Antonino, San
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Biografía GER
Arzobispo de Florencia y moralista católico.Vida. N. en Florencia en marzo de 1389 de la familia Pierozzi. Atraído por la predicación del beato Juan Dominici, célebre reformador de la Orden dominicana en Italia, entra en la Orden de Predicadores en 1405; estudia en el noviciado de Cortona bajo la dirección de Lorenzo de Ripafratta, siendo destinado al año siguiente al convento reformado de Fiesole. Después de siete años de estudio, llevados de una forma bastante autodidacta, es ordenado sacerdote en Cortona (1413) y nombrado vicario del convento de Foligno (1414). Ocupa el puesto de prior en diversos conventos de su Orden: Cortona (1420); Fiesole (1421); Nápoles, San Pedro Mártir (1424); Roma, Minerva (1430). Durante su priorato en el convento de Minerva de Roma tiene lugar allí el cónclave del que sale Papa Eugenio IV (1431). De 1435 a 1444 es vicario general de la congregación reformada de Lombardía, dedicándose a la obra de la reforma religiosa. En Florencia es el fundador del célebre convento de San Marcos - reconstruido y embellecido por Cosme y Lorenzo de Médicis-, donde desempeña el cargo de segundo prior (1439-44).Durante este primer periodo de su vida, A. aparece como el religioso que posee grandes cualidades de gobierno. Su prudencia y su equilibrio fueron admitidos por todos; esto hizo que fuera solicitado su parecer y consejo en muchos asuntos y ocasiones, siendo llamado "Antoninus consiliorum". Estas cualidades las mantendrá durante toda su vida; el segundo periodo, el cual comienza cuando Eugenio IV lo nombra, a pesar de su oposición, arzobispo de Florencia. Fue consagrado obispo en Fiesole el 12 mar. 1446. Desde la elevación a la sede florentina hasta su muerte (1446-59) cumplió diversas misiones; Eugenio IV quiso tenerlo junto a sí en los últimos momentos de su vida (23 feb. 1447); su sucesor Nicolás V le pidió consejo para el gobierno general de la Iglesia. Fue enviado como diplomático de los florentinos ante Nicolás V, Calixto III y Pío II; tuvo también encargos de la Curia romana para toda la Toscana, tales como el comisariato apostólico contra los usureros y la promoción de la cruzada ordenada por Calixto Ill.Pero la obra principal de A., como arzobispo de Florencia, fue su solicitud pastoral por el bien de la diócesis, a la cual reorganizó; se hizo de verdad Pastor de su rebaño. Como metropolitano convocó el Sínodo de 1451; se dedicó a las visitas pastorales, a la predicación de la Palabra y a la administración de los Sacramentos; buscó la mejor de las costumbres; atendió a la mejor preparación del clero; promovió las confraternidades, y se empeñó en las obras de caridad, sobre todo con los apestados. M. el 2 mayo 1459 en Montughi, junto a Florencia. Pío II presidió sus funerales. Fue canonizado por Adriano IV el 31 mayo 1522, aunque la bula fue expedida por Clemente VII el 26 nov. 1523. Su fiesta se celebra el 1 0 de mayo.Obras. A. no se preocupó excesivamente por los movimientos culturales y filosóficos del Renacimiento; parece que estaba todavía anclado en las formas y en el mundo de la Edad Media. Su actividad literaria se centró en el campo de las ciencias positivas y morales, siendo su finalidad la de ayudar a la formación y santificación del clero y de los fieles. Fue muy versado en cuestiones de Derecho, tanto civil como eclesiástico; y estuvo dotado de una prudencia extraordinaria, que se inclinaba generalmente a soluciones moderadas. Entre sus obras se puede hacer la siguiente clasificación:l.Obras destinadas a los confesores. Bajo el título de Conjessionale están comprendidos tres tipos de opúsculos: a) el Delecerunt, que es un tratado sobre la Confesión; apareció en latín (Florencia 1473), italiano y español (Burgos 1492; Salamanca 1496); b) el Curam illius habe (Bolonia 1472) que consiste en un manual para confesores; c) el Omnium mortalium cura o Specchio di coscienza (Espejo de conciencia, Florencia 1473), que está destinado a los fieles.
