Armaduras HIST.
Categoria:
Historia
1. Introducción. Conjunto de armas de hierro (u otro material) para la defensa del cuerpo y cabeza del guerrero y su caballo. En su forma más completa consiste en yelmo, peto, gorguera, babera, espaldar, y numerosas piezas para resguardar brazos, manos, vientre, muslos, piernas y pies. A menudo se usaba también un escudo (v.). Se crearon a. de caballo, o bardas, para la caballería, correspondiendo por lo general este tipo de a. al estilo y decoración de la a. del hombre.Respecto a la forma y material, la evolución de la a. depende del tiempo y lugar, así como del género de armas atacantes usadas contra ellas, el arte de guerra de las regiones, el estadio de civilización y la,habilidad técnica. La a. ha sido usada en todo el mundo, y su desarrollo ha seguido poco más o menos las mismas líneas generales en todas partes. Los materiales usados generalmente para las a. son: cuerno, hueso, cuero, metales, paños acolchados, y en algunas civilizaciones hasta madera y fibras de ciertas plantas. La a. debe ser eficaz, flexible, lo más cómoda posible para su usuario y no demasiado pesada. Su fabricación era a menudo complicada y cara, por lo cual sólo estaba al alcance de personas de alto rango. En determinados lugares y periodos, sin embargo, se proveía al soldado raso de una a. sencilla más o menos completa. Existe una gran variedad de tipos de a.: laminar, de placas, escamas, malla, combinaciones de malla y planchas de cuero o hierro, cuero especialmente acondicionado y la completa de hierro.2. Europa. Ya en la civilización creto-micénica se utilizaban planchas de bronce batido para proteger el cuerpo, juntamente con yelmos de bronce y grebas. En Cnosos y Faistos se han encontrado a. y yelmos de bronce y del tipo de colmillos de jabalí. Variantes de la a. griega se extendieron por todo el Mediterráneo, así como por la Magna Grecia, regiones etruscas, península Ibérica y por todos los lugares donde llegaron la colonización y el comercio griegos.Los etruscos adoptaron los tipos griegos, los modificaron de acuerdo con sus necesidades y los mezclaron con elementos procedentes de distintos pueblos itálicos. Los romanos adoptaron elementos de los etruscos y de los griegos. La a. combinada y el corselete de metal acampanado se convirtieron en los elementos básicos de la a. romana. La característica a. muscular romana de metal o cuero con aplicaciones metálicas de carácter ornamental era una restauración de la a. griega clásica. Se implantó con Augusto (estatua de Primaporta) y continuó como a. imperial de parada con Trajano, Adriano y los emperadores que les siguieron. Todo ello puede apreciarse en múltiples relieves de época romana. En las provincias del E, tal tipo de a. se mantuvo largo tiempo; fue adoptado por los emperadores bizantinos y de éstos pasó a la corte italiana del Renacimiento. Algunas figurillas ibéricas de bronce y monumentos, tales como los relieves de Osuna, dan una idea de cómo iban armados los iberos en sus luchas con los romanos, viéndose con frecuencia yelmos crestados y cinturones de bronce. El corselete acampanado se ve en algunos vasos ibéricos, combinado con el escudo céltico ovalado.Con el derrumbamiento del Imperio occidental cambiaron los antiguos tipos de a. La península Ibérica aún seguía aferrada a los tipos antiguos, aunque con los visigodos se introdujeron nuevos tipos y formas tales como la a. laminar y de malla. Penetró un nuevo tipo de yelmo, el Spangenhelm segmentado, que procedía de los nómadas de las estepas.La malla se usaba entre los pueblos del norte desde el s. iir o rr a. C., habiendo sido introducida por los celtas. Continuó a través de las épocas romana, merovingia y carolingia, así como entre los vikingos. El periodo entre el a. 600 y el 1250 se suele llamar la "edad de la cota de malla", por ser la loriga o cota de malla el elemento de protección corporal predominante en Europa. Las primitivas lorigas solían llegar hasta la rodilla, con separación delante y detrás para montar a caballo. Hacia