Arado
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Varios
Es un instrumento agrícola que con tracción animal o mecánica sirve para abrir surcos continuos en la tierra y removerla, preparándola para las diversas fases del cultivo. La palabra con la que se le designa etimológicamente se deriva del latín aratrum. El a. es un instrumento de uso muy antiguo cuya invención se asignan muchos pueblos. Los libros sagrados de los chinos la atribuyen alemperador Chin-Noung ("labrador divino") en el 3200 a. C. En Grecia la invención del a. fue atribuida a Júpiter, a Baco y a Ceres.
La forma más rudimentaria de a. consiste en una rama de árbol, la parte inferior curva y replegada hacia atrás en el extremo superior. El perfeccionamiento de este sencillo instrumento dio lugar a las complicadas formas de los a. actuales. Posiblemente el a. más antiguo utilizado en la protohistoria adoptaría aquella forma, aunque también se empleasen para remover la tierra algunos instrumentos de piedra que posteriormente evolucionaron y originaron la azada en lugar del a. No hay pruebas seguras que demuestren la antigüedad neolítica del a. Con excepción de los a. de bastón de plantar, que pudieron haberse utilizado ya en el Mesolítico (aunque propiamente no es un a.), los tipos posteriores de a. compuestos y con rejas no serán técnicamente posibles hasta la introducción de los metales.Los principales tipos de a., o al menos sus formas primitivas, existían desde el periodo protohistórico del Próximo Oriente, donde se han conservado en gran parte hasta la actualidad, pudiéndose inferir que la invención del a. como apero de labranza se debió al deseo de iniciar un cultivo extensivo en las tierras de labor, por lo cual fue necesario inventar un instrumento que permitiera labrar la tierra en menos tiempo de lo que se requería con el bastón de sembrar, la pala y la azada. El primer paso para conseguir esta finalidad fue añadir un efecto de tracción al de presión, en el bastón de plantar; después se sustituiría la fuerza de tracción humana por la animal, atando al a. un animal de tiro. Así, pues, los más antiguos a. de gancho son simples bastones de sembrar o bastones-pala, fijados al yugo de los bueyes mediante un árbol de a. Para evitar los inconvenientes de la fractura, el bastón que servía de cama se hizo más grueso y, finalmente, se le dio a la reja del a. una forma maciza, aplanándola en su parte inferior, dándole forma de un pie equino (a. de palo y talón), con lo cual se consiguió que el a. tuviese mayor eficacia. Del a. de bastón de sembrar derivaron también otros tipos de a. de talón: el a. arqueado y el a. de azadón. El a. arqueado se extendió desde Mesopotamia hasta el noroeste de la India, pero principalmente por los países del Mediterráneo, llegando hasta el Báltico; el a. de azadón se difundió desde el nordeste del Próximo Oriente (región de origen) hasta la India, norte de África, península Ibérica y sudeste, este y norte de Europa.En Grecia, el a. primitivo, según el testimonio de Hesíodo que lo llama autónyon árotron (a. de una sola pieza), se tallaba generalmente de un solo tronco bifurcado en dos ramas, la más corta y robusta de las cuales servía de reja y la más larga y delgada de timón; aunque ya en época de Hesíodo se conocía el a. compuesto (pektón árotron). También los primitivos a. etruscos estaban toscamente construidos de una rama de árbol naturalmente arqueada. Los tipos de a. compuestos fueron los utilizados normalmente por los griegos, los egipcios, los hebreos y los romanos que lo extendieron por todo el Imperio. Algunas de las formas más primitivas de a. han llegado hasta nuestros días. El palo a. se usa aún en Nubia, en Nueva Caledonia y entre algunas tribus de América del Sur. En Oceanía los habitantes de las islas Fidji utilizan costillas de ballena y los naoríes de Nueva Zelanda se valen de un palo con un travesaño, en cuyo extremo hay un caparazón de tortuga. El a. de palo y talón se ha conservado hasta el s. xx como tipo predominante en el círculo índico (su centro de origen), incluido el Turquestán, partes de China y norte de África. El tipo de a. de gancho de la antiguó Mesopotamia se ha conservado sin cambio alguno en Persia y con algunas variaciones en los a. de Mongolia y Europa oriental.J. P. GARRIDO ROIZ.
BIBL.: A. G. HAUDRICOURT y M. JEAN-BRUHNEs, L’Homme er la charrue, París 1960; K. DITTMER, Vom Grabstock zum Pflug, Brunswick 1949._
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