2. Opúsculos morales. A. compuso una serie de trata dos breves que más tarde se introdujeron en la Summa theologica; éstos son: De ornatu mulierum (Del adorno de las mujeres), introducido en la segunda parte de la Summa; De excomunicationibus (De las excomuniones), introducido en la tercera parte de la Summa; Responsiones Antonini (Venecia 1474): consultas jurídico-morales, que en muchas ediciones son añadidas al Conjessionale,3. Obras espirituales. En este grupo entran: Opera a ben vivere (Florencia 1858), dedicada a Diana Tornabuoni y a su hermana Lucrecia, madre de Lorenzo de Médicis; editada nuevamente en Florencia (1926); 24 cartas espirituales (Florencia 1859); Trialogus de duobus discipulis euntibus in Emaus (Florencia 1480): se trata de una explicación dialogada de las profecías mesiánicas, Además, en la Biblioteca nacional de Florencia se conservan una serie de Predicaciones de Cuaresma (Maglia bechiana, Conv. soppr. A. 8, 1750) y otros esquemas Y esbozos de predicación (Ricardiana, cod. 308).
4. Las "Crónicas". Esta obra fue pensada como una parte - la parte ilustrativa- de la Summa theologica: pero, por buen juicio, fue separada de aquélla. Las Crónicas han sido publicadas con diversos títulos: Chronicon, Chronicorum opus, Historiarum opus. Fue compuesta entre 1440 y 1459. Se trata de una compilación de los sucesos principales desde el origen del mundo hasta 1458. Está concebida al estilo de las crónicas generales de la Edad Media: compilación de extractos o resúmenes de las mejores obras que el autor tenía a su disposición En este sentido, las Crónicas de A. nos han transmitido" preciosos materiales, ya que disponía de la Biblioteca de Sari Marcos, rica en libros históricos. El autor es tanto más seguro cuanto más vecinos son los acontecimientos relatados; sus juicios sobre los hombres y sobre la política de la Iglesia de su tiempo revisten una gran autoridad. De 1484 (Nuremberg) a 1587 (Lyon) la obr2, obtuvo 17 ediciones.San Antonino como moralista. Su obra principal es la Summa theologica, que representa en moral lo que en dogma la Suma Teológica de S. Tomás. Es la primera obra que ha tratado de la moral de una manera tu extensa y autónoma. Preludiada por ciertos opúsculos sobre la Confesión, parece que comenzó a componerla en 1440 y la terminó en 1454.1. Descripción. Se divide en cuatro partes, divididas su vez en títulos. La 1 parte (20 títulos) trata los temas: alma, sus facultades, las pasiones, pecado y ley; constituye una especie de moral fundamental. La 11 parte (12 títulos): los pecados capitales, los contratos- y la restitución, los votos y la infidelidad. La 111 parte (32 títulos): los diferentes estados religiosos y eclesiásticos, la excomunión y las censuras, Dios, Cristo, los santos y el purgatorio. La IV parte (16 títulos): las virtudes morales y cardinales, la gracia y los dones del Espíritu Santo.2. Carácter de la obra. La Summa theologica de A. se presenta como un conjunto de dogmática, espiritualidad y moral. La parte especulativa de la obra (los principios dogmáticos) no tiene mayor interés, ya que sigue de cerca la Suma de S. Tomás, reproduciendo pasajes íntegros. La parte práctica es la más importante y la que mayor interés tiene en la Historia de la moral. Es digno de anotarse el intento de hacer una Teología moral completa, con los principios dogmáticos y filosóficos y con las aplicaciones al hombre y a la sociedad. El orden segundo: tratados generales y tratados especiales (de las virtudes y de los estados) es ya un esbozo del esquema general de la moral. La parte dedicada a los estados es de las más originales y que mayor importancia tiene. Aunque A. no fue un humanista, la presentación de la obra no es seca; su estilo es oratorio, abundante y, a veces, un poco difuso.3. Conocimiento de la realidad. Una