mediados del s. xir apareció una larga cota de tela, ancha y con cinturón, sin mangas, y más tarde con ellas. Sobre estas cotas los caballeros solían exhibir su heráldica personal.Con estas a. se usaban tres tipos principales de cascos: el cónico, el de copa plana y el de copa redonda. La cervellera y el capacete cónico dieron origen al yelmo más popular de la Edad Media, el bacinete, primero sin visera, y luego con una visera más o menos redonda o puntiaguda (pico de pájaro). El casco caballeresco, característico de los s. XII-XIII y parte del xiv, era el yelmo, el cual desempeñaría más tarde un papel importante en heráldica y-en formas diversas-en torneos, rematado por fantásticas figuras heráldicas. Los lambrequines colgantes se convirtieron, en heráldica, en largas hojas de acanto. El yelmo vino a ser el casco típico de los cruzados, llevándose asimismo en Alemania, Inglaterra, Francia y Flandes, en tanto que en España parece ser que no fue nunca popular. Durante estos siglos los caballos se protegían con bardas de cuero o malla, cubriéndose la cabeza con capuchas con aberturas para los ojos y orejas.El sombrero de hierro (cervellera con ala) hizo entonces su aparición, viéndose sobre el almófar en numerosas ilustraciones de arte. Originariamente era el tocado del soldado raso, usándose con a. para el cuerpo o sin ella, pero de cuando en cuando aparece también llevado por caballeros. En España no se hizo popular antes de los s. xv y xvr, cuando adoptó la forma del característico capacete español. A fines del s. xiv el uso de la vesta de placas cubierta de cuero tomó dos modalidades: la brigantina y la a. completa, la a. de punta en blanco. La brigantina era una especie de corselete de pequeñas placas de hierro remachadas por el interior, y forrado el exterior de cuero o terciopelo, formando bellos dibujos los remaches de bronce dorado. Llevaban principalmente la a. los ballesteros y los arqueros, completada con el capacete. La otra modalidad, la de la a. de punta en blanco, hizo su aparición en el s. xiv o a principios del xv en Italia y Alemania, y probablemente también en España. Consistía en yelmo, peto, espaldar, hombros, brazos y guanteletes. El vientre iba protegido por un faldaje de láminas transversales. Muslos, piernas y zapatos completaban el vestido de hierro. A mediados del s. xv los tipos de a. ya se habían perfeccionado: el faldaje se había acortado, añadiéndose a él escarcelas sujetas con correas. Por la parte interior, las láminas de la a. iban remachadas sobre tiras de cuero, con lo que la vestidura resultaba flexible. Su lisa superficie fue decorándose gradualmente. El yelmo dejó de utilizarse prácticamente, viéndose ya tan sólo en heráldica y en torneos. El bacinete con visera era el tipo principal. El gran bacinete se convirtió en el yelmo característico de la primera mitad de siglo.Hacia mediados del s. XV la celada se convirtió en el tipo popular de yelmo tanto entre los hombres de caballería como de infantería. En Alemania se convirtió en el casco más popular. En Italia la celada tuvo un desarrollo diferente del alemán, basado en el antiguo almeté beocio. En España surgió un tipo especial, el capacete de perfil puntiagudo, vuelta la parte de atrás, copa en punta y anchas alas caídas. Pero hacia finales’ del s. xv los distintos tipos de cascos dieron paso al yelmo cerrado, el almete.La última parte del s. XV presenció el apogeo de la a. de guerra, claramente representada en varias a. españolas. Las a. se fabricaban por entonces en los grandes centros. Los talleres españoles tenían fama por el excelente acero de Guipúzcoa y Vizcaya, así como por la destreza de los armadores. Vizcaya, Navarra, Castejón de las Armas, Barcelona, Valencia, Calatayud y otros lugares gozaban de una gran reputación. Mallas y yelmos se hacían en la morisca Almería. Sin embargo, estos centros no podían competir con los alemanes e italianos, particularmente con Augsburgo, Innsbruck y Milán, que gozaban del favor imperial (Maximiliano, Carlos V, Felipe II). En