Alejandria (Iskandariyya) II. Arqueología. ANTROP.
Categoria:
Antropología
El mismo Alejandro, fundador de la ciudad (v. III), trazó sus límites al modo macedónico (Arriano, Anáb. III, 1, 5, 2). Malalas cita el sacrificio de una joven. El arquitecto fue Dinócrates de Rodas, aunque aparecen citados otros nombres, como Cleómenes de Naucratis, Crates de Olinto, etc., que contribuyeron al embellecimiento de la ciudad naciente. A. ocupó el emplazamiento de una aldea preexistente llamada Rhakotis, cuyo puerto insignificante era visitado por los marinos fenicios y tenía una guarnición egipcia para vigilar los accesos de extranjeros al país, cuya entrada se hacía por. Naucratis. Los otros dos puertos del Delta oriental, T’anis y Pelusium, carecían de gran importancia. La ciudad se emplazó frente a la isla de Faros, que servía de rompeolas natural. El plano se dispuso en forma de una clámide macedónica, es decir, rectangular, de 30 estadios de largo y unos 8 de ancho. En cuanto al puerto, se prefirió el esquema griego de limen limnaios.En la isla de Faros las inscripciones hablan de un templo a Isis Faria. La parte occidental de la isla no estuvo fortificada, aunque sí poblada hasta que fue devastada por César y de nuevo colonizada (Estrabón, XVII; Plinio n.h. V). La isla fue unida al continente por un dique artificial llamado heptastadion, que servía al mismo tiempo de conducción de agua, con lo cual se dividía el puerto occidental o Eunostos del puerto principal o gran puerto, limitado este último por la punta oriental de la isla, donde probablemente estuvo situado el faro que de ella recibió su nombre. Por el E estaba cerrado por el saliente de Lochias y Akrolochias, dejando una entrada hacia el NE. Dentro del Eunostos existía el Kibotos, un pequeño puerto amurallado, unido al continente y en conexión con el lago Mareotis mediante un canal. En este lago hay restos de un puerto interior (limén limnaios). El gran puerto contenía la isla de Antirrhodos y el puerto real adosado al arranque del promontorio de Lochias.La ciudad propiamente dicha estaba dividida por una red de calles que se cruzaban en ángulo recto. Había dos calles más anchas, pero que no se encontraban en el centro de la clámide: la que iba de E a O estaba al N y la transversal de N a S arrancaba a la altura del Lochios. La primera (la Plateia) tenía unos 30 estadios de longitud desde el proasteion hasta la Puerta Canópica a oriente. Paralelas a estas dos corrían las demás calles, pero conocemos pocos nombres: la calle de Serapis, que conducía al ágora, y la Aspelldia, en la cual estaba el Tychaion y una calle de Hermes en la parte oriental de la ciudad. Las calles principales llevaban una red de conducciones de agua y cloacas. Toda la ciudad estaba dividida en distritos denominados por las letras A, B, C, D, E.Sabemos poco de la historia urbana. Los muros debieron ser construidos por Ptolomeo Soter y en la época de Aureliano estaban caídos. En el mismo reinado se construyó el faro por Sostrato de Cnido, poco conocido y sólo reconstruible por los estudios de Asín Palacios. El heptastadion parece que se debe a Dexifones, pero debió empezar a enlodarse porque en la época de Sinesio ya lo estaba y más tarde pudo establecerse allí la ciudad turca. Esto obligó a continuas limpiezas del puerto y del brazo del Nilo que conocemos en la época de Augusto y a fines del s. Iv por Tatiano. En el s. i se traslada el puerto del Nilo desde Schedia a más cerca de A. en Nicópolis. Antonino Pío renovó la calle principal y las dos puertas; las portae Petrinae fueron construidas por Tatiano en el s. iv. Son de época tardorromana también el firme de las calles, el tetrapylon, citado por primera vez en el s. Iv, debió de estar en el punto de cruce de las dos vías principales.La ciudad árabe ocupó una parte mínima de la antigua A., y la ciudad moderna cubre aproximadamente