característica singular de la Suma de A. es la de poseer un conocimiento amplísimo de la realidad. Con palabras concretas está pintada la vida de los hombres del s. XV; por eso, es una fuente importante para conocer las costumbres de su tiempo. Son, sobre todo, interesantes los datos y conocimientos sobre la actividad financiera, las profesiones liberales y la condición de los obreros (cfr. R. Morcay, Saint Antonin París 1913, 351-376). La Suma de A. es una fuente importante para los historiadores de la Iglesia y de la civilización del s. XV.4. Importancia en la Historia de la moral. Esta obra coloca a A. entre los moralistas más importantes de todos los tiempos. Aunque se sitúa en el género de las Sumas de Confesores, las supera por muchos motivos: por la unión de principios dogmáticos con las aplicaciones prácticas, por el sentido de adaptación a la realidad, por la utilización frecuente - aunque de modo alegórico- de la Biblia, por su argumentación a partir de la filosofía y los escritos de los Santos Padres. Los elementos jurídicos se encuentran muy desarrollados; por eso la Suma ha recibido en algunas ediciones el título de Iuris pontificii et caesarei Summa. A. tiene el gran mérito de haberse adaptado a los problemas de su época; es el gran moralista de su tiempo.La influencia de A. en la Historia de la moral es grande. Dio soluciones a casos de conciencia que fueron aplicadas durante más de dos siglos. Es citado en casi todos los libros de moral, sean comentarios a la Suma de S. Tomás, sean Sumas de confesores. En la disputa posterior del probabilismo fueron invocados algunos de sus textos. San Alfonso María de Ligorio lo cita con frecuencia como iniciador de diversas opiniones. Por otra parte, la Suma de A. tuvo gran influencia en la aparición y en el estilo de las Instituciones Morales postridentinas, si bien éstas no mantuvieron la unidad entre principios dogmáticos y aplicaciones morales.Durante los s. XV y XVI la Suma tuvo muchas ediciones (unas 20 completas y unas 10 incompletas); a partir de 1485 las mejores ediciones llevan las tablas compuestas por Juan Molitor. En el s. XVIII aparecieron otras dos ediciones: una de los hermanos Ballerini (Florencia 1740), que es actualmente la más práctica; y otra (Florencia 1741) que es más exacta, pero sólo contiene las dos primeras partes.MARCIANO VIDAL.
BIBL.: F. DI CASTIGLIONE (secretario de A.), Vita B. Antonini, Acta Sanct., Mayo I, París 1866, 314-362; R. MORRAY, S. Antonin, fondateur du couvent de Saint-Marc, archevéque de Florence, París 1913 (monografía fundamental; con bibl.); P. MANDONET, Antonin, en DTC 1, 1450-1454; A. WALZ, Antonino, en Enciclopedia Cattolica, I, Ciudad del Vaticano 1948, 1529-1531; G. DI AGRESTI y S. ORIENTI, Antonino Pierozzi, en Bibl. Sanct. 2, 88-105; R. BROUILLARD, Somme de Antonin, en Catholicisme, I, París 1948, 681.-Sobre las Crónicas: SCHAUBE, Die Quellen der Weltchronik des hl. Antoninus, Hirschberg 1880; B. WALKER, The "Chronicles" of s. Antoninus, Washington 1933.-Sobre el Confessionale: H. WILMS, Das Confessionale "Defecerunt" des hl. Antoninus, "Divus Thomas" 24 (1946) 99-108.-Sobre la economía: C. ILGNER, Die volkswirtschftl. Anschauungen Antonins van Flo,,n, (1389-1459), Paderbom 1904; B. JARRETT, S. Antonino and mediaeval economics, Londres 1914; L. DA MOLLF, 11 contrato di cambio nei moralista, Roma 1954, 44-50.-Sobre la vida espiritual: l. PACCI, 1 don¡ dello Spirito Santo, secondo S. Antonino, "Vita Cristiana" (1939), 387 ss.; H. WILMS, Des hl. Antoninus Anschauung von Aszese und Mystik, "Zeitschrift für Aszese und Mystik" (1941), 137-145; P. MICHAUD-QUINTIN, Sommes de casuistique et manuels de confession au moyen rige (XII-XVI siécles), Lovaina1962, 73-75.Guarda este contenido en tu perfil
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