el s. xv existía en Alemania una importante industria de a., especialmente en Landshut, Nuremberg, Augsburgo e Innsbruck.Se conocen las a. de caballero del s. XV, aunque son muy pocas las que se conservan. Existe parte de estas a., como p. ej. testeras, crineras, petrales, gruperas, así como f lanqueras. Su estilo se corresponde con el de la a. del jinete. El peso medio de tales a. de caballo venía a ser de 40 a 50 Kg. Eran muy lujosas las altas sillas góticas de Alemania, hechas de hueso y hasta de marfil, y elegantemente decoradas. La espuela era la característica de rodaja gótica, con una ruedecilla al extremo de un largo vástago. En el s. xvr estas a. de caballo fueron cambiando poco a poco de a. de guerra en a. de parada principalmente, y a finales del s. xvi a menudo eran sustituidas por los caparazones italianos, con su armazón de acero, de un carácter altamente decorativo. Con respecto a los torneos, la a. del caballo evolucionó de manera propia, difiriendo de las a. de guerra.Hasta el final del s. XV, el jinete de a. completa era la figura predominante del campo de batalla. Pero ya algo antes de 1500 (después de la organización por Maximiliano I de su cuerpo de lansquenetes) las a. de guerra para jinetes empezaron a perder su importancia en beneficio de la a. ligera para hombres a pie, tales como encontramos en Suiza, Alemania, Países Bajos y otros puntos. De todos modos, el jinete con a. completa no se suprimió inmediatamente, y las a. del s. xvi gozaron de gran favor. La evolución se dividió en a. de campo, o guerra, y a. de parada. Junto a la a. completa para oficiales se adoptaron algunos tipos más ligeros, a. tres cuartos y media a., que llegaban sólo a la rodilla, quedando protegida la parte inferior de las piernas únicamente por grandes botas de cuero. En Alemania este tipo de a. se llamaba Trabharnisch, e incluía una celada de encaje o de gola, peto y espaldar,- hombreras y guardabrazos. El vientre llevaba largas escarcelas y rodilleras.El periodo comprendido entre 1600 y 1700 representa la decadencia de la a., cuyos tipos y formas cambiaron hacia 1600 y poco después adoptaron un estilo en consonancia con el barroco. Los petos se hicieron cortos y aplastados, las escarcelas llegaron a ser muy anchas, de acuerdo con los nuevos tipos de calzones. El típico yelmo barroco para la caballería era el denominado Zischágge, la celada-morrión, inspirada en un tipo turco y adoptada por Hungría en el s. xvi, difundiéndose desde allí por toda Europa. En este siglo surgieron algunos tipos de a. ligeras, como las medias a. con morriones. El último tipo, usado especialmente por los arcabuceros, consistía en coraza, espaldar y un guantelete para la mano izquierda, o únicamente un peto con correas en la espalda o un espaldar ligero.En cuanto a la infantería, las a. siempre fueron más bien sencillas. La mayor parte, equipada con armas de fuego, no llevaba a. de ninguna clase, y sí sólo un morrión o capacete. En cambio, los piqueros-infantería pesada-llevaban un tipo especial de a. ligera, consistente en peto y espaldar, grandes golas, medios guardabrazos y escarcelas cortas, cubriéndose la cabeza con un capacete. Hacia la mitad del s. xvii, los soldados de infantería adoptaron una a. más ligera todavía, consistente tan sólo en un corselete, un peto con correas cruzadas por la espalda. Para los zapadores se adoptó un tipo de a. pesada, con un yelmo con una larga "cola de cangrejo" en la nuca y peto y espaldar muy gruesos. Este tipo se llevaba todavía en el s. xviii, y probablemente más tarde. En la última parte del s. xvii, los sombreros de fieltro de ala ancha con cruz de hierro interior sustituyeron a algunos yelmos de la antigua caballería.La última modificación de la a. fue la gola en forma de media luna (alzacuello), usada como distintivo de dignidad y mando por los oficiales. Era frecuente aún en el s. xix, y en la actualidad se sigue utilizando en algunos países por la policía de cuartel.3. Armaduras de parada en Europa. Las lujosas a. de parada conocieron