Alcornoque BIOL.
Categoria:
Biología
Árbol mediterráneo de la familia fagáceas, género Quercus (del celta kaérquez, árbol hermoso) y especie Q. suber, tiene un porte mediano que alcanza los 15 m. de altura, con un tronco algo tortuoso, copa frondosa y ancha. Las hojas, persistentes todo el año y duras, están dispuestas de forma esparcida en las ramas. Son sencillas, aovadas, acuminadas y algo dentadoespinescentes en el borde. El haz es lampiño y el envés está cubierto por un tomento denso, blanquecino y suave, formado por pelos estrellados de radios cuya longitud oscila alrededor de las 180 lz. Presenta de 10 a 14 nervios secundarios, que forman con el nervio central de la hoja un ángulo de unos 45°, carácter constante que puede utilizarse para diferenciarlo de la encina (v.), que tiene dicho ángulo más obtuso. Las flores (v.) son unisexuales monoicas. Las flores masculinas poseen un periantio sencillo con el mismo número de sépalos que de estambres, que son variables entre cuatro y diez, y se agrupan en inflorescencias amentáceas colgantes, carácter distintivo de todas las especies del género. Las flores femeninas, generalmente solitarias, pero que parecen derivar de una inflorescencia cimosa por aborto de las dos laterales, están protegidas por una bráctea de consistencia leñosa llamada cúpula. Presentan un periantio rudimentario que rodea íntimamente al ovario formado por tres carpelos, y rematado por tres estigmas soldados en la base. Los óvulos son anátropos (v. ÁLAMO) y bitegumentados. La polinización es anemógama (v. POLEN), y en la fecundación son frecuentes los casos de calazogamia, es decir, que el tubo polínico penetre en el óvulo por la cálaza en lugar de por el micrópilo. La cálaza es topográficamente en el óvulo el lugar hasta donde llega en las angiospermas (v. FANERÓGAMAS) el hacecillo vascular (V. ANATOMÍA VEGETAL). Del mismo modo que de las tres flores femeninas teóricas procedentes del dicasio sólo queda una, asimismo sólo es fértil un óvulo del teórico ovario tricarpelar por lo que se desarrolla un fruto (v.) seco, monospermo, indehiscente, parecido a la nuez, y que por presentar los cotiledones muy desarrollados y ricos en materias amiláceas, se denomina glande o bellota. El fruto está protegido en su parte inferior por la cúpula o bráctea leñosa de origen de brote, que tiene forma cónica o de media esfera. Las bellotas tienen sabor amargo y se emplean para engorde de cerdos.La corteza del a. es gruesa y blanda y crece notablemente a causa de una gran actividad del meristemo (tejido de crecimiento) cortical. Se desprende con facilidad y suministra el corcho, material suberoso que tiene diversos usos y que se beneficia en ciclos de siete a diez años; la primera recolección de corcho es de calidad inferior a las restantes. La península Ibérica, Marruecos y Argelia son los principales países productores de corcho. El corcho de los a. desarrollados sobre suelos compactos y, por ende, poco aireados, es de peor calidad, dada la presencia de gran número de Ienticelas (tipo especial de estomas, propio del tejido suberoso). El a. florece en abril o mayo, algo después que la encina. Es una especie propia de la región mediterránea occidental y sus centros de dispersión corresponden a la península Ibérica y a Marruecos. En Europa se halla en Portugal, España, Francia, Italia, Yugoslavia, Córcega, Cerdeña y Sicilia. Es un árbol de exigencias ecológicas precisas. No tolera los suelos (v.) con carbonato cálcico y, por el contrario, se desarrolla bien en los suelos pobres en bases, o incluso en los arenosos profundos donde no tiene la competencia de la encina. También puede vivir en suelos limosos y arcillosos compactos, como los braunlehm o rotlehm (suelos rojos o pardos relictos del Terciario). Precisa abundantes lluvias equinocciales y más pluviosidad que la encina. El frío le afecta más que a la encina, por lo que no abunda en las mesetas y no se encuentra en las tierras altas de la Península.V. t.: ENCINA; ROBLE; FANERóGAMAS; CORCHO, INDUSTRIA DEL; ÁRBOL I, 1.S. RIVAS MARTINEZ.
BIBL.: W. ZELLER, Étude phytosociologique du chéneliége en Catalogne, Zaragoza 1959; J. CARVALHO y J. AMARAL, Carvalhos de Portugal, "Anais do Instituto Superior de Agronomia" 21; A. CAMUS, Les Chénes, París 1934; J. M. FERRER y M. RODRíGUEZ DE LA ZUBIA, Nuestros arboles forestales, Madrid 1968 (Org. Ofic. Admón.); E. GUINEA y C. VIDAL, Parques y jardines de España, Madrid 1969; F. PÉREZ, M. C. PÉREZ, El alcornoque y el corcho, Badajoz 1982 (Caja Ahorros); J. M. MONTOYA OLIVER, Los alcornocales, Madrid 1980 (Min. Agr.).
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