Amalecitas
Categoria:
Cultura
Historia. Son los a. una tribu seminómada, cuyo origen en Gen 36, 1216 está relacionado con Esaú, antepasado de los edomitas (`Amáleq era nieto de Esaú, e hijo de ’EFfaz). La antigüedad de este pueblo está atestiguada en Gen 14, 7, que lo sitúa en la región de CadésBarneia. Num 13, 29 indica su habitat en el Négeb, como también algunos manuscritos del texto griego de Idc 1, 1617, donde la ciudad de Hórmah puede ser identificada con Tell el Msáj o algún lugar próximo (cfr. B. Ubach, Hórmah, en Enc. Bibl., IV, 28); por lo que se supone que los a. habitaron al norte de la península del Sinaí y en la región del Négeb, entre otras tribus posteriormente incorporadas a la de Judá (1 Sam 15, 6).Según Ex 17, 16, los a. lucharon contra los participantes del éxodo (v.) israelita. La lucha, ocurrida en la región del oasis de CadésBarnecia, se explica por el deseo de los a. de mantener el control sobre este antiguo santuario del desierto, lugar fértil y estratégico entre Egipto y Edom (v. IDUMEA). Num 14, 45 supone un fracaso israelita frente a los a. Sin embargo, Idc 1, 16 en algunos manuscritos griegos alude a la presencia de Judá entre los a. después de la victoria sobre Hormáh. El texto masorético de Idc 1, 16 evita la alusión a los a. por un escrúpulo teológico, como se verá.Durante el tiempo de los jueces (v.), los a. se asociaron a los madianitas (v.) atacantes de las tribus de Israel (Idc 3, 13; 6, 3.33; 7, 12). Saú1 (v.) se enfrentó a ellos y los venció (1 Sam 14, 48; 15, 18). Y Samuel (v.) sacrificó al rey ’Agág de los a. (1 Sam 15, 32 ss.). En 1 Sam 15, 58 se mencionan sus ciudades, pero totalmente vencidas. Igualmente David (v.), durante el periodo en que fue vasallo de los filisteos, venció a los a. en Sigelág (1 Sam 27, 8; 30, 120), hecho que se repitió después, cuando ya era rey de Judá y de Israel (2 Sam 8, 12): Posteriormente los a. desaparecen de la historia bíblica y sólo son mencionados en 1 Cron 4, 43. Se carece de noticias extrabíblicas relativas a los a.Los amalecitas y el pueblo judío. Según la tradición de Israel, los a. son enemigos cuyo recuerdo debería ser suprimido y cuya derrota en tiempo del éxodo debería ser contada por las generaciones venideras (Ex 17, 14). La narración de Ex 17, 116, cuya finalidad es exaltar el poder de la vara y de la mano de Moisés, conductor del éxodo, concluye recogiendo un antiguo canto popular de imprecación. Este estilo será prototipo de las futuras narraciones contra `Amáleq. Los textos Num 24, 7.20 aluden a las victorias contra ’Agág y `Amáleq y suponen que sus ataques terminan, posibilitando la hegemonía de la dinastía de David que busca la paz (Num 24, 1519). Dt 25, 1719 es una reflexión sobre el motivo de la enemistad hereditaria contra los a. señalada en Ex 17, 813, y acerca de la supresión del recuerdo de `Amáleq en Ex 17, 14.`Amáleq es mencionado entre los diez enemigos de Israel en Ps 83, 8 (dice Tiro en lugar de Sobá como en 2 Sam 8, 12; y en la versión siríaca se lee Gebul en vez de Gébal). Entre los enemigos de Israel se cuentan Edom (v. ABDíAS) y Assur (Idt 16, 3), símbolos del mundo pagano que será destruido. Se recuerdan entonces las antiguas victorias de David y después . el fracaso de Senaquerib (vers. 9) con el fin de reforzar la esperanza del pueblo.En los oráculos de Balaam (v.) se contiene un mensaje para el fin de los días (Num 24, 14); es el anuncio de la venida del libertador de Jacob (Num 24, 1419). °Amáleq, Edom, Moab y Assur son los símbolos del mundo pagano que será destruido. Esta forma de expresión supone una mentalidad que estructura los oráculos en siete mesálim (Num 23, 7.18; 24, 3.15.20. 21.23): Israel es un pueblo separado (Mich 7, 14) cuyo rey es Yahwéh presente en su historia (Mich 4, 8; 5, 8); Dios lo sacó de Egipto y derrotó a ’Agág para darle un país sosegado (Is 54, 2; 33, 6.20 ss.). Esa acción pasada de Yahwéh es empeño de su intervención futura que suscitará el Mesías y destruirá los enemigos, entre quienes `Amálep es el primero y Assur el tipo de opresor (Mich 5, 5 ss.; Zach 10, 11).La alusión a `Amáleq en Idc 5, 14; 12, 15 es una relectura antisamaritana; el texto masorético intenta asimilar Efraín y los antepasados de los samaritanos al antiguo enemigo del pueblo elegido. Y `Amáleq, como enemigo de Israel, inspira la narración de Est 3, 1: Amán viene del país de ’Agág, y su adversario es Mardoqueo de Benjamín.LUIS BERTRANDO GORGULHO.
BIBL.: E. MEYER, Die Israeliten und ihre Nachbarstanzme. 1906, 389 ss.; A. MUSIL, The Northern Hegaz, Nueva York 1926, 259262; N. GLUECK, Rivers in the desert, Nueva York 1959; J. BRICHT, A history of Israel, Londres 1960, 114, 121, 158, 173; R. TOURNAY, Quelques relectures bibliques antisamaritaines, "Rev. Biblique" LXXI (1964) 507511; F. M. ABEL, Géographie de la Palestine, I, París 1933, 270273; M. DU BUiT, Géographie de la Terre Sainte, I, París 1958, 143 ss.
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