su edad de oro en el s. XVI, por el favor que les dispensaban los reyes y príncipes del Renacimiento. Las cortes principales eran España, los ducados de Austria e Italia, e Inglaterra. Las a. ricamente decoradas perdieron su importancia como instrumento de guerra, pero aumentaron de valor como objetos de arte.En la primera mitad del s. XVI surgieron tipos grotescos, tales como la imitación en hierro dorado y damasquinados de las vestiduras textiles del lansquenete, o a. cuyos yelmos llevaban viseras representando monos, zorros, dragones, etc.Los vistosos torneos celebrados en las cortes reales y principescas de Europa estimulaban las competiciones entre los príncipes y la nobleza; el torneo, en sus distintas categorías, era conocido desde loss de la Edad Media, teniendo sus orígenes en tiempos remotos. Los torneos tenían un carácter guerrero, pero el Renacimiento introdujo un cambio en los mismos, superando a los medievales en esplendor y lujo. Existían diversas categorías de torneos, cada una de las cuales requería armas de tipo determinado. La justa o torneo (cuando se usaba barrera) exigía armas especiales, así como a. muy pesadas. La llamada Welsches Gestech, probablemente originaria de Italia, hizo su aparición a principios del s. xvi. Este tipo estaba constituido por la a. de guerra corriente, reforzada con baberas, escudos, petos, etc. España cultivaba sus propios tipos de torneo, como la justa real. La justa a pie necesitaba una a. especial provista de una falda o "tonelete". Hacia finales del s. XVI surgió una tendencia a fabricarde justa menos complicadas, y menos pesadas también. El torneo fue reemplazado, a mediados del s. XVII, por un tipo de entretenimiento más ligero, el carrusel, que más que nada era una exhibición de hermosos caballos, razón por la cual requería a. más livianas, como, p. ej., finas láminas de bronce dorado o plateado y otros géneros de armas.4. Oriente. La a. oriental no es tan pesada ni rígida como la europea. Ni tan completa en cuanto a detalles. La mayor necesidad de movimientos y ligereza del hombre y del caballo impuso una a. flexible y de poco peso. La a. de escamas tiene su origen en el Oriente Medio, pudiéndose seguir su línea ascendente hasta el II milenio a. C. Fue característica de los sármatas, partos y sasánidas. La a. laminar procede probablemente de los asirios, pudiéndose comprobar su uso en el I milenio a. C. por los relieves en alabastro de los palacios reales de Mesopotamia y algunos fragmentos de tumbas. Pasando a través de Siria y Chipre se difundió por el Mediterráneo europeo. La a. de malla-también ésta dimanante del Oriente-pasó a la Europa central (cinturones) y la oriental. Los persas eran los principales fabricantes de a. de Asia, estando muy por encima de todos los demás pueblos (excepto el Japón), por lo cual se les solicitaba desde todos los puntos. Los s. xvi y xvii han legado numerosos y magníficos yelmop persas, a. y escudos. Las a. eran principalmente camisas de malla (lorigas) reforzadas con placas de hierro. El yelmo podía ser un almófar o un casco de acero; el característico kulah-khud persa, un casquete de hierro. Las a. de caballo consistían en una testera de hierro ricamente adornada y una cubierta de cuero para proteger el cuerpo. Los escudos persas solían ser circulares y llevaban una profusa ornamentación y damasquinado. El estilo de a. persa se encuentra en casi toda la India, con ligeras modificaciones. Las a. de caballo eran casi idénticas a las a. persas, e incluso se usaban testeras y cubiertas para elefantes.En Turquía las cotas de malla eran de uso corriente. Por lo general solían ser una mezcla de malla y placas de acero, decoradas con brillantes acanaladuras o estrías. Los yelmos primitivos eran de tipo cónico, decorados con finas láminas de cobre dorado o plata. El yelmo turco más característico, sin embargo, es el yelmoturbante, para ser llevado sobre un turbante, habiendo alcanzado su auge en el s. xv. Otro yelmo turco característico era el chichack, un casco acanalado