Alamanes HIST.
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Historia
También se les conoce con el nombre de alamanos. Es un pueblo germano del que han derivado las palabras Alemania y alemanes. Se ha discutido su etimología. Algunos autores estiman que esta voz procede de Alle (todos) y Mann (hombre), o sea, "todos los hombres" o más bien "gente de todas las naciones". Otros buscan el origen en Allemanney cuyo significado sería "guerreros que defienden su país". También se ha sostenido que la palabra derivaba de Alah (matorral de los dioses) y de Manu (hombre), esto es, "los hombres del matorral". Sea cual sea la verdad del origen de este vocablo, lo cierto es que los a. formaban una confederación de pueblos muy distintos, procedentes de regiones diversas, como los usipios, teucteros y semnones, con los cuales aún se mezclaron para darles un nuevo nombre: los suevos o suavos (en alemán, Schwaben). El territorio más antiguo que habitaron fue el comprendido entre el Main y el Danubio, desde donde se trasladaron más adelante a orillas del Neckar y del Rin inferior, alcanzando por el N hasta las márgenes del Lahn y, más tarde, hasta los Alpes y el jura.Contacto con los romanos. La primera noticia que tenemos de los a. se refiere a la época de Caracalla (v.), cuando éste los derrotó en el Alto Rin el a. 213. Este primer contacto con Roma fue importante, pues la dureza del trato que les infringió el vencedor hizo nacer en ellos un odio feroz contra los romanos. Once años más tarde, durante el reinado de Alejandro Severo (v.) los a. atravesaron las fronteras del Imperio, asolando las tierras decumanas y no pudiendo ser rechazados hasta el a. 236 por Maximino. Una tercera invasión, en el a. 253, fue sin duda la más violenta. Con más de 20.000 guerreros entraron en la Galia, llegando hasta Milán, donde el emperador Galieno consiguió frenarles. En el a. 270 volvieron a invadir Italia; lograron derrotar al emperador Aureliano en Milán y en Piacenza, para volver al ataque un año después, hasta que, por fin, Probo les rechazó hasta el río Neckar (275). Durante todas estas luchas los romanos aprendieron cuál era el ímpetu de aquel pueblo. Así, para evitar nuevas incursiones, a partir del a. 276 comenzaron a fortificar sus fronteras a lo largo del Rin, desde el Main hasta el lago Constanza, a base de campos atrincherados y una muralla que unía Ratisbona con el Rin. Sin embargo, estas fortalezas no fueron eficaces, porque después de la muerte de Probo, los a. volvieron a sus correrías y los choques entre el Imperio romano y este pueblo llegaron a ser crónicos. De esta manera, Constantino el Grande (v.) tuvo que luchar con ellos en Langres, Jol y Windisch. Juliano se enfrentó con ellos en Estrasburgo, después de lo cual logró expulsarlos de la Galia; Valentiniano en la Selva Negra; y Graciano cerca de Colmar. Finalmente, Roma consiguió dominarlos y tenerlos como aliados en sus ejércitos. Hacia el a. 455, los a. comenzaron a repoblar la margen izquierda del Rin y el Valle del Mosela, regiones estas que se encontraban en completa ruina a consecuencia de los distintos saqueos germánicos. El establecimiento de los a. dio origen a un retroceso de la cultura romana hasta tal punto que, según una carta de Sidonio Apolinar, ya en el a. 475 se había dejado de hablar allí el latín. De todas formas, durante mucho tiempo siguió viviendo en las regiones ocupadas por los a. una población romanizada que sólo con el transcurso de los años las invasiones pudieron disolver y asimilar.Germanización. Concretamente en Alsacia, los nombres de localidades terminados en Weyler, del lat. Villar, hacen pensar que la comarca continuó poblada por una mayoría de campesinos galoromanos. En Suiza oriental y en la Recia, el elemento romano pervivió también durante largo tiempo llegando incluso hasta el s. ix en el cantón de SaintGall y en el de los Grisones. Así, p. ej., hacia el a. 800 se redactó una ley en el país que lleva el nombre de Lex romana curiensis y que es una fusiónentre el Derecho romano y el Derecho alamánico. La germanización se produjo, por tanto, muy tarde, cuando en el a. 910 la región se unió al ducado de Suabia. Sin embargo, todavía en nuestra época cerca de 40.000 personas al oeste de Coira hablan una lengua románica, el rumanche, hermano del italiano, del francés y del español. Si, aunque lentamente, en Suiza oriental y en la Recia la germanización terminó por triunfar, no ocurrió lo mismo en la Maxima Sequanorum, donde los a. siempre fueron una insignificante minoría incapaces de germanizar al resto de la población.
