Álava I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
La más grande de las tres provincias del País Vasco, con 3.047 Km z, y la menos poblada, 261.388 hab. en 1986 (179.320 en 1966; 118.012 en 1950; 98.668 en 1920): 85,7 hab./Km 2. Hasta mediada la década de 1960 su actividad predominante era la agraria, que empleaba al 40 % de la población activa. Posteriormente aceleró el proceso de industrialización, sirviendo de área de descongestión al complejo industrial de Bilbao, y ocupando al 33,46 % de los activos en la industria (7 % en la agricultura en 1986).Medio físico. La originalidad de la provincia, dentro del país vasco, hay que buscarla en su continentalidad, despegada del mar por la divisoria cantábricomediterránea y marginada respecto del gran eje de la depresión del Ebro. Efectivamente, una poderosa alineación de sierras se extiende desde el ONO al ESE, formando su frontera septentrional y siendo un verdadero escalón hacia las tierras bajas ’del litoral. Peña Gorbea se sitúa en el sector más occidental de la cadena y es el muro más alto de la misma con 1.475 m. Los puertos de Barazar y Arlabán separan aquélla de las sierras de Elgueta y Urquiola, que constituyen un rígido paredón de calizas cretácicas hasta el mismo límite con Navarra (v. NAVARRA I). Por el S, una alineación montañosa semejante a la anterior formada por los estrechos anticlinales de los montes Obarenes, sierra de Toloñó (1.261 m.) y sierra de Cantabria (1.436 m.), fracturados en su flanco meridional y volcados sobre el terciario de la depresión riojana, cierra limpiamente la provincia. La Rioja (v.) alavesa desborda este límite natural y aunque administrativamente pertenece a la provincia, es una comarca más de la depresión riojana, vinculada más a Lógroño (v. LOGROÑO I) que a Vitoria.
Lo esencial de la provincia está encerrado entre las tenazas montañosas que la aíslan tanto de la costa cantábrica como de la depresión del Ebro, interponiéndose entre dos mundos literalmente opuestos. Dos grandes unidades de paisaje se pueden distinguir dentro de este territorio. La Llanada alavesa, depresión encajada entre la divisoria cantábrica al N y los montes de Vitoria y extremo occidental de Urbasa al S. Se trata realmente de una alta meseta cuya altitud media oscila entre los 500 y 600 m., formada a expensas de los materiales margosos del cretácico superior, que la erosión diferencial ha logrado barrer en gran parte. Su posición elevada y la proximidad al océano confieren a la Llanada un clima sombrío, entoldado frecuentemente por una masa de estratos producidos por el fenómeno del estancamiento cantábrico del que se desprenden, sin embargo, pocas lluvias (alrededor de los 800 mm. anuales en Vitoria). Las temperaturas son más frescas que en la costa durante todo el año, no rebasando los 19° de media en los meses estivales y descendiendo por debajo de los 5° en invierno. La humedad relativa es intensa con un valor medio anual de 72%, y sobre todo se bate el récord de escasez de insolación en España (por debajo de las 1.500 horas anuales). El robledal, hoy reducido a bosquetes aislados entre amplias áreas ocupadas por los cultivos, y el hayedo en las márgenes montañosas, están de acuerdo con este tipo de clima. La Llanada es, por todo esto, una buena reserva de agua, en su mayor parte avenada por el río Zadorra, que la conduce al Ebro. Los pantanos de Ullibarri y Urrúnaga explotan convenientemente este potencial en beneficio de la industria vasca.Al sur de la provincia la meseta se eleva en el escalón de los montes de Vitoria para alcanzar una altura media en torno a los 850 m. Estas altas tierras constituyen la segunda unidad paisajística, más hosca que la anterior, puesto que el encajamiento de la red fluvial ha compartimentado el relieve en pequeños valles. Los materiales neógenos forman un amplio sinclinal orientado de E a O, cuyos flancos están modelados en calizas más resistentes. El valle de Arana se sitúa en la parte más oriental y más elevada; hacia el O la altura desciende progresivamente hasta llegar a la comarca de Treviño, enclave burgalés en la provincia de A.Vida económica. A pesar de suposición aislada, la provincia es un paso obligado en las comunicaciones del norte de España. La gran ruta Madridfrontera francesa, explotada por el ferrocarril MadridIrún y la carretera radial N1, cruza la provincia en diagonal, después de haber salvado el obstáculo montañoso meridional por el paso de Pancorbo y la cubeta de Miranda. De este gran tronco circulatorio se desprenden ramales en dirección a Vizcaya y Guipúzcoa y depresión del Ebro, haciendo de la ciudad de Vitoria una importante encrucijada. La benéfica influencia de este factor económico se ha dejado sentir en la actividad industrial, fuertemente impulsada por los organismos provinciales que gozan de una cierta autonomía económica. Concretamente Vitoria ha favorecido la implantación de industrias con una política de abaratamiento de solares y creación de polígonos industriales, que han atraído los excedentes bilbaínos. Las industrias metalúrgicas y de transformados metálicos están a la cabeza: emplean a gran parte de los 23.000 obreros de la provincia y producen maquinaria agrícola, vehículos industriales y electrodomésticos.La agricultura sigue siendo la actividad fundamental, localizada en la Llanada, en los pequeños valles de la meseta meridional y en Cantabria. La humedad hace innecesario el riego artificial, pero el déficit térmico impone cierta limitación en la gama de cultivos, frenando la penetración del olivar y de los viñedos, que quedan acantonados en la Rioja alavesa. Abundan los policultivos, con tendencia cerealista en la Llanada, patatera en la comarca de Salvatierra y valle de Arana, y un policultivo mediterráneo típico en la Rioja alavesa. El trigo, con 27.960 Ha. en 1965 y rendimientos medios superiores a 14 q. por hab., la patata con 8.900 en 1965, el viñedo con 6.510 y la remolacha con 4.430, son los productos básicos. La ganadería, centrada en la explotación de ovejas (102.200 cabezas), es un renglón importante de la economía alavesa.La población se concentra a lo largo del eje circulatorio y se dispersa en pequeñas aldeas de 100 a 1.000 hab. (más del 70% de los municipios) en el resto de la provincia. Los únicos núcleos urbanos son la capital, Vitoria, que sobrepasó los 105.000 hab. en 1965, y Llodio, avanzadilla de la industria vizcaína, con 7.239 hab. en 1960 y 13.335 en 1966.V. t.: VASCONGADAS I y 11; VITORIA (ESPAÑA).S. MENSUA FERNÁNDEZ.
BIBL.: Geografía de España y Portugal, ed. M. DE TERÁN ALvAREz, IV, I .a parte, Barcelona 1957; A. GIL CRESPO, Segundo Congreso Internacional Pirenaico, Luchón 1954.
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