la misma amplitud que la ciudad antigua, aunque los rellenos del heptastadion y su zona han desfigurado totalmente la imagen.. En la península de Lochias existía un palacio real, la residencia erigida al estilo de los acra helenísticos, que se fue extendiendo hacia la ciudad. Demócrates había destinado 1/5 de la ciudad a edificios públicos, pero fue preciso destinar más terreno a este fin. Enfrente de la isla de Antirrhodos existía otro palacio interior. Ya hemos citado las puertas, y a lo largo de ellos sitúa Estrabón el Museo, pero éste quedaba junto con la Biblioteca hacia el centro en la calle longitudinal. En la orilla del gran puerto existió una hoploteca, el campamento de las tropas macedónicas, una prisión y una dionisiaca no lejos del puerto, lo mismo que el teatro. Detrás de este último estaba el emporion con los almacenes, y delante de ellos, un saliente con un templo de Poseidón que Antonio prolongó hacia el interior del puerto para edificar el palacio del Timoneón. Hacia el O encontramos el Cesareum o templo edificado por Cleopatra en honor de Antonio, descubierto su emplazamiento por los obeliscos de Cleopatra, que procedían de Heliópolis. Al SO parece que existió un templo de Isis Plisia. El espacio del puerto entre el emporion y el heptastadio estaba ocupado por astilleros, y en sus proximidades un arsinejon, con dos obeliscos erigidos por Sátiros en tiempos de Filadelfo y trasladados al ágora más tarde. Es posible que junto al puerto existiese un templo de Beudis. Todos los edificios enumerados quedan al N de la calle principal, en la cual se encontraba el Gymnasion, el Dicasterion, constituyendo el Brujeion, barrio limitado por las calles principales y el puerto. El Dicasterion y el Gymnasion ocupaban el centro de la ciudad, siendo el primero el mejor edificio de la misma, según Estrabón. Estaban junto al Paneum, montículo artificial (actual Kóm elDik). Más allá, hacia el E, el hipódromo. Entre el Museo y el Paneum se hallaba el Sema de Alejandro, donde fue enterrado el gran macedonio, y más tarde se transformó en necrópolis real.El barrio egipcio de Rhakotis, al sur de las Navalias y el heptastadion, contenía edificios más importantes, el Serapeion, en el lugar donde se levanta la columna de Pompeyo, que sostenía una estatua de Diocleciano erigida el a. 302 a. C.; una hetaera de Filadelfo y un templo de Afrodita.Al oeste de la ciudad se encontraba la necrópolis más importante, y al este otra, al norte del hipódromo. Junto al Serapeion existen unas catacumbas cristianas. Como ciudades vecinas tenemos Nicópolis. Con la fundación de El Cairo por los árabes, la ciudad perdió toda su importancia, y sobre todo con la ruta de las Indias por Buena Esperanza. Del periodo árabe y turco quedan aún restos, pero lo importante es lo construido en el s. XIX después de la expedición napoleónica.Actualmente, la ciudad moderna ha recubierto a la antigua, dificultando enormemente su excavación. Dentro de la urbe actual son visibles las ruinas de la columna procedente del Caesareum (calle Nebi Daniel), la columna erigida por Póstumo en honor de Diocleciano, asentada sobre bloques procedentes del Serapeum (sudoeste de la ciudad), catacumbas de Kóm algugatá (s. Iii), necrópolis de Anfuchi (s. II a. C.), necrópolis de Shatby (primeros Ptolomeos) y en las cercanías los barrios de Canope y Menuthis. El Museo Arqueológico reúne los restos de todo el pasado de A.F. PRESEDO VELO.
BIBL.: A. PUCHSTEIN, Alexandria, en PAuLYWIssowAKROLL, Realencyclopitdie der classischen Altertumswissencha¡t, II, Stuttgart 1894 y ss., col. 13761588; M. AsfN PALAccos, Nueva descripción del Faro de Alejandría, "AlAndalus", I (1933) 293 ss.; E. BRECCIA, Elexandrea ad Aegyptum, Bérgamo 1922; M. RosTOVTZEFF, Historia Social y Económica del Mundo Helenístico, vol., Madrid 1968.
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