Monasterio
Lugar en el que residen un conjunto de monjes, en régimen de clausura, bajo la autoridad de un superior o abad, de acuerdo con lo establecido en la regla que han abrazado, según la orden a la que pertenezcan.
Los monasterios surgieron cuando los primeros anacoretas comenzaron a agruparse en cenobios que facilitaban la práctica de la oración y garantizaban los recursos para su subsistencia.
Se considera a San Benito el fundador del monacato occidental, a través de una orden de la que, posteriormente, fueron surgiendo otras como los cistercienses o los cartujos.
Bajo la protección de los monarcas y con las múltiples donaciones efectuadas por grandes señores, se fueron levantando numerosos monasterios, integrados por diferentes edificios, tanto como lugar de culto y residencia de los monjes como para servir a la función cultural y económica que desempeñaban.
El diseño de esos complejos respondía, como el caso de los cistercienses, a un plan perfectamente concebido que tenía como eje a la iglesia y al claustro anexo, en torno al cual se disponían las diferentes dependencias monásticas.
Es preciso señalar que la palabra «monasterio» se utiliza exclusivamente para referirse a los edificios correspondientes a órdenes de clausura, mientras que para las surgidas posteriormente, como las mendicantes, se utiliza la palabra «convento». Sin embargo, para el caso de las religiosas de clausura aunque la denominación correcta es la de monasterio, no es infrecuente utilizar la palabra «convento».
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