Rosario
Con este nombre se conoce el objeto piadoso formado por una sarta de cuentas, separadas de diez en diez, por otra cuenta, unida por sus dos extremos a una pequeña medalla de la que penden cinco cuentas rematadas por una Cruz. Es utilizado para facilitar el rezo del Santo Rosario o una de sus partes.
Fabricado en diversos materiales, este diseño tradicional coexiste con otros modelos como los que, de forma anular, con diez resaltes y una pequeña cruz, permiten contar las Avemarías de forma más discreta.
Objetos de similares características existen en otras religiones y culturas. Las referencias más antiguas aparecen en la India, entre los jainistas. Los budistas utilizan uno que está constituido por 108 cuentas, un número sagrado que guarda relación con los 108 brahmanes que fueron convocados para predecir el destino de Buda, en el momento de su nacimiento.
El tasbibh musulmán, que algunos autores consideran que procede de la India, está formado por 99 cuentas distribuidas en grupos de 33 y rematadas con una terminal, llamada imán. Se utiliza para recitar los 99 nombres o atributos de Dios, más el fundamental que es el de Alá. Al parecer, fueron los cruzados quienes trajeron a Europa objetos de estas características que sirvieron de inspiración a los rosarios cristianos.
En Inglaterra hubo artesanos que fabricaban objetos de este tipo utilizados, en aquellos momentos, para el rezo repetitivo del Padrenuestro, ya que el Avemaría no había tomado forma definitiva. Estas hileras de Padrenuestros, «Pater Noster Row», todavía dan nombre en Londres a la calle donde, en el pasado, se estableció este gremio de artesanos.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.