Ahorro I. Economía. ECON.
Categoria:
Economía
Concepto. Se llama a. la parte de la renta que no se dedica al consumo, o excedente de la renta sobre los gastos de consumo. El a. se ha concebido tradicionalmente como una economía realizada con objeto de mantener reservas susceptibles de ser utilizadas en el futuro. Por eso se ha relacionado con frecuencia con la abstinencia, con el aplazamiento del goce. La aparición de la economía monetaria hace surgir una nueva forma de a., que consiste en el atesoramiento o acumulación de dinero. El desarrollo de la economía crediticia confiere al a. su moderno sentido económico, porque ya no se trata solamente de acumular dinero, sino de utilizar adecuadamente esa acumulación con objeto de obtener un rendimiento que se considera generalmente como una compensación por el sacrificio derivado del aplazamiento del goce que lleva consigo el acto de ahorrar. De este modo, el a. se convierte en las economías avanzadas en un medio para la formación de capital (v.), puesto que debido a la organización de la economía, el a. aparece como capital en dinero. Desde un punto de vista macroeconómico (V. MACROECONOMÍA Y MICROECONOMÍA), el a., que en este caso representa la parte de la renta nacional (v.) no dedicada al consumo, aparece como una limitación a la demanda de bienes de consumo que se transmite al sector productivo a través del mercado de capitales (V. CAPITAL I), facilitando la demanda de bienes de producción y, por tanto, la inversión (v.; v. t. DEMANDA, TEORÍA DE LA).Clases. Se llama a. privado a la diferencia entre la renta (v.) percibida y la dedicada al consumo por una unidad económica individual en un periodo de tiempo determinado. Cuando se suman los a. privados de toda una comunidad, se obtiene el a. privado total.Cuando el consumo de una unidad económica es mayor que su renta percibida en el periodo, ello indica que se han empleado a. de periodos anteriores, o que se han recibido créditos (v.). En cualquier caso se trata de un a. negativo. Si por el contrario el consumo es inferior a la renta del periodo, el a. es positivo. De la suma de los a. positivos y negativos de las diversas unidades de consumo se obtiene el a. neto de la economía nacional.El a. público es la diferencia entre los ingresos del Estado procedentes de impuestos y los gastos corrientes en consumo y subvenciones. El a. total es la suma del a. público y el privado. Si en lugar de considerar magnitudes absolutas se consideran magnitudes relativas, aparece el concepto de propensión al ahorro, que se define como la relación entre la renta percibida y la parte ahorrada. Esta relación puede referirse a la parte ahorrada de la renta total, en cuyo caso se trata de la propensión media al a., o bien a la parte ahorrada de un incremento de la renta, que representa la propensión marginal al a. En cualquier caso, la propensión al a. es, lógicamente, la recíproca de la propensión al consumo (v.).Factores que influyen en la formación del ahorro privado. Son múltiples. Pueden destacarse los siguientes: a) El nivel de la renta. No puede existir a. mientras el nivel de renta no sea suficiente para cubrir los gastos de consumo. A medida que la renta aumenta, el a. tiende a incrementarse, en tanto que el consumo tiende a alcanzar un punto de saturación. Esta tendencia general aparece sometida a ciertas limitaciones debidas a la existencia del llamado "efecto demostración", que tiene su origen en la interdependencia existente entre las diferentes funciones individuales de consumo como consecuencia del deseo de emulación social. La magnitud del a. realizado por una persona depende no sólo del nivel absoluto de su renta real, sino también de la relación entre su nivel de renta y el nivel de renta de las personas con las que tiene contacto. El predominio de un alto nivel relativo de consumo en el marco en el que se desenvuelve la actividad de un individuo, tiene como efecto un aumento de la propensión a consumir y, por tanto, una disminución de su propensión a ahorrar.b) El tipo de interés. Aunque los autores neoclásicos consideraban al tipo de interés como el factor esencial en la formación del a., modernamente se tiende a pensar que es uno más entre los diversos factores que influyen sobre él, atribuyéndosele una influencia mayor con respecto a las formas que toma el a. que con respecto a su magnitud.c) Estabilidad monetaria. La pérdida de valor adquisitivo de la moneda que tiene lugar como consecuencia de los incrementos de precios que acompañan generalmente a un proceso inflacionista (v. INFLACIÓN), tiene una influencia negativa sobre la formación del a., siempre que los tipos de interés no sigan la evolución de los precios. En este caso, el ahorrador sufre una pérdida en el valor real de sus activos que provoca una disminución de la propensión al a. Por el contrario, cuanto mayor sea la estabilidad monetaria, mayor será la propensión a ahorrar. En los casos de inestabilidad monetaria declarada, se produce con frecuencia el fenómeno del llamado a. forzoso, que aparece cuando se financia la inversión utilizando los recursos que deja disponibles la reducción del consumo acarreada por el aumento de los precios.d) La presión fiscal. Cuanto mayor sea la presión fiscal sobre las rentas, menor será la tendencia de los individuos a ahorrar, ya que la disminución que se opera en la renta personal tras la detracción de los impuestos tendrá como efecto un aumento de la propensión a consumir y una disminución de la propensión a ahorrar. Asimismo, la presión fiscal sobre los rendimientos que se obtengan en los diferentes activos en que puede colocarse el a. tendrá una influencia negativa sobre su formación.e) Grado de estabilidad social. Los periodos de inestabilidad sociopolítica hacen aumentar los riesgos inherentes a los procesos de a. e inversión. Por el contrario, la limitación de riesgos acompaña los periodos de estabilidad. El a. se ve, por tanto, afectado por el grado deestabilidad social que predomine en el marco institucional donde se lleva a cabo su formación.
