PECKHAM, Juan (1220/25-1290)
Franciscano, teólogo y arzobispo. Nacido en Patcham (Sussex, Inglaterra) hacia 1225, Juan Peckham completa sus estudios iniciales en Oxford bajo la guía de Adán de Marsh, otro importante maestro inglés cuya vida y doctrina resultarán determinantes en su vocación franciscana. Tras haber concluido el estudio de las Artes en París, Juan enseña como maestro en la facultad de Artes de Oxford. Luego ingresa en la Orden de Hermanos Menores, entre 1250 y 1255; las vicisitudes de su vocación franciscana y, sobre todo, su alta concepción de la misma, fueron plasmadas por Peckham en un bellísimo opúsculo de carácter autobiográfico: Canticum pauperis pro dilecto. Enviado a París para el estudio de la teología, desde 1269 hasta 1271-1272 se desempeña como maestro regente del studium franciscano. En 1272 sucede al maestro franciscano Tomás Bungay en la cátedra de teología de Oxford, donde introduce la técnica de la disputa «quodlibetal», de uso en París. Fue elegido ministro provincial de Inglaterra en 1276 y llamado a Roma, entre 1277 y 1278, como lector del Sacro Palacio. Nicolás III lo nombra arzobispo de Canterbury en 1279. Muere en 1292. Entre sus obras está una Expositio super Regulam Fratrum Minorum, hasta hace poco atribuida a san Buenaventura. [C. M. Martínez Ruiz, Comentarios franciscanos al Padrenuestro, Salamanca, Ed. Sígueme, 2002, p. 43]. Juan Peckham (h. 1220-1292) fue discípulo de San Buenaventura en París, donde enseñó hacia 1270 y después en Oxford (1271-1275); además, fue lector de la Curia romana (1276-1279) y arzobispo de Cantorbery (1279-1292)
Escribió numerosas obras de carácter filosófico-teológico y espiritual. Las Cartas que dirigió en 1284-1285 a la Universidad de Oxford, a sus autoridades académicas y al obispo de Lincoln contienen una descripción interesante y apasionada de la situación cultural de su tiempo, como asimismo sus prevenciones y críticas a las innovaciones tomistas. Ataca también con virulencia a Averroes y a los materialistas. Se vio envuelto en las duras polémicas que enfrentaron en las Universidades a los maestros seculares y a los mendicantes. Trata de defender la filosofía, pero critica aquella que cree que es falsa. La oposición de doctrinas es, en último término, la oposición entre franciscanos y dominicos, entre el agustinismo de los primeros y el aristotelismo de los segundos. El motivo de las críticas no es tanto de orden ontológico cuanto de carácter gnoseológico y antropológico. El problema de fondo está en saber si el hombre puede o no prescindir de la iluminación divina para conocer el hecho de la verdad. La voluntad prevalece sobre la razón, y la autodeterminación voluntaria, que caracteriza al hombre, no queda determinada por la acción causal del conocimiento, pues la voluntad es la facultad suprema del ser humano. [Cf. J. A. Merino, BAC-525]. Juan Peckham, minorita venerable, celoso arzobispo de Cantorbery de 1279 a 1292. La época y el lugar de su nacimiento se desconocen; su muerte ocurrió en Mortlake (1292), y fue enterrado en Cantorbery. Estudió en París, donde después ingresó en la Orden franciscana; posteriormente fue lector de teología en Oxford y en París, y, en 1276, nombrado provincial de Inglaterra. Fue asimismo «lector S. Palatii» en Roma, y luego el papa Nicolás III lo promovió a la sede primada de Cantorbery. Peckham brilló por lo humilde y piadoso, y como el discípulo más notable de san Buenaventura; asimismo representó al agustinismo contra el aristotelismo, y escribió más de 26 trabajos filosóficos, teológicos y ascéticos. Compuso también un Officium Ss. Trinitatis para el Breviario romano. [Enciclopedia de la Religión Católica].
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.