ALFABETO
Aunque todos los problemas concernientes al origen y principio de la historia del alfabeto no han sido resueltos, no hay duda que tuvo su origen en el antiguo Cercano Oriente. La palabra “alfabeto” se deriva de las dos primeras letras del alfabeto griego, alfa y beta. Estas, a su vez, se derivaron de un alfabeto semítico. Las dos primeras letras del alfabeto hebreo son Alef y Bet.
El alfabeto fue precedido por otros métodos de comunicación escrita. En cavernas prehistóricas hay pinturas grabadas en sus paredes y cielos rasos, que encerraban un significado. Para el año 3000 a. de J.C. dos sistemas de escritura, ambos basados en el arte pictórico, hicieron posible la comunicación escrita en los dos extremos de la fértil media luna. El sistema egipcio de escritura jeroglífica consistía en una combinación de escritura pictórica y de elementos alfabéticos y silábicos. Sin embargo, los egipcios nunca dejaron de usar los elementos que no eran alfabéticos en su escritura, de tal modo que la escritura jeroglífica permaneció en parte pictórica ca y en parte silábica a través de más de 3000 años de su historia.
En el valle del Tigris y Eufrates, los sumerios en el tercer milenio a. de J.C. usaron un sistema de caracteres en forma de cuña los cuales se imprimían con un estilo en arcilla o se labraban en piedra. Este también fue originalmente un sistema de escritura pictórica, pero la arcilla blanda en la cual las figures eran inscritas era adaptable a un dibujo a la ligera de las figuras con un grupo de cuñas las cuales con el tiempo perdieron su calidad pictórica. Silabarios cuneiformes resultaron y fueron adoptados por los sucesores de los sumerios: los asirios, los babilonios, los heteos y otros. La lengua asirio-babilónica, conocida como el *acadio, llegó a ser la lingua franca de la era de Amarna (siglos XV y XIV a. de J.C. ).
Las inscripciones de *Serabit el Khadem, en la península sinaítica donde las minas de turquesa fueron explotadas por los egipcios durante la primera parte del segundo milenio a. de J.C. , por un tiempo se creía que eran los ejemplos más antiguos de escritura alfabética. W. F. Albright coloca las inscripciones del Sinaí a principios del siglo XV a. de J.C. , tiempo para el cual ya varios sistemas de escritura alfabética se habían desarrollado.
Las excavaciones en Tell el-Duweir (el *Laquis bíblico) han descubierto una escritura alfabética, la cual incluye una inscripción en una daga que data del siglo XVI a. de J.C. Material similar se ha encontrado en Gezer, Siquem, Meguido y Bet-semes.
En 1929 un nuevo alfabeto fue descubierto en Ras Shamra, el antiguo *Ugarit, al norte de Siria. Los textos que datan de cerca del 1400 a. de J.C. contienen un tipo de escritura que difiere tanto del alfabeto de los textos de Serabit el-Khadem como de los textos silábicos cuneiformes de la Mesopotamia. Parece haber sido inventado conscientemente por alguien que conocía el principio alfabético y el método cuneiforme de escritura. Combinó ambas ideas, inventando un alfabeto de símbolos cuneiformes el cual sería conveniente para escritura alfabética en tabletas de arcilla. Posteriormente, otros textos en el mismo alfabeto se descubrieron en Bet-semes y en la vecindad del monte Tabor. En 1949, C. F. A. Schaeffer encontró en Ras Shamra una tableta que contenía treinta letras del alfabeto ugarítico en su propio orden. El arreglo de las letras ugaríticas es similar al usado por el alfabeto fenicio con el cual la inscripción del Sinaí se relaciona.
La escritura antigua, o paleo-hebrea, es la forma de escritura que es similar a la usada por los *fenicios. Una inscripción real del rey Shaphat-baal de Gebal (Biblos) en este alfabeto data de ca. 1600 a. de J.C. El sarcófago de *Ahiram de Biblos contiene una inscripción en el alfabeto fenicio.
La escritura hebrea más antigua existente es el calendario de *Gezer que data ca. de 1000 a. de J.C. Está escrito en la escritura del antiguo hebreo como lo está la *piedra moabita ( ca. 840 a. de J.C. ), la cual presenta la versión moabita de la revuelta contra Israel mencionada en 2 R. 1:1.
Una variante del método de escritura fenicio-hebreo antiguo fue usado por los *arameos cuyo alfabeto usaba letras cuadradas en contraste con la forma más angular del alfabeto semita del norte. Alrededor del 200 a. de J.C. los hebreos, bajo la influencia del lenguaje arameo que fue usado comúnmente por los judíos después del exilio, adoptaron las letras cuadradas. Esta forma del alfabeto se usó, con algunas pocas excepciones, en los *rollos del Mar Muerto que datan desde el segundo siglo a. de J.C. al primer siglo d. de J.C. Hoy se usa tanto en el Antiguo Testamento como en la literatura moderna hebrea.
De acuerdo con la tradición griega, el alfabeto fue traído a Beocia por un fenicio llamado Cadmo. En vista del hecho de que kedem es la palabra semita para “oriente”, esta tradición parece reflejar la idea de que Grecia recibió su alfabeto del Oriente. El origen semita del alfabeto está también demostrado por el nombre de las letras. Alfa, beta y gama no tienen significado en griego, pero sus equivalentes semitas alef, bet y gimel significan, respectivamente, buey, casa y camello.
Probablemente, los griegos supieron por primera vez del alfabeto a través del comercio con los marinos fenicios. Del uso utilitario, el alfabeto lentamente se adoptó para propósitos literarios y así para el año 700 a. de J.C. aun los pintores de jarros de cerámica habían aprendido el uso del alfabeto. Los cientos de signos usados en las escrituras cuneiforme y jeroglífica redujeron el arte de leer y escribir a la técnica de unos cuantos privilegiados. La simplicidad del alfabeto hizo posible que cada ser humano normal se comunicara con sus contemporáneos y escribiera para la posteridad. Parece que todos los escritores bíblicos usaron la escritura alfabética y que para el tiempo de los jueces la habilidad de escribir había llegado a ser tan popular que un muchacho, escogido al azar a quien encontró Gedeón, pudiera escribir los nombres de los personajes principales de su ciudad (Jue. 8:14). Véase también ESCRITURA.
BIBLIOGRAFIA. David Diringer, The Alphabet, Philosophical Library, New York, 1948. The Story of the Aleph Beth, Thomas Yoseloff, New York, 1960. Writing, Frederick A. Prager, New York, 1962. I. J. Gelb, A Study of Writing, University of Chicago Press, Chicago, 1952. W. F. Albright, “The Early Alphabetic Inscriptions from Sinai and their Decipherment”, BASOR , 110, 1948, págs. 6–22.
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