Antigua, Edad IV ARTE
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Arte
Desde hace unos años sabemos que entre un estadio cultural, caracterizado por los trabajos de la caza, pesca y recolección y otro de carácter urbano, artesano y agrícola, el hombre había pasado por una etapa intermedia, la de los pueblos agrícolas. La arqueología de los últimos 30 años ha reconstruido esta evolución que, partiendo del primer establecimiento hasta la invención de la escritura, ha hecho pasar al hombre del estado salvaje al de civilización.Mesopotamia. La civilización nace en el Zagros y después se extiende por todo el creciente fértil. Se manifiesta al mismo tiempo en Mesopotamia, en Jericó, Anatolia e Irán occidental. Más tarde florecerá con igual fuerza en Egipto, la India y en las orillas del Egeo. Los más antiguos poblados agrícolas conocidos, como Jericó, Mersín o Jarmo, datan del noveno milenio. A fines del sexto milenio se desarrollan en Mesopotamia las culturas de Samarra y Tell-Halaf, cuya influencia llega hasta el Mediterráneo oriental (Ras-Shamra). Las cerámicas de este momento han logrado ya notables progresos respecto a los periodos anteriores. A partir de ahora, Mesopotamia pasa a la cabeza de la civilización, dejando a las restantes zonas bastante distanciadas. Son momentos de cambios trascendentales en todos los sentidos. En arquitectura señalaremos como más importantes la construcción de edificios circulares sobre basamentos de piedra y la introducción de 1a. bóveda y la cúpula. El pensamiento y la expresión se precisan, esbozándose los primeros intentos de expresión por escrito. Es el último estadio antes de la aparición de la escritura, con la cual entramos de lleno en la civilización. Los santuarios excavados en Eridu demuestran que el templo es ya un edificio complejo. La cerámica de El-Obeid ha perdido la gracia que poseía el utillaje de Tell-Halaf, convirtiéndose ahora en una cerámica más bien grosera y con decoración geométrica. Mientras tanto, florece en Susa una de las más prestigiosas escuelas de ceramistas que la Antigüedad haya conocido. Construyen una cerámica de paredes finas, que presenta casi siempre decoración animalística. Sin embargo, estas antiguas culturas estaban destinadas a desaparecer con la llegada de un pueblo invasor, los sumerios (v. suMERIA), quienes dominaron el Oriente durante 15 siglos, entrando verdaderamente en la Historia a partir del 2800, después de finalizados los periodos culturales de Uruk y Djemdet-Nasr. Los sumerios se revelan como auténticos fundadores de la civilización. Su arquitectura religiosa alcanza una grandiosidad no conocida hasta entonces. Las nuevas ideas arquitectónicas y estéticas se reflejan en la estructura de los muros y la decoración de los mismos a base de piezas de mosaico cónicas. La escultura florece rápidamente con una fuerza desconocida. Los sumerios inventan el canon que perdurará en la estatuaria hasta el momento en que los griegos rompan con las antiguas normas: es la ley de la frontalidad, según la cual, el personaje, perfectamente simétrico, puede ser partido idealmente en dos partes iguales. En Mari, sede de gobierno y residencia real, se ha conservado un palacio considerado como una de las maravillas del mundo. Su planta, que se hace clásica en todo el Oriente, se adopta también en Cartago hasta el triunfo de la arquitectura griega. Los hititas (v.) introducirán algunas novedades en sus -templos. Si bien siguen más o menos la planta tradicional, el acceso a la cella del dios se hace por unos pasillos angulosos a través de una serie de vestíbulos, y no directamente como en Mesopotamia. Sin embargo, el arte de esta época vive una gran crisis y una pobreza general manifiesta sobre todo en la escultura ’y arquitectura. Pero nada de lo dicho anteriormente es tan importante como la escritura, aparecida seguramente poco antes del 3000 a. C. Pictográfica al principio, ideográfica luego, silábica y, finalmente, alfabética, servirá para