Alto Volta (hautevolta; Burkina Faso) I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
La República del A. V. comprende un territorio encajado por el bucle del Níger, limita por el O y N con Malí, por el E con Níger y por el S con Benin, Togo, Ghana y Costa de Marfil. Estado independiente desde 1960, se caracteriza, entre todos los países que le rodean, por haber mantenido a través del proceso de colonización e independización una clara unidad étnica, afianzada por el hecho de haber constituido durante siglos un imperio perfectamente organizado y jerarquizado. El pueblo mossi formó parte hasta 1960, en que se constituyó en Estado independiente, del África Occidental Francesa; hoy forma con Malí y Níger (que le rodean de NO a NE) una cierta unidad, también dentro del África occidental: los Estados interiores. Su territorio es relativamente poco extenso (274.200 Kmz) y está inscrito en una zona climática y morfológicamente muy uniforme. Su población es de 5.054.000 hab. (1967). La densidad resultante (18 hab/Kmz) es muy superior a la de sus vecinos Malí y Níger (2,7 y 3,7 hab/Kmz respectivamente). El territorio se divide en cuatro departamentos: Volta Negro, Altos Valles, Centro y Este, y cada uno de ellos tiene su capital administrativa en Koudougou (25.394 hab.) BoboDioulasso (63.943), Ouagadougou (72.337) y Fada N’Gourma (1.791), respectivamente (datos de 1965).Medio físico. Así como en su constitución como nación independiente se ha beneficiado, en una escala muy superior a otros países de África negra, con una unidad étnica que es casi única, su medio físico es uno de los menos favorecidos. Se trata, en conjunto, de una amplia meseta cristalina de 300 m. de altitud media, dominada frecuentemente por una serie de cerros coronados por una coraza terciaria que llegan a los 360 m. Sobre la meseta se extienden también amplios caparazones lateríticos de formación más reciente. Sólo al SO destacan los relieves más potentes de A. V.: la meseta de BanforaBoboDioulasso, gresosa y estéril, limitada por abruptos que en conjunto no sobrepasan los 700 m. En cuanto a su clima, tiene unos caracteres netamente sudaneses con notables variaciones tanto en la duración de las estaciones como en el volumen de las precipitaciones. La zona más septentrional recibe una precipitación del orden de los 350400 mm. y alarga su estación seca hasta los siete meses; Banfora, en el extremo SO, recibe en cambio unos 1.250 mm. y su estación seca dura solamente cuatro meses. En la zona intermedia la cantidad de agua recogida es de 800900 mm. Es muy grande también la irregularidad en las precipitaciones que en dos años extremos alcanza una diferencia de casi 1.000 mm. y muy variable el número de días de lluvia; la media es de 70, pero hay años en los que sólo llueve la mitad de estos días. En cuanto a su temperatura, la media es de 27° y la amplitud anual de 10°.El país carece de un eje fluvial importante y ésta es una nueva nota que lo caracteriza. Sus vastas mesetas están atravesadas por los altos valles de Camoé y del Volta (en su territorio se originan el Volta Blanco, principal rama del río, el Rojo y, al O el Negro), que penetran en el codo del Níger. Sus cursos altos son las únicas vías notables en A. V. Aparte de ellos se ramifica una red hidrográfica de tipo temporal densa, extendida en valles muy poco encajados. La superficialidad de esta red hace que en algunas ocasiones, en la estación lluviosa, se formen cubetas inundadas. En cambio, a causa de la larga duración de la estación seca, hay momentos en que los cursos de los Voltas se convierten prácticamente en una sucesión de charcas y el agua escasea incluso para satisfacer las necesidades de hombres y ganados. La vegetaci6n tiene en A. V. dos manifestaciones: extensas sabanas herbáceas y estepas, que dominan en el centro y norte, y bosque claro predominante en el sur.Economía. La economía del oeste africano fue organizada por los países europeos que dominaron cada sector. Ellos fueron los que la orientaron y lo hicieron de acuerdo, naturalmente, con las posibilidades que encontraronbuscando el mayor beneficio en la comercialización de los productos indígenas. Cuando llegó el momento de su independencia (v. ii) las cosas siguieron, en conjunto, como estaban, y, en general, la marcha de la economía fue positiva al mejorar los sistemas de explotación, al ampliar, aunque con lentitud, la actividad industrial y al aumentar con todo ello las exportaciones. Ahora bien, el caso de A. V. tiene un signo distinto: su medio físico no es el más apto para la explotación de los elementos que en otros países africanos son la base de la actividad comercial los bosques, las grandes plantaciones de cacao, café, etc. y tampoco tiene en actividad explotaciones mineras de importancia. Tras declararse su independencia, algunas de las compañías comerciales (CFAO; SCOA) han cerrado sus factorías, en parte porque los funcionarios han preferido abandonar A. V. para regresar a Europa y en parte por una real disminución de los excedentes de producción comercializables. La mayor parte de la producción está destinada al consumo nacional y los pequeños mercados locales tienen un área de influencia muy limitada y no ofrecen interés.La agricultura encuentra grandes inconvenientes y los rendimientos son mediocres, a pesar de que los campesinos despliegan un enorme esfuerzo. Pero el suelo es en amplias zonas muy poco apto y las condiciones climáticas determinan un sistema de erosión que contribuye a la destrucción constante y potente de la cubierta vegetal. Las tierras más aprovechables desde el punto de vista eda fológico son los valles de pendiente suave, casi insensible, recorridos por los afluentes de los