Alpes I. Geología.
Categoria:
Geología
Los terrenos que afloran en los A. se pueden agrupar en tres conjuntos: 1) el zócalo, constituido por terrenos de edad anterior al carbonífero superior (v. PRIMARIA, ERA); 2) la cobertera, formada por terrenos de edad posterior al zócalo, hasta el mioceno (v. TERCIARIA, ERA) inferior inclusive; y 3 los terrenos posorogénicos, de edad miocena superior y más moderna.El zócalo está formado principalmente por rocas cristalinas, afectadas por deformaciones y, en su caso, procesos metamórficos correspondientes a la orogenia Herciniana (v. PRIMARIA, ERA) y otras más antiguas o sólo estas últimas. En la cobertera predominan las rocas sedimentarias formadas en el geosinclinal (v.) que durante la Era Secundaria y parte de la Terciaria ocupaba el ámbito de la actual cordillera. En ciertos sectores contiene rocas volcánicas y subvolcánicas interestratíficadas, producto de la actividad magmática desarrollada en dicho geosinclinal. Como es obvio, la estructura tectónica de esta cobertera se debe a la orogenia Alpina (v. TERCIARIA, ERA). Los terrenos postorogénicos están formados por rocas predominantemente detríticas, resultantes de la erosión de la cordillera. La estructura tectónica de los A. se caracteriza esencialmente por el gran desarrollo de los mantos de corrimiento (V. TECTÓNICA; PLIEGUES). En vastas regiones, esta estructura se puede definir como un empilamiento de tales mantos, que se deslizaron desde dominios más "internos", respecto al arco alpino, hacia otros más "externos", a favor de la compresión de la corteza terrestre en el ámbito alpino, y también, en diversos casos, por efecto de deslizamientos por acción de la gravedad.Desde el punto de vista geológico, los A. suelen ser divididos en dos segmentos: los A. occidentales, desde el golfo de Niza hasta el alto valle del Rin; y los A. orientales, desde este último hasta la cuenca de Viena. Sus características respectivas son un tanto diferentes.En los A. occidentales se distinguen sucesivamente, desde el borde externo hasta el interno del arco alpino, varias zonas concéntricas, dispuestas con bastante regularidad. Esencialmente, son: 1) La llamada zona helvética de los A. suizos, que se continúa en Francia con la denominada zona subalpina; en la primera existe una superposición de generalmente tres mantos de corrimiento, en los que sólo participa la cobertera, procedentes de la parte más externa del antiguo geosinclinal Alpino, y que llegan a solapar el borde interno de la cuenca molásica, mientras que en la zona subalpina, la cobertera está plegada y despegada del zócalo, pero no han llegado a individualizarse mantos. 2) La alineación discontinua de los macizos cristalinos externos (Argentera, Pelvoux, Belledonne, Mont Blanc, Aar, etc.), que son a modo de gigantescas escamas del zócalo que emergen entre los materiales de la cobertera. 3) La zona pennínica, constituida por el empilamiento de varios mantos de corrimiento de gran envergadura en los cuales participan conjuntamente materiales del zócalo y de la cobertera, afectados todos no sólo por las deformaciones, sino también por el metamorfismo alpino. 4) La zona austroalpina, a partir de la transversal de Aosta, hacia el E, con un número creciente de mantos superpuestos, en los que participan también conjuntamente zócalo y cobertera, pero con desarrollo poco importante del metamorfismo alpino. 5) Separada de la anterior por una línea de grandes dislocaciones jalonada por intrusiones de rocas ígneas, y desde algo al O del lago Mayor hacia el E, se añade aún la zona dinárica o de los A. del sur, que presenta la particularidad de que la cobertera está plegada y en parte corrida hacia el borde interno del arco alpino. Además, volviendo a la parte externa de dicho arco, hay que mencionar otro elemento estructural: el de los Prealpes, empilamiento de mantos delgados, de procedencia pennínica y austroalpina que, a favor de deslizamientos gravitatorios, han llegado a alcanzar y hasta rebasar el frente alpino propiamente dicho; están especialmente desarrollados entre el valle del Arve y el lago de Thun.
Los A. orientales se caracterizan por el gran desarrollo de los mantos austroalpinos, que llegan a cubrir la mayor parte de su extensión. Las traslaciones de algunos de ellos llegan a rebasar los 150 Km., sobre los elementos de las zonas pennínicas (que sólo aparecen localmente "ventanas tectónicas" allí donde la erosión ha profundizado suficientemente en el material austroalpino), y helvética, que afloran únicamente en una estrecha banda, a lo largo del margen externo de la cordillera.La edad de los movimientos orogénicos principales es terciaria sobre todo del eoceno superior y mioceno inferior en los A. occidentales; mientras que en los orientales fueron ya muy importantes los movimientos de edad cretácea, además de los mismos citados para los anteriores.Aunque no estrictamente alpinas, se deben citar otras dos unidades estructurales, por sus especiales relaciones con la cordillera: la cuenca molásica periférica, y las montañas del Jura. La primera, es una verdadera antefosa (V. TECTÓNICA; GEOSINCLINAL), es decir, un surco individualizado junto al borde externo de la cordillera, concomitantemente con el plegamiento y la surrección de ésta. En esta cuenca molásica, de la cual forma parte la llamada llanura suiza, se ha desarrollado una potente sedimentación detrítica, alimentada con la erosión de los A. a medida de su progresiva surrección y elevación. El jura está constituido por un haz de pliegues que se separa de la zona subalpina hacia el N, los cuales afectan a una cobertera de terrenos secundarios y terciarios, progresivamente adelgazada hacia su extremidad NE. En la parte oriental, los pliegues se atenúan, mientras se desarrollan progresivamente cabalgamientos y fallas, hasta llegar, finalmente, a urea estructura tabular.V. t.: EUROPA II; TERCIARIA, ERA.J. M. FONTBOTÉ MUSOLAS.
BIBL.: 1. DEBELMAS y M. LEMOINE, La structure tectonique et l’évolution paléogéographique de la chaine alpine d’aprés les travaux récents, "Uinformation scientifique" 1, París 1964, 133; J. CADIscx, Geologie der schweizer Alpen, Basilea 1953; R. TRÜMBY, Paleotectonic eaolution of the central and western Alps, "Bulletin of the Geological society of America" 71, Nueva York 1960, 843908; A. TOLLMANN, Ostalpensynthese, Viena 1963; L. U. DESITTER, Geología estructural, Barcelona 1962; A. HOLMEs, Geología Física, Barcelona 1962.
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