transcribir en lenguaje escrito todas las lenguas habladas desde Anatolia hasta el Irán. Mucho más tarde los fenicios inventarán una escritura bastante más simple, que será la madre de los alfabetos modernos. La escritura cuneiforme se utilizará durante dos mil años y gracias a las tablillas de arcilla y a los sellos la arqueología moderna ha podido encontrar los documentos que permiten reconstruir la historia y la primitiva literatura orientales. La arquitectura sumeria ha realizado obras de gran variedad y belleza que desgraciadamente están hoy día en muy mal estado de conservación. Destaca como monumento típico el Zigurat (v.), compuesto por varios pisos de terrazas de dimensiones decrecientes, unidas por escaleras. En la parte más alta está el templo del dios.Fenicia (v.). Nada o casi nada se sabía del mundo fenicio antes de las excavaciones practicadas por equipos franceses en los principales centros comerciales de Fenicia. También se han puesto en claro la importancia y el papel de intermediario de dicho pueblo entre Mesopotamia y Asia Menor por una parte y Egipto y el mundo Egeo por otra. Los fenicios se dirigen a las costas de Occidente de Italia y a las costas españolas en busca de hierro y estaño para fabricar bronce. Se ha dicho que todo el estaño que contiene el bronce de Oriente procede de la península Ibérica. La fundación de una ciudad como Gades (Cádiz) supone ya un conocimiento absoluto de las rutas y la posibilidad de constante aprovisionamiento de agua. A continuación fundarían como un pequeño rosario costero en el norte de África, dando lugar a importantes factorías como Utica. Recientes excavaciones documentan restos de ciudades fenicias en el sur de España fechadas a fines del s. VIII; algunos restos parecen ser del s. ix, pero no es seguro. Ahora sabemos que no es posible remontar al s. xii la fundación de Gades, como se creyó en principio, pues aquellos momentos son de inquietud social y política en todo el oriente mediterráneo. A fines del s. ix se funda Cartago (v.), que heredará la hegemonía fenicia en el Mediterráneo occidental.La auténtica importancia de los fenicios radica en su papel de transmisores de los progresos culturales que se iban logrando en Oriente. No fueron creadores de nuevos estilos, pero gracias a su comercio difundieron gran cantidad de utensilios de cerámica y otros materiales por todo el Mediterráneo. La cerámica a torno rápido es ya una cerámica industrializada, de color rojo amarillento y pintada en rojo y negro. Puede dividirse en dos grandes grupos: cerámica pintada de color oscuro sobre fondo claro y cerámica barnizada con barniz oscuro. Las primeras fases industrializadas son muy parecidas entre sí, lo que conduce a menudo a grandes errores, como confundir la cerámica ibérica (la de primera época) con la cerámica micénica. La evolución tradicional es el paso, a través casi siempre de lop motivos florales, de una etapa geométrica a un estilo más evolucionado. En el golfo de León, en contacto con los griegos, ocurre lo mismo, fabricándose los utensilios propios de los griegos que colonizaron aquellas costas. En el sur de España se forma un imperio comercial, el de Tartessos (v.), que entra en contacto con los mercaderes fenicios y griegos. La influencia del arte fenicio se extiende también hacia el interior de Siria, apreciable en el templo de Salomón en Jerusalén.Las oleadas de pueblos que llegaron al Mediterráneo oriental sobre el 1100 a. C. y acabaron con la cultura cretomicénica y Troya, tuvo su eco algo más tarde en el centro y occidente: los italos ocuparon la mayor parte de la península Itálica, en donde han dejado abundantes restos; los etruscos, que harán florecer una brillante cultura, se establecieron en la Toscana, y los celtas, procedentes de la Europa central ocuparon casi toda la Galia y buena parte de la península Ibérica; estos pueblos son portadores de las culturas de hierro de Hallstatt (v.) y de La Téne (v.).Civilización prehelénica. Los