Aprendizaje III EDUC.
Categoria:
Educación
PSICOLOGÍA. Introducción. Si la conducta, en el terreno puramente psíquico, presupone la posesión de una forma externa o conocimiento sensitivo de un camino que se posee y puede reproducirse en cualquier momento, el a. consiste en el acto por el cual se adquiere una nueva forma (aprehender, hacerse con).El estudio del a. comenzó en la Filosofía, con el intento de explicar la asociación de ideas (Aristóteles): las experiencias sensoriales proporcionan ideas simples que pasan a complejas por medio de la asociación (contigüidad, semejanza y contraste). H. Ebbinghaus (1879; v.) fue el primer psicólogo que empleó el análisis experimental en la interpretación del fenómeno del a. y E. Thorndike (1911) quien estableció que el a, es un proceso de selección de respuestas, fijándose o eliminándose las conexiones correspondientes como resultado de sus consecuencias (satisfacción o malestar); habiendo situado el a. en términos de conexiones, afirma que la respuesta del sujeto a un determinado estímulo depende de la conexión entre el estímulo y la respuesta.Estímulos y respuestas. I. Pavlov (1928), mientras estudiaba los procesos digestivos en el perro, descubrió el condicionamiento clásico, una más entre las más simples modalidades del a. El modo de llegar a una respuesta condicionada puede apreciarse mediante una técnica experimental bien establecida. Así, p. ej., la comida en la boca de un perro constituye un estímulo incondicionado para el animal, que responde de un modo automático con la salivación, es decir, con una respuesta incondicionada. Pero si asociamos previamente al estímulo incondicionado un estímulo que por sí no provoca la salivación (estímulo neutro) y repetimos varias veces esta sucesiva presentación, se consigue que presentando únicamente el estímulo neutro se produzca la salivación en el perro. Este estímulo recibe entonces la denominación de estimulo condicionado, y su respuesta, semejante a la incondicionada (salivación), pero que es provocada por un estímulo que nunca la hubiese producido, es la respuesta condicionada.Considerando el condicionamiento como un a. sustitutivo, lo más importante a tener en cuenta es que el estímulo condicionado debe presentarse siempre antes que el estímulo incondicionado y, en caso de estar separados, este tiempo debe ser mínimo (refuerzo). El refuerzo en el condicionamiento clásico es indiscutiblemente una parte fundamental del proceso, ya que si retiramos el refuerzo, el animal deja de responder al estímulo condicionado (extinción). Durante la extinción el animal puede repentinamente comenzar a responder de nuevo al estímulo condicionado. A este fenómeno se le conoce con el nombre de recuperación espontánea.Un nuevo aspecto del a., que se ha añadido al condicionamiento clásico de Pav1ov, es el denominado condicionamiento instrumental u operativo. El calificativo de "instrumental" se debe al hecho de que la respuesta que da el individuo es un instrumento para obtener el refuerzo. Encontramos ejemplos de esta variedad de a. en los experimentos de Slcinner (1938): se coloca a una rata hambrienta en una caja metálica que posee en una de las paredes una palanca en forma de estribo, que está conectada con un mecanismo de entrega de alimento. Si la rata aprieta casualmente la palanca, cae una porción de alimento en un recipiente. La presión de la palanca tiene como consecuencia una recompensa. Poco después de haber comido, el animal vuelve a bajar la palanca y vuelve a ser alimentado. En este punto se observa que el animal rápidamente alterna los movimientos para oprimir la palanca y comer. Ha sido condicionado para bajar la palanca con objeto de conseguir alimento.Teorías acerca del aprendizaje. Ante el fenómeno del a. se supone que ocurren cambios en el organismo, y únicamente a través de los experimentos se pueden hacer algunas conjeturas acerca de estos cambios. Estas conjeturas o hipótesis se agrupan fundamentalmente en dos categorías: que el a. hace intervenir la adquisición de asociaciones o conexiones del tipo estímulo-respuesta y que el a. significa cambios o reorganización perceptiva y de significado. Las teorías que conciben el a. como un cambio o reorganización de la percepción se conoce con el nombre de teorías S-S (signo-significado), mientras que las que lo conciben como una asociación entre los estímulos y las respuestas se conocen con el nombre de teorías E-R (estímulo-respuesta).El a. humano va más allá que el de los animales. Es evidente que todo individuo, en su experiencia cotidiana de la vida, se ve impelido a aprender, no actividades aisladas, independientes entre sí, sino encuadradas en un todo, integradas entre sí y diversamente integradas en el tiempo. Las variables que afectan el a. humano pueden clasificarse en tres categorías: las que pueden ser atribuidas a la persona que aprende, las que dependen de la naturaleza de la tarea señalada y las que dependen del método del a. (Kingsley y Garri, 1957). Las variables que se relacionan con la persona que aprende son, entre otras, el grado de maduración del sujeto, su edad, el sexo, la experiencia previa, la inteligencia, la aptitud, el estado físico, las causas motivacionales y las características emocionales. Las que se refieren a la tarea incluyen la extensión o magnitud de los datos que deben ser aprendidos, la dificultad de este material y la significación que tiene. De la multitud de variables individuales que afectan al curso del a. hay unas que tienen más importancia que otras. Destacan entre ellas la inteligencia (v.) y la motivación (v.). La conducta motivada está siempre orientada hacia algún objetivo específico que constituye la finalidad o incentivo. Cuando aprendemos a hacer algo, simplemente por la satisfacción que encontramos al hacerlo, estamos motivados por un incentivo intrínseco. Por otra parte, cuando aprendemos alguna tarea por la recompensa externa que se nos ofrece, estamos motivados por un incentivo externo. En general, parece haber pocas razones para dudar de que el a. por medio del incentivo intrínseco es superior al a. que tiene incentivos extrínsecos. Sin embargo, es un error adoptar una posición extrema de rechazo al empleo de incentivos extrínsecos. Finalmente, debe tenerse también en cuenta que la eficacia intelectual, y en su consecuencia el a., son afectados grandemente por las emociones. V. t.: ASOCIACIACIÓN DE IDEAS; ESTÍMULO; MOTIVACIóN.S. CERVERA, ENGUIX.
BIBL.: A. FESSAR y H. GASTAÜT, Le conditionnement et l’apprentissage, París 1958; E. R. HILGARD, The Psychology of Learning, Nueva York 1958; L. ANCONA, Cuestiones de Psicología, Barcelona 1966.
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