Adaptación LIT.
Categoria:
Literatura
Concepto. Este concepto es usado con muy diversas acepciones, si bien su irrupción en el terreno científico proviene del relieve biológico que a este término dio el evolucionismo (v.).Biológico. Puede definirse como un cambio o una cualidad adquirida por un organismo, la cual le facilita la obtención de las exigencias de su ambiente. El concepto biológico de a. es, pues, esencialmente dinámico. "En el concepto darwiniáno (v. DARWIN) de la vida, la adaptación es condición necesaria para la pervivencia de los seres. Adaptación es vida, inadaptación es muerte" (v. García Hoz, Concepto y campos de adaptación, "Rev. Española de Pedagogía", 74, 1961, 147).Psicológico. Deben distinguirse dos matices en su aspecto psicológico: a) el proceso de búsqueda y adopción de modos de comportamiento adecuado al ambiente o cambios que se produzcan en él; b) el estado de a. positiva, neutra o negativa de un organismo a estimulación externa o interna. Dicen Shaffer y Shoben: "El estudio psicológico del proceso de adaptación puede ser descrito como una serie ;de etapas que empiezan cuando se siente una necesidad y terminan cuando esta necesidad se satisface" (The Psychology of Adjustment, Boston 1956, 89).Etapas de un proceso adaptativo. a) La existencia de un motivo. La estimulación es factor determinante. b) La intervención de un obstáculo que impida su inmediata satisfacción, dando origen a diversas respuestas, pudiendo llegar a una eventual solución.La a. biológica es inconsciente; la psicológica no lo es, cuando se interpone un obstáculo. Si este obstáculo persiste, convirtiéndose en algo permanente, el hombre vive en estado de inadaptación. Si se convierte en algo invencible, se origina la frustración. La a. como estado la define García Hoz como: "La armonía existente entre el’ concepto que uno tiene de sí mismo y de sus posibilidades por un lado y la experiencia de su situación y actividad por otro" (o. c., p. 150).Teoría de nivel de adaptación. Se debe a Helson (1964). Para este autor, actitudes, , valores, comportamiento emocional, percepción estética y otros procesos del comportamiento, envuelven "modos de a. a fuerzas ambientales orgánicas". El estímulo y sus formas tropiezan con un organismo ya adaptado a la situación anterior. Este hecho general debe ser considerado en todo proceso vital. El nivel de a. de un organismo tiene mucho que ver, no sólo con el proceso selectivo, sino también con otros aspectos de la percepción.Criterios psicológicos de buena adaptación. Jahoda (1958) señaló los siguientes:a) Actitud de aceptación realista de uno mismo. G. Allport (1937) llama a esta actitud "propia objetivación"; la persona bien adaptada es capaz de verse a sí misma en perspectiva y con humor. C. Rogers (1961) señala la aceptación y la adecuada percepción de uno mismo. E. Erikson (1963, 1964) señala el sentido de identidad. b) Integración. En lenguaje psicoanalítico supone la existencia de armonía entre las fuerzas del ego, superego e id, es decir, el desarrollo normal y gradual del ego. Allport (1937) se refiere a ello expresado en los términos: "poseer una unificada filosofía de la vida".
c) Continuo desarrollo, fortalecimiento y propia actualización. De acuerdo con Rogers (1961), Fromm (1947, 1955) y Maslow (1950), los individuos mejor adaptados se desarrollan progresivamente hacia la "propia realización".d) Capacidad de autonomía personal. Supone un sentido de libertad y un ejercicio de esta libertad personal. e) Clara percepción de la realidad tanto interna como externa.f) Capacidad de dominar las circunstancias tanto internas como externas a la persona.Patología de la adaptación. Desórdenes de adaptación en la infancia. En Psiquiatría infantil se conoce por esta denominación un grupo de desórdenes psicógenos, sin base orgánica, debidos a la interrelación del niño con personas clave dentro de su ambiente o por la falta de dichas personas, p. ej., la madre. Tales desórdenes pueden agruparse en: malos hábitos, desórdenes de conducta y rasgos psiconeuróticos (V. INFANCIA).Desórdenes de adaptación en la adolescencia. Son manifestación de deseos de emancipación, de aislamiento, vacilaciones, etc. Son rasgos parecidos a los de una personalidad psiconeurótica (v. ADOLESCENCIA Y JUVENTUD).Desórdenes de adaptación en la edad adulta. Estas reacciones son expresión de problemas relacionados con una situación de reajuste en lo fisiológico (menopausia), cese profesional por razón de la edad o separación de miembros de la familia por la muerte u otras circunstancias.Campos de adaptación. García Hoz (1961) habla de dos áreas perfectamente diferenciadas: Adaptación subjetiva. Dentro de este grupo incluye la fisiológica y la emocional: a) Fisiológica. Estudiada por Bell y otros. Cabe destacar que no sólo un organismo fisiológico, en cuanto totalidad, debe adaptarse al medio ambiente, sino que también cada uno de los diversos órganos que forman el ser vivo deben hacerlo entre sí.b) Emocional. Podría definirse como el grado de canalización de las emociones necesario para que una persona pueda adaptarse a los modos y demandas del ambiente. Las emociones contribuyen en alto grado a la a. social y personal del ser humano, siendo también ellas las responsables de muchas de las anomalías en este campo. Sus repercusiones no son sólo psicológicas, sino que envuelven a todo el ser humano; de ahí que pueda hablarse de reacciones psicosomáticas de muy diverso tipo. El miedo puede, p. ej., afectar al tejido nervioso (Brady, 1958). El sentimiento de frustración puede producir