cretenses habían creado una cultura floreciente, llevando una vida refinada y las mujeres gozaban de una posición social bastante elevada. A la arquitectura de adobe y arcos del Asia anterior, oponen el empleo del dintel y sobre todo de la columna, provista a menudo de símbolos religiosos como la doble hacha o palomas, pero sin presentar todavía todos los caracteres de tiempos posteriores. Suelen ser de madera y su fuste acusa disminución hacia la base, cobrando forma de tronco de cono invertido. En la cubierta se adivinan ya los futuros caracteres clásicos, pues sobre el dintel se aprecian las fajas verticales que constituirán en su día los triglifos. Se crea además en esta época un tipo de edificio, padre de los futuros templos clásicos: el megaron, que consta de una cámara sostenida por cuatro columnas, con el hogar en el centro y un pórtico. Los grandes monumentos de este periodo se hallan en la isla de Creta: Cnosos, Festos y Hagia Tríada, y en el continente: palacios de Micenas, Tirinto; también Troya, en Asia Menor, en donde se documentan casas de tipo megaron.La escultura creticomicénica no ha proporcionado grandes realizaciones, excepto los relieves de la Puerta de los Leones. En bulto redondo poseemos un número considerable de estatuillas femeninas de oro y marfil. La pintura, especialmente mural, desempeña un importante papel en los palacios prehelénicos. Las principales escenas representan a muchachos y muchachas saltando desnudos sobre los toros. Sin embargo, es en la cerámica en donde el pueblo prehelénico logra sus más importantes realizaciones. La hallamos repartida en las cortes de los principales reinos del Mediterráneo y del Asia anterior. La decoración puede ser vegetal o bien representar animales marinos, como pulpos, que hacen de la cerámica de Camarés una de las mejores de la Antigüedad.Arte griego. Hereda algunas formas del prehelénico, pero no puede considerarse consecuencia o producto de aquél. Comprende tres grandes periodos: arcaico, floreciente o de apogeo y helenístico, que perdura hasta los tiempos del Imperio romano. Define al arte griego la proporción de las formas, que contrasta con las colosales obras arquitectónicas y escultóricas del Próximo Oriente y Egipto. El templo (v.) griego suele constar de tres partes principales: pronaos, o vestíbulo; naos, lugar destinado a la divinidad; y el opistodomos, donde reside el sacerdote que está al cuidado del templo. Asimismo, según la naturaleza de los capiteles, podemos distinguir tres órdenes arquitectónicos (v.): dórico, jónico y corintio. Los más importantes templos dóricos son el del Paestum, en el sur de Italia, el de Hera, en Olimpia, y la obra cumbre de la arquitectura griega, el Partenón (v. FIDIAS) de la Acrópolis de Atenas, construido por orden de Pericles. De orden jónico son el templo de Artemis de Éfeso, y el más logrado, el templo de Erecteion, de Atenas, de planta rectangular y pórtico hexástilo. También los templos de Atenea Niké, obra de Calícatres, y el gran templo jónico de Apolo en Mileto. El más grandioso templo corintio es el de Zeus, en Atenas.En cuanto a la escultura, tenemos una primera etapa muy rígida, que va cobrando flexibilidad con el tiempo. La estatuaria griega busca siempre prototipos perfectos. En el periodo arcaico (s. vii hasta el 480 a. C.) hay una búsqueda constante de la expresión del rostro y de la conquista del cuerpo humano. Los ejemplos más característicos son las estatuas de atletas (Kuroi) o muchachas (Korai). El periodo de plenitud (s. v y iv) crea tipos perfectos, y demuestra un conocimiento casi absoluto de la anatomía. Es la época de los grandes escultores Mirón (v.), Policleto (v.) y Fidias (v.), máximos representantes de la escultura de este periodo. En el s. iv destacan los grandes maestros Scopas (v.) y Lisipo (v.). El periodo helenístico perdurará hasta tiempos del Imperio romano. Se busca ahora la representación de los más profundos sentimientos humanos, las pasiones violentas, perfectamente