Armaduras ARTE
Categoria:
Arte
Probablemente donde más se encuentra relacionado el arte y las armas es en el campo de las a. (para hombre y caballo) utilizadas en los campos de batalla, en los torneos y para las ceremonias de la corte. Las a. simbolizan las virtudes caballerescas de sus portadores; y por la calidad de su arte, evidencian su rango y poder mundanos. Su desenvolvimiento está subordinado al desarrollo de las artes y de la moda.l. Edad Antigua. Desde la Antigüedad las a. eran utilizadas solamente por reyes y nobles, como un símbolo de su dignidad; p.ej., los cascos y las corazas de ricos materiales de Oriente, los de las civilizaciones mediterráneas y los cascos y a. dorados del antiguo México. De los griegos, petos y cascos; de ellos copiaron los romanos sus varias formas de protección del cuerpo, adaptando elementos de Oriente. Los preciados tipos de corazas confeccionados en bronce o cuero, con aplicaciones metálicas profusamente doradas representando temas mitológicos o alegóricos, los llamados "tórax de paradas" para desfiles imperiales y marchas triunfales. Bajo el reinado de Augusto aparece un verdadero renacimiento de los tipos de la Grecia clásica: retrato de Primaporta en el Museo Vaticano. Desde esta época, los emperadores romanos se hicieron representar en estatuas llevando estas a. deparadas. Este tipo de a. tuvo su continuación en el Imperio romano oriental, especialmente al final del mismo. 2. Edad Media. Los cascos romanos para la guerra y las pompas continuaron, con más o menos variaciones, durante varias centurias. Con las invasiones bárbaras aparecieron nuevos tipos de protección para la cabeza, traídos por los nómadas de las estepas de Rusia y Asia; el modelo básico de estos tipos nuevos fue el mismo por todas partes. Los detalles de ornamentación cambiaron según las regiones y personas; los cascos rusos tenían estampa mongólica, los francos mostraban influencia del arte paleocristiano. Un tipo especial apareció en los países nórdicos: el llamado casco de Wendel. La correspondiente protección del cuerpo era una cota de malla o una coraza de escamas. Del mausoleo de Teodorico el Grande, en Rávena, proceden unas guarniciones de oro afiligranado, que pertenecieron probablemente a una coraza de cuero. Tambíén se ha encontrado parte de una valiosa a. de esmalte alveolado en el enterramiento famoso de Sutton-Hoo. De España son algunos bocados de caballo visigóticos, con incrustaciones de plata, para el rey Vitiza, actualmente en la Real Armería de Madrid, junto a otras piezas en colecciones privadas.Muy poco ha quedado de los periodos merovingio y carolingio y de las épocas del románico y del gótico. Por esta razón nos vemos forzados a enriquecer nuestro conocimiento a base de representaciones en el arte: manuscritos, esmaltes, marfiles (arca de San Millán de la Cogolla, parte de ella en Madrid), etc. Muchos de estos trabajos están más o menos influenciados por el arte bizantino y algunos han conservado ciertas tradiciones de la antigua Roma. El armamento occidental del s. xi está representado en los tapices de Bayeux, cuyo paralelo en España son las famosas ilustraciones de los ms. del Beato de Liébana, Comentarios al Apocalipsis (s. x al xu), Biblia de Farfa, de Ripoll, Biblia de Roda, Biblia de Ávila, los Testamentos (de la catedral de Oviedo). El equipo militar romano-español puede verse en alguna de las esculturas de las iglesias, monasterios y palacios (palacio de los duques de Granada en Estella, Navarra), así como en algunos fragmentos, más o menos fechables, de cotas de malla (Museo de Álava, Vitoria), unos cascos normandos (Viena, Nueva York y el casco de S. Wenceslao, m. 935, del tesoro de la catedral de Praga).Todos los estilos de a. medievales pueden estudiarse detenidamente en España. En la serie de esculturas funerarias del s. xiii en adelante pueden verse las cotas de malla perfectamente fabricadas, cubriendo