas del a., tales como: Velocidad inicial, la cual al aumentar acrecienta la tensión de la trayectoria y la velocidad remanente en el blanco. Precisión del a.: influyen en ella el proyectil, el ánima y su rayado, la recámara, la carga de proyección, etc.; cuando los proyectiles son empenachados, influyen en la precisión las aletas y su disposición y si el proyectil es tele o autodirigido influye, además, principalmente el sistema de guiado. Precisión del tiro (distinta de la anterior); depende de la precisión del a., del cartucho y disparo usado, del tirador, apuntador, condiciones meteorológicas, etc. Velocidad o rapidez de tiro (número de disparos por minuto), que se llama "teórica", en función del tiempo entre disparo y disparo, y "práctica" si se tienen en cuenta los tiempos muertos de cambio de cargadores, cintas o depósitos, pausas obligadas para refrigeración u otra causa; en todo caso es función principalmente de las condiciones mecánicas y en particular del grado de automatismo que tenga el a.Las características mecánicas del a. dependen de su organización mecánica y del grado de automatismo. En las a. de fuego de proyección, los mecanismos que complementan a los elementos esenciales citados antes son los de: carga, obturación o cierre de la recámara, disparo y seguridad, extracción y expulsión de la vaina, automatismo, puntería, afuste o cureña, elementos de movilidad o transporte y elementos para conservación y entretenimiento.Las características de servicio dependen: del peso y dimensiones del a.; de la velocidad ele tiro práctica; de la facilidad de municionamiento; de las posibilidades de disimulación, ocultación, enmascaramiento, etc.; de la facilidad de transporte o grado de movilidad; de la protección y seguridad que brinda a los sirvientes; de la garantía de su funcionamiento por la sencillez, robustez y protección de sus mecanismos, el fácil entretenimiento, reparación, sustitución de piezas, etc.; y del grado de automatismo.El grado de automatismo permite dividir las a. en los siguientes géneros: 1) Sin automatismo, en las que el o los sirvientes han de atender a la apertura y cierre de la recámara, carga, tiro o disparo, comienzo y cese del fuego. 2) Automáticas en distinto grado: a) cuarto-automáticas, cuando la operación que se efectúa automáticamente es la de apertura y cierre; b) semiautomáticas o de carga automática, cuando efectúan las de apertura, cierre y carga; c) ametralladoras o de tiro automático, cuando efectúan las de apertura, cierre, carga, tiro, comienzo y cese; d) superautomáticas, cuando además de las anteriores operaciones efectúan las de decidir el comienzo y cese.Las a. pueden clasificarse también atendiendo a su empleo en: no artilleras y artilleras. Las no artilleras se llaman, según el calibre del proyectil: de pequeño calibre, cuando lo tienen entre 4 y 12 mm. (pistolas, revólveres, subfusiles, fusiles, carabinas, mosquetones, fusiles automáticos y ametralladoras, ametralladoras ligeras); de calibre medio, entre 12 y 60 mm. (ametralladoras pesadas y antiaéreas, morteros ligeros); de calibre grande, cuando es mayor de 60 mm. (morteros medios, o sea, hasta de 100 mm., y pesados, cañones sin retroceso de Infantería y Caballería, cañones contracarro, etc.). ’ . La tensión de la trayectoria permite dividir las a. en: de tiro tenso (pistola, subfusil, ametralladoras, cañones de Infantería, lanzacohetes contracarro, a. antiaéreas, etc.); de tiro curvo (morteros, lanzaminas, granadas de fusil, obuses de Infantería, etc.); , de tiro tenso o curvo, en las que se pueden utilizar distintas cargas de proyección, es decir, son de "varias cargas" en vez de "carga única", lo que permite modificar la trayectoria o bien son a. que pueden disparar con la misma carga por el primer sector (hasta 45°) de ángulo de proyección o por el segundo (mayor de 45°).Las a. no artilleras se denominan también por su empleo y aplicación así: a) personales (de armamento individual: pistola, subfusil, fusil); b) de asalto o contraasalto (subfusil, fusil de asalto, granada de mano, lanzallamas); c) de acompañamiento (ametralladora, morteros, cañones); d) de apoyo; e) especiales (contracarros, antiaéreas).Las a. artilleras se clasifican, primeramente, por el medio en que actúan en: de campaña, de costa y antiaérea. Por el medio de transporte: a lomo, hipomóvil, motorizadas (remolcadas por automóvil), transportadas (sobre camiones), autopropulsadas (cureña automóvil), aerotransportables (que puede ser transportada en aeronaves), aerotransportadas (perteneciente a. fuerzas aerotransportadas), sobre vía férrea, etc. Por el calibre se llaman: de pequeño calibre, hasta 100 mm.; de mediano calibre, entre 100 y 200 mm.; de grueso calibre, de más de 200 mm.La longitud del ánima de las piezas de artillería se suele expresar en calibres; así, 105/26 quiere decir que el calibre es de 105 mm. y el ánima tiene una longitud de 26 calibres (105X26=2.730 mm. de longitud). En función de esta longitud se denominan: cañones, cuando son mayores de 20 calibres; obuses, cuando están entre 10 y 20 calibres; morteros, cuando son menores de 10 calibres. La forma de la trayectoria, que es en parte función de la velocidad inicial, en la que influye, a su vez, la longitud del ánima, hace que, en general, los cañones tengan gran velocidad inicial, trayectoria tensa y tiren por el primer sector; los obuses, mediana velocidad inicial, menos tensión en la trayectoria y tiren por el primer sector o por el segundo y utilicen distintas cargas de proyección; los morteros, pequeña velocidad inicial, trayectoria muy curva, tiran siempre por el segundo sector y tienen, generalmente, ánima lisa, varias cargas de proyección y proyectiles empenachados, o sea, estabilizados por aletas.6. Municiones. Cuando el proyectil es macizo y no de gran calibre se le denomina bala; si es hueco conteniendo explosivo, granada. Se llama disparo, además del acto de disparar, al conjunto del proyectil, la carga de proyección o propulsión y los artificios para dar fuego a la anterior. Al conjunto de proyectil o bala si está engarzado en una vaina que contiene la carga y el artificio (cápsula fulminante) se llama cartucho.En todo proyectil se distinguen la ojiva, el cuerpo y el culote. La ojiva es la parte anterior de forma cónica, troncocónica o, lo más frecuente, ojival; termina bien en vértice o cúspide o en rosca hembra para colocar la espoleta. El cuerpo es cilíndrico, con la banda de conducción (perfectamente calibrada con el ánima para garantizar la unidad del eje de ésta y del proyectil) en la parte superior, antes de iniciarse la ojiva, de diámetro ligeramente superior al cuerpo mismo; en la parte inferior lleva la banda de forzamiento, constituida por uno o más anillos de cobre, los cuales, forzados por la presión existente en la recámara, se adaptan, en su parte externa, a las estrías del ánima (efectuando un cierre hermético que evita la fuga de los gases) y al avanzar en el ánima siguen las estrías, girando al par que avanzan, comunicando al proyectil el movimiento de rotación que lo estabiliza. El culote es cilíndrico o troncocónico, macizo o con rosca hembra en su centro para recibir la espoleta.Las principales características de forma son: el calibre, expresado en milímetros o pulgadas (o a veces, como persiste en las armas de caza, por el número de balas esféricas de plomo contenidas en una libra); la altura, medida desde la punta al plano del culote (a veces se expresa en número de calibres que contiene): el radio de la ojiva, que frecuentemente se expresa en calibres (así, Krupp admite dos calibres para el radio de ojiva normal).Los proyectiles huecos pueden hacerse estallar: antes de llegar íntegros al objetivo, mediante una espoleta a tiempos o de proximidad; en la superficie del objetivo mediante la espoleta a percusión instantánea; en el interior, del objetivo mediante la espoleta a percusión con retardo.Los efectos que producen en el blanco dependen del tipo de munición empleada. Los principales tipos de proyectiles son: rompedor (el de empleo más frecuente), que actúa por los cascos de acero o fundición acerada proyectados en su explosión, formando tres haces llamados: de ojiva (el 5% de la metralla total), de cuerpo (el 80%) y de culote (5%); de metralla, con carga de balines que son proyectados