Instituciones de ahorro. Formando parte del mercado de capitales se encuentran, entre otras instituciones, los Bancos (v.) o Cajas de Ahorro (v. ri), que se caracterizan porque sus fondos provienen del pequeño a. y porque su actuación se centra únicamente en la función de intermediario, sin que lleven a cabo ninguna forma de creación de dinero. Por eso, establecen ciertas limitaciones a la exigencia de esos fondos por parte de los imponentes, limitaciones que hacen que los depósitos de a. sean generalmente verdaderos depósitos a plazo. Las Cajas de Ahorro no tienen normalmente como finalidad la obtención de lucro, sino que su actuación suele estar dirigida hacia la consecución de objetivos sociales, benéficos, culturales, etc. Proporcionan facilidades y garantías al pequeño a., y cumplen por consiguiente una importante función al encauzarlo hacia la inversión, evitando que sea atesorado y, por tanto, apartado del circuito económico. Por lo que se refiere a sus operaciones activas, es decir, a la colocación de los fondos que en ellas depositan los ahorradores, las Cajas de Ahorro se caracterizan por un comportamiento más conservador que arriesgado. Realizan préstamos diversos, compran fondos públicos y valores privados, pero en la selección de sus operaciones tiene generalmente más peso la seguridad que la rentabilidad. La naturaleza de los fondos que recogen y el carácter no lucrativo de sus objetivos imponen una reglamentación pública de las actividades de las Cajas de Ahorro (v. II).Ahorro, desarrollo y subdesarrollo económicos. Puede considerarse el a. como uno de los elementos clave para comprender algunos de los problemas económicos del mundo actual. Por un lado se presentan los problemas derivados del "exceso" de a., característicos de los países que se consideran adelantados. Por otro lado, los que provienen de la "escasez" de a., típicos de los llamados países subdesarrollados. Con respecto a los primeros, existe una tesis, cuyos antecedentes pueden encontrarse en los primeros tiempos del pensamiento económico, según la cual la creciente divergencia entre las disponibilidades de a. invertible y la inversión efectiva engendra una tendencia hacia el estancamiento en el sistema capitalista. Las modernas teorías del estancamiento hacen hincapié en el debilitamiento de los factores que permitieron la formación de capital durante la historia del sistema capitalista. Estos factores suelen agruparse en tres: el aumento de población, el progreso técnico y la disponibilidad de nuevos territorios para su inclusión en el sistema capitalista. La pérdida de vigor de estos factores, junto con la fuerte propensión al a. característica de los países con un alto grado de desarrollo económico, provocan el debilitamiento de las oportunidades de inversión y dan lugar a la aparición de una tendencia hacia el estancamiento.Los llamados países subdesarrollados, por su parte, sufren una insuficiencia de la formación de a. (que en la mayor parte de los casos no supera el 5% de la renta nacional), origen del obstáculo quizá más importante para la iniciación de un proceso de crecimiento en esos países, ya que dicha escasez imposibilita la formación de capital necesaria para superar la situación de atraso en que se encuentran. Las causas de la escasez de a. suelen agruparse generalmente en tres: 1) la baja renta por habitante; 2) la imperfección de los cauces de captación del a.; 3) la tendencia al atesoramiento que impera en dichos países, y que tiene como efecto la sustracción de la poca renta no consumida a las posibilidades de inversión. De todos estos factores, el primero es el más grave, y constituye la clave para comprender la existencia del llamado círculo vicioso de la pobreza: estos países son pobres porque la formación de capital es escasa; la formación de capital es escasa porque el a. es insuficiente; el a. es insuficiente porque la renta por habitante es muy baja, es decir, porque estos países son pobres. Dado que el standard de vida en esos países es muy bajo y en algunos casos no llega a alcanzar el nivel mínimo de subsistencia, no se puede pensar en disminuir aún más el consumo con objeto de obtener cantidades adicionales de a. De ahí que se piense en general que la única solución posible para romper el "círculo vicioso" consiste en la afluencia de capital exterior procedente de países desarrollados. Sin embargo, cuando esta afluencia se produce, suele venir acompañada por una supeditación de los intereses del país a los de los inversores extranjeros, que actúan fundamentalmente en función de la rentabilidad inmediata de las inversiones y tienden a repatriar los beneficios que obtienen a sus países de origen, en lugar de reinvertirlos en el país donde se han generado. Por eso, la socialización de la producción y de la distribución, y con ello el paso de la función ahorradora de manos privadas a manos públicas, aparece como un camino a seguir para, suprimiendo la distribución desigual de la renta y la escasa frugalidad de las capas superiores de la sociedad, lograr romper el "círculo vicioso".Ofrecemos a continuación unos datos relativos al tanto por ciento del a. privado sobre el producto nacional bruto de algunos países desarrollados (fuente: ONU, Yearbook o f National Accounts Statistics, Nueva York 1969).1963 1964 1965 1966 1967 Canadá ..... ... ... ... ... ... 19,4 18,0 19,5 19,1 18,8 Estados Unidos ... ... ... ... ... 15,8 15,9 16,2 16,4 16,6 Japón .. ... ... ... 26,9 27,8 27,2 28,1 30,4MANUEL BENEDITO.
República Fed¿ral.Alemana ... ...18,8 20,1 20,7 19,8 19,6 V. t.: II, CAPITAL I; CONSUMO I; INVERSIÓN; RENTA. BIBL.: J. M. KEYNEs, Teoría general de la ocupación, el inte
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