casi todo el cuerpo, con anchas mangas, calzones, almófares y capuchones con piezas de refuerzo para el pecho, parte de los brazos, piernas, etc., hechas primeramente en cuir bouilli y más tarde con láminas de hierro. También se observan las cervelleras, bacinetes, capellinas de hierro, guanteletes, escarpes, espuelas, espadas, dagas, etc. Sin duda, España es el país más rico del mundo, junto con Inglaterra, en esta estatuaria monumental propia de iglesias y monasterios. Son dignas de mención las notables efigies de las catedrales de Ávila, Barcelona, Gerona, Burgos, Sevilla, Sigüenza, Toledo, e iglesias como la de Santa María del Puig en Valencia o de San Martín en Salamanca, entre otras; entre las cartujas están las de Burgos, Poblet, Montserrat, etc.En varios países se adoptó tempranamente el refuerzo con cueros y planchas de hierro, llegando a España bastante después. Son muy raras las piezas de estos periodos; del último tercio del s. xiv es el excelente bacinete del Museo Provincial de Burgos. Importantes representaciones de a. artísticas de estos periodos están en Las Cantigas del rey Alfonso el Sabio, en El Escorial, del s. XIII (a. y armas cristianas y moriscas), en la Gran Conquista de Ultramar, Crónica Troyana, además de otras muchas. También son importantes las pinturas murales del Salón del Tinell en el Palacio Mayor de Barcelona y numerosas pinturas murales catalanas de iglesias. El caballero medieval (s. xiii-xv) aparece en las ilustraciones y pinturas murales con cotas de malla o piezas reforzadas recubiertas con tejidos bordados. Preciosas cotas de armas o sobreseñales adornados con motivos heráldicos, bacinetes con piedras preciosas y ricos trabajos de orfebres en su cingulo militar, caracterizan al rey o al caballero en armas. Cayendo en desuso el sobreseñales y el perpunte, los armeros tuvieron oportunidad de mostrar sus habilidades. El traje de hierro necesitaba gran talento por parte del armero, las láminas de hierro debían ser martilladas para que se ajustaran al cuerpo y, por otra parte, había que conseguir que fueran confortables y cómodas. Por sí misma, la a. es una especie de escultura, una estatua de hierro movible, sometida al uso práctico y, al mismo tiempo, un traje que tiene que seguir los caprichos de la moda. En relación a la decoración, técnica y estilo, siguen el desarrollo del arte, y del arte aplicado con el uso del damasquinado, grabado, repujado, pavonado y dorado desde la elegante simplicidad de las a. del gótico final hasta el rico desarrollo del Renacimiento y los tipos ampulosos del barroco.3. Gótico. La a. de placas completas góticas "arnés blanco", está representada en muchas efigies en España, p. ej., el monumento de Pedro Valderrábano (1465), en la catedral de Ávila o el preciado ejemplar del monumento a Alfonso, hijo de Juan II de Castilla, por Gil de Siloé (1489-93; v.), en la cartuja de Miraflores. Una representación muy exacta y extremadamente fina de una a. gótica la podemos encontrar en el monumento a Diego de Juste (1480), en la iglesia de San Martín de Salamanca, elaborada por un artista de la escuela de Gil de Siloé. Son pocos los ejemplares que nos quedan del s. xv. Un fino casco hispanogótico puede verse en el "Gran bacinete" de la catedral de Pamplona, ahora en el Museo Arqueológico de Navarra, obra probablemente del ’maestro armero navarro Pedro del Campo, elaborada en 1425 para el príncipe de Viena. Un tipo preeminente de a. gótica de este tiempo lo encontramos en la estatuilla de plata de San Jorge luchando contra el dragón, en la capilla de San Jorge, Diputación de Barcelona, de ca. 1420-30; considerada como milanesa, tiene, sin embargo, muchos rasgos que hacen pensar en un maestro catalán. Desde luego, en esta primera parte del s. xv Milán exportó gran número de a. a España, pero hechas conforme al gusto español y en el estilo gótico hispano. Como típica de este siglo, es interesante