por la explosión, efectuada con espoleta a tiempós, en forma de un cono de explosión; perforante, destinados a penetrar a través de los blindajes (de carros de combate o vehículos acorazados, buques de guerra, casamatas, etc.); de carga hueca, perforante merced a la acción explosiva de una carga especial con un hueco cónico llamado carga hueca, cuyo máximo efecto mecánico de los gases durante la explosión se dirige según el eje del cono, penetrando a través del blindaje; químico, que porta agresivos químicos, y puede clasificarse, a su vez, según la duración de sus efectos (fugaces, semipersistentes, persistentes) y según su efecto fisiológico (tóxicos, sofocantes, estornudógenos, vomitivos, lacrimógenos, vesicantes, nerviosos, etc.); fumígenos, que contienen materias fumígenas (fósforo, ácido clorosulfónico, tetraclorura de titanio, etc.) destinados a "cegar" los observatorios enemigos, o a ocultar mediante cortinas de humo las fuerzas u órganos propios; incendiario, que contiene materias piróforas (fósforo, aluminio en polvo con óxidos, o sea, "termitas", metales alcalinos etilados, hidrocarburos gelatinizados con jabones de aluminio de los ácidos nafténico, palmítico y oleico, o sea, el llamado "napalm", etcétera); iluminante, que contiene un fotóforo (magnesio, generalmente) que al iniciar su combustión se retarda generalmente su descenso por un paracaídas; contracarro, antiaéreos, antisubmarinos, de costa, etc., es decir, designados por la naturaleza del objetivo específico para el que se les destina; a reacción, autopropulsados, pueden, a su vez, subdividirse en: proyectiles cohetes, los apuntados mediante la orientación de sus guías, rampas, tubos, cte., de lanzamiento durante la fase inicial de su trayectoria incluyendo aquellos que son guiados durante un corto trecho inicial mediante haces eléctricos (radio), luz (láser), infrarrojos, cte., siguiendo luego su vuelo libremente; misiles, los que tanto en la fase inicial como en la final, y también generalmente en la intermedia, son: "teleguiados" o "teledirigidos", cuando el órgano decisorio no forma parte del proyectil, y "autoguiados", o "autodirigidos", si forma parte del mismo. Unos-y otros pueden también clasificarse atendiendo al agresivo que portan y también al tipo de propulsión que utilizan.La espoleta. Es el órgano que pone en acción el agresivo contenido en el proyectil, en el momento adecuado para conseguir los efectos buscados. Se clasifican atendiendo: al tipo de proyectil’que las emplea; a su situación en el proyectil (de ojiva, de culote o internas); al momento de su acción (a percusión con retardo, para que el proyectil penetre y estalle después; sin retardo, que provocan la explosión inmediatamente después del choque, en la superficie del blanco, y de éstas se llaman instantáneas las que por su rapidez puede decirse que el choque con la superficie y la explosión son simultáneos); de tiempos, cuando provocan la explosión en un punto deseado de la trayectoria.Atendiendo a su fundamento o "sistema" se clasifican en: espoletas de mixto (combustión de pólvora alojada en canales con los que se puede graduar la longitud quemada y, con ello, el tiempo de combustión); mecánicas, que emplean a su vez distintos recursos, lo que las diferencia (así las hay: por masa inerte, por sistema hidráulico o neumático, de relojería, de fuerza centrífuga, de rotor, de espiga, cte.); eléctricas (que pueden ser: de baja tensión, alta tensión y piezoeléctricas); de proximidad, que emiten una señal cuyo reflejo reciben en el objetivo y que cuando dicho objetivo se encuentra a una distancia calculada, las pone en acción, produciéndose la explosión (pueden ser, a su vez, radioeléctricas o UT, o fotoeléctricas); de ambiente, que se activan por alguna característica del ambiente propio del blanco, tales como: sonido (fónicas), calor (térmicas o infrarrojas) y, más frecuentemente, las ópticas (fotoeléctricas) ya citadas, las barométricas o manométricas, que actúan a una altura dada del objetivo en función de la presión existente a dicha altura y las hidrodinámicas, etc.S. GÓMEZ ALBA.
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