ACROPOLIS
La acrópolis (“el punto alto de la ciudad”) en la antigüedad griega era el nombre que se aplicaba a cualquier plaza o ciudadela fortificada que dominaba un área poblada. Una acrópolis era primordialmente un lugar de refugio y defensa. Por esta razón se fortificaba y se construía en un promontorio o elevación. La ciudad normalmente se extendía alrededor de la base de su acrópolis.
Cuando las ciudades crecían, algunas veces se edificaban murallas para la defensa y la acrópolis perdía entonces su importancia militar. Bajo tales circunstancias, templos y edificios públicos podían erigirse en la acrópolis como sucedió en la antigua Atenas.
Aunque hay restos micénicos ( ca. 1500 a. de J.C. ) en la acrópolis de *Atenas, su período de grandeza fue la edad de Pericles (siglo V a. de J.C. ) cuando fue adornada con templos y edificios cívicos importantes. Un camino procesional en forma de serpentina conduce desde la base de la acrópolis ascendiendo hacia el límite occidental donde estaba el impresionante propileo. El camino pasaba entonces por la estatua de Atenas, la diosa protectora de Atenas y el templo de Atenas antes de alcanzar el Partenón. Al norte estaba el Erecteo y al sudoeste el templo de la Victoria Aptera. En el flanco sur estaba el *Odeum de Herodes Atico y el *Teatro de Dionisio. El plan de la acrópolis ateniense fue iniciado por Pericles y llevado a cabo por Fidias.
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