la a. histórica, en la catedral de Toledo, del portaestandarte D. Duarte d’Almeida, muerto en la batalla de Toro (1476).Durante el s. xv se fabricaron en España excelentes y características a. Muchas de estas piezas están expuestas en los museos de armas de París, Londres y los Estados Unidos. En el antiguo Inventario del duque del Infantado se mencionan numerosas piezas de los centros españoles (Calatayud y Castejón de las Armas). Calatayud tuvo importancia por sus espadas (en la Antigüedad), a. y cascos (capacetes). Pinturas, retablos y tapices de los s. xv y principios del xvi nos muestran a los reyes españoles y caballeros portando sus a. para la guerra o las paradas. En la Alhambra de Granada puede verse un importante documento sobre armas y a. españolas y moriscas: en las pinturas de la Sala de los Reyes y en la pintura mural de la Torre de las Damas, muy importante esta última por la selección exquisita de armas hispano-árabes. Las a. representadas en los tapices de la iglesia de Pastrana, donde figura el rey Alfonso V de Portugal en la conquista de Arzila (1471), son de finales del s. XV. Ofrecen una excelente impresión de las armas reales y caballerescas, junto a una representación de tipos de armamento morisco (adargas).En el s. xv existían centros de armas en diversos lugares de España. En Valencia se fabricaron a. valiosas para la "justa real" de Felipe el Hermoso. También fueron abundantes estos centros en Vizcaya. Fuera de Peñacerrada existían algunas fábricas, donde se confeccionaban armas para los soldados de infantería y a. valiosas para la familia real. Una a. para Fernando el Católico, ahora en Viena, está decorada al estilo y técnica moriscos, y fue hecha evidentemente en España, no en Italia como mantienen algunos. Merece citarse el maestro Cristóbal de Mondragón, de Eugui, Pamplona, armero de Felipe III.4. Alemania, Centros y armeros. Se fabricaron a. para batallas y torneos en el s. xv que carecen de decoraciones ricas y artísticas en su superficie. Su efecto artístico radica en la elaboración de las placas y launas, en la perfecta función de los detalles y en su composición. En la segunda mitad del siglo surgió en Alemania un estilo elegante correspondiente al gusto refinado del gótico final. Los centros más importantes eran Augsburgo, Nuremberg e Innsbruck y solamente por un pequeño periodo, ca. 14501500. De especial reputación fueron los maestros Lorenzo Colman, en Augsburgo, y Adrián Treytz, en Innsbruck. Dentro del estilo de a. del último periodo del gótico, los armeros alemanes produjeron formas graciosas y de gran calidad artística, con rizos delicados y estriados para dar gracia y vida al acero, y adornados con guarniciones de "encaje" en bronce dorado, en forma de flores de lis y hojas góticas. Entre las famosas piezas conservadas hay que mencionar las a. confeccionadas para los archiduques de Habsburgo y para Maximiliano 1. Adrián Treytz, de Innsbruck, hizo una a. muy valiosa, en 1485, para Felipe el Hermoso.Hacia 1500 el elegante estilo gótico, con sus características celadas, petos y largos y puntiagudos escarpes, recibió influencia de Milán. El gracioso estilo gótico se convirtió en un tipo más amplio y pesado. Las canaletas y nervaduras góticas tomaron una nueva dirección, generalmente paralela a las líneas de la a. Este estilo, un invento alemán, fue erróneamente denominado Maximiliano. Maximiliano I (v.) estableció sus talleres imperiales en Innsbruck y se dice que tomó parte personal en la confección de las a., como puede apreciarse en uno de los famosos grabados de madera de Juan Burkmair, Weizkunige. Burkmair talló su serie de grabados de madera representando el triunfo de Maximiliano. Para los investigadores de las antiguas a., este trabajo tiene una gran importancia, incluso en las series iluminadas de Alberto Durero (v.), mostrando las valiosas a. - del tiempo y el equipo caballeresco completo. Durero influía