Pérgola
En las antiguas basílicas era un espacio, situado delante del presbiterio, delimitado por una columnata dispuesta sobre un parapeto y unida por un arquitrabe, del que los fieles colgaban lámparas y exvotos. También se situaba allí un gran Crucifijo que, en sus extremos, tenía por un lado a los cuatro Evangelistas y por el otro,a los Doctores de la Iglesia.
De ella surgió en las iglesias orientales el iconostasio que confiere personalidad propia a esos templos.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.