Superintendente General de los Correos
Era el tercer cargo en importancia, tras el de Furriel Mayor y Caballerizo Mayor, que desempeñaban los Camareros Secretos Participantes de Capa y Espada, en la antigua Corte Pontificia.
Inicialmente se llamaba Praepositus cursus y, más tarde, Praefectus tabellariorum y su misión era importante, pues se encargaba de organizar el servicio de Correos del Papa, en unos momentos en los que implicaba un complejo sistema de personas encargadas de llevarlo por todo el mundo, con su caballos y lugares donde cambiarlos. Entonces, todos los grandes príncipes disponían de estos servicios, muy caros, pero indispensables para garantizar las comunicaciones, con garantías de seguridad, algo imprescindible para el gobierno de la Iglesia.
El cargo se mantuvo a lo largo de la Historia, incluso cuando se creó el moderno Servicio de Correos del Vaticano, con sus sellos postales propios.
Fue suprimido, como otros muchos cargos, por el Papa San Pablo VI, en virtud de su Motu Proprio Pontificalis Domus de 28 de marzo de 1968.
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