Voltas, pero estas tierras están incultas y desiertas. Por otra parte, la estación seca es, en conjunto, muy amplia y en ocasiones muy desigual: un desencaje estacional brusco, que adelante la lluvia o que la retrase demasiado, puede hacer’perder totalmente la cosecha.Como en todo el Sudán occidental, la economía agrícola está limitada a un número escaso de productos, con un ciclo vegetativo ajustado al régimen climático. En la región de sabanas, en la zona que sigue el bucle del Níger y en la región de Chari, existen grandes plantaciones de mijo, que es la base de la alimentación de los indígenas. En total se cultivan 830.000 Ha. con una producción de cuatro millones de q. (cifras de 1965); le sigue en importancia el sorgo, con una extensión cultivada mucho mayor, pero con menos importancia real, el maíz (110.000 toneladas), la batata, la mandioca, el arroz (34.000 t., 1966), cuyo cultivo se está intentando introducir de forma extensiva, etc. El único cultivo comercializado es el algodón y su principal campo de producción es la región de Ouahigouya, al NO, en una zona de suelos relativamente fértiles. En menor cantidad se cultiva también en los .alrededores de BoboDioulasso y de Ouagadougou. En conjunto se le dedican 55.000 Ha., extensión muy inferior a la cubierta por los cultivos antes citados, y su producción es de 50.000 q. de fibra y 100.000 de aceite.La ganadería cuenta con dos millones de cabezas de bovino, 1.150.000 de ovino, dos millones de caprino y unas 300.000 cabezas más entre el ganado de cerda, caballar, asnal, etc., y un número notable también (30.000) de dromedarios. La producción de leche en 1966 fue de 166.000 t., y la de carne 11.000 t. La minería no tiene tampoco gran importancia; hay yacimientos de oro localizados principalmente en Poura (en 1964 produjeron 1.645 Kg.), y en Tambao, en donde se ha descubierto recientemente un yacimiento de manganeso. El sector industrial tiene una actividad también modesta: hay industrias alimenticias, sobre todo de base agrícola; se trata el algodón en las primeras fases de su industrialización, hay una fábrica de cerveza (37.000 Hl., 1966), etc.El único ferrocarril existente une Ouagadougou con BoboDioulasso, y enlaza, a su vez, A. V. con Costa de Marfil; hay 17.000 Km. de carretera (9.000 vehículos matriculados) y dos aeropuertos.La población. A pesar de contar con unas condiciones naturales y económicas poco favorables, hemos dicho al principio que los 18 hab/Km2 que tiene A. V. supone una de las densidades demográficas más consistentes del área en que se halla inscrito el país. Hemos dicho también que el carácter que más le hace resaltar entre los países limítrofes es su unidad étnica, pero esto no obsta para que encontremos, entre sus cinco millones de habitantes, ejemplos de hasta 100 grupos étnicos distintos, que agrupan en conjunto menos de un millón de individuos. La mayor parte de los habitantes de A. V. se agrupan en un solo tronco: el voltaico, que comprende más de los dos tercios del total. Fuera de ellos sólo tienen importancia, como grupo, los mande, que suman aproximadamente medio millón.La rama principal de los voltaicos, la que da al país su unidad, es la de los mossi, que habitan el centro del país, una zona en la que aparece un fenómeno demográfico realmente notable: sobre una :superficie que es apenas la cuarta parte del total del país, vive aproximadamente el 40% de la población de A. V. La densidad media de estos distritos centrales es de 30 hab/Km2, es doble, p. ej., en los alrededores de Koudougou, y adquiere una intensidad muy fuerte en zonas más localizadas: 90 hab/Km2 en Bazouli; 150, en Ziniare. Estas densidades resaltan más todavía por el hecho de que se dan en una región de suelo y clima especialmente poco favorables y su explicación está en que fue precisamente el lugar de instalación del Imperio de los mossi que conquistaron el país entre los s. XII-XIII y conservaron a través del tiempo sus estructuras, costumbres y religión. Por otra parte, fue también lugar de refugio para protegerse de las razzias esclavistas que despoblaron otros sectores del país, especialmente el noroeste de BoboDioulasso y el sureste de Banfora. Estos dos sectores, con el sureste del país y, en general, las zonas recorridas por los cursos fluviales (insalubres e infestadas, especialmente en el Volta Negro, de mosca tsétsé), son el contrapunto de las altas densidades, en contraste con grandes espacios prácticamente vacíos.Sólo el 5% de la población vive en ciudades que generalmente son pequeños núcleos rurales. Sólo dos de ellas pasan de 50.000 hab.: Ouagadougou, capital tradicional de los mossi, y capital de A. V. en la actualidad (72.337 hab.) y BoboDioulasso, que durante una gran parte de la etapa colonizadora detentó esta capitalidad (63.943 hab.). Entre las demás sólo Koudougou alcanza los 25.000 hab. y otras tres, Ouahigouya, Kaya y Reo, sobrepasan los 10.000. El hecho de que A. V. mantenga una población muy superior, al menos relativamente, a la de los países que la envuelven, sin tener en cambio condiciones naturales y posibilidades económicas que la justifiquen, convierte al país en una reserva de mano de obra especialmente para sus vecinos del S, Costa de Marfil y Ghana, que tienen en cambio buenos recursos naturales y necesidad de brazos para su explotación. Así se origina un notable fenómeno de emigración que ha sacado de A. V. más de medio millón de personas, de las que 100.000, por lo menos, se consideran definitivamente perdidas para el país.SOLÁNS CASTRO.
BIBL.: A. BERNARD, África septentrional y occidental, en Geografía Universal, XV, dir. P. VIDAL DE LA BLACHE, Barcelona 1927. M.
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