grandemente en el desarrollo del estilo de a. alemana, así como en la decoración de las a. Lo vemos en sus bocetos de la proyectada a. de plata para el Emperador ordenada al taller de Conrado Seusenhofer, armero de la corte. Maximiliano había fundado la organización de los lansquenetes-, soldados de a pie con montantes largos. Entre los armeros de la corte de Innsbruck, parece ser que se inventó las a. "de los lansquenetes", en las cuales las mangas y calzones de bullón y las escotaduras de los tejidos multicolores para los soldados ordinarios fueron transformados en hierro, dorados y grabados en orden a imitar la varíedad de colores y modelos de los uniformes de esta categoría de soldados. Conrado Seusenhofer (ca. 1512-14) hizo una de estas a. para Carlos V, príncipe, y no sólo confeccionó a. para la casa de los Habsburgo, sino para la mayor parte de los príncipes de la Europa occidental.Los talleres de Augsburgo eran patrocinados por Carlos V, bajo cuya protección alcanzaron una calidad artística elevadísima. Destaca en este quehacer la familia Colman, probablemente la más famosa dinastía de armeros de todos los tiempos. A Lorenzo Colman, del final del s. xv, le siguió su hijo Coloman Colman, el cual forjó en 1525 diferentes a. ecuestres para Carlos V, hechas conforme a los bocetos de Juan de Burgkmaier. La mayor reputación corresponde a Desiderio Colman, hijo de Colman. Forjó diferentes a. con la más bella ejecución y perfección para Carlos V, del que fue armero de corte, la mayor parte de las cuales se encuentran en la Real Armería. El cuadro de Tiziano (v.), que representa a Carlos V, a caballo, en la batalla de Mühlberg, muestra al Emperador con una elegante a. (Real Armería), debida -sin duda- a Desiderio. También para el príncipe Felipe (II) forjó preciadas a. Entre las más finas se encuentra la del toisón de oro (Real Armería).A los talleres imperiales de Augsburgo pertenece el grabador Jorge Sork, conocido por su prominente Libro Maestre de Aetz, una obra con acuarelas coloreadas, donde se representan todas las a. forjadas y decoradas por él. Otros famosos artistas y grabadores son los miembros de la familia Hopfer, entre ellos Daniel Hopfer, que jugó un importante papel en relación a la ornamentación de las a. Otro gran artista es Mateo Frauenpreis, que trabajó para Carlos V y Felipe II. Una de las a. más refinadas de la Real Armería es probablemente la forjada por Antón Pef f enhauser, hecha para el rey Sebastián de Portugal o para Felipe II como rey de Portugal. Dé Landshut era el maestro armero Siegmund Wolf, que forjó la a. denominada "de cruces de San Andrés o de Borgoña" en la Real Armería, para Felipe II.5. Italia. Milán. También fueron famosos en el mundo los talleres de Milán, establecidos a fines del s. xiv. En el xv alcanzó una alta reputación la familia de los Missaglia, debido a su particular estilo gótico italiano. Su relación con Cataluña fue muy estrecha. Los Missaglia forjaron a. para casi todas las familias ducales de Italia y también para la casa real de España, construyéndolas de estilo gótico y conforme al gusto español. La influencia de los talleres milaneses puede observarse algunas veces en las efigies caballerescas en las catedrales españolas. Son a. características de Milán las a. depositadas en la iglesia de Santa María de la Gracia, junto a Mantua. Interés especial tiene Antonio, hijo de Tomás Missaglia. En 1473 forjó cascos y corazas para D. Alfonso de Aragón, el último rey de Nápoles. El hijo y sucesores de Antonio Missaglia reanudaron su antiguo apellido familiar: Negroli (o Negroni). Para Carlos V, los hermanos Negroli forjaron la preeminente guarnición ecuestre para caballo y jinete (ca. 1539), llamada: "de los mascarones", en la Real Armería (A 139-146). De Mantua conocemos un grabador y orfebre eminente: Jorge Ghisi, autor de ricos cascos damasquinados y pavonados, así como de escudos para paradas. El