Al hundirse el Imperio romano, los a., que en aquellos momentos ocupaban los territorios del Main, Suevda, Suiza y Alsacia, volvieron a sentirse inquietos y penetraron en la zona oriental de la Galia y en el país de los francos ripuarios; pero fueron contenidos por Clodoveo (v.), en la famosa batalla de Tolbiac (496). No sabemos si la batalla fue decisiva o si hubo una segunda guerra; lo único que consta ciertamente es la sumisión de los a. Hay una carta de Teodorico en la que ruega a Clodoveo que no persiga a los restos de aquel ejército que se había refugiado en su territorio. Clodoveo sustituyó al rey de los vencidos, convirtiéndose en jefe de aquel pueblo y dominando sus territorios. Poco después de este hecho, una parte del antiguo territorio alamán, entre el Main y el Neckar, es completamente franco: el idioma y el Derecho son francos y el país se llama Franconia. El resto será la Alamania.Como ya señalamos antes, cuando Clodoveo venció a los a., éstos, con permiso de Teodorico, entraron en sus dominios siendo asentados en la Recia, donde los empleó el rey de los ostrogodos en las defensas de sus fronteras. Mas después de la muerte de Teodorico, aprovecharon la debilidad de Italia e invadieron la península, devastándola (533).Los alamanes durante la Edad Media poscarolingia. En la época de Carlomagno (v.), los a. formaron parte del Imperio franco, aunque siempre conservaron sus leyes y sus costumbres. El tratado de Verdún (843) dividió el antiguo territorio de los a. incorporando la Alsacia al reino de Lotario. Los que quedaron en la parte de Luis el Germánico intentaron resistírsele, pero fueron prontamente dominados por éste, que gobernó sobre ellos sin ninguna dificultad. Cuando, en el a. 865, repartió Luis sus estados entre sus tres hijos, la comarca de los a. le correspondió a Carlos el Gordo; pero en la dieta de Tribur, celebrada en noviembre del 887, los a., por boca de algunos de sus nobles, junto con los señores de Baviera, depusieron al rey y proclamaron soberano a Arnulfo. Durante el reinado de Luis el Niño los a. ocupaban ambas orillas del Rin desde los Alpes hasta, más allá de Estrasburgo: una región que recibía el nombre de Alamania o Suabia (v.). Estaba gobernada por enviados regios o condes palatinos, los hermanos Erchanger y Bertoldo, que lucharon contra Salomón, obispo de Constanza. En el a. 911, el margrave Buchardo, dueño de la vertiente septentrional de los Alpes, tomó el título de duque de Alamania, pero m. poco después en una sublevación. Su mujer y sus hijos fueron despojados de sus bienes y expulsados del país y Erchanger, también con el título de duque, pudo por fin apoderarse del territorio. A partir de este momento, Alamania o Suabia constituyó, junto con Baviera, Franconia y Sajonia, uno de los cuatro ducados que integran el reino alemán. Sus duques eran auténticos soberanos y administraban sus dominios, investidos de un poder semejante al del rey. Tenían su corte, su ejército y sus asambleas. Cuando Enrique I el Pajarero fue proclamado rey en Fritzlar por los sajones y los francos, los a. no lo aceptaron. Por ello, el nuevo rey marchó resueltamente sobre Alamania, cuyo duque ni siquiera tuvo tiempo de organizar la resistencia.Desde el 1079, el ducado de Alamania pasó a pertenecer a la dinastía de los Staufen y fue compartido con la de Zahringen en 1906 al recibir ésta la Turgovia, la Argovia, Zurich y Borgoña, mientras los Staufen tomaban la Suabia propiamente dicha, es decir, la parte situada al este del Rin. En nuestros días, el primitivo territorio de los a. comprende la mayor parte del sur de Alsacia, la meridional del gran ducado de Baden y del reino de Württemberg, la parte de las provincias bávaras de Suabia y Nebur, el Vorarlberg austriaco y la parte alemana de Suiza.V. t.: SUABIA.A. LAZO DÍAZ.
BIBL.: V. STALIN, Württembergische Geschichte, Stuttgart 1841; A. BIRLINGER, Rechtsrheinisches Alamannien, Stuttgart 1890; F. LoT, Les Imvasions germaniques, París 1945; G. DES MAREZ, Le probléme de la colonization franque et du régime agraire dans la BasseBelgique, Bruselas 1926.
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