Apéndice MEDICINA
Categoria:
Medicina
Segmento del tubo digestivo humano cuya inflamación, la apendicitis, es la causa más frecuente de intervenciones quirúrgicas de urgencia (cerca del 75%).El a. vermicular, processus vermicularis, tiene forma de gusano de unos siete a diez cm. de longitud, y de medio a un cm. de diámetro, que aparece como una prolongación del ciego, en el que se implanta en las inmediaciones de la desembocadura en el mismo del intestino delgado. Está dotado de irrigación propia, a través de la arteria apendicular, que le llega desde la íleo-cercl por el mesoapéndice. Tiene la misma estructura de todo el tubo digestivo: una capa interna, mucosa; una intermedia, muscular; una externa, serosa. Es notable su riqueza en elementos linfoides, que lo convierten en un verdadero ganglio linfático o amígdala intestinal, lo que justifica su inmediata inflamación en respuesta a contaminaciones de vecindad, o en el curso de infecciones generalizadas del sistema linfático. Su localización en el abdomen es bastante fija, en la fosa ilíaca derecha, en una pequeña zona donde es fácil de localizar y palpar, comprobándose así su indemnidad o patología. Pero hay veces en que no se halla en su posición habitual, pudiendo encontrarse en cualquiera de los puntos que el ciego recorre en el curso del desarrollo embrionario. También puede estar en el lado izquierdo en los raros casos de inversión de todas las vísceras (situs inversus), y en el caso más frecuente del mesenterio común. En los primeros casos, el a. puede doler en la derecha, aproximadamente en la zona habitual, porque las vías de la sensibilidad no sufren inversión. Como se comprende, esto puede representar un serio problema para el cirujano, que se ve con la desagradable sorpresa de no encontrar el a. a través de la incisión habitual.La patología del a. no es sólo la inflamación, aunque sea la más frecuente: puede presentar malformaciones (duplicación, malposiciones, etc.), invaginación, estrangulaciones, tumores, etc. De éstos, el más importante es el carcinoide, que exige gran cuidado, pues aun siendo benigno, en algunos casos se comporta como maligno, con metástasis en hígado, ganglios, peritoneo, etc., siendo de mal pronóstico. Pero las inflamaciones son las enfermedades más importantes de este curioso órgano; hay que distinguir dos formas básicas:a) Apendicitis aguda, que puede tener diversas causas (vasculares, infecciosas, parasitarias), pero su sintomatología es fundamentalmente la tríada siguiente: 1) dolor: comienza generalmente en el estómago, para generalizarse luego, localizándose finalmente en la fosa ilíaca; su intensidad es muy variable, desde pinchazos intermitentes hasta un dolor continuo insoportable; 2) vómitos: prácticamente no faltan nunca en la a. aguda, aunque en las formas menos graves pueden ser sustituidos por un estado nauseoso; 3) fiebre: no suele pasar de los 38,5° C, salvo en las formas hiperagudas, siendo en general signo de complicación (perforación, peritonitis) cuando se halla más elevada. La exploración clínica y los datos de laboratorio (leucocitosis de más de 10.000/mm3) completan el diagnóstico.
b) Apendicitis crónica, cuyos síntomas son, en esencia, los mismos atenuados: el dolor aparece esporádicamente, nunca es muy intenso y no es continuo; su localización es la misma y se provoca con las maniobras exploratorias. La fiebre puede estar ausente o traducirse por una febrícula ocasional. Los vómitos y náuseas son sustituidos por un cuadro de dispepsia vaga, ardor o acidez, intolerancia por algún tipo de comida, estreñimiento.El tratamiento de ambas formas es fundamentalmente quirúrgico, aunque la urgencia de la intervención es variable, según la intensidad del cuadro clínico. También pueden modificar la indicación el estado general y alguna circunstancia especial del enfermo (p. ej., embarazo), aunque la apendicectomía es obligada, cualquiera que sea el estado del enfermo, si la complicación es inminente o se ha producido ya.S. FERNÁNDEZ DE LIS.
BIBL.: R. T. SHACICELFORD, Cirugía del aparato digestivo, Barcelona 1960; J. PATEL, Nuevo manual de Patología Quirúrgica, V, Barcelona 1958; H. MONDOR, Abdomen Agudo, Barcelona 1963.
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