sintetizadas en el grupo de Laoconte y ’sus hijos, del Museo del Vaticano, una de las obras maestras del arte escultórico.De gran interés es la cerámica, que crea una gran variedad de formas: amfora, kratera, hydria, oinoloe, skyfos, 1ékythos, etc.; muchos de estos recipientes están decorados con escenas guerreras o de la vida cotidiana, que logran casi siempre alcanzar una gran belleza y constituyen uno de los principales productos de exportación a todos los rincones del Mediterráneo.Civilización etrusca. Roma. Procedente de Asia Menor y huyendo seguramente de los invasores del norte llega a las costas de Italia un numeroso grupo de gentes: son los tirsenos o etruscos. Establecidos en Toscana, adquirieron bien pronto la hegemonía de la Italia central. Los etruscos fueron los verdaderos fundadores de Roma, pues convirtieron a ésta en una auténtica ciudad, urbanizándola, rodeándola de una sólida muralla y construyendo obras de desagüe como la Cloaca Máxima, que al desecar las aguas del foro, lo convirtió en plaza pública y centro de la vida cultural y mercantil de Roma. El último rey etrusco, Tarquino el Soberbio, fue expulsado de la ciudad en el a. 509, al instaurarse la República.El templo etrusco es de proporciones cuadradas y presenta la mitad anterior ocupada por filas de columnas. El templo de Júpiter, en el Capitolio, responde a este tipo. Sus cellas laterales están dedicadas a Juno y Minerva, que junto con el primero constituyen la Tríada Capitolina. La escultura, de tipo funerario casi toda, presenta los mismos rasgos que el periodo arcaico griego. Los personajes son delgados y elegantes, pero sus rostros no son aún retratos. Son los más importantes el grupo de Hércules y Apolo disputándose la cierva, la Loba del Capitolio y el Apolo de Veyes. Las estatuillas de Rómulo y Remo, que reemplazan a las antiguas, fueron esculpidas durante el Renacimiento. Los romanos se revelan como grandes constructores. Su arquitectura, que asimila a veces soluciones griegas, se caracteriza por su utilidad, pero más que nada por su monumentalidad. Crean un orden compuesto, mezcla de jónico y corintio, e introducen el arco en sus construcciones, rompiendo de este modo con la arquitectura arquitrabada griega. También emplean la bóveda y la cúpula, seguramente por influencia del mundo oriental. La perfección alcanzada en la construcción de campamentos militares influye de tal forma sobre la arquitectura que se llega a adoptar su planta para la construcción de palacios; es el caso del palacio de Diocleciano. No menos importantes son los arcos de triunfo, como los de Tito y Constantino y las columnas conmemorativas (Columna Trajana, en Roma), circos, foros, termas y toda suerte de edificios públicos, gran especialidad de la arquitectura romana. La escultura sufre fuertes influencias del exterior, que crean dentro de este arte varios estilos, según las épocas. Los relieves del Ara Pacis y las estatuas de Augusto y Marco Aurelio presentan un sello muy peculiar. En el s. ii nace un estilo realista en el retrato; pero pronto cambiarán los gustos al adoptar la moda oriental, que deja un poco de lado el ideal estético para lograr lo que se ha llamado un simbolismo mayestático. El arte romano en general entra en una nueva etapa por influencia del cristianismo. No es una época de decadencia con respecto a los periodos anteriores, sino simplemente un cambio radical en la manera de pensar y en los gustos. V. t.: EGIPTO III; MESOPOTAMIA III; GRECIA III.P. PENALVER SIMÓ.
BIBL.: R. BLOCH y J. CousiN, Roma y su destino, Barcelona 1967; A. Hos, Los Etruscos, México 1962; M. PALLOTTINO, Gli etruschi, Roma 1939; P. LÉvi:QuE, La aventura griega, Barcelona 1968; N. PLATON, Créte, Ginebra 1966; D. HARDEN, Los fenicios, Barcelona 1967; E. DRIOTON y J. VANDIER, Les peuples de VOrient Méditerranéen, Ir, L’Égypte, París 1962; S. MOSCATi, Las antiguas civilizaciones semíticas, Barcelona 1960.
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