úlceras, de estómago (Wolff, 1942).Adaptación objetiva. Comprende muchos tipos, pudiendo agruparse en: escolar, familiar y social. La a. escolar puede definirse como el acto y proceso de adaptar la escuela a las necesidades del alumno. Se ha discutido mucho, especialmente en el pasado, acerca de si la escuela debía adaptarse al niño o el niño a la escuela. En realidad ni una cosa ni otra, en sentido estricto; tanto el niño como la escuela deben adaptarse a la vida, a los principios fundamentales del ser humano y a los ideales y circunstancias de cada época y de su cultura. En realidad, el niño, por su calidad de débil y lábil, es el que se adapta. "Pero puede hacerlo por inercia, por pereza, por sumisión miedosa, por mediocridad aceptada, etc? (P. Bodin, La adaptación del niño al régimen escolar, Buenos Aires 1947, 3). Debe lucharse contra ello; una auténtica y positiva a. necesaria en principio para que pueda desarrollarse una labor educativa positiva nunca puede ser pasiva. El niño, un ser en evolución, necesita al mismo tiempo una dosis elevada de autonomía personal. La Pedagogía debe estimular el desarrollo de capacidades latentes, antes que pretender imponer conocimientos y normas. Es la escuela la que debe hacerse asequible al niño; de lo contrario, la escuela, que es un medio, se convertiría en un fin. Se comprende cada vez más la necesidad de una educación lo más individualizada posible, ya que cada niño es único y diverso, en cuanto a tendencias, necesidades y posibilidades. Una Pedagogía dirigida a la masa siempre resultará utópica, puesto que existen personas. Una Pedagogía totalmente individualizada no es factible en la mayoría de los casos; pero aun así, debe tenerse vivo el ideal de una Pedagogía personalizada lo más posible. Debe tratarse de adaptar cada conocimiento no sólo a la clase, sino a cada uno de los alumnos que la componen. Para ello se precisa una gran dosis de flexibilidad en cuanto a métodos didácticos, simpatía personal, etc.En general, puede afirmarse que un niño está bien adáptado a su escuela cuando se siente feliz y libre de tensiones, excitaciones o depresiones. Cuando es capaz de responder a los estímulos externos, con un comportamiento adecuado y consistente, y cuando es capaz de obtener satisfacciones a través del efectivo uso de sus habilidades. Estas manifestaciones deben darse en tres aspectos diversos del proceso escolar: a. didáctica, a. al régimen escolar y a. interpersonal.Experiencias realizadas por García Hoz en 1961 con estudiantes madrileños de primero y sexto curso de Bachillerato, dieron los siguientes resultados: a) En la a. escolar didáctica, el problema más grave era el de la motivación de la enseñanza. Lo acusaba un 28 a 41%. b) En la a. al régimen escolar, uno de cada siete alumnos se sentía ignorado, inquieto o deprimido cuando estaba en la escuela. Uno de cada cuatro sentía aversión a hablar en público. Se pronunciaron en contra de los exámenes, un 51%. c) En la a. interpersonal, el 56% de ellos se l resentían de la no participación del profesor en actividades extraacadémicas. También se acusaba falta de atención en el plano personal.Prospectiva educacional. Uno de los fines de la educación es el de preparar al individuo para que pueda autoeducarse. Esta definición, en plena vigencia siempre, la tiene en el presente cada vez más. En las culturas tradicionales se transmitían los conocimientos casi sin modificación, de una generación a otra. Actualmente ya no puede ser así: "Vivimos en plena crisis educacional, más sutil y menos patente que una crisis de alimento material o una crisis militar, pero no menos cargada de trágicas potencialidades. La naturaleza de esta crisis está contenida en los conceptos de cambio, a. y diversidad. Desde 1945, todas las naciones han evolucionado de un modo fantástico en ciencias, tecnología, economía, política, demografía y estructura social" (Coombs, 1968). Ya en 1961, el Centre d’Études Prospectives (Asoc. Gaston Berger), de París, había previsto y sintetizado la crisis actual, basándola en los siguientes fenómenos históricos: aceleración de la historia y acrecentamiento de complejidades en todos los campos.Para que la escuela pueda adaptarse al futuro preparando al niño para ello, es preciso tener en cuenta: a) Cambio de métodos. b) Pedir cada vez más la colaboración de los padres y de la sociedad en la tarea educativa. c) Revisión de los objetivos educacionales. Hay que preparar al niño para que sepa aprender por sí mismo, y para que se sepa orientar y conducir. d) Necesidad de una educación permanente.En resumen: tratar de buscar el mejor equilibrio posible entre la eficacia en el desempeño de la misión personal junto con el desarrollo de la persona. Para ello son cualidades imprescindibles una gran flexibilidad, entusiasmo, imaginación, intuición, capacidad de asombro, "espíritu de infancia" en frase de G. Berger mucho más que conocimientos enciclopédicos.V. t.: ADOLESCENCIA Y JUVENTUD; INFANCIA; MEDIO AMBIENTE.S. POCA BLASCO.
BIBL.: L. F. SHAFFER y E. J., Ir. SCHOBEN, The psychology of Adjustment, Boston 1956; R. T. RocK, Psicología de la Educación, México 1946; L. D. CRow y A. CRow, Adolescent Development and Adjustment, Nueva York 1956; V. GARCÍA Hoz, La inadaptación de los estudiantes de Bachillerato, "Rev. Española de Pedagogía" 73 (1961)? A. A. SCHNEIDERS, Personality Development and Adjustment III Adolescence, Milwaukee 1960; A. T. JERSILD, The Psychology of Adolescence, Nueva York 19571V. t.: B11, citada en el texto.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.