con cola de cangrejo en la nuca y protectores de orejas con goznes. Este tipo pasó a Polonia y Hungría (Zischügge: celadamorrión).La missiourka georgiana, el casco plano de hierro con largas cortinas de malla, fue adoptado por las tropas de caballería ligera de Rusia, Polonia y Hungría. En el Tíbet era típica la a. laminar hecha de pequeñas láminas de hierro entrelazadas con tiras de cuero. Las habituales a. chinas (y coreanas) eran muy peculiares, cambiando muy poco su estilo a través de los siglos. El material solía estar constituido por anillos, escamas, lienzos rellenos o acolchados o una especie de brigantina. Las a. ligeras tenían con frecuencia el aspecto de vestidos corrientes.Son particularmente interesantes las a. del Japón. El arte y la habilidad de los armeros alcanzó un altísimo grado de desarrollo, especialmente en los periodos Kamakura (1185-1367) y Tokugawa (1600-1868), existiendo varias escuelas. La a. japonesa consistía en un yelmo, kabuto, hecho de placas de hierro. El rostro iba cubierto con una careta, a la que iban sujetos guardacuellos laminados. El cuerp-) iba cubierto por un corselete de placas de cobre o hierro, o de hierro lacado, entretejidas con cordones de seda. En el Japón, al igual que en Corea, la India y Filipinas, se introdujo la influencia e¿pañola en el transcurso de los s. xvi y xvrr, influencia que se trasluce en ciertos tipos de cascos y petos.5. África. La a. del mundo islámico de Arabia y África estaba basada en los tipos persas y turcos. Durante la época de loa mamelucos en Egipto, predominaban las a. turcas. Las brigantinas españolas fueron adoptadas en el norte de África. En tiempos de Mahoma, los árabes imitaron las a. de caballo persas, pero en la época de Saladino los sarracenos no solían usar a. para los caballos, y sí sólo una testera, algunas veces. En las fronteras entre el África blanca y el África negra, donde se impuso la civilización árabe, encontramos a. de tipo oriental, especialmente persa. Las formas son menos vistosas, aunque a menudo las a. están hechas de anillos de bronce o hierro más bonitos y finos. En el Sudán y en el norte de Nigeria las cotas de malla y los cascos de metal se usaban en el s. xix todavía, hasta que las armas de los ingleses y otros europeos demostraron a los caudillos de África su inutilidad y peligrosidad.6. América. Las a. de América son muy interesantes. En el Norte, las cotas y vestiduras de cuero eran las más corrientes. En México, América Central y América del Sur tipos y materiales varían de acuerdo con el estadio de civilización. En México, entre los mayas y los aztecas alcanzaron gran difusión las a., con sus cascos y escudos, al igual que las defensas de los incas en el Perú y Colombia. En México se usaba la madera y el hueso, cubiertos con pieles de animales y entretejidos con tiras de cuero. Bajo la a. se llevaba una cota -de algodón acolchado. Corazas, cotas o jubones de cuero constituían la defensa más corriente entre las civilizaciones más avanzadas. El tocado consistía a veces en un casco de madera cubierto con piel de animal y decorado con plumas de colores de carácter heráldico. También eran usuales gorjales, guardabrazos y grebas. Los caciques y la nobleza llevaban magníficas a. de parada hechas de escamas de oro o plata sobre cuero, o de nácar. Usábanse también cascos de oro. Es de especial importancia el escaupil, una cota hecha de algodón acolchado o varias capas de gruesas mantas. Algunos escaupiles no eran más que cortos jubones que cubrían pecho y espalda; otros llegaban a las rodillas y a veces iban provistos de almófar. El uso del escudo, circular y, a menudo, un delantal de cuero para proteger los muslos contra las flechas, completaban la defensa del cuerpo. La protección corporal de los indios americanos fue adoptada hasta cierto punto por los guerreros españoles como una defensa efectiva contra las flechas envenenadas y las jabalinas de los nativos.A. BRUHN DE HOFFMEYER.
BIBL.: V. la de ARMAS II.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.