Oración colecta
Es la que recita el sacerdote, dentro de los ritos iniciales de la Santa Misa, inmediatamente después del canto del Gloria o del Kyries, cuando no corresponde el Gloria.
Según la Instrucción General del Misal Romano, con esta oración se expresa, generalmente, la índole de la celebración y se dirige la súplica a Dios Padre, por Cristo, en el Espíritu Santo.
El nombre de colecta responde al hecho de que, en ella, se reúnan todas las intenciones individuales de los fieles, sobre las que han meditado, respondiendo a la invitación del sacerdote, en el breve período de silencio que la precede. El sacerdote, al hacerlas suyas, las convierte en oración de la Iglesia.
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