Monedas vaticanas
Las monedas de curso legal fueron emitidas, en diferentes aleaciones por los Estados Pontificios y, tras su desaparición, por el Estado de la Ciudad del Vaticano.
La primera moneda oficial fue el escudo acuñado por el Papa Sixto V en 1589. A partir de entonces se emitieron monedas fraccionarias en diferentes aleaciones, hasta que, en 1835, fijó sus denominaciones en escudo, baiocchi y quatrino, con distintas fracciones que se acuñaron en oro, plata y cobre.
En 1866, se sustituyó el escudo por la lira pontificia, cuya equivalencia fue de 5,375 liras por escudo. Pero sólo estuvo en vigor hasta 1870 cuando, al desaparecer los Estados Pontificios, como consecuencia del proceso de reunificación italiano, fue reemplazada por la lira vaticana, con la misma equivalencia.
Al firmarse los acuerdos de Letrán por los que el Estado italiano reconocía al de la Ciudad del Vaticano, el valor de la lira vaticana quedó ligado al de la lira italiana.
Finalmente, en 2002, la Santa Sede adoptó el Euro y, en 2005, siendo Papa San Juan Pablo II se acuñó la primera serie de esta nueva moneda que tiene características similares al del resto de los países de la Unión Europea, de la que sin embargo no forma parte la Ciudad del Vaticano.
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