Renacimiento italiano trajo consigo un gran interés por la pompa y lujo. En las pompas triunfales destinadas a glorificar a los príncipes (como en tiempos romanos), llevaban éstos valiosas a., pavonadas, grabadas, damasquinadas en oro y plata y con trabajos de repujado. Es muy apreciada y de calidad extraordinaria la a. "a la romana" en estilo clásico, presentada a Carlos V en 1546 por el duque Guidobaldo II de la Rovere, de Urbino, y hecha por Bartolomé Campi de Pésaro, un artista y orfebre bien conocido. Pompeo della Cesa (o della Chiesa) era uno de los armeros de corte de Felipe II. De este periodo existe un libro de bocetos, obra de Felipe Orso de Mantua. Comprende una serie de dibujos fantásticos en los que presentó a., cascos, escudos, espadas, bocados de freno, etc., para pompa y procesiones. Los principales motivos en la decoración de estas a. eran adornos florales, volutas de acanto, de tipo clásico, guirnaldas, frutas, caretas de animales, etc., extendidas por toda la superficie. En la segunda parte del s. XVI encontramos en las a. italianas una superficie dividida en paneles encuadrados y con los encuadramientos damasquinados con oro y plata. De este periodo son otras dos preciosas a. para Felipe II (Real Armería) y otras dos muy bellas para los jóvenes y pequeños infantes (Felipe III, Felipe IV). Entre estas a. italianas de finales del s. xvi destaca la de Alejandro Farnesio, ahora en Parma, con toda probabilidad obra del famoso armero milanés Lucio Piccinino, autor de algunas a. pequeñas para los príncipes Felipe (IV), D. Fernando y D. Carlos, las cuales presentan un gradual amaneramiento y la pérdida del sentido original del estilo milanés. En la segunda mitad del siglo apareció otro tipo de decoración en el norte de Italia, particularmente en Milán y Brescia, aunque a veces se le denomina, erróneamente, Pisan (de Pisa).6. Inglaterra y Francia. Se creó un centro armero interesante en Inglaterra, la llamada escuela de Greenwich, establecida por Enrique VIII (v.) dentro del recinto de su palacio, en Greenwich. El rey inglés quiso competir con sus imperiales y reales colegas del sur. A tal fin mandó llamar a famosos armeros y artistas de Alemania, Italia y Flandes. Sus talleres son conocidos como Armeros Almain. El maestro. armero, Jacobo Halder, ha dejado maravillosos manuscritos de acuarela, representando a. hechas por él para el rey y la nobleza inglesa en la manufactura de Greenwich, que son muy importantes para las investigaciones sobre a., lo mismo que el espléndido códice Inventario iluminado de la Armería de Carlos V (Real Armería).No sabemos mucho sobre el arte de las a. en Francia. Ciertamente han existido excelentes armeros y valiosas a., que pueden verse en el Museo del Ejército de París, pero es difícil encontrar documentación sobre ellas, ya que los Archivos franceses fueron destruidos durante la Revolución. Probablemente existió la llamada escuela del Louvre, donde se cultivó el arte de la a. repujada; en ella destacó Eliseo Liebaerts, de Amberes. Con el comienzo del s. xvii muchos talleres armeros en Europa, salvo los de Augsburgo y Greenwich, perdieron la fuerza de su valor artístico y manual. Los modelos y el estilo de las a. cambiaron. El estilo ornamental degeneró. De todas formas, algunas a. y cascos del barroco son más bien majestuosos. Por último, ca. 1700, el rey francés Luis XIV mandó forjar una guarnición consistente en peto, casco y escudo de plata niquelada químicamente y con ornamentación aplicada de bronce dorado, para una ocasión ceremonial en la que aparecía el rey en traje antiguo.En el Oriente, p. ej. en Persia, Turquía e India, se cultivó en los mismos periodos un excelente arte armero. Son preeminentes las a. japonesas de Kamakura y Tokugawa, con sus ricos talleres artísticos y complicada heráldica.A. BRUHN HOFFMEYER.
BIBL.: V. la del art. ARMAS III.
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